<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862</id><updated>2012-01-25T22:22:12.229Z</updated><title type='text'>La Corte de los Espejos</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>100</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-2917778839255001955</id><published>2012-01-16T14:15:00.005Z</published><updated>2012-01-16T14:58:33.231Z</updated><title type='text'>Texto descartado</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Texto descartado de "La Corte de los Espejos" y apenas corregido. Lo quité porque no me acababa de encajar, quizás demasiado exagerado. Pero bueno, creo que al menos sirve como anécdota. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una guerra sin cuartel, no se hacían prisioneros. &lt;br /&gt;El asedio había durado casi un año, en ese tiempo no habían tenido ningún rehén lo bastante importante como para arriesgarse a retenerlo entre los muros de La Corte. Los heridos se pasaban a cuchillo o se dejaban a cargo de su propio ejercito, los lisiados eran una carga que los favorecía; Bocas que alimentar, manos que no podían sostener una espada.  En dos únicas ocasiones lograron capturar a un par de capitanes de guardia, dos sidhe que seguramente tenían en su poder información valiosa. Entonces se habían usado las profundas carboneras del taller del Maestro Avispa, no eran celdas y no eran seguras. No hacía falta. Nicasia prefería que nadie escuchase los interrogatorios, sabía el efecto que tienen los gritos en el corazón y en el animo de la gente buena. Era una carga que prefería llevar sola.  En ambas ocasiones se quedó a solas con los elfos.  “Fui esclava de los goblins muchos años y conozco un par de trucos muy feos” les dijo a los dos y pudo observar el terror en los bellos rostros de los prisioneros, los sidhe conocían mejor que ninguna otra hada la crueldad y la barbarie de los métodos de tortura goblin. Lo que no sabían era que antes de entrar en la habitación Nicasia cerraba los ojos y suspiraba muy hondo, como si quisiese sacarse el alma del cuerpo y que entraba odiándose a si misma. A lo largo  de muchas noches de terror se había jurado que ella nunca trataría así a sus semejantes y se preguntaba que era lo que podía empujar a nadie a ese grado de estudiada crueldad. Ahora lo sabía: la guerra convertía en monstruos a todos los que se prestaban a ella y en victimas al resto.&lt;br /&gt;Por primera vez había hecho falta una celda, un rincón seguro a pruebas de fugas. Por supuesto habían encontrado el lugar adecuado en los sótanos de palacio. Un lugar frío, sin ventanas, que apestaba a humedad encerrada. Habitaciones pequeñas y oscuras. Allí la habían encerrado, lejos de la luz, de la brisa, del canto de los pájaros. Nicasia no quería ni pensarlo.  No soportaba la idea. Al principio había sido fácil, acabar una guerra da casi tanto trabajo como empezarla y ella había apenas había tenido tiempo para dormir. Luego llegó la calma, para todos menos para su cabeza. Las fiestas se sucedían en las calles, una tras otra.  La ciudad quería olvidar el horror y no dormía. Nicasia tampoco, se pasaba lo días encerrada en su habitación, enterrada en una rutina que consistía en beber y en dormir.  La paz por la que tanto había luchado había dejado de importarle, sus pensamientos volvían una y otra vez a una celda en el sótano y a su ocupante.  Pensaba ella con  tanta entrega que llegaba a dolerle, a dolerle de verdad, a convertirse en malestar, en enfermedad.&lt;br /&gt;La ingeniera no se había imaginado que el corazón podía llegar a pesar, se le había convertido en un peso amargo colgado entre las costillas. A veces miraba su arma, que reposaba sobre la mesa, la miraba con ansiedad porque le parecía una promesa de paz y ella, que en momentos peores se había aferrado a la vida con desesperación y había soportado lo insufrible para seguir respirando, en esos momentos repudiaba hasta su propia existencia. O eso le gustaba pensar. Lo cierto era que en lugar de coger la pistola agarraba la botella más cercana y se hundía en sus miserias. Habría querido llorar, intuía las lágrimas igual que se intuye un parto, le bordeaban los ojos, la incomodaban, la hacían sentirse agotada y enferma pero no salían. No era el momento.  Perdió la noción del tiempo, del día y de la noche. Acababa de ganar una guerra y de perder otra. El mundo había dejado de interesarle, solo contaba la celda y las preguntas que encerraba. &lt;br /&gt;No habría salido de su cuarto de no haberse quedado sin bebida, tal vez ni eso la hubiese sacado de su celda sino hubiese empezado a temblar, con tanta fuerza que temió que la carne se le descolgase de los huesos y luego las paredes empezaron a bailar, y se llenaron de manchas. La habitación se convirtió en un horno que la hacía sudar mares de hielo.  Logró ponerse en pie tras muchas maniobras, vomitó algo repugnante mezclado con sangre. Cogió uno de sus trabucos y abrió la puerta. Era de noche,  el pasillo del taller del Maestre Avispa estaba desierto y a la ingeniera le pareció que fuera helaba. Su primera idea había sido conseguir más botellas y encerrarse de nuevo para morirse de una maldita vez. Pero pensó que no quería dejar este mundo con tantas preguntas en la cabeza, no se lo merecía. Se deslizó por las alcantarillas y sin apenas pensar empezó a caminar. Sabía que no llegaría hasta las celdas de palacio, estaba bien protegidas. Al menos llegaría hasta uno de los patios sin cruzarse con nadie, le bastaba con eso. &lt;br /&gt;El camino se le hizo lento y pesado. Ni una sola vez pensó en volverse. Cuando por fin no le quedó más remedio que salir al exterior la sorprendió una noche invernal y despejada, con la sonrisa de la luna colgada en el cielo helado. Una de esos momentos en los que te sientes capaz de reconciliarte con el mundo. Nicasia miró hacía arriba sin dejar de tiritar, que ridículo que la vida tuviese tanto que ofrecer y ella estuviese empeñada en conseguir lo que no podía tener. Que estúpido sufrir por lo imposible y sin embargo la voz de la razón no era capaz de matar su agonía. &lt;br /&gt;-¡Quien va¡-el tono marcial apenas la hizo estremecer. Conocía al dueño de la voz y no lo respetaba.&lt;br /&gt;-Dama Nicasia- dijo ella descolgándose el arma del hombro.&lt;br /&gt;-¿Capitana?- Aglanor  no ocultó su desconcierto y ella no se ofendió, imaginaba el aspecto que tenía.&lt;br /&gt;-Vengo a hablar con la prisionera.&lt;br /&gt;-¿Qué prisione…-Cayó en la cuenta rápidamente y endureció el tono-Imposible capitana, la reina ha prohibido cualquier contacto.&lt;br /&gt;Nicasia alzó el trabuco con el dedo en el gatillo. Los soldados que acompañaban al capitán de guardia se encogieron sin pretenderlo.&lt;br /&gt;-Es mi prisionera, fui yo y no su majestad quien la encerró donde está. Llévame hasta ella antes de que esto sea una carnicería.&lt;br /&gt;Los soldados había sacados sus ballestas, tenía cinco armas apuntándole al pecho.&lt;br /&gt;-No puede hacer nada contra todos-Repuso Aglanor.&lt;br /&gt;-¿Vuestros juguetes contra mi trasto?- Tensó una sonrisa despectiva-Vosotros moriréis antes que yo. Sabéis quien soy, sabéis de lo que soy capaz. Llévame a ver a la prisionera y no conviertas esto en un concurso de ver quien mea más lejos. Te ganaría sin quitarme los pantalones. &lt;br /&gt;-Tengo ordenes.&lt;br /&gt;-Y yo tengo un arma y estoy muy borracha. Esto va a ser una carnicería.&lt;br /&gt;Aglanor miró la ingeniera, no quería ceder, era obvio que estaba muy feliz con su recién estrenado papel de capitán de guardia y el peor de los comienzos era dejando que socavasen su autoridad delante sus soldados. También sabía que ella estaba lo bastante loca como para cumplir su amenaza, no sentía cariño por los elfos y no respetaba una cadena de mando a la que no pertenecía. Era una de esas situaciones que todo militar odiaba, perdería tomase la decisión que tomase.&lt;br /&gt;-Esta bien-capituló el elfo-Es tu prisionera. Pero no tendrás demasiado tiempo.&lt;br /&gt;Nicasia no soltó en trabuco, ni dio ninguna muestra de satisfacción.&lt;br /&gt;-Abre la comitiva y deja aquí  a tus amigos. &lt;br /&gt;Para la ingeniera las escaleras siempre eran una tortura, no podía  doblar la rodilla y debía hacerlo adelantando la pierna lisiada escalón a escalón , era un método lento y la hacía sentirse ridícula incluso cuando estaba sobria y no se tambaleaba. El descenso hasta los calabozos fue interminable, al terminar descubrió que ya no era la falta de alcohol lo que la hacía temblar, que estaba ardiendo de pies a cabeza. Aglanor la condujo hasta un largo pasillo solitario y hablo con los carceleros, dos gigantescos trolls de las montañas azules que no tenían el aire siniestro que se le supone a la profesión y que se limitaron a mirarlos con aburrimiento. Ellos cumplían ordenes y sí un pez gordo quería pasar , no serían ellos los que se opusiesen.  El elfo pidió las llaves de la puerta del pasillo y la abrió, un largo corredor apareció ante la ingeniera.&lt;br /&gt;-Date prisa- gruñó&lt;br /&gt;-Quiero verla, tendrás que abrir la celda.&lt;br /&gt;-De ningún modo. Ya puedes volarme la cabeza, no seré responsable de su fuga.&lt;br /&gt;-Cada celda tiene dos puertas, la reja y la puerta. Deja los barrotes, pero la puerta ábrela. Quiero verla.&lt;br /&gt;-¿Por qué debería hacerlo?&lt;br /&gt;Nicasia se acercó al sidhe y lo miró a los ojos.&lt;br /&gt;-¡Porque me lo he ganado¡!Porque yo he sido más fiel a esta ciudad y a su reina de lo que ningún elfo lo será jamás¡ ¡Y ahora quiero me lo pague¡&lt;br /&gt;-Y nosotros pensando que tu entrega era desinteresada.&lt;br /&gt;-No me conoces. &lt;br /&gt;El elfo aceptó a regañadientes. Abrió la puerta.&lt;br /&gt;-No estaré muy lejos-advirtió&lt;br /&gt;Nicasia no contestó, tenía la mirada fija en el interior de la celda.&lt;br /&gt;Manx estaba de pie, dándole la espalda. Aun llevaba la misma ropa que el día que la apresaron,  las prendas se habían apelmazado y adquirido un color imposible. El frío mitigaba el olor y aun así era insoportable. Podía adivinarse la recién adquirida delgadez del cuerpo de la phoka bajo sus harapos. La ingeniera sintió una punzada de dolor que la dejó sin palabras. Ahora que estaba donde quería no sabía que decir.&lt;br /&gt;-Pensé que no me visitarías nunca- La voz de Manx delató el largo silencio que había sufrido.&lt;br /&gt;-No sé ni a que vengo- confesó Nicasia &lt;br /&gt;-A tranquilizar la conciencia.&lt;br /&gt;-No, hice lo que tenía que hacer. Me obligaste a elegir.&lt;br /&gt;-Si, pensé que me elegirías a mi. Habías dicho que me amabas.&lt;br /&gt;-Nadie ama tanto. ¿La ciudad o tú?¿En serio estabas dispuesta a semejante monstruosidad para salvarme  solo a mi?&lt;br /&gt;-Así es el amor.&lt;br /&gt;-No, eso es no es amor. El amor no te obliga a elegir.&lt;br /&gt;Manx se giró, el encierro la había convertido en una sombra patética en lo que lo único que recordaba lo había sido era la fuerza de sus ojos dorados&lt;br /&gt;-Lo es, el amor se demuestra cuando estás dispuesta a sacrificar cualquier cosa. Yo estaba dispuesta a perderlo todo menos a ti. Y tú no has podido renunciar a nada. Nunca me has querido.&lt;br /&gt;Nicasia recibió la respuesta como una bofetada.&lt;br /&gt;-Estas loca. Estas loca y me he dejado arrastrar por tu basura. Me has hecho débil, nunca antes me había sentido así. ¡Yo era fuerte hasta que te conocí¡&lt;br /&gt;-Estoy segura de que no pensabas eso mientras me quitabas la ropa. ¿Te sentías débil entonces?&lt;br /&gt;-Entonces no pensaba, ahí estaba mi error. Nada que te haga sentir así puede ser bueno.&lt;br /&gt;-Fuiste feliz, no puedes negar que por primera vez  fuiste realmente feliz.&lt;br /&gt;-Esa felicidad no compensa lo que me haces sufrir. Solo quiero volver a ser yo. &lt;br /&gt;-Pensarías de otro modo si te besase una sola vez.&lt;br /&gt;La ingeniera negó con la cabeza.&lt;br /&gt;-No quiero volverte a ver. Nunca más. &lt;br /&gt;-¿Por eso has firmado mi sentencia de muerte?-Preguntó la gata&lt;br /&gt;-¿Qué?-Nicasia &lt;br /&gt;-Me han condenado a la horca, mañana por la noche.&lt;br /&gt;-No…&lt;br /&gt;No sabía nada, necesito un momento para poder asimilar la noticia. Eso se había urdido a sus espaldas, mientras ella estaba demasiado ocupada tratando  de perder la memoria.&lt;br /&gt;-No, no lo permitiré. No los dejaré, mataré a cualquiera que te ponga una mano encima.&lt;br /&gt;-Aun me amas.&lt;br /&gt;-Muy a pesar mio-confesó&lt;br /&gt;La gata se aproximó a la reja y saco los brazos, Nicasia besó la phoka, larga y desesperadamente. Comprendía hasta que punto la condenaba a la miseria aquel beso, el daño y el alivio que le concedía. Por fin pudo llorar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-2917778839255001955?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/2917778839255001955/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=2917778839255001955' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/2917778839255001955'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/2917778839255001955'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2012/01/texto-descartado.html' title='Texto descartado'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-5191019287013084009</id><published>2011-12-24T00:32:00.002Z</published><updated>2011-12-24T13:51:19.639Z</updated><title type='text'>Felices Brumalias</title><content type='html'>Es muy curioso y poca gente lo sabe: la biblia no menciona en ninguna parte la fecha del nacimiento de Jesucristo, ni siquiera la estación en la que sucedió este hecho, Algunos historiadores  señalan que  el evangelio según San Lucas parece indicar que sucedió en verano, ya que los pastores reciben la anunciación cuando vigilan sus rebaños en campo abierto en plena noche, algo que solo se hacía durante la época estival. En invierno los rebaños se estabulaban (por eso no pasar un frio de narices guardando ovejas). Dos siglos después de su nacimiento este acontecimiento no se celebraba ya que los cumpleaños tenían poca o ninguna importancia en este periodo de la historia. Sin embargo los teólogos si trataban de averiguar dicha fecha, sin que existiese unanimidad se barajaban cuatro posibilidades: 1 y 6 de enero, 25 de marzo y 20 de mayo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué entonces el 25 de Diciembre? Los romanos celebraban las “Natalis Solis Invicti” El nacimiento del sol invencible, vinculado a dos dioses: Apolo y Mitra. Hay una lógica aplastante para celebrar el nacimiento del sol en estas fechas: el solsticio de invierno, la noche más larga de todo el año. Tras esta noche el sol vuelve a recuperar su fuerza y los días comienzan a alargarse, es un preludio de la primavera y de todo lo bueno que viene con ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los romanos celebraban por esta fechas una fiesta conocida como las Brumalias  y sus celebraciones eran similares a las de nuestras navidades (comidas familiares, pequeños regalos, fiestas oficiales) y  venían precedidas por las Saturnalias, que celebraban al Dios  Saturno y duraban siete días. Ambas celebraciones obligaban a dar días libres incluso a los esclavos. Se promovía la fraternidad y se condenaban los actos crueles (menos sobre los animalillos que se papeaban, o sacrificaban. No era precisamente una fiesta vegana)Para los cristianos resistirse a la idea de celebrar banquetes, ir al circo o recibir regalos era complicado (los entiendo perfectamente) y los paganos adoraban sus fiestas. Así que los padres de la iglesia decidieron que no hay dios más victorioso que el suyo, que ha vencido incluso a la muerte. La luz de Cristo sustituyó la de Apolo y Mitra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue otro emperador romano, Constantino, quien acabaría por instaurar todo el esplendor de estas fechas, quizás (y solo quizás) porque antes de convertirse al cristianismo era seguidor del Dios Sol. En el 337 con el bautismo de Constantino las “natalis” empezaron a cobrar importancia, la cual fue reforzada en el 354 por el obispo Liberio de Roma que insistió en la importancia de conmemorar el nacimiento de Jesús como medida evangélica, para acabar de eclipsar las fiestas paganas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si quieres saber porqué celebramos el 1 de enero en estas fechas puedes leerlo en este enlace&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/01/nochevieja-y-otros-cuentos.html&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si quieres conocer de donde viene la celebración judía del Hannukah aquí:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://cortedelosespejos.blogspot.com/2008/12/feliz-hanukkah.html&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-5191019287013084009?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/5191019287013084009/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=5191019287013084009' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/5191019287013084009'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/5191019287013084009'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2011/12/felices-brumalias.html' title='Felices Brumalias'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-3698004537939603937</id><published>2011-11-26T00:55:00.001Z</published><updated>2011-11-26T09:15:37.542Z</updated><title type='text'>Motivos para no hacerlo</title><content type='html'>Está hecho, “La Corte de los Espejos” es un libro acabado y, por fin, empieza su periplo editorial. Ayer le puse broche a tres años de mi vida. No creo que haya en la historia de la literatura una novela que haya sufrido tantos contratiempos en su recta final como esta: ordenadores destrozados, accidentes caseros, debacles personales, plazos de entrega…parece todo quería confabularse contra el final feliz. Pero ahí está. Nadie podrá decir nunca que no he luchado hasta la última palabra. Y compensa, he disfrutado tanto como he sufrido. Me ha servido para trabajar codo con codo con una persona generosa y extraordinaria. Y además he tenido a unos maravillosos amigos dándome ánimos en todo momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si, ha sido toda una experiencia, un enorme esfuerzo y ahora ha terminado. Ayer decidí culminar el esfuerzo imprimiendo una copia del PDF.  No podía dejar de sonreír, que gordita es, cuanto trabajo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora me siento un poco vacía, rara, desocupada. Se me pasará…solo tengo que volver a acostumbrarme a tener tiempo libre, sinceramente, no creo que me cueste demasiado. Tampoco creo que tarde en volver a ponerme a escribir. “La Corte de los Espejos” me ha descubierto una vocación que siempre he tenido pero que nunca había explorado del todo. Me ha cambiado y si ha sido para bien o para mal ya lo averiguaré. No tengo prisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde luego me ha servido para entrar en contacto con un mundo, el de los escritores, que es muy curioso. Hay muchísima gente que escribe, muchos modos de escribir, muchos géneros y una diferencia brutal entre la imagen idealizada del oficio de escribir y la cruda realidad. Si nos ponemos a analizar descubrimos que casi todo el que se aventura a escribir lo hace movido por los mismos motivos. Y que esos motivos son, en muchos casos, el mejor modo para estamparse de morros con la dura verdad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como os quiero y no me gustaría que os llamaseis a engaño os voy a dar una lista de cosas que no deberían motivar a nadie a empezar a escribir:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Porque quiero publicar: Voy a daros datos ofrecidos por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) Por supuesto estos datos se refieren solo edición tradicional (libro físico). La autoedición de cualquier tipo no queda reflejada. No conozco demasiado del tema y no me gusta hablar de cosas que no sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo un 10% de los manuscritos que llegan a editorial se publican. De ese tanto por ciento de afortunados autores publicados menos de la mitad llegaran a publicar una segunda novela.. Podrías pasarte entre uno y dos años esperando respuesta editorial. No te engañes, tener agente no cambia el dato. Entrar en una agencia es tan difícil como el mero hecho de publicar. Es muy posible que sin algún tipo de enchufe o mucha suerte jamás recibas respuesta editorial. “ Yo tengo talento” puedes pensar. Eso es maravilloso, pero en ese punto publicar es una lotería. Libros brillantes se descartan por motivos puramente comerciales y por la misma causa salen a papel ciertas obras que te hacen dudar de la cordura de algunos editores. &lt;br /&gt;A veces los escritores son solo objetos de temporada para las editoriales, ellas hacen sus balances y deciden. Tus expectativas o lo que creas que tu obra se pueda merecer no se refleja en sus libros de cuentas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CUIDADO CON LA COEDICIÓN: Es una solución, y puede ser una excelente carta de presentación para tu novela si eres un autor novel con ganas de darse a conocer. Pero mira con lupa con quien vas a coeditar. Algunas de estas empresas se dedican a aprovecharse vulgarmente de las ilusiones de autores incautos. Te sacarán la pasta, moverán el libro lo justo para amortizar su inversión y luego ahí te pudras. Igual que en una editorial normal pero encima perdiendo dinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si vas a coeditar tienes que ser listo y saber cómo quieres mover tu obra. Es difícil si vas de nuevas y lo ves todo color de rosa, con eso cuentan ellos. Ya de paso mira el contrato mil veces. A veces firmar con esta gente es casi como firmar con sangre un contrato misterioso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Por el dinero: Pues directamente, olvídate de la coedición.&lt;br /&gt;En cuanto al dinero, bueno si, es tentador. Los escritores que viven exclusivamente de eso son una minoría privilegiada. El resto tiene un empleo “de verdad” para pagar las facturas. Y escribir necesita mucho tiempo; horas que le robas a tu ocio, a tu familia, a veces hasta al sueño. Sarna con gusto no pica y por eso escribimos. Pero hablando fríamente y calculadora en mano…tal vez no te compense. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Por la fama: En serio, si escribes por eso no estás en el país correcto. A menos que salgas en la tele anunciando pan de molde, te van a conocer en tu casa y, a lo sumo, un par de lectores apasionados. La parte buena es que podrás seguir bajando al super sin ir de incógnito. Lo de firmar autógrafos no es tan habitual como pueda parecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Quiero ligar: Si, los escritores son famosos por su desenfrenada vida de sexo y glamour…en mi imaginación al menos. Bueno, si consigues ser un crack  y ganar mucha pasta seguro que triunfas entre el sexo contrario (o en el propio, o en los dos). Sino, tampoco hace falta que escribas nada, pon pose de intelectual y échale cara. A veces funciona y el polvete no te lo quita nadie. Eso sí, no uses esta técnica en la discoteca de ningún polígono industrial. Y ponte colonia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, como veis acabo de terminar una novela que se ha llevado una parte importante de mi tiempo y mis energías. Y tal vez esta novela nunca llegue a nada. Tal vez llegue y sea lo flor de un día y  es muy posible que no me saque de pobre .Si vas a escribir, hazlo porque tienes algo que contar, hazlo porque deseas hacerlo y disfruta cada palabras que dejes en la página. Hazlo por ti. Lo demás llegará si tiene que llegar, y si no llega, nadie podrá quitarte la satisfacción de la experiencia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-3698004537939603937?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/3698004537939603937/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=3698004537939603937' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/3698004537939603937'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/3698004537939603937'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2011/11/motivos-para-no-hacerlo.html' title='Motivos para no hacerlo'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-6003441327994860774</id><published>2011-10-24T12:09:00.000+01:00</published><updated>2011-11-19T12:35:02.769Z</updated><title type='text'>Reencuentros</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Pronto estrenaré mi aventura vistoriana por entregas. Mientras os dejo un relato a vuela pluma&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reconoció su voz. Había cambiado con los años, claro está. Ahora era la de un adulto, sin embargo ella tenía aquella voz grabada a fuego en su memoria. En el departamento de los malos recuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levantó la cabeza y miró sobre los estantes de libros, como un animalito advertido de la presencia de un depredador. Tanto tiempo y aun ese leve escalofrío recorriéndole la espalda, le volvieron a la cabeza la humillación y las risas, el miedo perenne. Recordó de un mazazo lo horrible que es ser una niña que quiere morirse todos los días. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba a unos pocos metros, ojeando las páginas de un libro. Lo miró por primera vez, sin poder creerse que no fuera un monstruo, que tuviese un rostro vulgar, casi anónimo. Solo una persona entre millones. Y sin embargo aquella voz, en un timbre más agudo, había poblado sus primeras pesadillas, le había arrancado sus primeras lágrimas. Por esa voz amanecía en una cama helada y húmedad cuando se supone que los niños ya no hacen esas cosas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sació su curiosidad mirándolo sin disimulo, clavándole los ojos casi con saña, esperando que levantase la cabeza del libro y la viese. Algo se le revolvió en las tripas. Recuerdos de una infancia de mierda. Toda la inseguridad, todo el miedo…todo lo que vino después. Años y años de dar tumbos entre la pena y la rabia. “Levanta la cabeza y mírame” pensó. Quería que la reconociese, quería leer en su cara que pensaba de aquel reencuentro. Quería que se sintiese mal, que se le estorbase la conciencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trató de pensar seguramente nunca había sabido hasta que punto la hería. Respiró hondo, pues ya era hora de que lo supiese. Estaba allí, podía acercarse y saludarlo, podía preguntarle si se acordaba de ella. Obligarle a mirarle ahora que ya era adulta y hacerle sentir por unos segundos el peso de su odio. Devolvió el libro a su sitio y se acercó hasta él, intentando no vacilar, ignorando los consejos de su parta sensata, o tal vez cobarde, que le rogaba que lo dejase estar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una figurita pequeña se le coló entre las piernas. El monstruo de su infancia se agachó y cogió en brazos a un adorable mocoso.  No era muy hábil calculando las edades de los críos, debía tener tres, tal vez cuatro años. De repente el verdugo se había convertido en un padre que limpiaba un churrete de la mejilla de su retoño como cualquier otro padre del mundo y ella era una roca en mitad de una tempestad de sentimientos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra voz, está vez del presente, la reclamó. Un padre y su hijo salieron de la tienda para perderse entre la marea de gente. Tuvo la certeza que nunca más volvería a verlo. Se giró. El rostro que la llamaba le inspiraba buenos sentimientos. Sonrió y le dio la espalda a la puerta mientras el pasado se alejaba.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-6003441327994860774?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/6003441327994860774/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=6003441327994860774' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/6003441327994860774'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/6003441327994860774'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2011/10/reencuentros_24.html' title='Reencuentros'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-6884966706177852569</id><published>2011-10-10T01:41:00.000+01:00</published><updated>2011-10-10T01:58:01.242+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Seamos sinceros: la aventura de La Corte de los Espejos se ha terminado.&lt;br /&gt;Bien, ahora que gracias a esta frase efectista y un tanto imbécil tengo a alguno que otro al borde del infarto, ya puedo explicaros a que me estoy refiriendo; Muchos me habéis preguntado que cuando voy a colgar las ultimas entregas de las aventuras y desventuras de Dujal y Nicasia por estos lares. La respuesta es sencilla: por ahora no. Esto no quiere decir que vaya a dejaros sin conocer el desenlace de la historia, pero por el momento &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La Corte de los Espejos&lt;/span&gt; anda paseándose por ahí, buscando un posible cambio de formato y estas cosas requieren su tiempo. Os ruego que tengáis un poco de paciencia. Y os tranquilizo: de un modo u otro conoceréis la suerte final de mis atípicas hadas, el tiempo decidirá como. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los primeros lectores sabéis que empecé escribiendo esto como un pasatiempo, y que ni se me pasaba por la cabeza que tuviese la más mínima oportunidad de convertirse en una novela. Jamás pensé que escribir pudiese ser algo más que un hobby que compartía con algunos lectores solidarios. Aunque al parecer Nicasia tenía sus propios planes. Y no sé de que me sorprendo, ella siempre ha tenido las ideas más clara que yo. Pase lo que pase, la ingeniera siempre será un personaje especial para mí, y siempre recordaré las puertas que me ha abierto, los sitios a los que me ha llevado y, sobre todo, la enorme cantidad de gente que me ha hecho conocer. Con Nicasia he descubierto que escribir es más que nada una devoción. Pese a que supone muchas horas a solas delante del ordenados, pese a que el mundo editorial no ofrece garantías de nada y que puede hacerte pasar ratos muy duros, los malos tragos quedan compensados por esos momentos en los que vas llenando paginas en blanco y te das cuenta de que estas contando justo lo que querías, con tus palabras y tu voz. Y que puedes compartirlo. Ese momento, es el que te hace escribir, lo demás son añadidos, muy agradables no lo niego, pero la base debe ser que quieras contar algo sin preocuparte de nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y precisamente eso es lo que voy a hacer. &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La Corte de los Espejos&lt;/span&gt; está vagando por ahí, tratando de averiguar si tiene alguna posibilidad de darse conocer. Y las cosas de palacio van despacio. Pero no es la única historia que tengo en la cabeza, va siendo hora de darle salida a otros personajes que esperan su oportunidad.Además mientras escribo no pienso (y todo lo que ayude a que no me suba por las paredes tiene que ser bueno por cojones)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que confesaros que hay otro motivo para dar salida a esta historia. Este año he empezado la aventura del Biblioforum, y estoy encantada, sobre todo porque gracias a eso he conocido a tres caballeros maravillosos. No me avergüenza decir que frente a ellos me siento una mera debutante, ellos tienen el respaldo que a mí me falta: la tinta sobre el papel. Tengo que darme a valer, hay que demostrar que uno está donde está porque se lo merece. Y el movimiento se demuestra andando, no tengo de mi lado la edición física, eso es impepinable. Pero tengo este blog, y es mi voz. Mi tarjeta de presentación. Así que hay que darle uso y sobre todo, ofrecer un contendo que merezca la pena ser leído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El blog va a sufrir algunos cambios necesarios, tengo que adecentarlo un poco. Y va a convertirse en el hogar de una nueva inquilina: La señorita Meredith Sutherland, Capitana de la segunda sub división de secretarias del ejército de su majestad Victoria II. Una solterona a la que le queda poco tiempo para cambiar su papel en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin me voy a meter de lleno en una historia steampunk, una corriente que me apasiona y que, según mi opinión, se presta mucho a la comedía. &lt;br /&gt;Espero que le deis una oportunidad a la pobre mujer, porque sinceramente necesita que le echen una mano. Debe ser muy duro intentar conquistar el amor del hombre de tus sueños mientras te asedian todo tipo de enredos burocráticos, en una ciudad que está bajo una pérfida amenaza voladora y en la que, a veces, crees ver dinosaurios…&lt;br /&gt;Voy a dejar que se presente ella con sus propias palabras:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;El espejo era parte de la escueta herencia de mi madre, mujer que podía darse el lujo de ser “demasiado coqueta” según la opinión de mi severo padre y una “verdadera golfa” según otras opiniones menos amables, fruto seguro de la envidia. La paga de mi progenitor era escasa y al lechero hay que pagarle de algún modo, y al carnicero, y al deshollinador, pese a que no teníamos chimenea. Mi madre era una esposa sacrificada. Eso decía ella. ¿Por qué no iba a creerla?&lt;br /&gt;Había colocado a aquel testigo de días mejores cerca de la puerta de la entrada de mi modesta vivienda. Por darle algo de lujo a tanta sordidez. Era cuadrado, enorme, con un trabajado marco de latón dorado. Bien cierto es que los dos dedos de polvo que cubrían sus regias molduras lo desmerecían un poco y que la plata tras el cristal empezaba a nublarse y a salpicarse de puntitos negros. Tal vez no cuidé tan preciado recuerdo como se merecía. Perdónenme esa lamentable dejadez, pero entonces cuidaba de una anciana senil y demasiadas veces tenía que dedicarme a hacer caldos, lavar sabanas y, si me sobraba tiempo, zurcirme las medias. El caso era que el amado trasto tampoco se merecía nada mejor: cada vez que salía o entraba de mi casa, cada vez me ponía el abrigo y le daba dos vueltas a mi única bufanda, el ingrato se encargaba de recordarme la escasez de mis encantos: Los ojillos miopes tras las gafas, el pelo salvaje de un color que no era ni rubio ni castaño, la broma que era mi nariz en mitad de la cara. Una mañana me harté de su innecesaria sinceridad y lo vendí a un ropavejero. Me dio lo justó una lujosa merienda a base de merengues y chocolate caliente…Espero que no les ofenda mi lenguaje, pero al demonio con las herencias familiares de tres al cuarto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que queridos lectores, saquen sus impertinentes, sus goggles, engrasen los pistones y echen agua a las calderas. La Corte de los Espejos se pone retrofuturista…y absurda.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-6884966706177852569?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/6884966706177852569/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=6884966706177852569' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/6884966706177852569'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/6884966706177852569'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2011/10/seamos-sinceros-la-aventura-de-la-corte.html' title=''/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-8194520063427229135</id><published>2011-09-17T20:14:00.000+01:00</published><updated>2011-09-18T00:29:31.849+01:00</updated><title type='text'>Jornada de reflexión</title><content type='html'>Ayer fue mi primera sesión de Biblioforum. No puedo decir que sea precisamente una novata en lo que hablar en público se refiere; he sido guía turística cuatro años. Estoy acostumbrada a ser el centro de atención de un grupo de gente. Era un trabajo que disfrutaba, precisamente porque me gusta el trato con el público. Me gustaba que me hiciesen preguntas. Al acabar me sentaba en cualquier lugar tranquilo con una lata de Coca-cola y repasaba la visita: me apuntaba las preguntas a las que no había sabido responder para buscar la información, y repasaba los puntos flacos de mis explicaciones. Cuando me propusieron lo de Biblioforum pensé que no sería demasiado distinto y no se me pasó por la cabeza que hubiese algún motivo para ponerme nerviosa. Simplemente, ni se me ocurrió pensar en ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamentablemente la semana antes al “Día B” estaba hablando con Ismael del tema de la primera jornada “Libros que cambiaron nuestra vida”, la idea era que me dijese que le parecían los libros que había escogido. Fue crítico y objetivo, como siempre me dio una opinión bastante certera y algunas cosas en las que pensar. Hasta aquí todo bien, lo que no me esperaba era que el muy traidor me diese un beso en frente y soltase “Tu primera aparición como autora, que orgulloso estoy”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tragué saliva como quien traga hormigón a medio cuajar. Y después de eso mi presencia de ánimo se fue por el sumidero. Esa noche no pegue ojo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pienso en mí como una “autora” o “escritora”. Al menos mientras mis únicos méritos sean los de ser traductora de obras muy menores (por decirlo con cierta diplomacia) y módulos de rol infumables (esos ni hay modo de suavizarlos ni merecen perdón divino) me parece absurdo pensar en esos términos . De hecho me considero más una “eterna debutante” muy entusiasta y poco más. Soltarme lo de autora fue un golpe bajo. Comprendí que esto no era como enseñarle un monumento a un grupete de afables jubilados. Nadie espera gran cosa de los guías turísticos, la mayor parte del público consideran que son un grupo de enteradillos con mucha labia que cuando no saben algo se lo inventan. En un buen número de casos no les falta razón. Sin embargo lo de “autor” tiene otro peso, la gente espera que seas capaz de hacer una aportación interesante, te confieren cierta dosis de autoridad porque al parecer escribir es una cosa seria y sesuda. Y lo es. Lo malo es que yo soy cutre hasta para eso y solo escribo para sacarme cosas de la cabeza, porque me gusta la albañilería de las palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé en mis compañeros de aventura. Los padres fundadores del Biblioforum Fue peor el remedio que la enfermedad: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pepe Carrasco es escritor desde antes de que yo entrase en la universidad, es autor de “El Capitán Nadie” y “El regreso del Capitán Nadie” entre otros. Sus libros se han leído en un montón de colegios e institutos, es profesor y tiene muchísima experiencia en estas lides. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Antonio Caro Cals es autor de la novela que me hubiese gustado escribir a mi “Señores de godos”, además de ser una de las personas más lúcidas que he conocido y un tipo muy inteligente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Francisco Pérez de la Parte es, ni más ni menos, que el flamante ganador del premio Mondadori de narrativa juvenil del año pasado. Ahí es nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay color, mi único merito en este asunto es que les ayudé a encontrar un sitio digno para que el biblioforum siguiese su andadura un año más. Algo que antes o después hubiesen conseguido sin mi ayuda. Con estas perspectivas decidí ceñirme a esa tarea, la de lograr que los efectos técnicos de la reunión fuesen impecables, que la sala fuese decente y tuviésemos a mano todo lo que nos hiciese falta. Que menos que ser útil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El día B” Amanecí como si me hubiese tragado un cubo de cebo vivo y los gusanillos se retorciesen en mis tripas con la saludable intención de escaparse por el agujero mas inadecuado. Para añadir un toque de alegría y de color a la jornada, mi ciclo lunar decidió empezar sus jornadas más ingratas y anunciarlo con un glorioso dolor de riñones. Mi intención era desayunar, comer acabaría con esos pequeños cabrones vermiformes. Eso siempre que hubiese algo en mi frigorífico que me apeteciese, que no era el caso. Se venía venir una mañanita de esas de subirse por las paredes, por suerte me llamaron del CICUS (otra vez) y me dijeron que necesitaban ultimar unos detalles de la sala (otra vez). En eso se me fue toda la mañana, por el lado bueno no me dio tiempo a pensar en gran cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para cuando llegó la hora, lo único que me mantenía de pie era la hiperactividad. Menos mal que mis niveles de adrenalina son inhumanos, la mayoría de las veces es una mierda. Ayer, eso y un umbral de dolor a la altura de la Giralda me vinieron de perlas. Si hubiese podido dejarme los ovarios en una caja hubiese sido perfecto. Pero la perfección no existe, es algo a los que solo podemos aspirar. De todos modos lo que me ayudó a sentarme en aquella silla, frente a unos fantásticos asistentes fueron mis compañeros. Llegado el momento los nervios brillaron por su ausencia, no me preocupaba nada, porque simplemente estaba disfrutando de su compañía y me lo estaba pasando bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez mis intervenciones no fuesen brillantes, no lo esperaba.  Ahora estoy en fase de reflexión para adecentarlas de cara al mes que viene. Esta vez lo espero con ganas, porque sé que he encontrado a una gente maravillosa, unos compañeros de aventura que son un regalo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me canso de decirlo, lo mejor de escribir “La Corte de los Espejos” es la gente que me ha hecho conocer. Así que chicos, gracias por todo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-8194520063427229135?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/8194520063427229135/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=8194520063427229135' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/8194520063427229135'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/8194520063427229135'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2011/09/jornada-de-reflexion.html' title='Jornada de reflexión'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-779871847024390264</id><published>2011-08-18T23:44:00.000+01:00</published><updated>2011-08-19T01:22:15.215+01:00</updated><title type='text'>El broche</title><content type='html'>&lt;h6 class="uiStreamMessage" ft="{&amp;quot;type&amp;quot;:1}"&gt;&lt;span class="messageBody" ft="{&amp;quot;type&amp;quot;:3}"&gt;“Creo  en las hadas” decía cuando era niña, y a su alrededor los adultos se  reían y halagaban su inocencia, pensando en sus propias infancias, en  sus juegos secretos, en los amigos invisibles que habían creado y  perdido con el paso de los años. Y la niña creía en las hadas, en el  ratoncito Pérez y en los Reyes Magos porque ese es el derecho y el  privilegio de la infancia. Le regalaban libros de cue&lt;span class="text_exposed_hide"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="text_exposed_show"&gt;ntos con vistosos dibujos, escuchaban sus historias y halagaban su imaginación desbordante, la chispa de su vivacidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue creciendo, casi a traición dejó de ser una niña&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y  ella aun creía en las hadas, no del mismo modo. No esperaba encontrar  un círculo de setas, ni una diminuta danza a la sombra de un jardín  misterioso. Pero creía en la magia de contar una historia, de crear un  mundo solo con palabras. Algo que preocupaba a sus padres y ya que casi  nadie encontraba divertido “Esto no te lleva a ninguna parte” le decían  muy serios “Céntrate, no puedes pasarte la vida con la cabeza en las  nubes” Ya no le regalaban libros de cuentos, aunque ella los compraba de  todas formas, porque seguía necesitando sucesos extraordinarios de vez  en cuando. Aunque nunca decía en que creía, ni que esperaba. Guardaba  esos pensamientos para si misma, solo decía lo que esperaban que dijera  una mujer de su edad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día encontró un broche en una tienda.  Era la fotografía de un hada vestida únicamente con sus cabellos, con  unas alas de mariposa listas para echar a volar, enmarcado con un bonito  marco de plata. Compró el broche de inmediato y se lo puso en la solapa  de su abrigo, sobre el corazón. Y en silencio, a pesar de los  años, siguió creyendo en las hadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-779871847024390264?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/779871847024390264/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=779871847024390264' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/779871847024390264'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/779871847024390264'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2011/08/el-broche.html' title='El broche'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-2920602854801809384</id><published>2011-07-26T16:32:00.000+01:00</published><updated>2011-07-26T16:41:09.537+01:00</updated><title type='text'>Literatura</title><content type='html'>Quiero dejar testimonio  para que nadie digo que no les advertí:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señores, escribir no es sano. Si alguna vez tenéis algún  familiar o conocido (alguien cercano a quien apreciéis realmente, a los  demás que les den candela) os dice que pretende meterse seriamente en el  mundo de las letras, por piedad hacía su persona lo mejor que podéis  hacer es soltarle un chorro de matarratas en la sopa para dejar que se  reúna con el olvido entre horribles dolores y, a ser posible,  maldiciendo vuestro nombre y el de la madre que os parió. Porque  escribir es una santa mierda; para empezar nunca estas del todo feliz  con el resultado y crías todo tipo de inseguridades, no importa cuanta  gente os diga que lo estáis pariendo en letras es cojonudo, hay  ocasiones que quieres romperlo todo y dedicar tu vida al tetris. Luego  vendrán los momentos en los que solo puedes pensar en lo que estas  escribiendo, piensas mientras friegas los platos, mientras te duchas,  cuando duermes (o cuando directamente no puedes dormir) y escribes. Escribes porque lo necesitas,  porque tienes algo en tu cabeza que quiere salir y le importa un carajo  si para hacerlo se te lleva por delante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensadlo bien antes de  intentarlo; tantas y tantas horas de tu vida que podrías usar en otra  cosa, tantísimo esfuerzo que quizás se quede en nada porque que te guste  escribir no implica que tengas talento y que tengas talento no asegura  que tu obra llegue jamás a ningún lado. Pensad en autores como Howard o  Kennedy Toole, que se suicidaron convencidos de que su amor a las letras  no era correspondido. Que si, que tras la muerte el tiempo los puso en  su sitio, pero para entonces las malvas que criaron estaban a su vez  criando malvas. ¿Por qué digo esto?¿Quiero desmoralizaros? No, quiero  advertiros.  Esto engancha más que respirar, no puedes  evitar hacerlo. No importa lo negras que os cargue las tintas, si os  gusta escribir, escribiréis. Hacedlo solo por eso, no esperéis  recompensas, no os pongáis más meta que encadenar palabras y tal vez  logréis un momento de calma, ese que os da el tener en vuestras manos un  párrafo perfecto y saber que es vuestro, total y completamente vuestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez ni eso os libre de meteros un tiro entre las cejas, pero al  menos moriréis con una sonrisa en los labios.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-2920602854801809384?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/2920602854801809384/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=2920602854801809384' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/2920602854801809384'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/2920602854801809384'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2011/07/las-metas-de-la-literatura.html' title='Literatura'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-3730222901516918335</id><published>2011-06-16T12:47:00.000+01:00</published><updated>2011-06-16T13:15:02.695+01:00</updated><title type='text'>Odiosas comparaciones</title><content type='html'>&lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;Fue uno de esos encuentros totalmente fortuitos. Dentro de esta categoría solo existen dos clasificaciones posibles: los que te alegran y los que no. Este era de los segundos, en una escala de entusiasmo que todos podáis entender hubiese preferido que el tranvía me atropellase lentamente antes que encontrármela a ella. El caso es que yo estaba en la Fnac, canturreando algo mientras miraba un libro muy caro con un titulo tentador “la simbología en la pintura” y soñaba despierta pensando lo bien que estaría poder comprarlo cuando apareció ella. Apareció de la nada, sin avisar, sin anestesia, a traición. Toda sonrisas y frases cariñosas. Ella, que mientras fuimos compañeras de clase no se había dignado ni a escupirme a la cara. Ella, que me era totalmente indiferente. Decir que me sorprendió aquella reacción tan amistosa sería casi un eufemismo, pero como no hay una manera mejor de describirlo sin usar palabrotas dejaremos mi reacción en sorpresa. Elegancia ante todo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;-¡Hola Conchi!  &lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;Odio que me llamen Conchi, o Conchita. Mis padres no me pusieron este nombre para empeorarlo aún más. Sonrio, una de esas sonrisas con demasiados dientes que en realidad significa que esperas que el infierno se abra y te trague. De inmediato me doy cuenta que esto no se va a limitar a un saludo formal con su correspondiente “me he alegrado mucho de verte” y su mutis. No tendré tanta suerte, se ve a la legua que quiere charla. Sonríe acarameladamente y después de soltar la ristra de formalidades habituales en estos casos dispara sus autenticas intenciones a bocajarro.&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;-Oye, me he enterado de lo tu libro. ¿Qué bien, no?¿Como lo llevas?&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;Nueva sonrisa forzada, mismo deseo de que me caiga encima un piano. No me pregunto como sabe eso, forma parte de ese tipo de personas que siempre está al tanto de todo sobre todo el mundo. No quiero hablar del tema hasta que sea cosa hecha porque sería vender la piel del oso de antemano y con ella eso podría tener como consecuencia futuros terceros grados. No, antes que me viviseccionen con una cuchara de plástico. Hay que cambiar el tercio de la conversación, necesito pensar algo. Rebusco en mi cerebro y hago la peor pregunta del mundo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;-Bien, bien. Ya sabes muchas horas delante del ordenador. ¿Cómo van tus escritos?&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;Imposible seguir la narración sin soltar un taco: Soy gilipollas. Me mira ofendida y me doy cuenta dos segundos demasiado tarde de que acabo de meter la pata. Ella interpreta que yo desde el podio de mi éxito literario (lo que ella interpreta como éxito literario, porque a día de hoy  ambas estamos empatadas a cero en el marcador de libros publicados) estoy tratando de humillarla al preguntarle por su eterna novela. En realidad intentaba escaquearme de una pregunta, tratando de no meter la pata acabo de cubrirme de gloria. Brillante estrategia.  &lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;-Acabé hace unos meses-Me contesta en un tono totalmente gélido- Ahora la estoy revisando, pero creo que la voy a traducir para mandarla al extranjero, o igual la sacó directamente en digital. Es una literatura que no está hecha para el gran público. No es para todo el mundo, como la tuya.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;Ya estamos con los concursos de quien mea más lejos. Asiento con diplomacia, le deseo suerte y calculo la distancia que hay hasta las escaleras mecánicas. Igual si doy la espantada puedo huir antes de que se recupere de la sorpresa. Imposible, tuve que aguantar media hora eterna sobre las injusticias del mundo editorial y lo incompetente (o ruin) que es esta industria. La amarga lucha del artista contra el sistema opresor y mercantilista. Que me vas a contar &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;-Tú has sido más lista. Has escrito lo primero que te ha venido a la cabeza y te ha salido bien.&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;-Si, soy un genio del marketing-Contesto sin entusiasmo&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;¿Colará si la mato y alego defensa propia? Como no estoy segura, me despido y me largo. Ya no quiero comprar libros, ahora prefiero averiguar cuantas frases soeces puedo construir sin repetir adjetivos. Os aseguro que muchas&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;Nunca he estado dispuesta a entrar en  juegos de roces y envidias, de celos infundados y todo lo que acarrean. No me creo en condiciones de mirar por encima del hombro a nadie y menos a raíz de lo que cada cual pueda considerar como “literatura digna” o aun peor “arte”. Si quiere jugar a la artista maltratada me parece perfecto, toda actitud es respetable, pero que me deje al margen. Hay mucha otra gente mejor dispuesta a entrar en estos eternos debates, que por otra parte son como vaciar el mar con un cubito; entretienen hasta que te das cuenta de que no vas a ninguna parte.&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;Tal vez mañana una editorial decida hacer justicia cósmica y publique su obra, entonces podrá volver a mirarme desde la cumbre de su excelencia y yo me quedaré exactamente donde estoy. Ambas seremos más felices, se restablecerá el orden del universo. Ella luchando duramente con las arduas metas de la “alta literatura” y yo en mi casa echándole horas al ordenador sin más pretensión que acabar mis historias y tener la inmensa suerte de haya quien las lea. Que perduren o no. Que sean éxitos o fracasos. Eso ya escapa de mis manos. Solo espero que no llegue el día en que necesite compararme con nadie para sentirme “artista”. Si llega, por mi propio bien, matadme.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-3730222901516918335?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/3730222901516918335/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=3730222901516918335' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/3730222901516918335'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/3730222901516918335'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2011/06/odiosas-comparaciones.html' title='Odiosas comparaciones'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-2704149469124246732</id><published>2011-06-13T02:20:00.000+01:00</published><updated>2011-06-13T10:03:55.215+01:00</updated><title type='text'>Señores de godos</title><content type='html'>&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/?action=view&amp;amp;current=senoresdegodos.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img style="width: 313px; height: 447px;" src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/senoresdegodos.jpg" alt="Photobucket" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ponerte a escribir tu primera novela nunca es fácil. Pero para decidir que vas a escribir tu primera novela, que va a ser una novela histórica y que encima vas  escribir sobre la hispana visigoda (un periodo histórico que no es que esté precisamente bien documentado) hace falta tener valor. Hay tanto ejemplo de mala novela histórica medieval o pseudo medieval que no me voy a molestar ni en citarlos, seguro que a todos se os ocurren al menos tres muy malas novelas de ese periodo. Lo difícil es dar con las buenas y no deja de ser paradójico que precisamente una época tan interesante, tan rica y que ofrece tantas buenas posibilidades para todo se desperdicie tanto. Aunque esto tiene explicación: suelen ser novelas mal documentadas en las que el autor acaba por hacer ciertas concesiones, normalmente innecesarias, a favor de la historia y que terminan convirtiéndose en pastiches difíciles de creer. Es mucho más raro, aunque también los hay, lo que son tan firmemente fieles a los datos que al final son casi ensayos históricos. Muy rigurosos, eso nadie lo niega, y también muy aburridos. Encontrar el equilibrio entre rigor histórico y entretenimiento es complicado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Antonio Caro Cals decidió que iba a escribir una novela histórica, situada en el reinado de Atanagildo (551-567). Periodo que a mí en la universidad me fascinó y también me hizo sudar tinta porque no es que sobren las fuentes documentales. Bueno yo siempre digo que la gente que se pone a estudiar ingeniería o arquitectura estan todos un poco locos y él es arquitecto así que... El caso es que se lió la manta a la cabeza, se pasó un par de años documentándose y luego se puso a escribir su primera novela. Con dos cojones. Conozco a poca gente capaz de hacer eso. “Señores de godos” está MUY bien documentada, tiene las concesiones justas y sobre todo engancha. Empecé a leerla una noche en la que estaba saturada de corregirme a mi misma. El plan era leerme solo las primeras páginas para ver como pintaba. Esa noche me acosté a las cuatro de la mañana. Me leí la primera parte del tirón porque sencillamente no podía parar. En una semana me la había terminado las casi quinientas paginas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gusta como escribe, el lenguaje y la corrección de los diálogos te ponen en situación sin esfuerzo. Está llena de pequeños detalles que logran que te acerques a la narración y tiene algunos personajes a los que llegas a coger cariño ( y dos de ellos a los que terminas odiando profundamente, pero bueno, para eso están) además tiene buenas escenas de acción, muy épicas. Ya sabéis que a mi me gusta mucho una cuchillada en el momento oportuno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Brándila de Ravena es un ostrogodo(casi dos ostrogodos)un pelín picto superviviente de la invasión de Italia por parte del ejército bizantino de Justiniano. Un tanto bruto a ratos y a ratos sorprendentemente divertido. Brándila es un tipo complejo y muy, muy humano que un poco por rencor, un poco por amor y otro poco porque no le tiene mucho cariño a la vida se acaba convirtiéndose en una pieza clave para frenar el avance de las tropas de Justiniano en Hispania. Pero “Señores de godos” no es solo su aventura. Otros personajes se verán arrastrados por su estela y gracias a sus andanzas pasearemos por una península en la que el recuerdo del imperio romano se desmorona. Una época se ha terminado y otra no acaba de cuajar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-2704149469124246732?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/2704149469124246732/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=2704149469124246732' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/2704149469124246732'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/2704149469124246732'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2011/06/senores-de-godos.html' title='Señores de godos'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-971372521667583051</id><published>2011-06-02T11:20:00.000+01:00</published><updated>2011-06-02T12:39:35.595+01:00</updated><title type='text'>Crónicas de Dracontrand: El guerrero elfo</title><content type='html'>&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/?action=view&amp;amp;current=el-guerrero-elfo-cronicas-dracontrand-L-cYQ5qR.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/el-guerrero-elfo-cronicas-dracontrand-L-cYQ5qR.jpg" border="0" alt="Photobucket"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parecer ser que en las altas esferas literarias alguien decidió hace tiempo que la literatura fantástica se constituía por textos de baja calidad y argumentos pueriles, decidió que su temática estaba agotada y que, atendiendo a estos hechos irrefutables, su destino era el publico infantil, como si precisamente este público fuese poca cosa.Me gustaría que algún día uno de esos misteriosos gurús que deciden que es literatura digna y que no lo es tropezara con “El Guerrero elfo”. Posiblemente se tragaría sus palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Las crónicas de Dracontrand: El guerrero elfo” Es un titulo de esos que hace que los listillos levanten una ceja y piensen “Vale, ya estamos con los tópicos de siempre” pero su autor, Francisco Paula Pérez de la Parte (bonito nombre para un caballero del Siglo de Oro), ganó el año pasado el concurso de narrativa juvenil de Jaén y su libro está editado por Random House, que no es moco de pavo. Solo por eso ya merece la pena dejarse los prejuicios en casa y echarle un vistazo. Y si lees las primeras paginas, que son preciosas y muy tiernas nos damos cuenta que estamos lejos de un libro típico. Puede que tenga que los elementos  del genero de espada y brujería: elfos, enanos, dragones…pero “El Guerrero elfo” va más allá. Elán es un gran personaje, nada que ver con los héroes solitarios y altivos que ni sienten ni padece. Es un tipo entrañable que se preocupa por los que lo rodean con un gran realismo de sentimientos, podemos comprender sus motivaciones. No es un caudillo épico sino un buen chico desbordado por los acontecimientos que quiere volver a su casa, que quiere a los hacen bien y no llega a odiar a los que le hacen mal. Es bondadoso pero no tonto. La verdad, acabas por cogerle mucho cariño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro está además bien escrito, siempre me alegro de encontrar un libro que se pueda disfrutar a cualquier edad. El lenguaje, las descripciones, la creación de los personajes son impecables. Todo encaja, no hay más cabos sueltos que los necesarios. Quizás echo de menos un poco más de impacto en las escenas de acción pero ya sabéis que yo soy un poco carnicera para estas  cosas. En resumen: se acercan las vacaciones y querréis leer cosas entretenidas ¿Qué puede ser mejor para evadirse de los calores que una dragona de nombre complicado y aliento gélido?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-971372521667583051?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/971372521667583051/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=971372521667583051' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/971372521667583051'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/971372521667583051'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2011/06/cronicas-de-dracontrand-el-guerrero.html' title='Crónicas de Dracontrand: El guerrero elfo'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/th_el-guerrero-elfo-cronicas-dracontrand-L-cYQ5qR.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-4977064642494111752</id><published>2011-05-23T00:31:00.000+01:00</published><updated>2011-05-23T00:34:52.079+01:00</updated><title type='text'>Feliz Cumpleaños</title><content type='html'>Hace tres años que escribo este blog, antes de que me animasen a compartir el particular universo de la Corte de los Espejos yo ya escribía (cuentos principalmente) y sobre todo me contaba historias a mi misma. Soy una yonki de letras y pese a que me quejo de las noches en blanco, de las horas que les robo a parientes y amigos, de la frustración de no acabar de alcanzar lo que realmente quiero decir, del sin fin de inseguridades de todo tipo y de eterna maraña de dudas, debo confesar que mi caso no tiene remedio y que no creo que exista rehabilitación posible. Al igual que el viejo ermitaño de “La Historia Interminable” escribir es lo único que puedo hacer para ser yo misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora mismo estoy en una encrucijada de caminos y como todo buen cruce (ya sabéis ese momento de inflexión que hay en cada historia, ese punto de no retorno) exige tomar una decisiones. No creo que pueda hacer trampa como en los libros de “elige tu propia aventura” y volver páginas a tras para averiguar que puede pasar si en lugar de la puerta verde, elijo la roja. La vida tiene el defecto de ser unilateral la gran mayoría de las veces. Ya he tomado mis decisiones y ahora tengo que esperar a ver hasta donde me llevan, aunque la verdad es que si lo miro con cierta perspectiva tal vez las cosas no cambien tanto: pase lo que pase seguiré escribiendo y este blog seguirá cumpliendo años. A veces habrá mas lectores y a veces no habrá ninguno. Por ahora voy agradeceros que llevéis tres años conmigo y que mostréis tanto interés por la Corte de los Espejos. Solo con eso ya me habéis convertido en una escritora afortunada, porque a fin de cuentas las historias solo tienen sentido si tienen un público que las espere. Y vosotros sois el mejor de los públicos. Sinceramente: muchas gracias y feliz cumpleaños&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-4977064642494111752?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/4977064642494111752/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=4977064642494111752' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/4977064642494111752'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/4977064642494111752'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2011/05/feliz-cumpleanos.html' title='Feliz Cumpleaños'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-1806195904187354733</id><published>2011-05-09T10:53:00.000+01:00</published><updated>2011-11-27T22:39:17.531Z</updated><title type='text'>La creación de retropólis</title><content type='html'>Hubo una vez un hombre y una máquina voladora. Una noche mientras atravesaba un denso campo de bruma el hombre se perdió. Tenía altímetros y monitores, tenía todo tipo de agujas, botones y mandos para deslizarse sobre el cielo pero ni la danza de los indicadores ni los trazados mapas podían decirle donde estaba. Volaba sin rumbo, perdido en la niebla, sin distinguir otra cosa que retazos de mar bajo él y nubes cegándole todas las rutas. El combustible se agotaba poco a poco, y aunque el piloto no quería aceptar la muerte como una certeza escribió una ultima carta a su familia, esa carta que muchos soldados escriben sin saber si quiera si alguien llegará a leerla alguna vez. No se despidió porque quería dejar tras de sí un resquicio de esperanza. Les contó que había aterrizado en una ciudad increíble hecha de piedra, hierro, cristal y estaño. Una ciudad donde las casas se alzaban en un equilibrio imposible hasta el mismo cielo. Donde no había dos edificios remotamente parecidos. Los había feos y toscos, mientras otros eran hermosas filigranas salpicadas de pinturas y estatuas, algunos eran tan ligeros que se podían cambiar de sitio solo con empujarlos, otros tenían patas y otros flotaban gracias a hélices colocadas como molinillos en los tejados. Otros en lugar de alzarse a cielo abierto se hundían en la tierra. Era la ciudad con la que habían soñado alguna vez los sabios de todas las épocas, los soñadores, los locos, los artistas, los necios… Por sus calles torcidas los borrachos caminaban en línea recta. Antaño hubo muchas puertas para llegar a esa ciudad que acogía a cualquiera que fuese capaz de imaginarla, se podía llegar andando o subido a las espaldas de un hada verde. Pero la humanidad dejó de pensar en ella y los caminos se cerraron. Se perdió la magia y con ella los hombres perdieron la cordura, fue un tiempo de sin razón y de guerras crueles, hombre contra hombre, hermano contra hermano. Él había encontrado la ciudad y su misión era volver a abrir los caminos y deshacer el daño hecho por el olvido. Sería una ardua tarea, tardaría mucho en volver, si es que alguna vez volvía. Tenía que quedarse en la ciudad y soñar, tenía que crear nuevas puertas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El combustible se agotó. El hombre no regresó a su casa. La máquina no fue encontrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos creen que Retrópolis ya existía y que el piloto llegó hasta ella gracias a un camino perdido. Otros piensan que Retrópolis fue naciendo mientras la imaginaba un hombre que no quería morir. La mayoría nunca ha oído hablar de ella, ni lo harán mientras vivan. Y sin embargo todos hemos paseado alguna vez por sus calles torcidas y silenciosas. Todos hemos estado alguna vez en la ciudad que sale en los márgenes de los mapas, la que está a orillas del tiempo,  al filo de nuestra memoria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-1806195904187354733?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/1806195904187354733/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=1806195904187354733' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/1806195904187354733'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/1806195904187354733'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2011/05/la-creacion-de-retropolis.html' title='La creación de retropólis'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-8408472408897244900</id><published>2011-04-07T02:11:00.000+01:00</published><updated>2011-04-07T02:51:04.871+01:00</updated><title type='text'>Existen las hadas</title><content type='html'>Existen las hadas, podéis arquear las cejas y soltar una risilla prepotente ante semejante afirmación, podéis negarlo y argumentar con aplastante lógica los motivos de esta negación. Esta la lógica, está la ciencia, está la realidad misma con toda su tiranía para demostrar lo contrario. Se puede hablar de que son mitos basados en el folclore, dar datos, explicar el origen y el motivo de estas creencias desfasadas. Puedes decir que los ordenadores y la tele las han matado, que al final la nada ganó la batalla y se tragó la Torre de Marfil enterita. Podéis decirme lo que queráis y hablar durante horas con la sincera certeza de un premio nobel en física. Al acabar la perorata, yo como la necia que soy desafiaré todo razonamiento e insistiré con el argumento más irrefutable y menos creíble de todos: Existen las hadas, las he visto, he vivido con ellas. Llegados a este punto exigiréis pruebas y como me parece una petición razonable os ofreceré datos, hoy día los datos mandan, la imagen manda. Si alguien ha podido estudiarlas, si alguien tiene imágenes, historias contrastables, fuentes bien documentadas cualquier cosa puede atravesar el velo de la imaginación y convertirse en algo tan real como un filete con patatas (me refiero a un filete con patatas que no te estés imaginando, claro está).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existen las hadas, yo las he visto y antes que yo las vio  Joan Gómez, este hombre quedó tan impresionado que las fotografió para un libro fantástico:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.joangomez.com/fotoshadas.htm, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí descubrí que conocía a dos hadas, como quien dice de toda la vida y que no estaba loca, él también las había visto. No hay glamour lo bastante potente para ocultarlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Gaitero y la Señorita Nebel existen; viven en una casa mágica llena de libros maravillosos y cosas extrañas, tienen más llaves que cerraduras (sospecho que porque conocen puertas secretas que nadie ha visto jamás) tienen un tigre que parece un gato. Una gata feroz que de hecho puede convertirse en muchos gatos, aunque esto no es tan extraordinario, cualquier felino un poco listo puede hacerlo. Es cierto que él toca la gaita y cocina maravillas, es cierto que ambos pueden esconder tinta bajo tu piel, sortilegios poderosos con efectos inesperados si eres capaz de pasar de pasar la prueba de sus agujas. Es cierto que ella tiene una mirada fascinante y que igual te hornea galletas que te cose una marioneta. Es cierto que viajan en el tiempo para ser anfitriones de extrañas fiestas. No me estoy inventando nada. Todo es verdad. Y si aun así insistís en no creerme será mejor que os enseñe unas fotos que no he hecho yo, sino Joan, que también pudo desenmascaras a estas hadas disfrazadas de gente muy poco corriente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/?action=view&amp;amp;current=01elfogaitero.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/01elfogaitero.jpg" border="0" alt="Photobucket"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/?action=view&amp;amp;current=02hadanegra.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/02hadanegra.jpg" border="0" alt="Photobucket"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/?action=view&amp;amp;current=06elHadaOscurayelElfogaitero.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/06elHadaOscurayelElfogaitero.jpg" border="0" alt="Photobucket"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Son hadas y tengo la fortuna de conocerlas bien, de quererlas y de echarlos de menos. Se hacen llamar Mireia y Raúl (O Raúl y Mireia) ante los extraños pero vosotros sabéis igual que yo que tienen otros nombres. &lt;br /&gt;Y ahora que los conocéis no podéis decir que estoy loca.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-8408472408897244900?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/8408472408897244900/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=8408472408897244900' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/8408472408897244900'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/8408472408897244900'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2011/04/existen-las-hadas.html' title='Existen las hadas'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/th_01elfogaitero.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-7632433590900099984</id><published>2011-02-14T01:43:00.001Z</published><updated>2011-12-20T18:31:10.869Z</updated><title type='text'>Y lo que pasó despues</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Mientras Marsias decidía marcharse en busca de su majestad, ocurrieron otras cosas. El amor tiene un lado amargo y otro amable&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nicasia deshizo los lazos del jubón cegada por los besos de la gata, sus manos lucharon durante un momento interminable con unos lazos atados a conciencia. Maldijo entre dientes mientras  Manx se moría de risa. Por fin los nudos cedieron y la prenda se aflojó totalmente vencida, dejando a la vista unos pechos perfectos, redondos y cubiertos por una difusa lluvia de pecas cobrizas. La knocker los acaricio, eran cálidos como la arena al sol. Todo lo que había bajo la tela era precioso, la piel acaramelada que se cubría de furtivas rayas doradas a la alturas de los hombros, el suave hueco entre sus clavículas y el cuello largo y flexible que vibraba con un ronroneo feliz  respondiendo a  cada una de las caricias que dejó caer sobre el. Le quitó la prenda con un movimiento brusco e impaciente.  La phoka  se tumbo bocarriba sobre el camastro y le acaricio la nuca, atraiéndola hacia ella.&lt;br /&gt; -Nunca pensé que te atreverías a hacerlo-Le susurró juguetona al oído.&lt;br /&gt; -Ya somos dos-Contestó con la voz ahogada mientras sentía como los pezones de Manx se ponían duros entre sus dedos-Eres la cosa más jodidamente bonita que he visto jamás.&lt;br /&gt; Su amante empezó a desabrocharle la camisa, mordiéndose la punta de la lengua. En sus pupilas alargadas había un brillo travieso.&lt;br /&gt; -Es increíble haberte encontrado en mitad de una guerra-Le dijo la gata&lt;br /&gt; -Olvídate de esa mierda. Esta noche no.&lt;br /&gt; Manx le acaricio un hombro y entreabrió los labios, incitante.&lt;br /&gt; -Hazme olvidarla tu- Susurró en un tono que hizo que se le erizara el pelo. &lt;br /&gt; Nicasia se soltó las correas de su aparato ortopédico y lo lanzó a la otra punta de la habitación. Manx le abrió la camisa  y dejó escapar una carcajada. La ingeniera no tenía nada que mereciera la pena sostener, así que e lugar de corpiños o sostenes usaba una sencilla camiseta de tirantes a modo de ropa interior. Antes de que le diera tiempo a avergonzarse por aquel detalle la gata se pegó a su boca.&lt;br /&gt; -Eres el hada más extraña que he conocido jamás-dijo después de besarla.&lt;br /&gt; -¿Como tengo que tomarme eso?-Pregunto la knocker alzando una ceja.&lt;br /&gt; -Luego lo piensas-Contestó Manx mientras le guiaba las manos entre las enaguas hasta ponérselas sobre los muslos con impaciencia. La knocker pasó las yemas de los dedos sobre aquel terciopelo finísimo sintiendo que se le secaba la garganta. Le alzó la falda para descubrir un imposible laberinto de encajes. Resopló y volvió a soltar una palabrota, tras un momento de lucha solo había conseguido deshacerse de la ropa interior. La falda se presentó como un obstáculo insalvable, dispuesta a no dejarse entretener ni un minuto más metió la cabeza bajo la testaruda carpa encarnada y recorrió aquellas piernas que tantas veces había visto saltar de tejado en tejado. La respiración de la gata se convirtió en un mar de suspiros. La ingeniera se movía en una ceguera de color escarlata. Dejó caer los labios sobre el sexo de Manx. La phoka se tensó como una ballesta y dejó escapar un maullido suave. Nicasia cerró los ojos, una paz inmensa la inundó de pies a cabeza. No había otro sitio donde quisiera estar. Cuando resurgió de entre los pliegues de la falda  la reclamaron una sonrisa agradecida y unos brazos extendidos. &lt;br /&gt; -Te amo- Manx le lamió una mejilla con su lengua de lija-Nunca pensé que le diría esto a nadie. Pero no puedo guardármelo. Es demasiado grande para mí.&lt;br /&gt; La ingeniera sonrió timidante, aquella frase se le enganchó en las entrañas como un anzuelo y la hizo dolorosamente feliz. Nadie jamás le habían dicho algo así.&lt;br /&gt; - Podría morirme ahora mismo- contestó la ingeniera mirando al techo-Y no me importaría.&lt;br /&gt; -Espera un poco para morirte-replicó burlona la otra&lt;br /&gt; Manx logró bajarle los pantalones hasta las rodillas con una facilidad insultante, y su ropa interior tampoco opuso ninguna resistencia. Antes de que le diera tiempo a asombrarse unos dedos ágiles se le escurrieron entre las piernas domando cualquier intento de resistencia con una caricia tan hábil que pensó que la piel se le derretiría sobre las sabanas. Busco la boca de la gata con un ansia desconocida para que sus gemidos se ahogaran entre sus labios.&lt;br /&gt; -Antes me precipité, es ahora cuando me puedo morir-Dijo en cuanto recuperó el aliento-Mañana no me importará nada de esta estúpida guerra.&lt;br /&gt; -No pienses en mañana. Mañana queda muy lejos y la noche es larga.&lt;br /&gt; -Es difícil no pensarlo- Nicasia se quitó los pantalones del todo y apoyó la frente en el frescor de la pared-Podría pasar cualquier cosa.&lt;br /&gt; -Tienes razón. Podría pasar cualquier cosa, pero pasará mañana. Ahora estamos aquí.&lt;br /&gt; -Quédate a dormir conmigo-rogó la peliblanco entrecerrando los ojos.&lt;br /&gt; -¿Dormir?-contestó su amante algo decepcionada- Aun es pronto para irnos a dormir. Hay una cosa que quiero oírte decir.&lt;br /&gt; -¿A qué te refieres?&lt;br /&gt; La gata la obligó a poner las manos en la espalda con un movimiento mimoso. Al principio pensó que estaba la acariciando las manos, pero cuando intentó devolverle el mimo se dio cuenta de que tenía las muñecas atadas con uno de los lazos de los que tanto le había costado librarse. La knocker se revolvió asustada pero una larga caricia en la cara interna del muslo hizo que el miedo desapareciese.&lt;br /&gt; -Sabes a que me refiero. Quizás creas que no…pero lo sabes- La voz de Manx tenía un tono malicioso. &lt;br /&gt; Antes de dejarla contestar paseó una mano furtivamente entre sus piernas rozándola a penas. Tocándola sin tocar. Nicasia gimió y la mano repitió la maniobra algo más audaz pero también más sutil. Jugado con su ansiedad.&lt;br /&gt; -Dioses- suspiró sin darse cuenta.&lt;br /&gt; -Deja a los dioses. No están con nosotros.&lt;br /&gt; La yema de un dedo suave se quedó inmóvil en un punto clave. La knocker cerró los ojos y se humedeció los labios.&lt;br /&gt; -Te quiero –le digo con voz ahogada&lt;br /&gt; El dedo hizo un movimiento lento,  circular y húmedo.&lt;br /&gt; -Te, quiero, te amo, te deseo-gimió totalmente desarmada-Joder, he estado soñando contigo desde que te vi luchar en la Batalla de los Tejados y desde entonces he querido tenerte a mi lado y desnudarte y amarte. Quiero que te quedes conmigo. Ahora. Siempre. &lt;br /&gt;Manx la desató y le dio un besó largo y tierno, húmedo de lágrimas. Nicasia se lo devolvió en los mismos términos y después demostró que las palabras que había dicho eran ciertas, esa noche se amaron hasta quedar agotadas y el sol las sorprendió abrazadas y medio desnudas. La guerra continuaba, pero ahora era un poco menos cruel y algo más peligrosa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-7632433590900099984?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/7632433590900099984/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=7632433590900099984' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/7632433590900099984'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/7632433590900099984'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2011/02/y-lo-que-paso-despues.html' title='Y lo que pasó despues'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-4048061641690580225</id><published>2011-01-31T11:53:00.000Z</published><updated>2011-01-31T12:04:17.766Z</updated><title type='text'>La noche de las murallas</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Os dejo un pequeño inciso, un salto atrás calmar a algunas que me habéis pedido saber un poco más sobre Manx&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Viva la capitana¡!Larga vida a la defensora de las murallas¡&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grito lo inició alguien entre las tropas apiñadas junto a las puertas de la muralla y al momento lo coreaban todas las gargantas reunidas en la plaza. Nicasia respondió con un saludo desganado y una sonrisa forzada, para la muchedumbre fue bastante y no tardaron en ponerse a entonar cantos de victoria, la obligaron a repetir el saludo un par de veces más y luego se sumieron en el entusiasmo de la celebración. Para la ocasión habían encendido dos grandes hogueras en la explanada del mercado y Costurina había decidido abrir los últimos barriles de cerveza, no era gran cosa pero en la Corte hacía mucho que no había ningún motivo para fiestas. Un grupo de músicos  improvisados tocaban entre las hogueras para que se pudiera bailar al calor de fuego, las canciones parecían escalar hasta el helado cielo nocturno, alrededor de las llamas los bailarines formaban extrañas parejas de baile con sus temblorosas sombras. &lt;br /&gt;Marsias apuró su segunda jarra de cerveza, tuvo que alzarla un par de veces para participar en brindis que cada vez eran más absurdos, pese a que no había bastante cerveza como para que nadie se emborrachase, las hadas estaban borrachas de euforia y de música, se sentían invencibles. No les vendría mal después de tantas desgracias. En secreto agradecía que tuviesen una ocasión para sacudirse la miseria. El mismo estuvo bailando y cantando hasta que acabó por contagiarse del entusiasmo general. Buscó con la mirada a la peliblanco dispuesto a que ella fuese su única pareja el resto de la noche, Pero no estaba en la plaza, ni en las calles colindantes. No la buscó demasiado tiempo, en cuanto se alejo de la música y pudo volver a escuchar sus propios pensamientos comprendió que no la encontraría donde hubiese jaleo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nicasia observaba la fiesta sentada entre las almenas de la segunda muralla, desde allí podía contemplar todo lo que ocurría en la plaza manteniéndose en un discreto segundo plano. Marsias la descubrió dando un largo trago de una frasca que parecía contener algo más fuerte que la cerveza de Costurina. La bebida le encendía la cara y el rubor se mezclaba con los dibujos de sus mejillas. No parecía estar especialmente satisfecha, ni feliz. Más bien parecía sombría y contemplaba la celebración con una mezcla de ansiedad y tristeza. Marsias sabía que la peliblanco veía mucho mejor que él en la oscuridad, así que se ocultó en el recodo de una torre de guardia cercana. Le apetecía contemplarla un momento y tratar de entrar en aquella cabeza tan terriblemente hermética, había creído que empezaba a conocerla cuando estalló la guerra. Entonces el hada silenciosa y retraída que había sido hasta aquel momento dejó paso a alguien firme y decidido, con una claridad de ideas que llegaba a asustar. El ya le intuía una fuerza de voluntad fuera de la común y aun así la sorprendía aquel carácter férreo y poco dispuesto a dejarse intimidar, que había mantenido la Corte como un bastión inconquistable cuando el gobierno la abandonó dándola por perdida. Y aun así, pese a los éxitos estaba siempre en un estado de pasiva expectación que la mantenía aislada de todo. Parecía estar esperando algo que no llegaba a ocurrir jamás. &lt;br /&gt;El sátiro contempló como le daba un par de sorbos callados a su botella y se quedaba inmóvil, con los ojos clavados en la plaza, después se sentó soltando un par de palabrotas muy sonoras. Se frotó la pantorilla de la pierna tullida, aflojó un poco las correas de su aparato y giro un par de tornillos. No pareció que aquella maniobra la aliviase demasiado. Siguió bebiendo en silencio y maldiciendo en su lengua natal, el patacabra no se dio cuenta de que era lo que miraba Nicasia con tanta atención hasta que la escuchó silbar y marcar el ritmo de la música con el pierna sana: miraba a los bailarines, no con ansiedad sino con envidia. Una oleada de compasión encogió el corazón de Marsias y lo hizo salir de su escondite. Se adelantó un par de pasos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué carajo haces aquí?-Preguntó la nocker con voz pastosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Necesitaba despejarme. Demasiado jaleo aquí abajo. Creo que los dos hemos tenido la misma idea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nicasia le alargo la botella sin mayores ceremonias, el patacabrá la aceptó y dio un largo trago, era un licor que no conocía con un sabor endiabladamente fuerte. Le costó tragárselo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué es esto?-Preguntó horrorizado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ginebra de TocaEstrellas-Contestó ella reclamando la botella con un gesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Licor goblin? ¿Cómo has conseguido esto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo destilo yo. Pásame la botella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Creo que has bebido demasiado-Le respondió negando con la cabeza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo también lo creo, pero esta noche todos tenemos derecho a divertirnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sátiro dejó la botella en el suelo y se sentó junto a la peliblanco, esta le apoyó la cabeza en el hombro con un gesto torpe, de marioneta sin hilos. Le hubiese gustado pasar el brazo por los hombros de ella y acercarla aun más a su lado. Podría haberle susurrado algo al oído que le hubiese hecho sonreír de verdad. No hizo nada de eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No veo que te diviertas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No tengo motivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo que no?-Marsias exageró el tono de asombro de sus palabras- Esta semana hemos repelido a los sidhe dos veces y anoche retiraron el campamento. Casi los hemos vencido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sois unos rematados gilipollas si de verdad os creéis eso. Los ataques solo han sido pruebas para medir nuestras fuerzas, no han atacado con todas sus tropas ni una sola vez. La próxima vez que vengan, vendrán en serio y estaremos jodidos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nicasia se puso en pie manteniendo el equilibrio de puro milagro, su cuerpo se balanceó peligrosamente al borde de la muralla. Se apoyó en una de las almenas y señaló las posiciones enemigas con una mano que no era capaz de mantenerse firme. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Se han alejado, pero siguen en nuestra orilla del río, lo que han hecho es poner a salvo su campamento. Ya no podemos recoger agua. Tendremos que apañarnos con los pozos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tenemos muchos. No será problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Espera que empiece a nevar y se hielen. Vas a tener que rascar el agua de los tejados y no necesito decirte lo poco saludable que es eso. No han abierto el sitio, el invierno se nos echa encima y vamos cortos de todo…de víveres, de medicinas, de armas, de leña…en cuanto estemos faltos de gente nos habrán dado por culo a base de bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sátiro intentó tragar saliva, eran cosas en las que no había pensado. Y eran aterradoramente lógicas, tanto que por fuerza tenían que ser ciertas. No estaban a un paso de la victoria como habían creído, más bien a un paso de la derrota. Dio un trago al aguardiente goblin, esta vez no le parecía tan fuerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Debe haber algo que podamos hacer- Se giró hacía Nicasia esperando una respuesta salvadora&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Cuando el gobierno de la ciudad  huyo caballerosamente y nos dejó a nuestra suerte se llevó todas las armas que podrían habernos sido útiles, ni de lejos somos bastantes para atacar el campamento. Solo nos queda una esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿En que piensas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tenemos que pedir auxilio a FuegoVivo y después tratar de llegar hasta el ejército de la reina para que nos mande algo. Lo que sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marsias negó con la cabeza, no veía muchos motivos para ser optimista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-FuegoVivo es neutral, no combate y la única ayuda que presta a ambos bandos es la de curar a los heridos que lleguen a su puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Se van quedar a salvo tras su muros del bosque mientras nos masacran? Seguro que luego tienen la delicadeza de venir a enterrar los cadáveres. Les mandaré una nota para que no toquen el mío. Que se lo queden de recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tienes que entenderlos, jamás han participado en ninguna guerra. Durante siglos se han mantenido en paz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eso es porque hasta ahora la guerra no ha llamado a sus puertas. Eso cambiará esta vez, ya lo verás. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Tus esperanzas están en FuegoVivo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, están con el ejército de su majestad, pero no sé como llegar hasta ellos. Han capturado a todos los mensajeros que he enviado. Necesito a alguien bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Envía a Manx. Ella podría llegar hasta la reina. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una buena idea, la gata era una excelente baza a la hora se atravesar las líneas enemigas. Iba y venía como una sombra, sus informes solían ser acertados al detalle y además sabía defenderse, era una misión peligrosa pero estaba hecha a su medida. Y luego estaba el otro motivo para enviarla a ella. Las miradas que a veces compartía con Nicasia, la complicidad que estaba naciendo entre las dos. Marsias envidiaba aquella cercanía. Observó como la peliblanco se tomaba un momento para meditar sus palabras y por un momento alimentó una tormenta de sentimientos encontrados &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Manx es nuestros ojos fuera de estos muros, solo ella es capaz de cruzar sus barreras y volver sin que la vean, la información que trae es demasiado valiosa y nos provee de medicinas. Si la envío a ella perderemos a nuestra mejor baza durante mucho tiempo y no puedo darles esa ventaja.  Aunque quizás sea la única solución &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Entonces que harás?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Estoy pensando en ir yo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Estás loca? Sin ti no aguantaremos ni tres días, eres la única que puede poner orden aquí. Eres imprescindible. Además ¿Qué vas a hacer? ¿Echar a correr y esquivarlos a todos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nicasia apretó los labios y miró al sátiro con tanto odio que Marsias pensó que iba a pegarle, se había dado cuenta de lo desafortunado de sus palabras mientras las pronunciaba, recordó el modo en que observaba a los bailarines, la misma mirada envidiosa con la que seguía las acrobacias de Manx por los tejados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo siento…lo he dicho sin pensar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una sonrisa torció el rostro de la nocker y acabo por convertirse en una carcajada amarga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, tienes razón. He dicho una estupidez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si hubiese sido mejor medico tendrías la pierna bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si hubieses sido peor médico estaría muerta. No te sientas mal, no me mordiste tú. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No me entiendes, mi abuelo siempre me insistía en que algún día me arrepentiría de no haber terminado mis estudios de medicina. Y tenía razón, ese viejo cabrón siempre tiene razón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Quieres dejarlo de una puta vez? ¡Ya te lo he dicho; yo no te culpo, no me debes disculpas ni nada parecido¡ Que mi cojera te haga lloriquear no me ayuda nada, ni a ti tampoco. Las cosas salieron como salieron y hablar de ello no lo cambiará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pensé que echarías de menos algunas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nicasia logro hacerse de nuevo con la botella y apuró un largo trago, eructo con fuerza y se limpió la boca con el dorso de la mano sin ningún remilgo. Después empezó a reírse, una risa descontrolada que la sacudía de pies a cabeza y que el sátiro jamás le había escuchado. Marsias cogió la botella y la lanzó por encima de la muralla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Eh¡-Exclamo la nocker-Eso era mío&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya está bien por esta noche, mañana tendrás una resaca horrible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Demasiado borracha para seguir protestando apoyó la cabeza en el pecho del sátiro. Marsias sentía su aliento contra la piel, bajo la calidez de su respiración el corazón le golpeaba las costillas con fuerza de un puño. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Crees que hecho de menos pegarme una carrerita de vez en cuando? Eres tan ingenuo. No, solo me gustaría no tener que atornillarme esta chatarra a la pierna cada mañana. Duele de cojones. Y poder subir una escalera de un tirón. A veces me apetece pegarle una patada en el culo a alguien…poco más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Cuando llegue mirabas a los que bailaban en la plaza. Pensé que te gustaría bailar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Bailar? Ni loca. Dejé de bailar mucho antes de llegar a la Corte. Lo odiaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sátiro se atrevió a abrazarla, ella no trató de evitarlo ni de soltarse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo que pensaba pedirte un baile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ni borracha, ahórrate el trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Entonces tendré que pedirte otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nicasia bostezó &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hummmm-Murmuró adormecida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El satiró sujetó la barbilla de la peliblanco y le alzó la cabeza. No era una belleza, se había pasado con el aguardiente y estaba agotada. Aun así quería  besarla,&lt;br /&gt;quería repetir el beso que le había arrancado en el patio de su vieja casona cuando apenas se conocían. Acercó los labios y Nicasia escapó de sus brazos, escurridiza como un pez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No es buena idea-Dijo luchándose por ponerse en pie-No es el mejor momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existían miles de frases para explicar porqué aquel era el momento idóneo, porqué podía ser justo entonces y no en otro momento. Marsias tenía todas las cosas que podría haber dicho flotando difusas en su mente, espejismos de palabras que no acababan de hilarse en un pensamiento coherente. Intuiciones que sentía con una certeza feroz pero que no podía nombrar. No dijo nada y Nicasia aprovechó el silencio para darle un par de palmaditas en el hombro a modo de despedida y bajar las escaleras de la muralla dando tumbos.  En cuanto estuvo solo en las almenas supo con exactitud que debía decirle. Fue como despertar de un trance, de repente todo estaba perfectamente claro. Bajo las escaleras a la carrera y se lanzó tras ella. Las hadas se agolpaban en las calles, tuvo que atravesar la plaza y abrirse paso entre los coros de danza. Buscaba su cara en mitad de un mar de caras. No resultó tarea fácil por fin la vio al final de un callejón, caminaba despacio, tratando de disimular su estado. Manx le salió al paso como hacía siempre creando una falsa casualidad, saltó desde lo alto de una ventana y aterrizó ante la peliblanco que perdió el equilibrio y cayó de espaldas al suelo. Al ayudarla a levantarse la gata le regaló a Nicasia su mejor sonrisa y también una generosa visión de su escote.  &lt;br /&gt;Marsias sintió rabia, la gata sabía lo que sentía por la nocker, eran amigos. No debería comportarse así “Da igual lo que hagas” pensó mientras trataba de esquivar a un par de parejas que giraban enredadas en sus pasos de baile “No le gusta que nadie se acerque demasiado, no te dejará tocarla” Nicasia esquivaba cualquier tipo de intimidad física con una habilidad largamente practicada. Al sátiro le había costado mucho tiempo conseguir que aceptase sus muestras de cariño mejor intencionadas, por eso se quedó paralizado cuando Manx la agarró por la cintura y ella simplemente se dejó hacer. Consiguió avanzar unos pasos, ciego de rabia. Las dos intercambiaban frases y risas mientras se perdían en una calleja estrecha lejos de la multitud. El sátiro no sabía porque las seguía, no sabía que haría cuando las alcanzase, se sentía ridículo y aun así continuaba andando tras ellas. Veía a la pooka coquetear sin tapujos, la peliblanco bajaba la cabeza para ocultar sus sonrisas y apenas sabía donde mirar. “La estas incomodando” pensó el sátiro sintiendo una satisfacción cruel “Antes de que te des cuenta se habrá marchado”. Llego a la entrada de la calle. Manx dijo algo y después dejo escapar una carcajada sincera. Entonces Nicasia hizo lo que el sátiro jamás se hubiese imaginado, arrinconó a la gata contra la pared y la beso en los labios. Manx la atrajo contra su cuerpo y respondió con otro beso mientras Marsias sentía que se deshacía en el aire como si nunca hubiese existido. Se detuvo en seco, giró y se marchó sin volverse a mirar ni un momento. &lt;br /&gt;Nada le parecía real, llegó hasta su casa casi sin darse cuenta. Se dejó en caer en cualquier lado y lloró hasta que se quedó primero sin lágrimas y después sin fuerzas. Fue un llanto lleno de vergüenza y resentimiento. Que estupido, las cosas habían pasado delante de sus narices y él no había sabido darse cuenta. Ahora comprendía cada mirada que Nicasia y Manx habían cruzado, cada sonrisa. Comprendía la enorme cantidad de veces que había hecho el ridículo y quiso desaparecer. El amanecer lo encontró deshecho. Cuando hubo escupido hasta el último gramo de dolor que le quedaba dentro supo cual era su única salida. Fue a su escritorio, cogió un pliega de su mejor pergamino y escribió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se podía salir de la Corte, al menos teóricamente. Todas las puertas estaban vigiladas por los sidhe desde el exterior, todas menos la que usaba Manx para sus incursiones. La rueda del viejo molino. El cauce del molino estaba seco desde que los sidhe habían cerrado la presa, y se había llenado de malas hierbas. Pero esto ofrecía una cobertura perfecta, el bosque estaba cerca y si llegaba hasta el escapar de los nobles era relativamente sencillo si eras rápido. Marsias se acercó a unos de los adormilados soldados del cambio de guardia, los encargados de vigilar aquella salida normalmente no se tomaban demasiado en serio sus funciones. Nunca nadie había tratado de escapar.&lt;br /&gt;El sátiro le tendió el pergamino al soldado, un sluagh que intentaba mantener los ojos abiertos a toda costa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ordenes de Nicasia-Le dijo entregándole el pergamino&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sluagh leyó el contenido, Marsias sabía falsificar la letra de la peliblanco casi a la perfección y no esperaba que el soldado hubiese leído nada del puño y letra de la capitana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Este sello es azul ¿no se usa uno rojo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sátiro resopló&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Estamos sitiados, el rojo se termino hace una semana. Mira voy a buscar al ejército de su majestad. Es una misión vital y cuanto mas tarde salga peor para mi ¿Vas a molestar mucho tiempo? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tengo que consultarlo-Contestó inseguro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sluagh cogió un silbato que llevaba al cuello para llamar a sus compañeros pero no llegó a soplar. Marsias lo tumbó de un cabezazo. Se aseguro de no haberle hecho mas daño del necesario, la cornada de un sátiro podía matar a un hada sin demasiadas complicaciones. En este caso solo tendría un buen chichón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marsias se arrastró por la salida, sin duda era perfecta para el cuerpo esbelto de la pooka pero él era más corpulento y no fue fácil. Aun así logró salir. El sol empezaba a estar demasiado alto, desde el campamento sidhe llegaban los ruidos del ajetreo de la mañana. Lo verían casi seguro. No importaba, tenía que marcharse, tenía que alejarse de la Corte todo lo que fuese posible. Respiró hondo un par de veces, calculó la distancia que lo separaba del bosque y rezó porque el fuego de su corazón lo estuviese guiando correctamente. Después puso la mente en blanco y echó a correr&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-4048061641690580225?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/4048061641690580225/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=4048061641690580225' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/4048061641690580225'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/4048061641690580225'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2011/01/la-noche-de-las-murallas.html' title='La noche de las murallas'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-7923578168105428294</id><published>2010-12-26T17:22:00.000Z</published><updated>2010-12-26T18:09:20.818Z</updated><title type='text'>Muérdago, acebo y otros hierbajos navideños</title><content type='html'>¿Nunca os habéis preguntado por qué usamos el acebo como adorno navideño?¿Por qué los anglosajones se besan bajo el muérdago o porque se adornan los abetos? Puede que las navidades sean una de las fiestas cristianas por antonomasia pero están plagadas de supersticiones herederas de los antiguos mitos paganos. Otro años que me pille con mas ganas os hablaré de las Brumalias y las fiestas del Sol Invicto porque sería un tema para hablar largo, tendido, tumbado…la postura es lo de menos, pero desde luego es uno de esos asuntos que exigen que te pongas cómoda antes de empezar a contar y esta vez servidora anda un poco justa de tiempo. Así que solo puedo dejaros un par de datos curiosos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos días es muy común ver hojas y frutas de acebo (Ilex aquifolium) usadas como adorno navideño, una costumbre que los países mediterráneos heredamos de países con climas más fríos. No solo porque aquí el acebo no sea una planta común (que también) sino porque su uso lo impuso la Iglesia para desbancar al muérdago (Viscum álbum) como adorno navideño. El muérdago común es una planta parasitaria que crece en ciertos árboles a la que los druidas celtas tenían en alta estima como panacea para todo tipo de males (aunque en dosis altas es tóxica y puede producir bradicardias), solo se podía recoger de ciertos robles que los druidas consideraban sagrados y al parecer  recolectaban cortando las ramas con cuchillos y hoces de oro (acordaos que Panoramix siempre una pequeña hoz de oro atada al cinturón, ahora ya sabéis para que). La costumbre era colgar estas ramas de muérdago en las puertas de la casas para protegerlas de cualquier mal, también era el modo de dar la bienvenida a los viajeros. Era obligatorio entrar desarmado en una casa protegida con esta planta sagrada, si invitabas a tu casa a un enemigo acérrimo, hacerlo pasar por un arco adornado con muérdago era un modo de asegurarte que no te causaría ningún mal mientras estuviese bajo tu techo. ¿Pero por qué los besos? Tenemos que irnos a Escandinavia para explicar esto. Para los escandinavos el muérdago estaba vinculado a la diosa de la fertilidad y el amor, Frigga. En su honor las parejas de amantes se besaban bajo esta planta, esperando que de este modo la diosa bendijera su amor con una tropa de pequeños y rubios escandinavitos…Esta gente viajaba mucho y era amiga de compartir su cultura con otros pueblos (los ingleses solían recibir con mucho jolgorio las visitas de los hombres del norte, a los que ellos llamaban normandos y con los que solían intercambiar largas jornadas de hachazos, flechazos, quema de aldeas, robo de ganado, rapto de féminas…cosas agradables) Los ingleses heredaron la tradición del muérdago de los normandos y también el gusto por compartir su cultura con otras gentes (tanto si la otra gente quería como si no) y así se extendió lo de de repartir cariño (y hachazos) &lt;br /&gt;Cuando en el 330 d. C la iglesia fija la fecha del nacimiento de Cristo el 25 de Diciembre (7 de enero si eres ortodoxo) se prohíbe por completo el uso del muérdago debido a su asociación con los cultos paganos e imponen el acebo como sustituto ya que sus hojas picudas recuerdan las espinas de la corona del Salvador y las bayas rojas las gotas de su sangre, motivo por el que se hacen coronas circulares con el acebo y es que los padre de la Iglesia siempre han sido unos tipos muy alegres. Desgraciadamente lo de besarse bajo el muérdago era mas divertido que mirar una planta y pensar en la mortificación de la carne, así que ambos usos persisten hoy en día. Solo que el muérdago está prohibido por la Iglesia y de hecho no se puede adornar ningún templo consagrado con esta planta. (Por cierto tampoco puede llevarse corsé en las iglesias, steampunkeros, gotikos y gente con problemas de espalda: toca joderse) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y el abeto? Quienes piensan que adornar tu casa con un abeto es una americanada deberían replanteárselo, ya que de hecho es una costumbre alemana. Ellos fueron los primeros en adornar el interior de las casas con estos arbolitos durante la Navidad, lo hacen desde el S XVI y la creencia mas extendida es que fue Lucero, sorprendido por la belleza con la que nieve brillaba sobre las agujas de este árbol, el primero que usó este adorno como sustituto del belén,llevando un abeto a su casa y adornando las ramas con velas. En el s XVII ya era una costumbre extendida por todos los países protestantes y un símbolo anti católico. En todos menos en Gran Bretaña. Seria Alberto, esposo de la reina Victoria, que era de origen alemán quien introduciría esta costumbre por primera vez en un hogar inglés y ya sabéis como eran los ingleses con la reina Victoria, si ella lo hacía, los demás no iban a ser menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En EEUU serian las oleadas de inmigrantes alemanes del s XIX y principios del XX las que instaurarían el abeto como árbol navideño y desde ahí, vía Hollywood a todo el mundo. Curiosamente los países católicos no deberían tener árboles de navidad, ya que nacieron como una costumbre anti papista pero bueno, ahora ya sabéis que un belén junto a un abeto puede ser o una enorme ironía o un símbolo de tolerancia y convivencia religiosa&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-7923578168105428294?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/7923578168105428294/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=7923578168105428294' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/7923578168105428294'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/7923578168105428294'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/12/muerdago-acebo-y-otros-hierbajos.html' title='Muérdago, acebo y otros hierbajos navideños'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-1186575037733791169</id><published>2010-12-15T08:29:00.001Z</published><updated>2011-12-24T19:33:10.483Z</updated><title type='text'>El otro proyecto</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Bueno algunos ya sabéis de la nueva aventura en la que estoy embarcada, esa que me está haciendo currar mas horas que un reloj, pero de la que no me quejo nunca porque me tiene totalmente emocionada. No he podido resistirme a dejaros un pequeño aperitivo de una de las cosas que escribí hace tiempo, cuando el proyecto era aun una nebulosa sin formato claro. Hoy que ya tiene cara y ojos veo que por entonces aunque no sabía muy bien como lo contaría, tenía muy claro que era lo que quería contar.&lt;br /&gt;Os dejo con una historia nueva, mucha mas épica que "La Corte". Es paradójico pero si tiene éxito no la podréis leer... &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre la pena duermo solo y uno,&lt;br /&gt;pena es mi paz y pena mi batalla,&lt;br /&gt;perro que ni me deja ni se calla,&lt;br /&gt;siempre a su dueño fiel, pero importuno.&lt;br /&gt;  Miguel Hernández &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cansado y miserable&lt;br /&gt;Desde que había entrado en el Yermo de SecaGargantas estas eran las únicas palabras que podían describir su ánimo y eran una carga mucho más pesada que su mochila de viaje. Eran peores que el sol y el viento cargado de polvo, peores que la sed que había convertido su boca en un infierno seco y áspero. &lt;br /&gt;La primera noche una tormenta le sorprendió al raso, llovió con tanta furia sobre aquel suelo arrasado que pronto el agua, el barro y las piedras formaron un caudaloso torrente que inundó la cañada que estaba cruzando. Tuvo que ponerse a escalar a toda prisa por la pared de una garganta resbaladiza y traicionera para ponerse a salvo, enredándose con su ropa empapada, mientras la lluvia lo envolvía en una ceguera húmeda que se le clavaba en los ojos como agujas heladas. Consiguió alcanzar un punto lo bastante alto como para alejarse del terreno inundado que se extendía bajo sus pies y no se atrevió a buscar ningún refugio, no había llegado a un desierto para ahogarse. Pasó la noche tiritando, azotado por una tormenta en la que le parecía poder escuchar la risa de los dioses. Se sentó sobre una roca y se envolvió en su manto empapado. Que se rieran. Él no pensaba maldecir, ni lamentar su fortuna. No les concedería esa diversión. Si querían jugar les había tocado un juguete muy poco dispuesto. Se limitó a permanecer en vela, aferrado a la esperanza. Pronto sería libre o estaría muerto. En ambos casos sería un alivio.&lt;br /&gt;El sol llegó deshaciendo las nubes, aprovechó las primeras horas para secar la ropa y espantarse el frío del cuerpo, no tardo demasiado, al mediodía el calor se había adueñado de tal modo de la llanura que no quedaba ni un charco. Caminó con el sol siempre a su izquierda, tal como le había recomendado Ayazir. Caminó sin tregua dos días enteros, con los escorpiones y sus pensamientos como única compañía. No sabría decir cual de las dos cosas era más ponzoñosa.  Ya no podía comer, la maldición convertía en cenizas cualquier cosa que intentase tragar, exceptuando el elixir del brujo y empezaba a acabarse. Tenía que encontrar a aquella cosa cuanto antes o estaría demasiado enfermo para luchar. &lt;br /&gt;Encontró una larga pared de roca, se sentó a la sombra, aflojó el manto y se permitió el fugaz alivio de mojarse la cabeza y la cara. El agua era un lujo y no podía desperdiciarla aunque ahora no pudiese beberla la necesitaría para la vuelta. Estuvo un rato sentado, con la espalda apoyada contra la piedra, el tiempo se acababa y no había ni rastro de la criatura. Ayazir le había advertido que huiría de él, que lo presentiría como las bestias presienten la hora de su muerte. Aun así empezaba a inquietarle no ser capaz de encontrar ni el más leve rastro, era como si no existiera. Al pensar en esa posibilidad le entró pánico por primera vez en mucho tiempo. Si los Guardianes no existían entonces su único destino era convertirse en un ser parecido al que él mismo había matado en el bosque, estaría condenando a arrastrarse y  sufrir hasta que otro desgraciado acabase con sus días y ocupara su lugar. Un escalofrío lo recorrió de pies a cabeza. No, cualquier cosa antes que eso. El Guardián existía ¿Por qué iba a mentirle el viejo brujo?¿Para qué lo habría enredado Baro en aquella espiral si la bestia no existía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerró los ojos, se obligó a dejar la mente en blanco, respiró despacio hasta que el miedo se disipó como una mala niebla. No tomaría aquella decisión llevado por el pánico. Por muy pesimista que se sintiese en aquel momento, por acorralado que pudiese estar su muerte no le pertenecía, si moría Myrka se quedaría sola. Recordó la risa desvalida e inocente de su hermana. No dejaría que otros cargaran con esa responsabilidad, era suya. Aquellos pensamientos lo ayudaron a decidir, no buscaría más, basta de jugar al escondite con aquella cosa. La sacaría de su guarida a la fuerza. Ayazir le había advertido de los peligros de la invocación, usar ese tipo de magia sin tener ninguna experiencia era peligroso. Se arriesgaría, era eso o seguir vagabundeando por aquel yermo de mierda hasta que se le secase la carne sobre los huesos. &lt;br /&gt;Tomó un largo trago del elixir, con un poco de suerte no volvería a necesitarlo. Como era habitual se sintió mucho mejor casi de inmediato, lleno de fuerza. Tenía que aprovecharlo. Dejó la mochila bajo un montón de rocas para ponerla a salvo de las alimañas y salió de nuevo al sol. Contempló el cielo, si aquello iba a ser lo ultimo que viese, era un visión gloriosa, azul, infinita, radiante. Sonrió. Era la hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se quito la capucha, iría a la batalla con la cabeza descubierta, desafiante y preparado para cualquier cosa. “Reza por mi, Myrka, reza por tu hermano” pensó mientras sacaba la daga de su funda y se hacía un profundo tajo en la palma de la mano. Como siempre la marca reaccionó y un dolor terrible le subió por el brazo mientras la sangre corría hasta la tierra en repugnantes borbotones. Negra, espesa, inhumana. Apretó la mano y se obligó a soportarlo, no era necesario recitar ningún hechizo, su sangre llamaba al Guardián. “Ven” susurró lleno de rabia, “Ven para que te lleve al infierno” El corazón le latía como un tambor de guerra, marcando la cadencia con la que la sangre salpicaba el polvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El suelo tembló, al principio casi no se notaba, pero la vibración fue a aumentando su potencia hasta convertirse en un pequeño e intenso terremoto que estuvo a punto de hacerle perder el equilibrio. En apenas segundos el temblor levantó piedras y resquebrajó la dura corteza del desierto, el suelo explotó lanzado rocas en todas direcciones. Se cubrió incapaz de ver nada. Cuando el viento despejó el paisaje sintió que la respiración se le helaba en el pecho. No estaba preparado para encontrarse con semejante ser, no hubiese estado preparado aunque se lo hubiesen descrito con pelos y señales. La imaginación era incapaz abarcar la existencia del Guardián y las palabras no hubiesen sido sino un pobre reflejo. Era enorme,  su cuerpo alargado se alzaba de tal modo que parecía tocar el cielo, tenía algo de inmenso ciempiés acorazado, con afiladas patas quitinosas, pero su cabeza repleta de ojos redondos de un profundo rojo oscuro estaba rematada con unas inmensas mandíbulas que no se parecían a las de ningún animal que hubiese visto antes. Se quedó petrificado un segundo, temiendo respirar demasiado fuerte y que eso hiciese que el monstruo se fijase en él. El brujo no le había dicho que sería tan grande. No podía vencerle, era como si una pulga pretendiese matar a un perro. Quiso arrojar las dagas al suelo y huir. Algo imposible. Si escapaba solo le quedaba ser una marioneta de los dioses. El monstruo era su destino. Recordó a Ivrian; sus ojos maliciosos, la dulzura que sus labios le regalaron y el calor de su piel contra la suya. Aquel encuentro demasiado fugaz le había devuelto la humanidad por un momento. Quería presentarse ante ella de nuevo, libre de su carga, sin ser ya el cazador de Guardianes. Siendo solo un hombre. Tal vez podría tener una vida que mereciese tal nombre.&lt;br /&gt;Aferró con ganas sus armas, desató toda la fuerza y toda la rabia que la maldición había ido dejando sobre su alma y se lanzó contra el monstruo. &lt;br /&gt;No sabía si era el cazador o la presa.&lt;br /&gt;Tampoco le importaba.&lt;br /&gt;Era todo o nada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-1186575037733791169?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/1186575037733791169/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=1186575037733791169' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/1186575037733791169'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/1186575037733791169'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/12/el-otro-proyecto.html' title='El otro proyecto'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-1474076711339924987</id><published>2010-12-07T20:04:00.000Z</published><updated>2010-12-07T20:14:41.610Z</updated><title type='text'>George MacDonald, el horizonte de los sueños</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Vale, vale no me matéis. La proxima entrega será de "La Corte de los Espejos" pero mientras, para abrir boca os dejo un pequeño homenaje a un autor tan grande como desconocido &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun recuerdo como llegó a mis manos el primer libro que leí de George MacDonald, me lo regaló Círculo de Lectores para compensar mi fidelidad como cliente, o por conseguirle algún nuevo socio, o cualquier cosas de esas. Se trataba de “La princesa y los trasgos” y la verdad con semejante titulo tardé un tiempo en animarme a leerlo, tuve que verme sin nada que leer y con un viaje de tren bastante largo por delante para sacarlo de la estantería y quitarle el polvo.&lt;br /&gt;Me gusta hacer el viaje a Cádiz en tren, normalmente voy escuchando música y pensando en mis cosas, no suelo leer porque el paisaje me encanta y cuando el tren llega al mar siento que el corazón me late mas despacio, me gusta verme rodeada de agua, me gusta ver el horizonte y el sol sobre el agua. Aquel día no levanté un ojo del libro, estaban totalmente hechizada, a la mierda el mar y las gaviotas, solo me interesaba ir devorando páginas. Cuando llegué a la estación ya  no tenía interés por mi trabajo sobre las ilustradas gaditanas. Pasé por la biblioteca de la universidad casi sonámbula. Tenía otra pregunta mucho más interesante en la cabeza ¿Quién era George MacDonald? Averiguarlo me costó Dios y ayuda. Apenas había información es español sobre él y la que encontré en inglés era escasa. Tuvieron que pasar los años, entonces Siruela se decidió a editar las obras completas de MacDonald y Carmen Martín Gaite escribiría la biografía de este modesto escritor escocés que sería la inspiración de autores como Tolkien y del C S Lewis se consideraba heredero. No voy a explayarme con una biografía suya, primero porque ya hay varias publicadas en nuestro idioma y segundo porque él nunca quiso que se hablara de él. Era un hombre sencillo, sus hijos tuvieron el privilegio en ser de los primeros en leer “Alicia en el país de las Maravillas” aunque luego por motivos evidentes, MacDonald decidió alejar a los niños de Lewis Carroll (de hecho le prohibió al autor de Alicia que volviera a acercarse a su familia).Tuvo una vida dura, con grandes problemas económicos, debido en parte al empeño con el que siempre defendió sus ideas y sus escritos. Lo hacía con tal pasión que esto le dificultó en gran medida su vida laboral y sus relaciones sociales. Era un hombre de firmes convicciones en una época en la que creer en la igualdad social y predicarla desde un púlpito no estaba nada bien visto por la férrea sociedad victoriana, pero lo hizo, lo hizo durante toda su vida; defendió la educación y emancipación de las mujeres, la necesidad de cambiar las condiciones de vida de los obreros y sobre todo habló de la importancia de formar a la infancia en estas ideas de igualdad. MacDonald se consideraba un soñador pero sabía que había un horizonte de realidad en lo que soñaba y que este horizonte sería inalcanzable para él, pero no para sus hijos o sus nietos. &lt;br /&gt;Los libros de MacDonald están llenos de niños humildes y valientes que caminan entre la dureza de su vida cotidiana y la belleza del folclore escocés. Curdie, el niño minero que protagoniza tanto “La princesa y los trasgos” como “Curdie y la princesa” es un retrato de todos estos niños sin voz a los el autor solía referirse en sus sermones. Niños a los que siempre honraba en sus relatos convirtiéndolos en héroes inteligentes, rebosantes de sabiduría popular, que no conocen el desaliento. Los hermanos Pevensie de “Las crónicas de Narnia” están claramente inspirados en los niños creados por MacDonald&lt;br /&gt;Pero si algo hace grande a este autor que nunca quiso destacar en nada es en el uso de la magia en sus relatos. Una magia salvaje y poderosa que no necesita de brujas y magos, ni de complicados hechizos porque está en el corazón de todos los hombres. Una magia que asombra y asusta por igual. Capaz de hacer maravillas y calamidades. El tipo de magia que me gusta. El tipo de magia sobre la que siempre trato de escribir. La brújula de coherencia y serenidad con la trato de guiarme cuando creo un personaje. Se que estoy a mucha distancia de su maestría, pero no me importa, Macdonald siempre será el horizonte de mis sueños.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-1474076711339924987?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/1474076711339924987/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=1474076711339924987' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/1474076711339924987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/1474076711339924987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/12/george-macdonald-el-horizonte-de-los.html' title='George MacDonald, el horizonte de los sueños'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-5597052931615677038</id><published>2010-11-09T11:09:00.000Z</published><updated>2010-11-09T13:25:31.570Z</updated><title type='text'>Etiquetas</title><content type='html'>Hace mucho tiempo que conozco exactamente cual es mi lugar en el mundo, ocupo un huequito entre la gente del montón, yo y mucho mas formamos una acogedora masa gris de “personas corrientes” donde no se está del todo mal. Lo bueno de no destacar demasiado en nada es que nadie espera gran cosa de ti. Tiene sus ventajas; en cuanto despuntas un poco el publico está encantando pero si fracasas no se extrañan demasiado y eso le quita hierro al asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respecto a mi físico pues no sé que decir. Ya sé que han sido necesarias varias cirugías para arreglarme la vista (lo sé, yo estaba allí) y tal vez eso deforma un poco mi visión del mundo porque me considero una persona muy normalita. Es cierto que no tengo un gran atractivo físico, a decir verdad nunca lo he echado en falta porque esta falta de lo que ciertos cánones consideran “belleza” nunca me ha impedido hacer nada que realmente quisiera hacer. Estoy bastante satisfecha conmigo misma, razonablemente al menos. Siempre es bueno dejar un margen de ansias y ganas de cambiar, sino te aburres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que aquí estoy yo, feliz y sin complejos.  Vive y deja vivir…esas cosas. Entonces surge la pregunta ¿Por qué siempre tiene que venir un cretino a dejarme bien claro su opinión sobre tu persona? Estoy aburrida de que ciertos varones se crean con el derecho de llamarme fea en mi puta cara, como si yo no estuviese presente. Como si la gente fea tuviese que asumir su fealdad y permitir que otros mejores que ellos se la recuerden para que tengan claro cual es su rol en el mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pasa de vez en cuando, de repente, alguien siente la necesidad de insultarme por la calle, para que no olvide que tengo la cara que tengo. Hoy sin ir mas lejos unos chicos han preferido no ocupar su asiento en el metro porque (cita literal) “Hostias tu, no te sientes al lado de la fea”. ¿Y que haces antes eso?¿Sentirte humillada?¿Dolida?¿Ignorarlo? ¿Montas un número? No hay solución perfecta a este dilema. He esperado a que llegase mi parada, me he levantado y le he dicho al muchacho en cuestión una frase que ya he tenido que soltar alguna que otra vez “ Yo soy fea, tu eres un hijo de puta, los dos tenemos un problema congénito” Y me he largado sin dejarle derecho a réplica. Aunque imagino que se habrá descojonado porque ese tipo de seres ni siente ni padece. Al menos me he quedado a gusto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y puestos a colgarnos etiquetas, que nadie se quede sin la suya&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-5597052931615677038?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/5597052931615677038/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=5597052931615677038' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/5597052931615677038'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/5597052931615677038'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/11/etiquetas.html' title='Etiquetas'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-5866963193022414348</id><published>2010-10-26T00:12:00.000+01:00</published><updated>2010-10-27T08:55:46.439+01:00</updated><title type='text'>Eleazar Ibn Bahar</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Un pasito atrás. Este capitulo irá al principio de la Corte de los Espejos. Eleazar es un personaje muy querido para mi, al igual que Nicasia lleva el nombre de uno de mis profesores de EGB. Solo que Doña Nicasia era una santa y no tiene que ver nada con mi pequeña mestiza de mal pronto. Don Eleazar (vengo de una época a las que a los profesores aun se le trataba con respeto)si tiene mas concordancia con este personaje; un hombre mayor, apasionado por las matemáticas, pese a que jamás logró inculcarme su amor por ellas. Paciente, mediador...Fue el último gran profesor que encontré, el último enamorado de su profesión y me enseñó muchas cosas, así que aunque no metió números en mi cabeza, me enseñó otras cosas igualmente importantes. De esas que se aprenden en las escuelas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mano le vaciló un momento y una gota de tinta cayó de la punta de la plumilla al paisaje de papel que se extendía sobre la mesa. Eleazar Ibn Bahar se apresuro a secarla, fue inútil, el pequeño punto negro se quedó perenne entre las casas que acababa de dibujar. Llevaba varias tardes dibujando la vista de La Corte de los Espejos que admiraba a diario desde su ventana, aquella manchita flotando entre las disciplinadas líneas se quedaría allí para recordarle que su pulso ya no era  tan firme, ni sus reacciones tan rápidas. Se hacia viejo y era un lujo que aun no podía permitirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Abuelo-La voz vino acompañada con el tintineo de las cortinas que separaban su pequeño despacho de la sala de estar, en aquella casa no había puertas-Acaba de llegar un mensajero. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su nieto entró en el despacho con un pliegue de papel sellado en la mano, a Eleazar siempre le sorprendía lo que se parecía a su abuela, tenía los mismo ojos oliváceos y los labios que hacían exactamente la misma mueca suave cuando sonreían, algo que hacía de continuo y con la misma despreocupación con la que solía hacerlo su hijo Inaam. A veces se preguntaba si de verdad compartían estos rasgos eran solo malas jugadas de su memoria, que buscaba en los rostros cercanos recuerdos de los que ya no estaban a su lado. Viejo y sentimental, no podía haber una mezcla peor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rashid dejó la carta sobre la mesa y admiró el dibujo por encima de su hombro. Si vio la mancha tuvo la delicadeza de no mencionarla. Él mojó un pincel en tinta aguada y se puso a manchar el cielo de papel con unas cuantas nubes de panza gris.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Me regalarás este dibujo cuando lo acabes, Babá? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De sus dos nietos, este era el más joven y el único que lo seguía llamando “Babá”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Tanto te gusta? Entonces puedes quedártelo, aquí ya casi no me queda espacio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No colgaba sus dibujos en ninguna otra parte de la casa, le parecía una ofensa a su nieto Isma´il adornar las paredes con cosas de las que no podía disfrutar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo pondré en mi habitación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Quién era el mensajero?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No venía de palacio, era un viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anciano metió el pincel en un vaso lleno de agua sucia. Aquello era extraño, lo habitual era que sus mensajes llegaran siempre a través de palacio, rara vez recibía algo directamente de fuera de las murallas. Y justo ahora que Isma´il estaba de viaje por orden de la reina. Temió que fueran malas noticias, pero cogió el sobre con la despreocupación de quien está acostumbrado a recibir cartas, no había ningún remite y tampoco ningún sello en los pegotes de lacre amarillo que la mantenían cerrada. Volvió a dejarla junto a los pinceles y las plumillas como se hace con las noticias sin importancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Te fijaste en el correo? ¿Que aspecto tenía?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vulgar, no me he fijado mucho en él. Creo que era un boggan con la ropa llena de polvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Quizás sea de la caravana-Dijo fingiendo retomar el dibujo- Seguramente de tu madre, para asegurarse de que te comportas civilizadamente y de que te vigilo como es debido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su nieto volvió a llenar la habitación con una risotada, la facilidad que tenía para reírse, la plenitud de aquella risa y el poco valor que Rashid daba a sus estallidos de alegría era la mejor recompensa de Eleazar. Estaba bien que no necesitase pensar en el valor real de su felicidad ni en la suerte que tenía de que la vida le dejase llevar continuamente una sonrisa en la cara. No conocía la desgracia, ni las preocupaciones capaces de robarte el sueño y el apetito. En muchos aspectos era aun un niño más que un muchacho, al contrario que sus padres, su abuelo no tenía prisa por hacerle crecer ni por cargarlo de responsabilidades, tendría el resto de su vida para ser un adulto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Mi madre no es la indicada para darme lecciones de buen comportamiento¡-Comentó en tono jocoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me temo que ella hizo mejor trabajo educandote a ti, que él que hice yo con ella- Dijo él sin poder apartar los ojos del sobre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo no iba a hacerlo bien? Te tenía a ti como ejemplo-Rashid se puso una chilaba de color verde encima de su túnica blanca-Me voy, esta noche Marsias me ha puesto a cargo de la puerta, es un puesto importante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es una gran noticia, espera tengo algo para ti- Se levantó hasta una alacena de madera y saco un cofrecillo de nácar con la tapa rajada.&lt;br /&gt;-Toma, te traerá suerte. Esto era de tu tatarabuela-Le dijo mientras  ponía algo en la mano de su nieto y le cerraba los dedos en torno al regalo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Era de tu abuela, Babá?¿Qué es? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrió la mano esperando encontrar alguna maravilla y no pudo evitar una mueca de desconcertada sorpresa, sobre su palma reposaba una sencilla piedra plana, un guijarro de arroyo sin más particularidad que un agujero en el centro, alguien había pasado un cordón por el agujero para que pudiese usarse a modo de collar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es un amuleto, a mi me ayudó una vez. Espero que a ti solo te de suerte. Puede que no parezca gran cosa pero es una reliquia familiar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un poco incrédulo, Rashid se ató su nuevo tesoro al cinturón. Antes de irse le dio un beso en la coronilla y se marchó a la carrera tras un par de frases aceleradas de despedidas. El viejo sonrió, él que lo había visto dar sus primeros pasos entre las cabras de la caravana y ahora era ese mismo mocoso el que lo trataba como si fuera un crío. No podía negar que había ciertas similitudes entre la vejez y la infancia, sobre todo porque a tu alrededor todo el mundo tiende a infravalorarte o a sobreprotegerte. Regresó al despachó y contempló un rato la mesa su presencia se le antojaba similar a la de un bicho venenoso al que le gustaría poder hacer desaparecer bajo una piedra. Desde luego no era de la caravana, los Ibn Bahar tenían otros métodos para comunicarse entre ellos y si se veían obligados enviar mensajeros siempre usaban palomas. Además no tenía el sello de ninguna de las familias. Eso era un alivio, no le apetecía saber de su gente en aquel momento, se había alejado de ellos para darles a sus nietos la oportunidad de crecer lejos de la influencia de sus redes, que tuviesen la oportunidad de formarse una idea propia de cómo era el mundo. Rashid tendría que volver a la caravana tan pronto como sus padres decidieran que había llegado el momento de prepararlo para coger las riendas de la familia, o cuando encontraran a alguna muchacha a la que encontraran digna de ser su esposa. Un problema del que se ocuparía mas tarde, calculaba que su gente estaba aun muy lejos. La caravana de los Ibn Bahar hacia un ruta comercial larga y peligrosa que durante muchísimo tiempo nadie mas se había atrevido a hacer, y que ahora que otros viajeros se sentían lo bastante osados como para intentarlo, ellos reclamaban como derecho exclusivo. Nadie de su familia se quedaba demasiado tiempo en ninguna parte, ni poseían mas casa que su carpa en la caravana, estar en ruta era un honor y en ese aspecto Eleazar era un bicho raro que había echado raíces, se lo consentían porque necesitaban un enlace en la Corte que velase por sus intereses. Pero la carta no era de su familia, así que no merecía la pena pensar en ellos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cogió el papel y buscó un abrecartas en alguno de los cajones, esperaba de todo corazón que no fuesen noticias de su nieto Isma´il, en aquel momento estaba de viaje por orden de la reina. Era bastante habitual ya que era correo de su majestad, del mismo modo que era habitual no tener noticias suyas mientras cumplía estos encargos. Nunca hubiese podido escribir una carta, el mismo brote de Plaga Roja que acabó con la vida de su hijo Inaam y su esposa afectó a su nieto cuando solo era un bebé, sobrevivió a sus padres pero se quedó ciego. A Eleazar le tocó sobreponerse de la muerte de su primogénito y de su nuera favorita para criar a un niño al que toda la caravana consideraba un lastre. Para él aquel niño de ojos nublados y expresión dulce fue una bendición, le dio la excusa ideal para establecerse en la Corte de los Espejos y era el consuelo constante de su perdida, toda su vida había sido una lucha para conseguirle siempre lo mejor, intentando que no dependiese de nadie mas allá de los estrictamente imprescindible, si era capaz de valerse por si mismo no lo necesitaría cuando la eternidad lo reclamase. Y aunque creía haber conseguido su objetivo, la sombra de esa preocupación nunca acababa de disiparse, hacía ya tiempo que había asumido que lo acompañaría hasta su ultimo aliento, tal vez incluso mas allá. Hacía presa de él en aquel momento, mientras rasgaba el papel con unas manos que temblaban más por la preocupación que por la edad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se trataba de Isma´il, el alivio le duró poco, a medida que iba leyendo iba descubriendo la gravedad de lo acababa de caer en sus manos. La carta estaba escrita por una acelerada mano femenina tras la que se adivinaban un terror acuciante, derrochaba las palabras y los detalles con la vehemencia apasionada de quienes desean ser creídos a toda costa. Desbordaba un odio frió y calculado. El anciano dejó caer el papel sobre la mesa y miró por la ventana, a la tarde plácida y luminosa que hacía relucir las tejas de azulejo tornasolado de la Corte contempló las casitas apiñadas, con las ventanas llenas de flores y las torres de palacio, que se recortaban contra el cielo esbeltas y desafiantes como los dedos de un dios. El paisaje sin cambios que había aprendido a amar. A veces pensaba que aquella ciudad no se llamaba la Corte de los Espejos por sus relucientes tejados, brillantes como cristales al sol sino por todos los equívocos y los engaños que escondía. Habían pasado mucho años desde que el final de la Guerra de la Reina Durmiente sentase en el trono a su Majestad Silvania, que las batallas hubiesen cesado no significaba que estuviesen en paz. Nadie quedó del todo satisfecho en las capitulaciones, demasiados rencores, demasiado dolor sin consolar...había quienes de negaban aceptar los cambios del nuevo gobierno, cada cual esgrimía sus razones como legitimas y la reina tenia que gobernar manteniendo un equilibrio perfecto algo que a veces era como tratar de mantenerse en pie sobre un alambre en plena tempestad. Un movimiento en falso y el gobierno por el que tanto habían luchado desaparecerían  en un instante. El reino no se merecía volver a sangrar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvió a leer la carta un par de veces mas, esta vez con la cabeza libre de preocupaciones, dejó a un lado a su familia, los asuntos de estado y sus propias opiniones, se limito a concentrarse en el contenido, despedazando las frases detenidamente tratando de averiguar que dosis de verdad ocultaban y hasta que punto eran graves aquellas acusaciones. Estuvo meditando un rato, a primera vista parecía estar ante los desvaríos conspiratorios de un vulgar paranoico, pero el conocía la mano de la que salían aquellas letras y estaba lejos de ser una loca, por mucho que estuviese desesperada por que la permitiesen regresar del exilio nunca se inventaría una historia que a primera vista parecía demasiado descabellada para ser cierta. Durante la guerra habían sido aliados y luego se habían mantenido en contacto por puro interés mutuo, ella confiaba en que Eleazar como jefe de la cancillería usase su influencia para ayudarla, algo que solo había hecho cuando convenía a sus intereses. Aun así aquella mutua cooperación daba buenos frutos y mientras fuese así, su aliada seguiría en el exilio. Era un peón que le convenía conservar. De hecho ella le mandaba aquella información confiando que aquella muestra de lealtad a la reina le permitiese regresa a la Corte, eso se adivinaba entre líneas. No era del todo malo que conservase alguna esperanza, la dejaría soñar por el momento, mientras decidía como actuar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante todo tenía que proteger a los suyos, por ahora ninguno de sus nietos debía saber nada de aquel asunto. Al menos no hasta que conociese bien todos los pormenores. Había demasiadas incógnitas en aquel asunto que no le gustaban, lo primero era cubrirse las espaldas, actuaría como si la información fuese totalmente cierta. No sabía si alguien mas conocía aquellos hechos o la existencia de aquella carta, era importante averiguar si corría peligro, hizo una copia del escrito y la guardo en el falso fondo de un cajón, un escondite no demasiado obvio pero tampoco demasiado seguro, si alguien la buscaba a conciencia pensaría que la había escondido. Ahora tenia que pensar a quien enviaba la carta original, era necesario que alguien más conociese aquellos hechos, pero era necesario escoger a la persona correcta. No podía poner aquello en conocimiento de la reina, no hasta que no verificase la información y hubiese tomado sus propias medidas, en el palacio hasta los aposentos mas privados tenían orejas  y él no sabía hasta donde llegaba aquella supuesta conjura ni que consecuencias tendría aquella información si llegaba a oídos equivocados. La reina contaba con el Alto Consejo para ayudarse a tomar las decisiones de estado, eran en total doce miembros que representaban las doce casas nobles mas importantes del reino, aunque en este momento el consejo solo contaba con diez consejeros, dos de los asientos esperaban que alguien los ocupase, pero la reina no había designado quienes debían ocupar esos puestos y no parecía dispuesta a hacerlo pronto. Pese a que debido a su labor de alto canciller Eleazar conocía a todos los miembros del Alto Consejo y no acababa de confiar en ellos, una parte de ellos habían luchado contra la reina en la Guerra, pero firmar los armisticios voluntariamente jugó en su favor. Olvidar y empezar de nuevo, esa fue la premisa. El canciller no sabía hasta que punto habían olvidado. También estaban presentes en el Consejo los nobles que habían luchado del lado de la reina, pero algunos estaban descontentos con el nuevo gobierno, los cambios impuestos por el gobierno les hicieron perder muchos de sus privilegios, por no contar los que habian esperado un mejor pago por su lealtad. Definitivamente no podía confiar en los altos nobles, además según la carta al menos dos de ellos estaban dentro del complot. Eso descartaba igualmente a la Camara de Consenso, estaba formada por las casas menores y solo se acudía a ella cuando no existía unanimidad en el Alto Consejo. Eran un curioso grupo de oportunistas que esperaban una oportunidad de medrar y solo actuarían siguiendo sus propias ambiciones. La mayoría carecían de cualquier habilidad política y solo estaban en la cámara en virtud a sus títulos. Los había leales y bien intencionados, pero tenían muy poco poder para resultar de utilidad, además Eleazar apenas los conocía, no sabría a quien acudir. Tenía que olvidarse de los sidhe, era demasiado arriesgado. Y desde luego no podía pensar ni por un momento en confiar en DamaMirlo, la pieza fuera del tablero. La mujer que no tenía mas papel que el de “Camarera Mayor” de su majestad, y sin embargo parecía estar en todas partes, saberlo todo, su mano manejaba mucho más que los vestidos de la reina o la organización de las doncellas. Sabanas limpias para las estancias de palacio y palabras negras para las cámaras del consejo. Aquella figura delgada y discreta que se deslizaba sobre el mármol con la fluidez de una mancha de tinta, siempre un paso detrás de todo el mundo, siempre imperturbable, con aquellos ojos sin pupilas, que lo devoraban todo en silencio. Solo la reina confiaba en DamaMirlo. Eso le dejaba como única salida el Parlamento de los Sueños, la asamblea de gentiles. Hadas comunes que no poseían ningún titulo de nobleza, artesanos, comerciantes…trabajadores que asqueaban a muchos elfos, para ellos que esta gente pisase si quiera el suelo del Palacio de Cristal era una muestra de que tras la guerra las cosas habían cambiado a peor ¿Qué podía saber cualquiera de ellos de política? Sin embargo aquella hadas eran leales a la reina, porque ella les habia dado mas de lo que se atrevieron a imaginar. El Parlamento apenas tenía poder real, pero era obligatorio comunicarles las decisiones del Consejo y en ocasiones habían conseguidos reformar ciertas leyes o presentar enmiendas, para evitar revueltas y desordenes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabía a quien debía dirigirse, le había prohibido dirigirle la palabra hace muchos años, antes de que llegase a la ciudad. La única concesión  a su antigua amistad era el pequeño desafío matemático que mantenían entre ellos. Empezó un día que él se le cayó una hoja de su cuaderno de cálculo cuando paseaba por la calle, nunca supo como encontró ella la hoja, ni como supo a quien le pertenecía. La hoja contenía una ecuación que era incapaz de resolver, emborronada, rehecha mil veces. Se la mando a casa con un mensajero, resuelta con una única frase escrita “¿Esto es todo lo que sabes hacer?” . Añadía una nueva ecuación a modo de desafió. Desde entonces habían cruzado una interminable correspondencia de ecuaciones y problemas de lógica, pero jamás una carta. Sabía que la ingeniera no lo perdonaría jamás ni lo pretendía pero también sabía que la única razón por la que aceptaba su asiento en el parlamento era su firme deseo de paz. Ella había entregado su sangre y su felicidad en aquella guerra. Había sufrido y no deseaba que volviera pasar. Vigilaba a los sidhe, no tenía reparo en desafiarlos, lo había hecho una vez y les había ganado, los nobles la temían, la apreciaban o la odiaban. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscó la ecuación  que le había mandado esta vez, estaba sin resolver. Uso el pliego para ocultar la carta, no podía enviarla de inmediato, en caso de que estuviesen vigilándolo sería sospechoso. Esperaría dos días. Mientras haría algunas averiguaciones, trataría de desentrañar que era lo que tenía entre manos para poder actuar en consecuencia. Sabía que era lo mismo que haría ella. Ellos tal vez era dos hadas humildes con un pasado común que ninguno quería recordar, era bueno ser insignificante. Nadie espera nada de ti, nadie sospecha de ti. Muy a menudo la gente insignificante hace grandes cosas. Eleazar selló el pliego y con él sus esperanzas de que todo aquello no fuese mas que una broma macabra, que no hubiese necesidad de grandes proezas. No le gustaban las hazañas porque sabía que se cobraban enormes precios, él ya no era joven, tenía demasiadas cosas que no quería perder. Suspiró al guardar la carta entre los pliegues de su túnica, al hacerlo se sintió pequeño y frágil, como un pergamino reseco. Había sobrevivido a esclavitud, a la guerra y la Plaga Roja, pero no estaba seguro si sobreviviría a las intrigas de la paz.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-5866963193022414348?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/5866963193022414348/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=5866963193022414348' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/5866963193022414348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/5866963193022414348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/10/eleazar-ibn-bahar.html' title='Eleazar Ibn Bahar'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-9108873850271765376</id><published>2010-10-13T22:12:00.000+01:00</published><updated>2010-10-13T22:13:01.210+01:00</updated><title type='text'>Criticas</title><content type='html'>Gran verdad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/?action=view&amp;current=Cr_tica.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cr_tica.jpg" border="0" alt="Photobucket"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-9108873850271765376?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/9108873850271765376/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=9108873850271765376' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/9108873850271765376'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/9108873850271765376'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/10/criticas.html' title='Criticas'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-8325523465863645195</id><published>2010-10-07T11:11:00.000+01:00</published><updated>2010-10-07T11:14:40.106+01:00</updated><title type='text'>Cambios Otoñales</title><content type='html'>Manx murió en otoño y su muerte empezó una historia...Será porque en verano siempre ha bajado mucho la actividad del blog (lo cual entre calor y vacaciones es algo perfectamente lógico) o tal vez porque le veo tantas implicaciones poéticas que es mi estación favorita (lo cual tal vez sea señal de ramalazo gótico en mi interior, Dior no lo quiera) El caso es que para mi esta estación siempre ha sido sinónimo de: “Anda ponte los calcetines y empieza a escribir” los últimos dos años ha sido para retomar la Corte y este será para terminarla definitivamente. Desgraciadamente por ahora no habrá nuevas entradas de la historia ¿Por qué? No quiero adelantar acontecimientos, para bien o para mal sabréis la respuesta a finales de Noviembre. ¿Os voy a dejar a medias? No, jamás, no me gusta dejar a nadie insatisfecho, cualquiera que haya comido en mi casa lo sabe. No, no voy a hacer chistes guarros, hacedlos vosotros por mí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conoceréis el final de la historia de un modo u otro. Eso es una promesa.  Si dejo de publicar entradas literarias es por un acto de fuerza mayor, tal vez pasajero. Algunos ven el Otoño como la muerte del verano, un momento melancólico en el que la belleza estival se deshace, los días de descanso terminan y todo se vuelve un poco más gris, un poco más triste. Yo soy del cálido sur, aquí el otoño es una respiro tras los larguísimos días de calor asfixiante, son las noches en las que, por fin,  duermes apaciblemente sin sudores ni agobios, es cuando la tierra se recupera un poco, respira aliviada y los parques y los jardines se quitan el polvo de tantos y tantos días sin lluvia. El Otoño es el principio…este Otoño podría ser el principio de un largo sueño&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No os preocupéis, no os dejaré sin leer. Si no puedo seguir con la Corte os contare otro cuento “Beltaine”, una historia corta sobre como se forjó una amistad larga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y recordad que se acerca Samhain…cuidado, cuidado con las hadas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-8325523465863645195?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/8325523465863645195/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=8325523465863645195' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/8325523465863645195'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/8325523465863645195'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/10/cambios-otonales.html' title='Cambios Otoñales'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-4251065711140172056</id><published>2010-09-29T20:19:00.000+01:00</published><updated>2010-09-29T20:36:58.594+01:00</updated><title type='text'>Koala</title><content type='html'>Elea Ortiz Martínez, a la que unos pocos afortunados conocemos como Koala es una chica muy joven, tan joven que impresiona ver el increíble talento que tiene ya a estas alturas. Si ahora ya dibuja de este modo, no puedo imaginarme lo que hará dentro de un par de años, ni falta que me hace porque espero estar allí para verlo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/?action=view&amp;current=nicasteam2.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/nicasteam2.jpg" border="0" alt="Photobucket"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/?action=view&amp;current=mesalina0001.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/mesalina0001.jpg" border="0" alt="Photobucket"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que agradecerle estos dos preciosos dibujos, y sobre todo este&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/?action=view&amp;current=marsias2.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/marsias2.jpg" border="0" alt="Photobucket"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/?action=view&amp;current=NicasiayManxcolorjpg.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/NicasiayManxcolorjpg.jpg" border="0" alt="Photobucket"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es la primera vez que alguien dibuja a Marsias y tengo que reconocer que lo ha bordado. No veo el momento de colgarlo en mi pared y lucirlo orgullosa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-4251065711140172056?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/4251065711140172056/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=4251065711140172056' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/4251065711140172056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/4251065711140172056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/09/koala.html' title='Koala'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/th_mesalina0001.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-4950815373824331615</id><published>2010-09-09T11:15:00.000+01:00</published><updated>2010-09-09T11:19:25.931+01:00</updated><title type='text'>Feliz 5771</title><content type='html'>El año nuevo hebreo se celebra siempre por las fechas de Septiembre/Octubre de nuestro calendario, que corresponden al mes Tishrei del calendario hebreo. En estas fechas es cuando los judíos creen que Dios creo el mundo, lo cual tendría su lógica; Dios vuelve de vacaciones y como se tiene que poner a trabajar crea el mundo (fue sin duda una mala decisión, porque estoy segura que desde entonces tiene mucho mas curro que hacer. Es como cuando tienes un cachorrito, es cierto que lo quieres un montón y te da cariño, pero también muerde tus zapatos y mea las esquinas) El Rosh Hashaná que por explicarlo de algún modo sería el equivalente a la Nochevieja, empieza como tantas otras fiestas judías al caer sol, en las comunidades mas ortodoxas se hace sonar un cuerno de carnero (Shofar) para iniciar las fiestas, en Brooklin seguro que ponen una peli de Woody Allen. Conmemora no solo la creación del mundo, sino también la Adán (No, la creación de la mujer no se celebra, mas que nada porque habría que ver a cual de las tres mujeres de Adan festejan). La fiesta empieza comiendo manzanas con miel y canela, aunque en realidad como basta que sean manzanas dulces hay muchas recetas. Esto se hace además de porque están muy ricas y engordan poco para desear que el resto del año sea feliz y prospero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rosh Hashaná significa “cabeza del año” y da comienzo a una serie de días conocidos como Yamin Noraim “los días temibles” que terminan una semana después con el Yom Kippur “fiesta del perdón”.¿Y por qué son temibles estos días? Porque son los días en los que Dios juzga a la creación. En estos días perdona las faltas que los hombres hayan cometido contra su Ley (No comer kosher, no respetar el sabath, no haberse descapuchado el pajarito…esas cosas) pero NO perdona los pecados de los hombres contra el prójimo, esos tienen remediarlos los mismo hombres mediante la reflexión, la penitencia o irse a abrazar a un palestino que no vaya armado. Son días para pedir perdón a tus semejantes desde el sincero arrepentimiento porque sino lo haces Dios te apuntará en uno de sus tres libros: Uno para los malos, otro para los justos y el tercero para aquellos con lo que no tiene muy claro que hacer (no es coña). Los  malos irán al sheol, que es la muerte universal, lejos de la gloria divina. (la no existencia) los buenos irán a reunirse en la gloria de Dios en su Marina d´or celestial y los indecisos tienen los días temibles para ver en que libro acaban. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que nada, cuidadito con lo que hacéis estos días, recordad que Dios judío no es el coleguita del Nuevo Testamento, que es mas bien el de las zarzas ardiendo, las inundaciones, las plagas y las caminatas por el desierto. &lt;br /&gt;Aun así shana tova a todo el mundo y que el 5771 os trate mejor que el 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-4950815373824331615?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/4950815373824331615/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=4950815373824331615' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/4950815373824331615'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/4950815373824331615'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/09/feliz-5771.html' title='Feliz 5771'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-6525577725993265541</id><published>2010-08-28T22:30:00.000+01:00</published><updated>2010-08-28T23:19:01.005+01:00</updated><title type='text'>Diez años no son nada</title><content type='html'>&lt;object width="640" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/cm2YyVZBL8U?fs=1&amp;amp;hl=es_ES"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/cm2YyVZBL8U?fs=1&amp;amp;hl=es_ES" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="640" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conozco a mucha gente que piensa que el amor es una farsa, que no dura y que eso de las relaciones monogamas de larga duración son solo una convención social desfasada e hipócrita. Esta gente me puede besar el culo. A ver, respeto todas las formas de relaciones personales o sexuales siempre que sean mutuamente consentidas, pero tampoco voy a negar que me jode que alguien me mire por encima del hombro porque ella se considera moderna y liberada. No actuo por ningún motivo moral o religioso, quizás las cosas fuesen muy distintas de no haber dado con la persona correcta. Es fácil de entender: simplemente no necesito nada más, no me apetece experimentar. Cuando uno come bien en casa, no le hace falta visitar un Burger King, sobre todo cuando ya has probado las hamburguesas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay modo fácil de resumir diez años de relación sin correr el riesgo de ponerme sentimental, o aun peor cursi, y la verdad es que no creo que os apetezca leer mis chorradas amorosas. Os libraré de eso. De todos modos no hay manera satisfactoria de resumir estos años, no puedo contaros las risas (es lo que mas me viene a la cabeza, lo mucho que nos reímos juntos), la complicidad, el cariño y ese necesidad de llegar a casa y preguntar “¿Qué tal el día?”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo el modo de contaros lo que han sido estos diez años con el friki que vive conmigo (más sorprendente aun, que pretende seguir viviendo conmigo) Solo puedo deciros que estoy sorprendida, que entiendo muy bien la canción de Paul McCartney, porque me siento así, sorprendida de necesitar a alguien de este modo, sorprendida de la capacidad que aun tiene un pequeño gesto suyo para subirme la moral, para alegrarme el día, sorprendida porque digan lo que digan el amor perdura si sabes cuidarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno tenéis que perdonarme, no me explico demasiado bien, aun me queda mucho por aprender, quizás pueda hacerlo algo mejor dentro de otros diez años.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-6525577725993265541?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/6525577725993265541/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=6525577725993265541' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/6525577725993265541'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/6525577725993265541'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/08/diez-anos-no-son-nada.html' title='Diez años no son nada'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-1231332552566429974</id><published>2010-08-06T01:27:00.000+01:00</published><updated>2010-08-11T00:14:29.966+01:00</updated><title type='text'>Fantasmas y sombras</title><content type='html'>Lo palpo todo:&lt;br /&gt;hierros, urnas, altares,&lt;br /&gt;una antigua vasija, retratos carcomidos por la lluvia,&lt;br /&gt;citas sagradas, nombres,&lt;br /&gt;anillos de latón, sucias coronas, horribles&lt;br /&gt;poesías...&lt;br /&gt;Quiero ser familiar con todo esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                Goytisolo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rashid solía visitarlo cada tres días, se presentaba en cuanto cerraban el burdel, tan temprano que las calles apenas empezaban a animarse. Así que los primos compartían un desayuno muy madrugador  mientras el muchacho le contaba entre bostezos las novedades del burdel, estos informes habían sido en su mayoría anodinos; Mesalina había regresado a la Corte vistiendo los colores del luto y tras unos días había vuelto a abrir las puertas de la casa, aunque ella se limitaba a organizar el día a día de su negocio alegando que no estaba de humor para ofrecer sus servicios. Rashid no creía que la cortesana estuviese fingiendo su tristeza, Mesalina apenas se dejaba ver y no se arreglaba demasiado, además si alguien paseaba por los jardines privados de Marsias era fácil verla asomada en su balcón con la vista fija en el horizonte. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Una vez la vi llorar- Le contó mientras daba buena cuenta de un cuenco de dátiles-Me hubiese gustado abrazarla. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Isma´il sonrió, envidiaba la candidez de su primo, en su momento a él también le hubiese gustado consolar entre sus brazos a cualquier damisela bien dispuesta. Rashid aun podía permitirle ver las cosas bajo la hermosa luz de la inocencia, era un lujo que él ya no podía darse, su deber era revisar  la información con un enfoque más práctico. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es lógico que llore a su tío-El nigromante comprendía los sentimientos de la sátira- La crió casi desde que tiene memoria. Pero si Marsias ha muerto ¿Por qué sigue escribiendo a Fuegovivo tan a menudo? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tendrá más parientes…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Solo Tiresias, pero él está ahora mismo aquí en la Corte y no en el santuario. Y según me has dicho escribe a Fuegovivo muy a menudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Casi todos los días- Corroboró el chico&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ciego mordisqueó un dátil distraídamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es raro…¿Y ha visto a Tiresias?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No ha recibido ninguna visita, ni ha salido del burdel, eso te lo puedo decir casi seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las lágrimas de Mesalina interesaban poco al nigromante, él tenía sus propias penas y no pensaba preocuparse de las ajenas. La correspondencia era otro asunto, se preguntaba si habría alguna información interesante en aquellas cartas, si  merecería la pena correr el riesgo de interceptar alguna aunque solo fuera para sentir que hacía algo útil. Le había resultado imposible encontrar a la misteriosa sluagh de la cara cortada, tal vez ella y sus secuaces habían salido de la ciudad y en ese caso podían estar cualquier parte convirtiéndose en una pista imposible de seguir.  Esa idea ocupaba su cabeza, le quitaba el sueño y hacía que hasta la comida tuviese un sabor amargo, tenía la sensación de estar masticando su propia rabia a todas horas, como si le hubiesen llenado la boca de arena. Estar en un callejón sin salida lo desesperaba y cada vez le costaba mas trabajo ser prudente, tal vez su plan estaba fracasado antes de empezar.  Para no pensar más de la cuenta había decidido buscar otras pistas.  Primero deshizo paso por paso el último día de su abuelo sin encontrar nada extraño ni en sus horarios, ni en sus visitas, en los días anteriores a su muerte no recordaba ningún cambio significativo en sus costumbres. En vida Eleazar fue un animal de costumbres, la rutina era sagrada, sobre todo a medida que envejecía. Por supuesto registró minuciosamente la casa, poniendo especial cuidado a la habitación de su abuelo y a su pequeño despacho, Farfara lo ayudó pero todo parecía estar en un orden perfecto “No vinieron a robar”  se dijo tras hacer que la marioneta volviese a revisar los cajones por ultima vez,  eso descartaba casi seguro que fuese un asunto relacionado con los Ibn Bahar, la caravana y sus negocios quedaban fuera de la ecuación y dejaba abierta una vía mucho mas siniestra; que lo hubiesen asesinado por algo relacionado con la cancillería de palacio, sabía que era muy poco lo que podía hacer por ese camino, pero no tenía nada mejor y necesitaba &lt;br /&gt;mantenerse ocupado si no quería volverse loco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su calidad de mensajero real no era difícil entrar en palacio, que lo dejasen pasar a las estancias del secretario de su majestad era algo muy distinto.  En aquellos momentos había un feroz pulso entre las distintas casas nobles por recuperar un puesto que tradicionalmente había estado en manos de los sidhe. Tras la guerra, que la reina hubiese elegido a un gentil para ocupar el puesto se había considerado un insulto y una provocación, por suerte en plenas capitulaciones los nobles tenían asuntos más apremiantes de los que ocuparse, algunos de ellos estaban más preocupados por conservar sus privilegios, sus tierras y hasta su pellejo. “Los Ibn Bahar han sido aliados fieles a mi causa y se merecen esta recompensa” zanjó la reina. Desde entones Eleazar Ibn Baahr se convirtió en su fiel secretario y desde luego la caravana había sabido aprovechar la oportunidad convirtiéndose en una autentica y prospera ciudad andante. Ahora el puesto volvía a estar vacante y en los pasillos de palacio la tensión era palpable, ni siquiera el hecho de ser pariente directo del antiguo secretario consiguió que el guardia apostado ante la puerta, un troll gigantesco que olía a limaduras de hierro y cuya voz sonaba con un cerrojo oxidado, cediese lo mas mínimo. El ciego apretó las manos en torno  de su baston con tanta fuerza que se hizo daño en las palmas, a duras penas logró mantener a rayas el tentador impulso de hacerle una referencia poco cortés a la honra de su madre. Por supuesto había modos mas expeditivos de quitar al troll de en medio, en otras circunstancias ni se lo hubiese pensando, aquí debía contenerse, agredir a un miembro de la Guardia Real dentro del propio palacio suponía correr una serie de riesgos que en aquel momento no podía permitirse. Era el momento de retirarse, se prometió a si mismo que algún día ajustaría las cuentas con aquel perro guardián, eso le hizo sentirse mejor y le permitió cambiar de estrategia. Se alejó de la puerta con meditada calma y sacó de su faltriquera un desgastado cordón del que colgaba una piedra vulgar que frotó entre las manos mientras murmuraba un nombre, no tuvo que esperar. El amuleto  se le escapó de las manos y tiró de él con el entusiasme de un potrillo, el ciego se dejó guiar entre pasillos, caminando sin preocuparse demasiado por averiguar a donde se dirigía, no buscaba un sitio en particular y sabía que encontrar su destino podía llevarle algo de tiempo. La paciencia era primordial para este tipo de búsquedas. Por supuesto no la escuchó llegar, Isma´il era capaz de oír deslizarse a los peces de un estanque, pocas cosa escapaban de sus oídos y ella era una de las pocas que lo lograba. Tal vez no podía sentir el rumor de sus pasos pero si su olor, un suave perfume de flores imposibles que hacía pensar en esas noches extrañas en las que puede pasar cualquier cosa. Una mano se posó sobre su hombro, ligera como un pájaro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bien hallada DamaMirlo- Isma´il se giró hacia ella para hacer una reverencia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mis saludos Isma´il Ibn Bahar-Dijo una voz cortes- Lamento tus pérdidas e imagino a que vienes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vengo a recoger algunos efectos personales que mi abuelo tenía en sus estancias de palacio.&lt;br /&gt;Y no se me ha permitido entrar en ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Damamirlo lo agarró del brazo y apoyó la cabeza en su hombro, sus cabellos se desparramaron sobre él como flecos de seda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mi buen Isma´il después de tantos años de leal servicio a la corona no es necesario que me mintáis, sé de sobra que no estáis buscando un viejo juego de plumas. Deberíamos haber charlado antes, error mío me temo. Hay un asiento tres pasos a sus espaldas, por favor, póneos cómodo, hablemos. ¿Puedo ofrecerle  algo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Con el asiento es suficiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al sentarse Isma´il se dio cuenta de que su asiento era un banco de piedra revestido de cojines al  que la pared desnuda servia de respaldo. DamaMirlo se sentó a su lado, la sentía mover los brazos y le parecía oír un extraño roce que no era capaz de identificar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Trabajo en unos bordados-Aclaró ella- Me relaja dedicar algún tiempo a mis labores con el bastidor , me ayuda a pensar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hay poco que pensar en este asunto, Dama. Quiero recuperar los enseres de mi abuelo, tengo legitimo derecho a ellos como único heredero, solo pido que se me permita recogerlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y ya sabéis que es lo que buscáis?-Preguntó con un discreto tono burlón que le resulto intolerablemente molesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Debo insistir, no busco más que lo que me pertenece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El chasquido de unas tijeras desgarro un corto silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es obvio que no lo sabéis. Con vuestro permiso os lo diré yo, así no serán necesarias más pantomimas: buscáis algo que de sentido a la muerte de Eleazar. Ambos queremos lo mismo aunque tengamos objetivos distintos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nigromante acarició la escultura de su bastón, la bordadora no lo cogía por sorpresa, siempre parecía saberlo todo. En la Corte nada ocurría sin que ella se enterase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Entonces sabéis…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-….Qué Eleazar fue asesinado? –Preguntó DamaMirlo-Lo sospechaba, tu abuelo murió solo un día después de recibir una carta de Manx, que casualmente fue asesinada tres días antes por la misma hada, alguien de la Hueste, como yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Una sluagh con la cara cortada-Dijo en tono sombrío Isma´il&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si, eso dicen mis informes. Usa un veneno muy curioso: el digitalís. Dicen que causa una muerte rápida, una agonía corta y desagradable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Isma´il asintió con rabia, él conocía los efectos del digitalis. Manx le había enseñado una larga lista venenos, sabía como prepararlos y conocía de sobra sus efectos. Se extraía de una flor muy común llamada dedalera, era un veneno barato, fácil de preparar y terriblemente eficaz. Empezaba a imaginarse como habían sido los últimos momentos de su abuelo , una revelación que no le ayudaba a mantener la cabeza fría. No tenía ni idea de a donde quería llegar DamaMirlo aunque tenía bastante claro que si esperaba que algún tipo de reacción sentimental le hiciese revelar sus cartas esta vez la bordadora se había equivocado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vuestros informes son mejores que los míos,  me temo que yo en poco puedo ayudaros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DamaMirlo se inclinó hacia él para susurrarle al oído, podía sentir su respiración, el perfume que la envolvía, casi el calor de sus labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No son tan buenos, me faltan ciertos detalles. Por eso necesito ayuda ¿Me la negareis cuando tenemos tanto en común?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puso en pie para alejarse de ella y se alejó unos pasos del banco sin Fárfara a su lado y en una habitación desconocida, estaba totalmente a merced de la sluagh. Empezaba a tener ganas de poder coger las riendas de la situación de algún modo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Antes de negar o conceder nada debería saber de que estamos hablando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me parece justo- Un toque de decepción inundó las palabras de DamaMirlo-La noche que murió Manx yo estaba en el bosque. Hacía una redada buscando a los cuatreros que se llevan a los potros de los centauros,  conmigo venían a varios guardabosques de su majestad y un par de soldados de la guardia. No me fue muy bien, empezó a llover y aunque supuse que no se alegraría de vernos el refugio mas cercano era la cabaña de Manx.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es difícil alegrarse de ver a alguien que no dudó un instante en condenarte a muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eso es agua pasada, un buen gobernante no puede tener rencores, nublan el sentido común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este punto el ciego estaba totalmente de acuerdo con ella, cuando juegas con intrigas los sentimientos personales no tienen lugar. Era el único motivo que lo llevaba a aguantar aquella charla con educación, conteniendo el desprecio y la impaciencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El caso es que cuando llegamos encontramos un espectáculo muy desagradable, Manx llevaba al menos un día muerta, su hija había desaparecido y Dujal deliraba en el suelo. Lo habían apuñalado con una hoja envenenada. Creo que no es necesario que os diga de que veneno se trataba. Tuvimos que regresar a la Corte de inmediato para que lo atendiesen, por suerte Nicasia pudo ocuparse de él. Como siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Recuerdo a Dujal en La Carbonería, parecía encontrarse bastante bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno siempre se ha dicho que Manx tuvo dos alumnos, pero la verdad es que tuvo tres. Aunque Nicasia fue algo mas que una alumna avanzada. Al parecer aprendieron mucho uno de la otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Con todo el respeto, Dama, no creo que estemos aquí para cotillear de líos de faldas, y menos de unos tan viejos. Aun no sé a donde pretendéis llegar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La misma gente que mató a Manx asesinó unos días después a Eleazar, eso lo tengo confirmado pero me falta un pequeño detalle, el mismo que te falta a ti: el motivo. Podéis buscar en el despacho de tu abuelo si ese es vuestro deseo, ordenaré que os permitan el paso libremente pero ya os advierto que no encontrareis nada. He buscado personalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tenía la menor duda al respecto, seguramente la bordadora había husmeado a fondo entre las posesiones y los documentos de su abuelo y estaba convencido de que si hubiese encontrado algo no se habría molestado en hablar con él. DamaMirlo no era conocida por su amor a las charlas banales. Ella nunca hacía nada sin motivo y tampoco era dada a compartir pistas, de hecho apenas le había contado nada que Isma´il no supiese de antemano. Se había limitado a darle un enfoque distinto al suyo añadiendo un pequeño detalle que a él se le había pasado por alto: relacionar la muerte de Manx con la de su abuelo. Ahora le parecía un error de principiante, ambos mantenían una correspondencia regular y aunque en teoría su antigua maestra no podía pisar ninguna ciudad del reino, en varias ocasiones había realizados trabajos peligrosos para los Ibn Bahar. Parecía bastante evidente que Manx había podido averiguar algo que le había costado la vida. Un secreto por el que merecía la pena matar, un secreto que había arrastrado a Eleazar, sin embargo algunos detalles no acababan de cuadrar, aun no era el momento de entusiasmarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es sin duda una historia muy interesante pero me temo que falla en un punto crucial. Dos días después del rescate de Dujal recibí la orden de entregar  un mensaje a los centauros y mientras yo estaba fuera, alguien aprovechó mi oportuna ausencia para asesinar a mi abuelo…Vos me ordenasteis ir a entregar ese mensaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo que insinuáis es insultante, aunque entiendo que las sospechas están justificadas. Dadas las circunstancias  no solo voy a pasar por alto vuestra acusación, sino que os daré un par de explicaciones, algo que no suelo hacer-La voz de la Dama se había vuelto cortante y fría&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Os quedaré francamente agradecido- Respondió con su mejor sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hace ya un tiempo que los potrillos empezaron a desaparecer, me avergüenza reconocer que  ignoramos los dos primeros casos. Los centauros no viven en un bosque idílico, entre esos árboles hay cosas peores que los lobos, después desapareció otro más y envié partidas de caza convencida de que se trataba de alguna fiera. Cuando también desaparecieron varios niños en otras aldeas, algunas bastante alejadas entre ellas no me quedó mas remedio que aceptar que no se trataba de mantícoras ni de dipsas. Los centauros además estaban a punto de perder la paciencia y amenazaban con atacar a los viajeros si nadie les ayudaba. Tuve que intervenir personalmente y en ello estaba hasta que murió Manx. Entonces mis prioridades cambiaron. A veces tengo que delegar responsabilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y no hubo nadie dispuesto a encargarse de esa tarea-Adivinó el ciego. Conocía demasiado bien las dinámicas de palacio para extrañarse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No voluntariamente. Decidí mandar un mensaje a los centauros para pedirles paciencia y demostrarles que no los olvidábamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Aunque era exactamente lo que hacíais. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ni mucho menos. Ofrecí a los centauros una buena baza para negociar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Le ofrecistes a Marsias como rehén” Pensó al tiempo que los sucesos empezaban a tener sentido. La patrulla no fue la única que apareció por la cabaña, bien porque escucharon la pelea, bien por cualquier otra razón, el caso era que los centauros acudieron y se encontraron con un grupo de cazadores de su majestad. Seguramente para apaciguarlos DamaMirlo les aseguró que si se llevaban al sátiro alguien iría a buscarlo, alguien dispuesto a todo por recuperarlo. Nicasia resultó el peón perfecto para aquella jugada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y desde entonces habéis buscado al grupo de mercenarios sin demasiado éxito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me avergüenza reconocerlo pero así es. La sucesión en el cargo de vuestro abuelo esta causando muchas tensiones, si encima se supiese lo de su asesinato…el trono de su majestad depende de demasiada gente, que haya concordia entre las casas nobles o al menos civilizada convivencia es algo vital para la paz del reino. No puedo investigar con discreción. Me arriesgo a que me descubran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero yo si puedo-Esta vez Isma´il no necesitó forzar la sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Exacto, tendréis mi apoyo en la medida de lo posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Su majestad está al tanto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo lo estoy y con eso debe bastaros. Si tenéis éxito la recompensa no se limitará al agradecimiento de nuestra reina. La corona sabe ser generosa. Pero no necesito decir que si fracasáis o tenéis algún desliz…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Estaré solo-Concluyó el nigromante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lamento tener que decirlo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me estáis convirtiendo en un corsario- Le dijo maravillado por su propio cinismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DamaMirlo dejó escapar una risilla mientras se acercaba hasta el ciego. El borde de su vestido rozo los pies descalzos de Isma´il y una mano le acarició la mejilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Nunca habéis sido otra cosa- Le contestó una voz que se perdía en la nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ciego se había quedado solo. Pero por primera vez en mucho tiempo empezaba a sentirse capaz de manejar la situación, al menos ahora las cartas estaban sobre la mesa y su posición no era muy distinta a la de tantas otras ocasiones, solo que esta vez no le preocupaban las recompensas ni los honores. Su premio sería presentar el corazón de una asesina ante el consejo de los Ibn Bahar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Corte de los Espejos los mercenarios eran algo habitual, muchos comerciantes, viajeros e incluso algunos nobles contrataban sus servicios. La mayoría de ellos eran antiguos soldados de la Guerra de la Reina Durmiente. Hadas que tras acabar la guerra se encontraron incapaces de volver a la vida civil o que habían descubierto vivir de las armas era relativamente fácil y estaba bien pagado. Contratarlos dentro de las murallas era una mera cuestión de dinero, si tenías la bolsa lo bastante abultada podías acudir a alguna de las casas de contratación, sitios elegantes con cortinas de terciopelo donde uno podía comprar los servicios de un par de honrados y curtidos soldados que desde luego no harían nada que fuese en contra de la paz del reino ni de las leyes de su majestad. Había sitios menos decentes, casi todos estaban en el mercado, algunos contaban con la inigualable ventaja de permitirte comprar una cesta de manzanas al mismo tiempo que conseguías que un par de matones poco amistosos convenciesen a tu vecino para que te devolviese esas lanzas de plata que te debía. Isma´il había pasado días preguntando en todos aquellos lugares, desde los mas respetables hasta los puestos callejeros mas dudosos sabiendo de antemano que era muy probable que ni los soldados a sueldo ni los matones de poca monta supiesen nada realmente interesante. El tipo de gente que el buscaba no podía contratarse en la respetable capital del reino, era necesario atravesar las murallas y buscar en otros sitios. En el desfiladero de Tajagargantas, donde la diferencia entre Invernales y Estivales se difuminaba y las hadas se mezclaban con los duendes de todas las maneras posibles sin ningún pudor podían encontrarse a individuos dispuestos a acelerarle a cualquiera el paso al otro mundo a precios no demasiados módicos y mas allá, en las montañas de TocaEstrellas alguien que estuviese  a liberarse de una buena cantidad de oro podía conseguir casi cualquier cosa, asesinos diestros y discretos, cuadrillas de sacatripas e incluso exóticos nigromantes tatuados que podían mandar al olvido un alma con la facilidad de quien apaga una vela. En la Ciudad de Piedra podía conseguirse todo eso y mucho más. Pero si pocos eran los que conocían como entrar en la fortaleza goblin, menos aun eran los invitados a hacerlo. Aun así había unos pocos que tenían el privilegio de gozar de la confianza de los duendes y estos solían servir de intermediarios entre ellos y cualquiera con los pocos escrúpulos como para pagar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Isma´il conocía dos intermediaros posibles con la Ciudad: uno era la caravana, su familia contactaba con los goblin mediante correo, los mensajes eran llevados por unos hechizos sumamente complejos que convertían el pergamino en un pequeño murciélago, solo cuando el animalito llegaba a su legítimo destino recuperaba su forma original y se dejaba leer. Pese a que los goblin y la caravana habían hecho muchos negocios, ningún Ibn Bahar había pisado nunca el interior de TocaEstrellas, además ellos ofrecían sus servicios, rara vez contrataban nada. Asi que por ese camino sabía que no lograría averiguar nada. El otro era un redcap escurridizo que se hacía llamar Bastión, era mercenario y si había que creerse todo lo que contaba también había dirigido caravanas, ejercido la piratería, y participado en la guerra, luchando en ambos bandos alternativamente.  Era una sabandija pero no estaba exento de habilidades, de algún modo que el nigromante no lograba explicarse colarse en todas partes, incluso en la Corte, donde tenía tantos cargos en su contra que si alguna vez lograban pillarlo lo mas posible era que un troll de la guardia le partiese el cuello para no desperdiciar una soga con él. Isma´il no se llamaba a engaño; aquel tipo era demasiado escurridizo y demasiado listo para prepararle una encerrona, pero los dioses son bondadosos y dan un punto flaco a todo el mundo. Él creía conocer cual era el de Bastión y a falta de nada mejor había puesto en ella todas sus esperanzas. Por ello esperaba pacientemente los informes de su primo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mañana que Rashid llegó a su casa y le contó entre bostezos que un desconocido había enviado al burdel un fastuoso ramo de flores talladas en cristal y una bolsa llena de lanzas de oro para solicitar los servicios de Mesalina, Isma´il dejó sobre la mesa la rebanada de pan que se estaba comiendo y lo escuchó encantado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo trajo un tipo ridículo, decía que era el paje del señor de no se qué…-Rashid se sirvió un vaso de té y chasqueó la lengua encantado tras el primer sorbo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿No recuerdas la casa a la que pertenecía? Te dije que prestaras atención a los detalles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es lo de menos, ningún señor que se digne usa a un troll para enviarle regalos a una cortesana. Mandan bardos, o a mayordomos bien vestidos. Un gigante lleno de cicatrices que no cabe en su ropa es demasiado ridículo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Esta bien, conformémonos con lo que tenemos. ¿Mesalina vió los regalos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rashid mordió una pieza de fruta y contestó cuando aun se estaba tragando el trozo. Su primo sospechaba que el muchacho se aprovechaba de su ceguera para descuidar los modales en la mesa. Algo que Eleazar no le habría consentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Se enfadó, se enfadó muchísimo. Dijo que había ser una bestia de cuadra para no respetar el luto de una dama, que su tío estaba muerto y que solo ella decidiría cuando volver al trabajo. Contestó que jamás tomaría por cliente a un palurdo de ese calibre, noble o no y le dijo al troll que le devolviese aquellas baratijas a su amo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ciego se echó a reír. Mesalina había seguido sus instrucciones al pie de la letra y estaba segura de que había interpretado su papel a la perfección. Ahora le tocaba a él mover pieza. Se levantó de la mesa y buscó en un pequeña arqueta que ocultaba tras el diván. Dentro había un puñal de bronce, una mascara de hueso sin rasgos ni hueco para los ojos y una brújula. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tienes que intentar esconder esto en la habitación de Mesalina- Le dijo a Rashid dándole la brújula-Si no puede ser dentro lo mas cerca que puedas. Cuanto antes lo hagas, mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Para qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Cuando todo esto acabé te enseñaré algunos trucos, pero por ahora es mejor que no sepas nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Dalo por hecho primo-Contestó dócilmente el muchacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y si estos días Mesalina te pregunta por mi hazte el tonto y dile que si quiere saber de mi que venga a verme o que me mande a buscar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Está bien seré tan buen actor como ella-Dijo seguro de si mismo-¡Todo es tan emocionante! ¡Vivir contigo es lo mejor que me pasará jamás¡&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No trates de engatusarme con halagos mocoso. Será mejor que te vayas a dormir, a partir de ahora quiero que pases las noches bien despierto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rashid le dio un beso en la mejilla antes de marcharse y el ciego empezó a pensar que no estaría tan mal que se quedase allí. Desgraciadamente sabía que era mejor que ninguno de los dos criase esperanzas, los padres del muchacho no permitirían que renunciase a su puesto en el consejo de la caravana para vivir con un hechicero inválido. Lo más práctico era ir acostumbrándose a la soledad y al silencio de la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los días pasaron desesperantemente lentos,  DamaMirlo lo acusó en un par de ocasiones de no estar haciendo absolutamente nada mediante cartas escritas en un tono educado y estricto que a él le sonaba a amenaza velada. Empezaba a barajar la posibilidad de visitar la cabaña de Manx y rezar para encontrar algo allí, pero se imaginaba que era algo que la bordadora ya habría hecho mucho mejor que él y le disgustaba visitar otro de los lugares donde había sido feliz para encontrarlo vacío. La muerte de su maestra había sido una desgracia y si estaba en su mano tampoco la dejaría pasar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche que saltaron las alarmas no estaba en su casa. Puesto a investigar las posibilidades mas peregrinas había ido a visitar el barrio de los constructores, el gremio nocker ocupaba un barrio entero, uno pegado a la muralla, cercano al río y dotado con su propio acueducto por lo frecuente de los incendios. Había decidido invitar a beber a uno de los desdichados que ayudaban en el taller de Nicasia cuando a la ingeniera se le amontonaba el trabajo, era una idea que le desagradaba, los aprendices de los constructores era tacaños y ruines, además de ir eternamente acompañados de un intranquilizador tufillo a sustancias químicas, inflamables o ambas cosas. Solían dedicar mucho tiempo a despotricar de sus jefes y en general de todos los demás. Pero tenían un sentimiento gremial casi feroz y rara vez un subalterno traicionaba los secretos realmente importantes de su maestro, daba igual que este se dedicara a usarlo de conejillo de indias para las piezas de artillería (cosa que al parecer Nicasia había hecho alguna vez) o que les dejará comer tarta cuando el taller hacía una buena venta (cosa que al parecer Nicasia no hacia nunca) , su aprendiz se mantendría fiel porque si lo descubrían quedaría expulsado del gremio de manera inmediata y de por vida. Ningún otro nocker volvería nunca a dirigirle la palabra. Esta muerte en vida les parecía a todos ellos  una idea insoportable. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Isma´il se dirigía a una taberna muy apreciada por los jóvenes constructores llamada “el perno oxidado” pero a medio camino su bastón se clavó en el suelo y no lo dejó avanzar mas. El nigromante supo al momento que su trampa se había cerrado y que alguien estaba atrapado en ella, sacó la mascara del zurrón, se la puso y sin mas ceremonias se desvaneció en el aire. contra de lo que pensaban quienes la habían visto la mascara no le permitía recuperar la vista En. El nigromante desconocía quien había soltado ese bulo pero jamás se molestó en desmentirlo “la mascara vidente” como algunos la llamaban, en realidad le permitía aparecer en cualquier punto que conociese bien casi solo con pensarlo, o aun mejor, en cualquier lugar donde se encontrase la brújula que le había dado a Rashid. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desvanecerse resultaba fácil,  lo que lo desorientaba era volver aparecer, solía necesitar unos segundos para situarse, sobre todo si, como en aquel momento no sabía donde estaba. Era un lugar silencioso, con un ligero olor femenino, perfume y maquillaje. No corría brisa ni escuchaba ningún ruido que pudiese venir del exterior, así que estaba al menos en una habitación, aunque estaba demasiado tranquila para que fuese la de Mesalina. Si su trampa se había cerrado (y le constaba que si), tranquilidad era lo último que esperaba encontrar. A menos que hubiese fallado algo. Maldiciendo desenvainó el puñal de bronce y se pasó la hoja por la palma, no estaba demasiado afilada así que tuvo que apretar para conseguir hacerse un tajo luego solo tuvo que cerrar el puño y dejar que cayesen algunas gotas sobre su bastón. Era un cayado largo, lleno de tallas y rematado por un elefante con la trompa alzada, cuando la sangre cayó sobre el animal este bajó la trompa. Sintió como si le golpease un látigo de arena, los tatuajes le hormigueaban sobre la piel y la cabeza se le llenó de susurros, los susurros marchitos de cientos de almas cautivas. &lt;br /&gt;Al ciego aquel rumor le daba confianza, con las voces como guía logró centrarse y pudo seguir el rastro de su trampa, una cierta vibración en el aire que se hacía mas fuerte a medida que la seguía, el aire se calentaba y se cargaba de ese inexplicable olor metálico que tiene la magia. Chocó contra una puerta pero para entonces las voces ya se había transformado en un aullido que le llenaba la cabeza, la abrió de una patada y una vahara de aire ardiendo, un tufo casi insoportable a cobre hirviendo le golpeó el rostro con tanta fuerza que lo hizo pararse en seco. Escuchó una voz masculina, seca y áspera, gritando y soltando las peores maldiciones que uno podía imaginarse, bajo ella el timbre mas agudo de la sátira añadía una nota de pánico que le hizo entender que su trampa efectivamente estaba cerrada. Extendió la palma de las manos hacía la fuente de los gritos y empujó fuera de si a todos sus inquilinos espectrales, el redcap emitió un gemido y luego un ruido gorgoteante se le escapó de la garganta.  Que un ejército de fantasmas furiosos choque contra una mente desprevenida debía ser muy desagradable y la impresión bastaba para tumbar a cualquiera. Isma´il busco a tientas una pared y se apoyó contra ella, era una técnica agotadoramente eficaz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Don del sol,  me está llenado de babas¡-Gimió Mesalina&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ciegó silbó y la cadena cayó al suelo convertida en un inofensivo collar. La sátira resopló y un cuerpo se desplomó en el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué ha pasado?-Preguntó la cortesana en cuanto pudo recuperar el aliento-Dame una buena razón para no sacarte los ojos ahora mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Te daré dos, una que espero haber llegado a tiempo de impedir que te violasen aquí mismo y la otra es que sacarme los ojos sería trabajar en balde-Contestó Isma´il abanicándose con la mano-Pero si solo quieres hacerme daño, adelante. Así no pierdo otras partes más útiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mesalina bufó como un gato al que acabaran de remojar con agua fría&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tu no has salido de la nada solo para salvarme. ¿Conoces a este tipo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ese tipo va a llevarnos de cabeza hasta los asesinos de Marsias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio de la cortesana se volvió tan elocuente que supo al instante que ya había olvidado todo lo demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tu no conoces a Bastión-Isma´il retomó la conversación-Has debido verlo alguna vez, solo que para ti es solo uno de los muchos a los que has rechazado. Pero él lleva años detrás tuya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Estas bromeando?- El asombro de la sátira parecía real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Creo que no te haces una idea del efecto que tienes sobre los demás. Eres el sueño de muchas hadas, para algunas de ellas eres un sueño totalmente inalcanzable porque tu nunca les dedicarás nada mas allá de unas palabras corteses de rechazo. Tu tío sabía que algunos estarían dispuestos a hacer locuras por pasar un rato húmedo contigo y por eso te tenía protegida como la princesita que a sus ojos eres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sé defenderme sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Claro que sabes, Marsias te enseñó, pero no tienes ni idea de a cuantos individuos desagradables ha persuadido él a lo largo de los años con metodos realmente desagradables para que no se te acerquen. ¿ Recuerdas el día que te vendiste por primera vez?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eso está fuera de lugar ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Te equivocas. Vendiste tu primera vez a espaldas de tu tío porque se negaba a permitir que siguieses sus pasos…Pero tu te las arreglaste para darle esquinazo. ¿Me vas a decir que no recuerdas quien ganó la puja?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que lo recordaba, Mesalina nunca había logrado deshacerse del estremecimiento de asco y terror que la había sacudido cuando aquel redcap,  con una armadura de remiendos de cuero y el pelo pegado con grumos de un  escalofriante rojo tinto había puesto sobre la mesa de la posada una bolsa llena a rebosar de lanzas de oro. Tuvo que apelar a toda su sangre fría para no echarse a llorar allí mismo, sin embargo había dado su palabra y estaba dispuesta a demostrarle a Marsias que era perfectamente capaz de ser tan profesional como él. Aunque finalmente el redcap no apareció ella tembló toda la noche de alivio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La gano un redcap, es nuestro amigo aquí presente. Tu tío le pagó para que te diese un buen susto. Pero el planeaba quedarse con el dinero y contigo. Marsias lo descubrió cuando iba a la posada y le dio tal paliza que lo dejó sordo de un oído. No fue la única vez que lo intentó pero tu tío siempre lograba pararlo, la última vez lo soltó fuera de las murallas de la Corte mas muerto que vivo. Y no se le volvió a ver un pelo cerca de la ciudad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Mi tío?¿Mi tío hizo eso?-Le resultaba muy difícil imaginárselo dándole palizas a nadie&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Recuerdas con quien te fuiste al final?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Claro que si, con Traspies, fue divertido, ninguno de los dos teníamos mucha idea, así que pasamos mas tiempo bebiendo y riéndonos que otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y no te parece raro que un simple mozo de posada tenga tanto dinero?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Don del sol- Exclamó la cortesana mientras empezaba a juntar piezas en su cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Cuando comprendió que era imposible pararte tu tío buscó a alguien agradable. Se preocupaba más por ti de lo que eres capaz de imaginar. Ha sido tu feroz guardián durante años y ahora no está. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mesalina no dijo nada &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Creo que el pensaba que este tipo se habría olvidado de ti con  los años-Isma´il se sentó en el suelo y siguió hablando-Pero yo sabía que se había ido obsesionando mas y mas. Cuando tu tío murió me aseguré de que la noticia cruzara las murallas de la ciudad. Esperaba que  este idiota aun estuviese dispuesto a aprovechar la oportunidad. Y por suerte lo estaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La bofetada que le cruzó la cara apenas le pilló por sorpresa, esperaba una reacción de este tipo. Se limitó a agarrar el brazo de la cortesana para evitar nuevas muestras de indignación&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡¡Me has usado de cebo!!-Grito indignada-Ese mastodonte salió de la nada cuando estaba volviendo a mi habitación y me arrastró al primer cuarto que encontró.  Vas a pagarme una túnica de seda. En cuanto se me echó encima el collar que me enviaste con tu primo se estiró y nos dejó a los dos atados como si fuésemos un par de morcillas &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es un hechizo sencillo, se llama “Atrapaesposos” , pensé que la conocerías. Al parecer es muy solicitado para descubrir infidelidades. Por eso te pedí que lo llevases siempre puesto. Yo podía suponer que ese tipo vendría por eso hice el hechizo pensando en él, lo que no podía saber era cuando actuaría.  En fin al menos todo ha salido bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y ahora qué?-La sátira no parecía estar satisfecha con aquella explicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ahora voy a pedir un carruaje para llevarme a este muchacho a un sitio tranquilo, hablaremos y después me pondré a buscar a esa señorita a la que ambos debemos tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Así que ya no me necesitas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eso parece, pero no sufras cumpliré mi parte del trato y te avisaré en cuanto la atrapé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sátira vaciló un segundo antes de contestar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No me interesa la venganza, me contento con saber que pasó. Pero yo te hecho un favor y ahora sería justo que tu me hicieses otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquello era una sorpresa y no la bofetada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿De que estamos hablando? Pensé que habíamos acordado que te ayudaría a atrapar a los asesinos de Marsias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si, pero olvidaste mencionar que existía la posibilidad de ser violada o algo peor por un antiguo admirador- Parecía que la cortesana había encontrado como sacar provecho a su pequeño incidente- Merezco una compensación…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tenía tiempo ni ánimos para complacer caprichos, si no estuviese bastante seguro de que en alguna otra ocasión necesitaría volver a usar el burdel como base de operaciones, se habría marchado de allí sin molestarse en contestar. Desgraciadamente aun necesitaba echar mano de la cortesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿De que compensación hablamos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Quiero que me digas donde está Dujal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas las peticiones posibles que Mesalina habría podido hacerle, aquella era con diferencia la ultima que habría llegado a imaginar. Y sin embargo le pareció que allí estaba la explicación de las cartas que Mesalina mandaba tan puntualmente a Fuegovivo. Andaba buscando a su amante favorito. Decir que Isma´il no sentía aprecio por Dujal era ser demasiado amable, había entre ellos una rivalidad muy poco saludable. Ambos habían sido alumnos de Manx y las comparaciones eran mas que odiosas entre los dos, aunque eso no le preocupaba demasiado al ciego que estaba totalmente seguro de aventajar ampliamente al gato. Sin embargo a él le faltaba el reconocimiento y la admiración de la que el pooka gozaba.  Lo fácil hubiese sido decir que eso estaba fuera de alcance, sin embargo no podía dejar pasar la ocasion de congeniarse con la sátira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y como quieres que yo lo sepa? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tu eres el hechicero ¿No puedes hablar con los espíritus o algo así?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Creo que te confundes…en el mejor de los casos solo puedo decirte si sigue vivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me conformo con eso-Contestó Mesalina sin vacilar-¿Qué necesitas? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Isma´il no se podía creer que la fortuna le sonriese de esa manera. Le daban ganas de echarse a bailar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hay un método para saberlo. Es rápido y puedo hacerlo aquí mismo. Pero necesito tu ayuda.¿Estas segura?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Totalmente ¿Qué tengo que hacer?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Traer tres velas, dibujar un triangulo en el suelo y desnudarte- Contestó con calculada indiferencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad Isma´il no necesitaba ni diagramas ni iluminación extra, hacía algún tiempo se había dado cuanta de que ese tipo de parafernalia tranquilizaba de algún modo a casi todo el mundo y hacía que la gente estuviese dispuesta a creerse cosas que de ningún otro modo aceptaría. Mesalina obedeció y el ciego le pidió que lo guiase hasta el centro de el triangulo. Mientras ella encendía las velas él se desnudó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bonitos dibujos-Le dijo mientras le paseaba un dedo por el pecho- Siempre quise saber hasta donde te llegaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ciego detuvo la mano de la cortesana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Estas segura de que quieres hacer esto? La verdad está sobrevalorada, no siempre nos hace felices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eso es asunto mió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En todo caso es tu problema-Respondió él encogiéndose de hombros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sentó en el suelo, se había quitado la venda de los ojos y las velas lo llenaban todo de una espesa niebla dorada. Frente a él la cortesana solo era un borrón pardo, una mancha casi sin forma. El nigromante se preguntó en que consistiría la proverbial belleza de la sátira, que era capaz de llevar a algunos a hacer cosas tan irracionales. Alargó el brazo hacia ella y le tocó el pelo, era tan suave como el metal bruñido, una marejada de rizos casi infinita. Le hubiese gustado poder contemplarla en lugar de tener que conformarse con indicios. Se sentó en el suelo con una extraña sensación de tristeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ven- Le dijo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Siempre pensé que estas cosas eran más místicas-Comentó Mesalina decepcionada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hay pocas cosas más místicas que esto. Tú deberías saberlo mejor que nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La satira se sentó sobré él. Isma´il no era ningún novicio, los amores mercenarios no le eran desconocidos, ni los encuentros casuales. Es cierto que eran cosas espaciadas. En la caravana las marcas de la nigromancia despertaban demasiado temor y fuera era difícil. Siempre había otras prioridades, otros asuntos. Hacía mucho desde la última vea y cuando Mesalina se apretó contra su cuerpo, le sorprendió la calidez de su piel, toda curvas y calor como las dunas del desierto. Sintió sus pechos rozándole y tuvo que contener el deseo de acariciarlos, de calibrar su forma y su peso. El ciego imagino que tendrían el sabor salado del sudor. Ella se balanceó y el ciego se mordió los labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No te muevas- Dijo con una rudeza innecesaria-No se trata de que tu hagas tu trabajo sino de que yo haga el mió. Cierra los ojos y respira hondo. Piensa en Dujal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puso las manos sobre las sienes de la sátira y se concentró. El familiar hormigueo de su piel le indicó que iba por buen camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Tus tatuajes se mueven¡-Exclamo sorprendida la sátira&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Concéntrate.-Le ordenó&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La niebla se deshizo, Isma´il se dio cuenta demasiado tarde de que algo iba mal. Como sospechaba la sátira estaba atada al gato, sus sentimientos le pertenecían, eso era algo con lo que contaba. Lo inesperado era la oscuridad, fue como tirarse al agua desde un acantiladado. Una sombra densa, una oscuridad más profunda que su propia ceguera lo envolvió y en cuestión de segundos parecía estar intentando inundarle el alma. Había una profunda y aterradora tristeza en aquella negrura. Empujó a la sátira lejos de él y volvió a la luz como si despertase de un mal sueño. El conocía aquellas sombras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Olvídate de Dujal-Le aconsejó a la cortesana aterrado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-1231332552566429974?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/1231332552566429974/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=1231332552566429974' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/1231332552566429974'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/1231332552566429974'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/08/un-adelanto.html' title='Fantasmas y sombras'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-3654802497579044656</id><published>2010-07-29T16:28:00.000+01:00</published><updated>2010-07-29T16:48:50.771+01:00</updated><title type='text'>Se masca la tragedia</title><content type='html'>Os dejo un dibujillo divertido de los que hace la talentosa Aranluc, donde vemos a Cymric en su salsa y al pequeño Marsias a punto de sufrir un percance. Muchas gracias Aranluc, es una viñeta genial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/?action=view&amp;amp;current=dibujillo.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img style="width: 506px; height: 364px;" src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/dibujillo.jpg" alt="Photobucket" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dedicatoria dice: Ahí tienes, una pequeña chorradilla. Si es que no se puede uno fiar de los pequeños depredadores&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-3654802497579044656?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/3654802497579044656/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=3654802497579044656' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/3654802497579044656'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/3654802497579044656'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/07/se-masca-la-tragedia.html' title='Se masca la tragedia'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/th_dibujillo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-6916578507784598036</id><published>2010-07-10T23:01:00.000+01:00</published><updated>2010-07-11T18:44:33.242+01:00</updated><title type='text'>Los jardines de Fuegovivo</title><content type='html'>He experimentado lo peor,&lt;br /&gt;lo peor que el mundo puede forjar,&lt;br /&gt;aquello que urde la vida indiferente,&lt;br /&gt;perturbando en un susurro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;           Samuel Taylor Coleridge&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el gran ventanal de la alcoba vieja podía verse el bosque de Fuegovivo extendiéndose hasta donde alcanzaba la vista, las ultimas horas de las tarde se deslizaban lentamente y teñían las copas de los árboles de un profundo azul oscuro. Un mar de hojas y ramas en cuyo horizonte emergían como islas las montañas de TocaEstrellas, recortadas contra un cielo rojo y dorado. Nicasia llevaba buena parte de la tarde contemplando aquel paisaje con cierta impaciencia, esperaba visita y le parecía que el tiempo se había detenido solo para fastidiarla. Hacía un par de días que Marsias le había permitido salir de la cama, aunque solo para ocupar el enorme sillón de mimbre que el sátiro había dejado de usar hacía bien poco. No estaba mal, mirar por la ventana era preferible a pasar las horas muertas tumbada. Le daba una falsa sensación de control que necesitaba casi mas que sanar su cuerpo. No había hablado demasiado desde que los efectos del Duermedragon se disiparon y recobró la conciencia, no tenía nada que decir. Descubrirse desnuda y cubierta de vendas en un lugar que no conocía había sido un golpe duro, pero no tanto como el que recibió cuando recuperó sus recuerdos. Entonces la desbordó un horrible sentimiento de fracaso y vergüenza que intentaba contener con el silencio, tenía la sensación de que si le contaba a alguien hasta que punto se sentía culpable de sus errores no podría contener el llanto y si empezaba a llorar no podría acabar nunca. Así que le puso una mordaza a su tristeza tan eficaz que ni Marsias logró arrancársela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todos modos últimamente el sátiro no contribuía a mejorar su humor. Se alegraba enormemente de verlo vivo y casi repuesto de sus heridas. Los primeros días, cuando estaba demasiado débil para casi cualquier cosa, el sátiro había cuidado de ella con una dedicación que solo el amor incondicional podía alimentar. Permanecía con ella en sus peores momentos cuando pasaba tan fácilmente de la conciencia a la inconsciencia que la única diferencia entre ambos estados era el dolor, todo su cuerpo se volvía una tortura y él la calmaba con paños fríos y frases tiernas. Pero cuando empezó a recuperarse, descubrió que los ojos del patacabra se llenaban de compasión al mirarla, que aquellos ojos adivinaban lo ocurrido en la celda de los parideros porque podían leerlo en cada una de las huellas que los goblin le habían dejado sobre la piel. Podían leerlo pero no soportarlo. Marsias no tenía problema en limpiarle las heridas de la espalda personalmente, ni en cambiarle los parches. Pero solía mandar a una dríade para que la ayudase a lavarse, la misma dríade simpática y amable que le separaba las piernas para hacerle las curas que más la humillaban. En esos momentos Nicasia cerraba los ojos y se tragaba la rabia y las lágrimas.&lt;br /&gt;Empezó a sentirse demasiado expuesta bajo los ojos de su amigo, le pidió que la dejara vestirse, pese a que el roce de la tela sobre la piel desollada la hacía rabiar de dolor. Si tenía que elegir entre el dolor y la vergüenza tenía la elección muy clara. Además estaba bastante segura de que el sátiro no le había contado toda la verdad sobre su llegada al santuario, le aseguró que Dujal se había marchado cuando ella aun estaba inconsciente y que fue Patrick quien los había traído a los dos, aunque tampoco le dejaba verlo. De hecho se escudaba en la debilidad de su estado para no dejarla recibir a nadie. Un día lo descubrió mirándola de reojo con tal expresión de angustia que no pudo contener su enfado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No me han hecho nada que no le hayan hecho a otras muchas desgraciadas antes. Yo al menos he logrado salir viva. Si no eres capaz de alegrarte de eso quítate de mi vista. Tengo bastante miseria propia para aguantar la tuya –Le gritó fuera de sus casillas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marsias salió de la habitación sin mediar palabra, Nicasia lo conocía de sobra, sus palabras lo habían herido y al momento se sintió desagradecida y mezquina. Le pareció que pasaba toda una eternidad hasta que el sátiro volvió a aparecer empujando un enorme sillón de mimbre con ruedas. Se acercó a la ingeniera con el rostro serio y los labios fruncidos bajo la barba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No era mi intención ofenderte-Dijo tras un momento de silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La peliblanco alzo la mano sana para hacerle callar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Nunca me has ofendido. No eres tu quien debería disculparse&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sátiro recuperó su sonrisa. La cogió en brazos y la sentó en el sillón de mimbre de modo que pudiese ver el gran ventanal, la  mirada de la ingeniera se quedó fija en las montañas. Marsias se asomó al ventanal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Dicen que cuando los Sidhes vivían en ellas desde aquí podía verse la torre de TocaEstrellas brillando como si fuera de plata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ese desdichado de Gelión pudo hacer bien poca cosa para defenderse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No te tenía a ti-Le contestó el sátiro poniéndole la mano sobre el hombro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿A mi? Estoy viva de milagro ¿Qué he conseguido?¿Que un puñado de goblin se diviertan a mi costa? Todo está peor que al principio. Mis errores son peores que los de Gelión, él a menos mantuvo vivos a los suyos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Fuiste a por la hija de Manx y lo lograsteis, la pooka está aquí, sana y salva. Mañana la traeré para que la veas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pensé que estaría con su hermano- Dijo Nicasia mirando a su compañero con suspicacia &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Marsias la contestación de la peliblanco lo pilló con la guardia baja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La pequeña estaba enferma, no era buena idea que Dujal se la llevara-El sátiro no fue lo bastante rápido con la respuesta y a  la ingeniera ese momento de duda no se le pasó por alto. &lt;br /&gt;“Me oculta algo” al pensarlo Nicasia volvió a enfadarse. El sátiro la sobreprotegía y por muy buenas que fueran sus intenciones aquel comportamiento la hacía sentirse como una inútil. Estaba demasiado acostumbrada a llevar las riendas de cualquier situación para sentirse cómoda en el papel de victima. Volvió los ojos al paisaje con un resoplido de desaprobación y se refugió de nuevo en el silencio. “Vale, juega a los secretitos mientras puedas”. Pensó resentida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un par de horas después de que Marsias le trajese la silla de mimbre, Nicasia tuvo otra visita totalmente inesperada. Aun estaba sentada, a petición suya le habían traído un par de libros, por desgracia la biblioteca de Fuegovivo solo disponía de tratados de medicina. En ese aspecto era famosa en todo en el reino pero si buscabas temas más lúdicos resultaba decepcionante. Tuvo que conformarse con un tomo de recetas de cocina que abandonó de inmediato cuando se descubrió pensando con nostalgia en los estupendos guisos de Costurita y un grueso ensayo sobre La Guerra de la Reina Durmiente. Este tampoco le causó ningún tipo de entusiasmo, leer la versión de algo de lo que había sido testigo directo consiguió arrancarle un par sonrisas sarcásticas. Con la excusa de ser objetivo la versión que el autor daba de los hechos era, en mejor de los casos, edulcorada y en los momentos más criticos, simplemente mentirosa. Hablando del sitio de la Corte,el texto lamentaba los muertos que la resistencia de la ciudad había causado, pero las describía como muertes heroicas, eso la hizo cerrar el libro. No veía que tenían de heroicos los niños que murieron de hambre aquel largísimo invierno, ni los llantos desesperados de sus madres. Recordaba las hogueras donde quemaban los cuerpos de los caían día a día vencidos por la debilidad y las enfermedades. Piras que alimentaban con los propios cadáveres porque no podía la madera escaseaba y no podía desperdiciarse para hacer fuego. Recordaba el olor, que te hacia sentir ferozmente hambriento y recordaba como muchos se acercaban al calor de las llamas a falta de algo mejor con que calentarse. Para que los muertos tuviesen al menos derecho a que recordasen sus nombres los escriban en las paredes de la muralla. Largas hileras de nombres que crecían continuamente. “He soportado mucho para que ahora venga ese idiota a pensar que no seré capaz de aguantar algo más”. Al leve crujido de la puerta la sacó de su frustración, pensó que sería Marsias de nuevo o tal vez alguien que traía la cena. La puerta se quedó entreabierta, pero la cama se interponía y no podía ver que estaba pasando. Nicasia trató de mover la silla empujando las ruedas, pero era demasiado pesada, hubiese sido difícil hasta sin estar herida. Trató de darle un empujón mágico para al menos lograr girarla, algo sencillo de no haber estado tan débil, pero en aquellos momentos no era capaz de concentrarse en la magia, se le escapaba como si tratarse de atrapar una mariposa con las manos atadas a la espalda. Nicasia aguzó el oído, tenía la sensación de que alguien la observaba desde la puerta, casi le parecía escucharlo contener la respiración y una escalofrío involuntario le recorrió la espalda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No haces falta que te escondas, puedes entrar-Lo dijo en un tono claro y amigable mientras aferraba el pesado libro de historia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está vez escuchó claramente un murmullo, alguien atropellaba susurros asustados tras la puerta, era prácticamente imposible entender los que decían pero reconocío claramente el agudo timbre infantil. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Entra de una vez o le diré a tu padre que me has estado espiando-Esta vez usó un tono algo mas autoritario. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos pasos precipitados siguieron a la frase y una carita conocida no tardo en aparecer tras el poste de la cama. El pequeño Marsias la miraba con los ojos abiertos de par en par, debatiendose entre la curiosidad y el miedo tras él una niña más pequeña con el pelo castaño peinado en dos desastrosas trenzas también la contemplaba con unos descarados ojos felinos de color oro. Era imposible que el fauno supiese quien era. Él había conocido a Nicasia, con su mascara de espejismo. La criatura del sillón de mimbre era mas parecida a un goblin albino, con sus orejas largas y los ojos azules flotando en un fondo de carbón brillante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Decepcionados?-Les hizo un gesto con la mano para se que se acercaran y los niños obedecieron hipnotizados. Marsias hijo parecía mucho mas reticente, pero la gatilla se acercó mas decidida con la naricilla alzada olisqueando prudentemente y las orejas tricolor agachadas. La ingeniera sonrió al verla, no podía negar que era hija de Manx, iba descalza, tenía el pelo lleno de hojitas secas y la ropa en un estado lamentable. Podía imaginársela perfectamente vagabundeando por los jardines de Fuegovivo. Al menos ella estaba viva, algo bueno salía de tanto sufrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Los goblin no son verdes?-Preguntó Marsias algo extrañado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No soy un goblin-Contestó ella&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El satirillo hizo un mohín de decepcionado y se atrevió a salir de detrás del poste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Entonces que eres?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿No lo sabes?-Nicasia le regaló al niño una sonrisa de sierra, llena de dientecillos afilados- Tú me conoces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El patacabra puso cara de asombro y la miró de arriba abajo, pero tras un rato de observación silenciosa, sacudió la cabeza negando con mucha energía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo no te conozco de nada, solo vine porque escuché a las driades decir que había goblins en el santuario y cuando le pregunté papá por ellos me dijo que no podía verlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y lo desobedeciste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sátiro bajo los ojos en un gesto culpable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Últimamente no me deja hacer nada, y además nunca puede estar conmigo- Refunfuñó- Antes me contaba cosa por las noches, ahora siempre ocupado o triste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pooka que hasta entonces había estado muy ocupada jugando con la borla que adornaba el tirador de la cortina, estiró las orejas y se quedo inmóvil mirando hacía la puerta, tras un instante de sobresalto se transformó en un diminuto gato tricolor y a toda velocidad se metió las sabanas de la cama. Nicasia escuchó pasos en el pasillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Viene alguien. ¡Rápido, que no te vean ¡! métete bajo la cama!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sátiro no tardo ni un segundo en obedecer, sus patas apenas acababan de desaparecer bajo la colcha cuando un joven boggan, un  muchacho pelirrojo y rollizo, entró con la bandeja de la cena. Nicasia no lo había visto nunca, suponía que el santuario habría mas hadas a parte de sátiros y dríades pero hasta entonces no había podido confirmarlo. Normalmente era Marsias padre quien se encargaba de traer las comidas así tenía una excusa para escapar de sus obligaciones como rector para pasar un rato juntos. El boggan trataba de comportarse con naturalidad pero no podía evitar mirarla demasiado fijamente, la ingeniera le sostuvo la mirada con idéntico descaro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Dónde está Marsias?-Preguntó molesta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No podrá venir, creo que ha surgido algo urgente. ¿Dónde dejó la bandeja?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La peliblanco señaló una mesita baja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Debe ser muy importante, es la primera vez que me falla a una cita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No me han dicho cual era el motivo, señora, simplemente que no podía venir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Claro que no te han contado nada, no vaya a ser que te vayas de la lengua y me entere de algo ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El boggan se estiró muy envaradamente y se volvió hacia ella&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Por supuesto, es usted una goblin y por lo tanto una enemiga del santuario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La peliblanco contó hasta veinte en silencio antes de contestar. Sabía que sin sus espirales y con su aspecto real al descubierto tenia mucho mas de duende que de nocker, pero su aspecto no decía lo que era, su corazón siempre había pertenecido al gremio de constructores. Aunque entendía la conveniencia de que nadie la reconociese, que la confundiesen no le gustaba. Pese a todo no quería estropear su tapadera y eso la obligó ser prudente en su respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Quítate de mi vista-Contestó en tono glacial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿No necesita ayuda?-Preguntó sin inmutarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No de ti. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El boggan observó de reojo la bandeja, era evidente que con una sola mano le resultaría muy difícil comer pero al contemplar la expresión abiertamente hostil con la que lo miraba la ingeniera decidió no insistir, aunque no soltase palabra aquel ceño fruncido era de sobra elocuente. El hada se dio la vuelta y se retiró a paso ligero. Marsias asomo la cabeza en cuanto sintió la puerta cerrarse, la gatita mas prudente, no se dejó ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Se ha ido ya? Creo que me voy a ir, casi nos pillan-Dijo el sátiro mirando aprensivamente hacía la puerta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No vendrá nadie en un rato, creo que tu padre se ha olvidado de los dos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El crío trató de disimular un puchero&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La culpa es de ese elfo vestido de chatarra, no hace mas que entrar y salir. Siempre que viene papá se pone triste o nervioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nicasia dio un respingo en su silla&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Un elfo con el peno canoso y una armadura muy vieja?¿Alto y delgado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si, ese. Me cae mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sir Edward es un buen tipo, ya verás como te cae bien cuando lo conozcas mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No se llama así tiene un nombre raro, mas complicado-Marsias cerró los ojos rebuscando el nombre en su memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Caldemeyn-Dijo la ingeniera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Ese!-Respondió el niño entusiasmado-¿Cómo lo sabes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya te he dicho que conozco muchas cosas y que te conozco a ti, Marsias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sátiro abrió la boca casi tanto como los ojos y se quedó clavado en el suelo hasta que pudo salir de su asombro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo sabes mi nombre?¿Te lo ha dicho mi papá?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya te he dicho que te conozco. Si no me crees es tu problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eso es imposible, me estás engañando, seguro que te lo ha dicho él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nicasia fingió tener un repentino interés en el trozo de cielo nocturno, pero dejó ver una amplia e intrigante sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Puedes preguntarle a tu padre…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡No puedo decirle que he estado contigo¡!Haces trampa¡-Resopló el satirillo indignado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-…o puedes volver mañana. Podría contarte muchas cosas de tu padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marsias meditó un segundo, la idea parecía interesarle pero los riesgos aun pesaban más que la tentación, para convencerlo habría que inclinar la balanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Sabias que estuvo en la guerra?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Es tan viejo?-Preguntó extrañado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nicasia soltó una carcajada, la primera risa que le salía del corazón desde hacía mucho tiempo, se sintió agradecida por aquel momento y quiso que los niños no tuviesen que irse. En cambio al pequeño patacabra aquello le sonó a burla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me voy-Dijo dando una patada en el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Creo que tu amiga aun quiere quedarse un poco más-Le dijo Nicasia señalando a la bandeja de comida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pooka la había tirado, el en suelo mezclaban crema de calabaza y compota de fruta, aunque eso no parecía molestar a la gatita que lamía las dos cosas con una dedicación absoluta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Oh no¡!Cymric no puedes hacer eso¡-Dijo tirando de la cola a su amiga. La gata se revolvió, bufó ferozmente y continuó con su tarea. Marsias parecía avergonzado-Tienes que perdonarla, la han traído de algún sitio y creo que ha pasado mucha hambre, siempre está robando comida. Aunque también sé que guarda un poco para el monstruo del jardín. Pasan mucho rato juntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿El monstruo del jardín? No he visto los jardines de Fuegovivo pero no lo imagino un lugar para monstruos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sátiro se acercó a ella y hablo muy bajito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Nadie sabe que está aquí, pero se esconde en el bosque de los árboles de fuego porque le gusta el calor y solo se junta con Cymric.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Tu lo has visto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marsias miró por encima de su hombro como si temiese que el monstruo apareciese de un momento a otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Una vez, pero me miró y salí corriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una información interesante, en un rato con Marsias había averiguado mas cosas que toda su estancia. Patrick debía estar refugiado al calor de los árboles. Debía tener un motivo muy poderos para ese comportamiento porque no era amigo del frío y lo normal era por esas fechas ya estuviese hibernando. “¿Será por la niña?” se pregunto mirando a como la gatita se afanaba en limpiar el suelo   Al parecer Marsias padre no había mentido en ese punto, Patrick los había traído al santuario, el Ancestral de seguro podría contarle todo lo que ansiaba saber. Solo necesitaba llegar hasta él. No era buena idea darle el recado a los niños, ni siquiera sabía si realmente estaban hablando del muchacho serpiente o solo era un pasatiempo infantil, además no podía confiar en su discreción. Necesitaba un plan y desde luego y por muy variados motivos deseaba mas visitas de los crios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿No te molesta que se coma tu cena?-Preguntó el sátiro preocupado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No está demasiado buena y además estoy harta de papillas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me voy a ir, se hace tarde y a lo mejor nos están buscando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Volverás?-Preguntó con ansia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Creo que no debería-Contestó Marsias con un tono de alarma que hacía que su voz se volviese chillona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hagamos una cosa, te he dicho que me conoces ¿verdad? Pregúntale al rey de los goblin por mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El niño se quedo inmóvil y contempló a la ingeniera como si la mirase por primera vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Nicasia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ingeniera asintió y antes de que pudiese darse cuenta el sátiro había saltado a sus brazos con el llanto desquiciado de los críos corriéndole por las mejillas y por la nariz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Dónde has estado? ¿Por que me dejaste solo? Mesalina no quería que hablase de ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ingeniera lo abrazó como pudo, el niño le aplastaba el brazo herido y la piel de la espalda le tiró como si se le hubiese quedado repentinamente pequeña y amenazase con rasgarse, pero era un dolor que merecía la pena. El abrazo apaciguó al pequeño que el estampó un beso en la mejilla tan sonoro como húmedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡No me habían dicho que estabas aquí¡¿Qué te ha pasado?¿Quien te ha hecho daño?¿Te duele?-El niño detuvo la avalancha de preguntas en seco y la miró a los ojos-Has cambiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Solo un poco. Pero no en lo importante. Escuchame, no le digas a nadie que me has visto, a nadie, sobre todo a tu padre. Será nuestro secreto ¿vale? Y ven mañana a la misma ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Me vas a contar cosas?¿Te podré preguntar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Podrás preguntar lo que quieres siempre que lo mantengas en secreto. ¿Tu amiga se chivará?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cymric? Es muy pequeña, aun no sabe hablar bien y solo le interesa comer, dormir y salir al jardín a enterrar su caca- Esto último lo dijo con una mueca de asco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Entonces ven mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pensé que eras como el resto de los mayores y te habías olvidado de mi-Le dijo antes de marcharse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No te engañes soy como el resto de ellos, nadie se ha olvidado de ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marsias sonrió antes de desaparecer tras la puerta seguida de cerca por la gata. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los niños cumplieron su palabra y aparecieron al día siguiente, Nicasia había pasado toda la mañana en un estado de expectación difícil de soportar, que se intensifico de tal manera al caer la tarde que le hicieron imposible jugar una partida de ajedrez con Marsias padre, en dos ocasiones movió las piezas negras a pesar de que ella jugaba con las blancas, además las largas pausas que el sátiro se tomaba para pensar sus jugadas se le antojaban interminables. Como el día anterior Marsias y Cymric llegaron al anochecer, el niño acordándose de que la otra noche Nicasia se había quedado sin cena traía un regalo de disculpa; había pasado por la cocina y había cogido dos trozos de tarta de crema. El detalle no podía mas acertado, la ingeniera era golosa por naturaleza y llevaba mucho tiempo añorando uno de esos pequeños placeres. Para agrandar el botín también había traído un buen puñado de moras. En los jardines de Fuegovivo los árboles siempre estaban cargados de fruta, la leyenda contaba que era una de las bendiciones del Dios de los Fuegos del Corazón había dado a los satiros de Fuegovivo pero la ingeniera era demasiado pragmática para creérselo, así que suponía que algo en la naturaleza de los árboles de fuego hacía que los otros estuviesen siempre cargados con una continua cosecha. Fuese lo que fuese las moras estaban deliciosas y tan jugosas que casi explotaban en la boca. Los tres compartieron aquel pequeño festín, la complicidad de la travesura mejoraba aun más su sabor. Fiel a su promesa Nicasia le habló a Marsias de las hazañas de su padre en la guerra, al principio al pequeño parecía costarle creerse lo que estaba escuchando pero se convencía de inmediato cuando lo peliblanco le leía algún párrafo del libro en el que se mencionase a su padre, aquel grueso volumen, lleno de palabras que el niño apenas entendía bastaba para se convenciese por completo. Entonces el sátiro hinchaba el pecho lleno de orgullo y miraba a la gatita complacido. Cymric por su parte parecía mucho mas interesada en destrozar las cortinas que en escuchar cualquier historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Los dos podéis estar orgullosos, vuestros padres fueron muy importantes para ganar la guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Ella también?_Pregunto Marsias señalando a Cymric.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nicasia miró a la gatita, al verla sentía una extraña mezcla de sentimientos. Le recodaba muchísimo a su madre, tenía la misma  cara redondita y la misma de manera de apretar los labios cuando se concentraba en hacer algo, pero sobre todo tenia los mismos ojos dorados e intensos que lo miraban como si quisieran devorar el mundo. Manx nunca cerraba los ojos para besarla, los mantenía muy abiertos. “Quiero recordarlo todo” solía decir a menudo. Ni la muerte fue capaz de cerrárselos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante un par de día la peliblanco siguió recibiendo sus visitas clandestinas, eran una bendición, le mejoraban el humor y le hacían las jornadas más aceptables, eso sin contar que siempre traían alguna delicia del jardín o de la cocina. Además al menos Marsias hijo le contaba que pasaba fuera de la habitación, aunque fuese poca cosa las novedades siempre eran de agradecer en comparación con el total desconocimiento en el que había estado hasta entonces. Además ella confiaba que tarde o temprano aquellas visitas darían algún fruto y así fue, una de las noches Marsias le dio la clave para contactar con Patrick. Ese día había llovido con fuerza y los niños no habían podido salir fuera, así que algunas dríadas los llevaron a un largo corredor desde donde podía verse el jardín, porque pensaban que Cymric, a la que lluvia había puesto más intratable de lo normal, quería estar cerca de los árboles de fuego. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero Cymric no quería ver los árboles, quería ver su amigo y yo he tenido miedo toda la mañana-Confesó Marsias avergonzado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nicasia sonrió y cambió el tema a uno que preocupara menos al sátiro, mas tarde cuando Marsias padre apareció con la cena fingió estar deprimida y desganada. Le contó que si no la mataban las heridas lo haría el aburrimiento y le solicitó un paseo por el santuario con la silla, ya estaba lo bastante fuerte como para aguantarlo. El patacabra se negó en principio, pero cuando la ingeniera le propuso al menos que la llevase a ver el jardín, que era famoso en toda la Corte y que ella no conocía, el sátiro le prometió que al día siguiente la dejaría pasar un rato en la galería del jardín.&lt;br /&gt;Como no podía ser de otro modo Marsias cumplió su palabra, a la mañana siguiente la ayudo a sentarse en la silla y la empujó hasta una larga galería abovedada. Era un pasillo ancho, el techo curvado estaba cubierto por un mosaico de cristales de colores sostenidos por nervios de madera que semejaban las raíces de algún árbol fantástico. La pared exterior también estaba acristalada y daba a los jardines, que no eran mas que un trozo de bosque muy poco domesticado, largas enredaderas creían sobre el techo en una feroz competencia con la ramas de los árboles más cercanos, algunas tan gruesas como el brazo de un troll. Era un rincón tranquilo y silencioso que comunicaba directamente con el gran recibidor de la entrada. Seguramente debía ser un maravilloso en primavera, con la luz entraando con fuerza entre el verde y el brillo del cristal. Presidiendo la entrada había una espectacular fuente cascada. Nicasia como cualquier nocker la conocía muy bien, fue un regalo de la Corte al suntuario por su labor durante la plaga de la lengua azul, que atacó la desvalida ciudad poco después de la guerra y que hubiese sido catastrófica sin los sanadores. El gremío de constructores la fabricó con todo su esmero para que trajese el agua de unos de los manantiales del bosque al interior del edificio. El rumor del agua debía crear una atmósfera perfecta en aquel corredor, pero en aquel momento estaba seca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Algo se estropeó- Le dijo Marsias cuando pasaron por delante-y no han sido capaz de arreglarlo. Y eso que llamabas a varios de los mejores talleres del reino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero no a mi…-Observó la ingeniera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me temo que no podemos pagar tus honorarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eso era antes. Un día vendré a haceros una desinteresada visita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marsias dejó a Nicasia en el corredor, tenía que marcharse a dar una de las clases de la mañana pero esta vez le dejó un fascinante tratado sobre cultivo de plantas medicinales en climas de alta montaña. La ingeniera tuvo que contener sus ganas de prenderle fuego. A fin de cuentas no había ido allí a leer a la sombra de la floresta. La peliblanco estuvo observando el exterior, nunca antes había visto los legendarios árboles de fuego y la verdad era que resultaban impresionantes. Tenían las hojas anchas y de cinco puntas, como manos sanguinolentas que se agitaban incluso cuando no soplaba el viento igual que las llamas de una hoguera. Sus tronco anchos y lisos eran de un color casi ambarino, destacaban sobre el verde profundo del resto del jardín y casi podía sentirse su calor. Aquellas criaturas centenarias que habían estado a punto de desaparecer durante la guerra tenían, entre sus muchas virtudes, misteriosas cualidades curativas. Bastaba verlos alzarse en la quietud de su danza silenciosa para comprender que estabas en presencia de algo tan antiguo y sagrado como la propia vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mitad de aquella estampa, totalmente inmóvil había una figura sentada sobre la hierba, en mitad de una mancha de sol. Había que estar muy atenta para verla, Nicasia vio primero a la gatita que dormitaba despreocupadamente y tardó un momento para darse cuanta que estaba hecha un ovillo sobre un regazo. La figura del chico serpiente se camuflaba entre las plantas de un modo tan mimético que solo la traicionaba un poco el lento movimiento de su respiración. El muchacho había oscurecido incluso el color de su escaso cabello. La ingeniero los contempló maravillada, que el Ancestral aceptase sin problema a la pequeña pooka era del todo extraordinario, hasta donde ella alcanzaba a conocerlo, Patrick no había desarrollado nunca lazos de cariño con nadie y no pudo evitar una sacudido de pánico, quizás Cymric no estuviese a salvo. El ancestral pareció adivinar que lo estaban mirando, porque abrió los ojos y sus pupilas rasgadas, dos finos cortes negros sobre un amarillo imposible, miraron fijamente a Nicasia. Sonrió y tras apartar a la pooka se puso de pie y caminó hacia el cristal.&lt;br /&gt;La ingeniera se estremeció, al Ancestral le faltaba el brazo derecho, cercenado por encima del codo. No podía imaginar que había sido necesario para ocasionarle esa herida al chico serpiente y de repente no estaba segura de querer averiguarlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-6916578507784598036?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/6916578507784598036/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=6916578507784598036' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/6916578507784598036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/6916578507784598036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/07/los-jardines-de-fuegovivo.html' title='Los jardines de Fuegovivo'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-4035339902113800378</id><published>2010-06-29T21:16:00.000+01:00</published><updated>2010-07-01T00:08:48.487+01:00</updated><title type='text'>La monja alférez</title><content type='html'>Hoy me había prometido escribir, madrugué, hice mis recados y salí a casa de mi madre a recoger un paquete que me acababa de mandar Vero de Barcelona y que estaba esperando como agua de Mayo en Julio. Dentro de ese paquete venía un libro que para mi era un viejo amigo, amigo perdido para mas inri, porque lo presté y ya sabéis lo que suelen decir “Hay dos tipos de tontos: los que prestan libros y los que los devuelven”. En fin tuve que volverme un poco loca para comprarme otro ejemplar, pero allí estaba y era como reencontrarse con alguien a quien hace tiempo que no ves. Lo envolví bien y me lo guardé con cariño en el bolso. Porque mi idea era volverme de inmediato a casa y ponerme a escribir. Huelga decir que no lo conseguí, en cuanto puse el culo en el asiento del tren desenvolví el libro y me puse a releer. Mala cosa porque no lo he soltado hasta ahora que me quedan cuatro capítulos para acabarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo la primera vez que vi a Ricard Ibáñez (como olvidar ese físico imponente) y recuerdo perfectamente que fue lo primero que me dijo. Yo estaba encantada de conocer al autor de mi juego de rol favorito, que me firmó el manual sin dudarlo un momento y a quemarropa me preguntó “¿Sabes quien es la monja alférez?”Me quedé alucinada. No, no tenía ni puta idea de quien era la monja alférez. Ricard se me quedo mirando con muy poco interés me dio el nombre de la monja en cuestión y sin hacerme mas caso se dio la vuelta para continuar tomándose el pésimo café que ponían en el recinto de las CLN. Fue un planchazo, cuando mi novio me pidió que le enseñará el libro y me preguntó que tal tipo era mi ídolo rolero le contesté: Es un pedante gilipollas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mantuve esa firme opinión hasta que me fui a vivir a Barcelona donde, casualidad de casualidades, resultó que teníamos amigos comunes y que tuve la oportunidad de conocer a Ricard muy distinto, a un hombre tan grande de corazón como de estatura, un tipo terriblemente afable y divertido, lleno de anécdotas increíbles (algunas poco decentes)y con una visión de la vida tan particular que es imposible que te deje indiferente. Entonces me enteré de que acababa de sacar la novela de la monja alférez, por entonces yo no tenía una perra y fue de las últimas cosas que me compré antes de volverme a Sevilla. Me fui con la pena de no poder pedirle una dedicatoria, pero lo leí en un verano muy triste, cuando me sentía miserable y derrotada y me hizo compañía, comprendí las miserias de esa mujer indómita y en cierto modo me consoló. Catalina de Erauso se convirtió en una amiga y me ayudó a empezar a forjar a Nicasia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy he vuelto a abrir el libro; la principal ventaja de la relectura es que te fijas en los detalles, ya no tienes el ansia de averiguar que pasará y puedes recrearte en la escritura. El autor conoce su oficio, eso es indudable. Hay energía y personalidad en sus frases, sabe contarte una historia y hacerla fascinante, pero lo mas importante para los que amamos la novela histórica es que esta escrita con rigor (de eso podrían aprender muchos autores del genero) y aun así puedes ver el universo que lo fascina: sus personajes son gentes marginales cargados de luces y sombras, admirables a ratos y a ratos abominables. Aprendí mucho la primera vez que leí “La monja alférez” y hoy he vuelto a aprender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricard te diría que eres un tío grande, y que te deseo todo lo mejor, pero eso tú ya lo sabes. Así que te diré otra cosa: Me debes una dedicatoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/?action=view&amp;current=monja.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/monja.jpg" border="0" alt="Photobucket"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-4035339902113800378?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/4035339902113800378/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=4035339902113800378' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/4035339902113800378'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/4035339902113800378'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/06/la-monja-alferez.html' title='La monja alférez'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-1629695090150604361</id><published>2010-06-24T21:36:00.001+01:00</published><updated>2010-06-26T20:40:17.308+01:00</updated><title type='text'>El señor de los Cuervos de Invierno</title><content type='html'>Las que mantos de escarlata &lt;br /&gt;lucen con regio donaire, &lt;br /&gt;y las que hienden el aire &lt;br /&gt;con su varita de plata.&lt;br /&gt;                    Rubén Darío &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mediodía se coló sin ninguna compasión por la ventana del dormitorio, obligando a Willhem a abrir los ojos. Tardó un momento en reconocer al mozo que aun dormía a su lado, un chico que parecía mucho más guapo la noche anterior, con el pelo no tan rubio como había llegado a creer y unas bastas manos de campesino que, de repente, no quería recordar recorriendo su cuerpo. Se pasó la lengua por los labios, espesa y torpe, a juzgar por el sabor era como si se le hubiese muerto dentro de la boca. Se sentó en el borde de la cama y se restregó la cara con las manos intentando que su cerebro despertase al mismo tiempo que su cuerpo, era difícil, tenía la sensación de que sus pensamientos nadaban a duras penas en un puré muy espeso. Quizás fuese un acto de misericordia, no estaba muy seguro de querer recordar lo que había pasado la noche anterior. &lt;br /&gt;Se puso de pié, la habitación giró violentamente y le puso el estomago del revés, tuvo que sentarse de nuevo. No estaría en aquella situación de haber tenido algunas monedas en la bolsa, entonces habría pasado el rato en cualquier burdel decente, no tendría que haberse llevado la compañía a casa y desde luego no se habría conformado con el pésimo vino que servían en las tabernas cercanas a la Puerta de Poniente. Aunque no podía negar que pasear por aquellas callejas tenía un cierto encanto primario, jugar a las cartas con los viajeros y los comerciantes, buscar una compañía fugaz, mezclarse con gente que lo miraba con reserva e incluso con cierto miedo. Entre los gentiles ciertas cosas eran más fáciles y si no lo eran bastaba con sacar la espada, normalmente la chusma de las tabernas no quería problemas con una casa noble. &lt;br /&gt;Recordaba haber salido sin más dinero que unas cuantas lanzas de bronce en los bolsillos, pobre y con demasiadas ganas de juerga había acabado en una casa de juego, apostando a los dados. La fortuna no solía sonreírle y aquella vez no fue una excepción, al poco rato había perdido todo lo que tenía. La noche se presentaba terriblemente decepcionante hasta que entró en el local aquel pooka, un muchachito inquieto con unas nerviosas orejas de ratoncillo campestre,  un simple con la bolsa llena que pisaba la Corte por primera vez y que quería celebrar la exitosa venta de dos vacas. Willhem, bastante achispado ya y con muy pocas ganas de volver a palacio no pudo dejar pasar la oportunidad que se le presentaba. Fue fácil ganarse su confianza, fue fácil seducirle y aun mas fácil desvalijarle. Con oro en las manos los dados fueron más emocionantes y el vino más aceptable. Eso había sido su perdición, de no haber mejorado la calidad del vino nunca habría bebido hasta el punto de llevar a aquel palurdo a sus estancias. Palurdo al que encima le debía al menos unas diez lanzas de oro. &lt;br /&gt;Se enrolló las sabanas a la cintura y volvió a ponerse de pie, esta vez la habitación se quedo en su sitio y pudo acercarse hasta el aguamanil de mármol que reposaba junto a la ventana, lo lleno hasta arriba y metió dentro la cabeza esperando que aquello le despejase las ideas, casi al momento el agua comenzó a escarcharse. Cogió la toalla, se secó y derritió los pequeños copos de nieves que se le habían formado en el pelo. El espejo le devolvió la imagen de un joven de una palidez extrema, con un ligerísimo toque azul en los labios que le daba el aspecto de vivir congelado. Todo en él trasmitía frío; el pelo azul claro, los ojos como trozos de cielo helado, la piel de nieve… Pero no era solo por su aspecto, su propia mirada era glacial fija e impasible. Willhem era como un paisaje invernal, engañosamente tranquilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo mas sereno, se puso unos sencillos pantalones de lana negros y empezó a pensar que hacer. Sería muy difícil sacar al pooka de allí discretamente. No le importaba que otros nobles o incluso la nube de cortesano que pululaba por palacio, tuviesen noticia de otros de sus deslices. Esos estirados hipócritas hacían exactamente lo mismo que él, solo que ellos lavaban mucho mejor sus trapos sucios y creían que eso les daba derecho a hablar. Tal vez desconocían que en el Palacio de Cristal de su majestad Silvania todos eran tan trasparentes como algunos de sus muros. Apenas ninguna de sus escandalosas conductas eran capaces de escapar de la red de espías y cotillas, lo que los diferenciaba era que él sus opiniones le preocupaban realmente poco, lo único que le impedía llevar su estilo de vida de cara al público era su padre. El señor de TocaEstrellas no toleraba que nada manchase el honor de su casa, aunque su hijo consideraba que o bien su padre tenía la memoria muy corta en la referente a sus propios actos o lo del honor intachable solo afectaba a sus hijos. “Tal vez mi señor padre considere que su comportamiento en la guerra fue intachable, debería hablar con los otros Señores del Alto Consejo, a ver que opinan ellos al respecto. Seguro que si supiese lo que sé yo se sorprendería bastante” Pero Willhem no tenía tiempo para rencores familiares. Esos los resolvería a su debido tiempo, ahora la prioridad estaba en deshacerse de aquel tipo sin demasiado escándalo. Estaba claro que no podría hacerlo solo y al pensarlo sintió que lo invadía una enorme apatía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pooka dormía placidamente acunado por el vino, era bastante obvio que no estaba acostumbrado a beber y que si lo dejaban dormiría un rato más. Si le pasara una daga afiliada por el cuello el desdichado ni siquiera se enteraría del momento en que dejó de respirar, podría dejar el cuerpo en la cama hasta la noche y quitárselo de encima mucho mas tranquilamente cuando todos durmiesen, tras haberse ocupado de todos sus compromisos. Desgraciadamente siempre existía la posibilidad de que lo descubriesen y las consecuencias por un asesinato siempre eran peores que las de un simple desliz con un gentil. Solía decirse que desde que la reina gobernaba los gentiles habían ganado ciertos derechos elementales pero la realidad era que los nobles habían perdido privilegios. En los viejos tiempos antes de la guerra, nadie se habría preocupado por la suerte de un labriego y él no tendría que estar allí malgastando diplomacia con alguien tan vulgar. De nada valía pensar en eso ahora, los viejos tiempos eran solo un montón de historietas que ciertos ancianos recordaban con una mezcla de nostalgia e indignación. Willhem pertenecía a otro momento, el presente, y tenía obligaciones,  así que no le quedaba que mas remedio que afrontar sus problemas. Se sentó en el borde de la cama y paseó su dedo corazón, helado como un carámbano, delicadamente por la espalda del pooka. El hada se estremeció y abrió los ojos. El elfo adoraba la expresión de ese momento; la inocencia que ronda en los rostros el instante antes de regresar a los recuerdos le transmitían una extraña serenidad, un deseo terrible de olvidar él también, de dejarlo todo atrás y empezar otra vez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor-Murmuró el pooka con una sonrisa avergonzada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Que joven suena su voz” Pensó obligándose a tensar los labios en una sonrisa amable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Dulce despertar, querido- Le respondió recostándose a su lado-Me temo que ambos hemos holgazaneado mas de lo debido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Perdonadme mi señor, nunca duermo hasta tan tarde pero no estoy acostumbrado al vino-El hada se incorporó de golpe, mirando a su alrededor con la inquietud propia de los ratones. Movió los delgados bigotillos con un gesto nervioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No te disculpes soy tan culpable como tú, creo que yo estoy menos acostumbrado al vino de lo que esperaba.- Acercó su rostro al del pooka con un gesto cómplice y le acarició el pelo-Además quien querría salir de la cama en tan buena compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ratoncilló bajó la cabeza con las mejillas encendidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No creáis que suelo frecuentar las tabernas. Casi nunca entro en ninguna, pero esta vez no me arrepiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Por supuesto, los buenos chicos como tu no entráis en esos sitios. Y menos a semejantes horas, simplemente anoche tuve suerte-Contestó encogiéndose de hombros- Pero toda suerte toca a su fin y tengo obligaciones de las que debo encargarme, igual que tu seguramente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La verdad es que debería volver a casa…-Reconoció cabizbajo- Pero no puedo volver sin el dinero, mi señor. Madre me mataría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Willhem tiró de una cuerda plateada que había cerca de la puerta, a lo lejos se escuchó el repiqueteó de una campanilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Por supuesto, es algo que tenemos que arreglar de inmediato. Yo tengo algo de prisa, pero voy a llamar a mi mayordomo, es mi mano derecha para estos asuntos, designado directamente por la reina. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El elfo empezó a vestirse apresuradamente. Se puso una camisa de algodón blanco y encima una sencilla túnica de terciopelo negro, si mas adorno que el emblema de la Casa de TocaEstrellas, una estrella solitaria en la cumbre de una montaña escarpada, bordada en plata sobre el pecho. Nunca se consideraba totalmente vestido hasta que no se ceñía el cinto de la espada y acariciaba la hebilla de metal negro. El pooka se apresuró por imitarle y recogió su ropa del suelo, incluida su bolsa vacía. Ambos estaban presentables cuando llamaron a la puerta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Podrías abrir querido?-Rogó mientras se calzaba una bota.-Es mi mayordomo, Dalendir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Willhem estaba sentado en un escabel bajo y se giró para ver la expresión de Dalendir. No había mentido, el jovencito que se quedó clavado por la sorpresa ante la puerta era realmente su mayordomo y tal como había dicho había sido designado para ese honor por la misma reina como gesto de cortesía y afecto hacia su familia. Aunque el sidhe no entendía que honor había en tener a un mestizo con sangre goblin como criado. Dalendir tenía el pelo de un feo rubio verdoso del que asomaban orejas demasiado largas, y pese a que su piel era rosada y sus ojos no tenían el fondo negro de los duendes ni su repugnantes iris ambarinos, no podía evitar esa forma de mirar, inquisitiva y vagamente inquietante que caracterizaba al Pueblo de las Minas. Era pequeño y fibroso, de aspecto ágil. No podía negar lo que era, pese a su cara infantil y la belleza de sus rasgos elficos. “Alguien se divirtió con quien no debía” Pensaba siempre al verlo. El muchacho era bastardo de alguna casa noble y su padre, o tal vez su madre, lo trajo consigo tras la guerra. Los motivos que habían llevado a Silvania a aceptarlo bajo su protección eran una incógnita, aunque desde luego Willhem si sabía porque era su mayordomo. La reina lo cedió a su padre como pago por sus servicios a la corona, como ayudante para su heredero y estaba muy seguro de que la tarea de Dalendir era mas vigilarle que servirle. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mayordomo superó con perfecta diplomacia la sorpresa de encontrar al pooka en los aposentos de su señor, a fin de cuentas aquel tipo de percances no eran del todo infrecuentes, entro en la habitación y se dobló en una perfecta reverencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya puedes levantarte, querido Dalen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Gracias mi señor- Contestó en tono neutro al tiempo que se enderezaba&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Willhem se dirigió a su escritorio, cogió la pluma y escribió "Escuchad su historia, dadle lo que pida", después estampó su sello y le entregó el pliego al pooka&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué es esto? –Pregunto el ratón manoseando el papel&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Una letra de cambio, lo que tienes entre manos es tu dinero. ¿Ves que llevas mi sello? Dalendir te indicará donde debes ir a cobrarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que el mayordomo no sabía es que aquel prestamista, un leprechaunt que vivía en una buena casa cerca de la Plaza del Mercado y Willhem tenían un trato: El prestamista se libraba de acreedores, habitualmente sin pagarles ni una miserable lanza de cobre. A cambio él solía ayudarle en sus negocios prestando su firma en los documentos de paso de mercancías, de este modo el mercader solía ahorrarse sustanciosas cantidades en impuestos. El leprechaunt agradecía muchos estos favores y era terriblemente eficaz librandolo de sus deudas. Mas de una vez habían aparecido flotando en el río hadas que insistían en recuperar su dinero-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero señor…-El hada quiso protestar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, no hace falta que digas nada. Dalendir, asegúrate que dan de comer a mi pequeño amigo, luego dale la dirección de mi prestamista y guíalo fuera de palacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es un placer estar a vuestro servicio-Respondió el pequeño Dalendir con una nueva reverencia, aunque el tono glacial de su voz no decía lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mestizo le hizo un gesto amable al pooka para indicarle la salida. Ante la puerta el pooka se giró y miró a Willhem con unos ojos que empezaban a entender su triste suerte. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Os volveré a ver, mi señor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Por supuesto- Mintió con su sonrisa mas imperturbable- No lo dudes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la pareja dejó la habitación se sintió extrañamente liberado, calculó el tiempo necesario para no tropezarse con ellos por los pasillos mientras terminaba de vestirse. Lo último que se ponía siempre era un colgante de plata blanca con forma de pluma, aquella era su enseña personal y confiaba que algún día sería el escudo de su casa. Rozó el adorno con los dedos y sopló sobre el una brisa gélida. Algún día los astros de TocaEstrellas se apagarían y sobre su cielo solo quedaría el planear de hermosas plumas de nieve. &lt;br /&gt;Salio de sus aposentos. Las estancias de su familia incluían un pequeño torreón donde se cuidaba una de las más estimadas tradiciones de sus antepasados. Era una construcción sencilla, circular, con dos anillos de saeteras que no habían sido construidas para ninguna guerra sino para permitir entrar y salir a los enormes cuervos que reposaban en sus perchas. Los TocaEstrellas siempre habían criado estas aves, a ojos ajenos no tenían ningún propósito, ni mensajeros, ni aves de presa, los pájaros iban y venían a su antojo. A Willhem le habían explicado miles de veces que aquellos pájaros eran los herederos de la bandada de cuervos que salvo a la primera sidhe de TocaEstrellas, Alysse AlmaEscarcha en la batalla que la llevaría a conquistar las montañas que luego serían su hogar. Tal vez fuera cierto, tal vez no. Eran eso y mucho más. Él los adoraba, criarlos era una tarea que no encargaba a nadie, los alimentaba y cuidaba, incluso cuando estaban muy enfermos. Los conocía a todos y era capaz de diferenciarlos con un solo vistazo. Hizo bocina con las manos e imitó perfectamente un graznido ronco, de su percha bajó una hembra gigantesca, totalmente blanca con los ojos como dos gotas de sangre y el pico gris, salteado de vetas oscuras como si fuera de roca. Ella y sus hijos eran orgullo de Willhem y el motivo por el que todos lo llamaban “El señor de los cuervos de invierno”. Cuando se posó sobre su hombro le dio un trozo de manzana seca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hola Ventisca-Le dijo acariciándole el pecho&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pájaro graznó y le picoteó una oreja con fuerza. Ambos salieron de la torre, era día de consejo y fiel a su costumbre él se retrasaba. Lo que su padre llamaba “asuntos de estado” no eran mas que las pantomimas de alguien que no se daba cuenta que no tenía nada sobre lo que gobernar. Eran señores en el exilio y de la grandeza de la que tanto le gustaba hablar a su padre no quedaba más que lo que la cortesía de la reina les permitía conservar. Sin embargo el Alto Señor de TocaEstrellas, Gelión de los picos de Ondolir se aferraba a títulos y honores que no valían nada, a un ceremonial ridículo que solo servía para apaciguar su orgullo. Parte de este ceremonial incluía una reunión en la “Sala del Consejo” cada cinco días. Tal vez en sus buenos tiempos, allá en la vieja fortaleza de la reina, estas reuniones fueran algo imponente, con vasallos y consejeros llenando el salón del homenaje. Pero para Willhem aquello era historia antigua, él era hijo del exilio y solo había conocido la modesta sala de palacio donde se reunían unos pocos y ancianos nobles menores tan venidos a menos como ellos mismos, algunos consejeros fieles y un par de criados. Destellos del antiguo esplendor, normalmente se sentaba con cara de circunstancia junto a su padre y luchaba por no bostezar, casi nunca había abierto la boca en uno de aquellos consejos si no era para hacer un comentario hiriente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día la sala del consejo estaba vacía, su padre estaba sentado presidiendo la sala, pero no llevaba su armadura de ceremonia sino un sencillo caftán plateado con pequeñas estrellas bordadas y su única compañía eran su señora madre y su hermana mayor Arminta. Willhem sintió que un escalofrío le recorría la espalda, algo pasaba, las mujeres no tenían derecho a formar parte del consejo. Su padre seguía esa vieja regla a rajatabla al igual que otros nobles, pese a que al hacerlo desobedecían abiertamente a la reina. El sidhe contempló la escena, especialmente a Arminta. Su hermana era una belleza largamente celebrada en la Corte, siempre vestía de riguroso negro, guardando el luto que toda su familia debía llevar por sus tierras perdidas. Pese a ello se las arreglaba para estar deslumbrante, había aprendido a sortear con gracia el obstáculo de no poseer apenas joyas con las que arreglarse, lo remendaba con peinados extravagantes y una elegancia que había cosechado no pocas envidias en la Corte. Pero ni siquiera ella había tenido tiempo de arreglarse demasiado, llevaba su larguísima melena blanca suelta sobre los hombros le caía por la espalda hasta la cintura como un manto de nubes y su vestido cumplía demasiado las reglas del decoro. No era nada normal en ella. Lo único habitual era su mirad de rapaz, ávida y cruel. Los hermanos se miraron con estudiada hostilidad, Arminta era mayor que él, pero nunca poseería un titulo que él despreciaba. Alysse AlmaEscarcha habia sido la única señora de TocaEstrellas.&lt;br /&gt;Su madre, una mujer menuda y discreta, parecía, como siempre, demasiado nerviosa. Desde hacía mucho tiempo hacía una vida retirada y tranquila “Ya luché mis batallas” solía decir, se escudaba en ese frase para no aceptar ninguna obligación desde hacía años y gracias a ella había podido desentenderse hasta de criar a sus hijos. Seguramente su presencia allí era meramente formal. Miraba a su alrededor con aquel eterno aire de indefensión suyo, como un gorrión rodeado de aves de presa, retorciéndose las manos sobre el regazo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El elfo hizo una reverencia corta y formal, no le apetecía doblar el lomo ante su familia más de lo necesario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señores padres, hermana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su padre lo miró con el disgusto de quien calibra una mercancía dudosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Llegas tarde-Se limitó a decir mientras ocupaba su lugar en el sillón del consejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Willhem no pudo dejar de observar que su hermana había ocupado su asiento. “Puedes quedártelo si tanto lo quieres” Pensó. Se sentó junto en frente de su padre. De igual a igual y disfruto al ver la expresión contrariada de Arminta al ver que le pasaban por alto lo que en cualquier otra ocasión sería una impertinencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hoy podría ser un gran día para nuestra familia y te presentas tarde. Supongo que tus únicas prioridades son las tabernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Las tabernas me gustan tanto como a cualquiera, padre, pero de saber que la familia iba a reunirse hoy, anoche me habría acostado temprano. Hace falta estar muy descansado para sobrellevar tanta dicha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su padre ignoró el comentario. Sentado en su imponente trono Gelión de&lt;br /&gt;TocaEstrellas parecía pequeño, que no llevase la armadura, una pieza magnifica de plata adornada con pequeños cristales tallados que brillaban como el hielo bajo el sol, no le favorecía. Willhem recordaba a su padre en la guerra, montando un corcel enorme, con el mayal en la mano. Entonces era una estampa magnifica y terrible que sus enemigos aprendieron a temer, entonces aun no le había perdido el respeto. Hoy pese a que la estampa: alto, de hombros anchos, con el pelo blanco recogido con una simple diadema ceñida a las sienes y los unos feroces ojos grises era muy parecida a la de sus días de gloria algo había cambiado, el tiempo y las decepciones se cobran un precio, incluso en los elfos de la vieja sangre y con el paso de los años Gelión se fue volviendo cada vea menos imponente a ojos de su hijo, hasta que al final era solo el esqueleto de su vieja gloria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Padre- La voz de Arminta era un arroyo de miel deslizándose sobre el filo de una espada-¿A que se debe esta inusual reunión? Imagino que no nos has convocado a madre y mí para pedirnos nuestra opinión sino para anunciarnos algo. Supongo que hablo por las dos al decir que estamos deseosas por conocer cualquier noticia que tengas que compartir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Willhem sonrió para sus adentros, su hermana temía que la noticia a revelar fuese la de su compromiso. Nada lo hubiese complacido más que verla encajar semejante impresión pero dudaba que se tratase de eso, no habría sido necesario esquivar a amigos y consejeros para tratar ese asunto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Perdimos nuestras tierras ancestrales en la Guerra de las Tres Noches-Dijo Gelión contemplando a sus hijos-Antes de la Guerra de la Reina Durmiente, antes de que vosotros nacieseis. Desde entonces hemos rodado mucho, de corte en corte, dependiendo de la hospitalidad de otros, como si fuésemos señores menores, mientras los goblin infectaban lo que nos pertenecía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sidhe se tapo la boca con la mano y ahogó un bostezo. Conocía esa historia y le aburría hasta la desesperación. “Tu perdiste la guerra y las tierras, tu erraste, tu mendigaste, tu aceptas casarte con la heredera de una casa insignificante para tener al menos donde estar parado. Tú, no yo” Pensó hastiado, odiaba que su padre extendiese su vergüenza a toda la familia. Quizás no hubiese sido tan malo, recordaba su infancia en el diminuto feudo de su madre como un lejano y feliz periodo de su vida. La casa de AureaSombra era modesta y su castillo una simple torre del homenaje en mitad del bosque, era un lugar tranquilo, sin grandes sobresaltos ni obligaciones, lleno de gente simple y amable. Pero a Gelión no le bastaba aquello y sin escarmentar por haber perdido una guerra se metió en otra, y de nuevo no la ganó. Willhem siempre le había reprochado aquello en secreto. Las tierras de su madre, la existencia apacible, los gloriosos días a cielo abierto. Todo lo que perdieron por el orgullo herido de su padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eso lo sabemos, padre-Dijo cáustico mientras se servia una copa de agua con limón, le supo a rayos pero al menos dejo de sentir la lengua pastosa como un gusano muerto-Ahórranos la historia reciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hay historia aun más reciente que deberían hacerte callar a ti y mostrar un poco de respeto por tu padre. Al menos yo perdí mis guerras luchando, no intentando asesinatos por la espalda- Le respondió Gelión en un tono helado que no dejaba entrever ninguna emoción. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arminta sonrió al escuchar aquello y Willhem se mordió el labio inferior. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Siempre he sabido que recuperaríamos TocaEstrellas algún día, que volveríamos a nuestra grandeza, he esperado el momento y he vigilado. Tal vez no ha sido en vano, los cuervos dicen que hay  piras fúnebres en los alrededores de la montaña, que los arroyos escupen cadáveres. Algo les ocurre a los goblin de la Ciudad de Piedra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tal vez estén sufriendo alguna plaga-Dijo Arminta &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Los goblin no enferman fácilmente, tal vez los cuervos se equivocan…-Observo Willhem extrañado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tal vez, pero ellos dieron la primera voz de alarma y después llegaron los informes a la mesa de la reina para confirmarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Willhem tuvo que reunir fuerza de voluntad para mantenerse en silencio, no quería parecer demasiado interesado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pensaba que nadie conocía la ubicación de la Ciudad de los goblin- Arminta no tenía ninguna intención de disimular su interés, ella siempre había querido recuperar su posición de gran dama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Saben que se esconden en las montañas, pero es casi lo mismo que no saber nada. Nunca se han podido encontrar las entradas. La ubicación exacta solo la conozco yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Padre, conoces la ubicación del antiguo palacio, como la conocemos todos, pero esas entradas fueron selladas y hoy día nadie sabe como entrar, ni cuantos goblin hay, ni siquiera donde viven. Las montañas son enormes y unas cuantas hogueras no quieren decir nada.- Willhem apenas se podía creer lo que estaba oyendo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No te corresponde a ti decidir si es importante o no, te corresponde  averiguarlo. Quiero saber que si realmente ocurre algo TocaEstrellas, quiero saberlo antes que nadie y a tu serás quien me lo diga. Yo no puedo husmear demasiado lejos sin levantar sospechas, pero tú no haces otra cosa que vagabundear por los burdeles, nadie se extrañará de verte entrar y salir. Nunca has sido discreto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Gracias padre- Respondió-Supongo que es un halago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Siempre has sido una vergüenza para mí y para tu madre. Es la última oportunidad que te doy de demostrar lo contrario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eres generoso, continuamente me estas ofreciendo oportunidades que no te pido. Supongo que es más fácil asumir mis fracasos que los propios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gelión se puso de pie y alzó la mano, Willhem no tuvo oportunidad de reaccionar, escuchó las palabras retumbando por la sala casi al tiempo que salía despedido varios metros, el sillon se hizo añicos a su alrededor y el rodó por el suelo en medio de una nube de madera astillada. Cuando abrió los ojos su padre estaba en pie y avanzaba hacía él, tenía las manos envueltas en luz azul y el rostro congestionado de odio. Aquel era el Señor de TocaEstrellas que él recordaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Fuiste tu ¡! Tu y estupida altivez lo que desequilibró la balanza de la Guerra en nuestra contra! ¡Lo que hiciste nos obliga a ser mascotas de Silvania ¡!Tuvimos que abandonar las tierras de tu madre¡¿O tal vez quieres volver a las Puertas del Viento? Seguro que los Guardianes se alegran de verte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sidhe escuchó las palabras de su padre mientras la rabia le crispaba los puños. Se llevo una mano a las costillas, resentidas por el golpe y la otra a la espada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No te atreverás…-Gelión dicho aquello con un tono de desafió y casi una chispa de alegría en los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Willhen desenvainó la espada y al mismo tiempo la voz de su padre se alzó como el teñido de una campana. Pero no paso nada. Ninguno de los dos sidhe pudo moverse, estaban envueltos en luz dorada, extraños insectos atrapados en ámbar. La sombra de su madre se extendía desde sus pies hasta ellos, volviéndose espesa como la melaza. La dama tenía la mano izquierda sobre el corazón y la derecha alzada en un puño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Gelión no castigues a tu hijo-Rogó, la voz de su madre siempre parecía temblar de miedo- Has dicho que ibas a darle una oportunidad. Hazlo y después ya podrás actuar en consecuencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gelión bajo la mano. Willhem tardó un poco más en volver a guardar la espada, pero en cuanto lo hizo la sombra los dejó libres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Dale las gracias a tu madre. Y ahora ve a hacer lo que te he pedido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Willhem se dio la vuelta y salio de la sala sin mediar palabra. Camino por el pasillo con la misma tranquilidad que si volviese de rondar a una dama, saludo a cuantos se encontró por el camino con una suave sonrisa y al llegar a su habitación sacó la espada y atravesó con ella el respaldo de una silla. Fue consciente de aquel primer momento pero después la rabia lo cegó por completo, destrozó todo lo que puso a su paso casi sin darse cuenta. Arminta lo encontró en medio de un remolino de plumas provenientes del colchón, jadeando aun con la espada en la mano. La Dama miró a su alrededor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tendrás que explicar que ha pasado en tu cuarto. Parece que se ha desencadenado una tormenta aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lárgate-Le ordenó Willhem-Eres la última persona a la que me apetece ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pensé que ese sería padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su hermano se giró hacia ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lárgate por tu propio pie ahora que aun puedes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No me das miedo, eres tu quien debería estar asustado. Aquí no está madre para salvarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Willhem se lanzó sobre su hermana, Arminta lo infravaloraba. Era más rápido y mas fuerte que ella. La cogió por el cuello y la colocó ante la ventana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Madre no me protege a mi, sino a padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No me das miedo, eres patético hasta cuando te sales de tus casillas- Le dijo antes de escupirle. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubiese sido fácil lanzarla al vació, lo complicado sería dar explicaciones que nadie creería. La soltó y retrocedió dos pasos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Sabes que voy a hacer? Voy a devolveros a todos a esa montaña asquerosa, para que os peléis el culo de frío en las ruinas del palacio. Y tú date prisa en abrirte de piernas para algún noble no tan viejo como para darte un hijo. En cuanto tengas descendencia le daré a él el titulo de heredero que tanto deseas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Podrías dármelo a mí ahora, podrías hacer que padre te repudie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y darte ese regalo? Jamás, No serás Señora de TocaEstrellas, tendrás que conformarte con ser esposa y madre. Nunca tendrías otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No quieres ese titulo.¿Qué te importa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es verdad, no lo quiero- Willhem se subió al alfeizar-Pero me gusta demasiado humillarte. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saltó al vació antes de escuchar la respuesta de su hermana, el silbido del aire en sus oídos ahogó los gritos, desde la ventana de su habitación había una buena caida. Rozó la pluma de plata y sintió a Ventisca volando hacía él, el pájaró se colocó a su espalda con un graznido, sintió sus garras arañarle la espalda y después aquella tensión familiar en los omoplatos, el rasgar de la ropa. El cuervo blanco había desaparecido y Willhem planeaba sobre la Corte con dos hermosas alas blancas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-1629695090150604361?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/1629695090150604361/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=1629695090150604361' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/1629695090150604361'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/1629695090150604361'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/06/el-senor-de-los-cuervos-de-invierno.html' title='El señor de los Cuervos de Invierno'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-5098654127418782502</id><published>2010-06-09T00:14:00.000+01:00</published><updated>2010-06-09T09:40:21.824+01:00</updated><title type='text'>La gran evasión</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Yo no soy escritor…un escritor es alguien que tiene que escribir. La única razón por la que escribo es porque no tengo otra manera de justificar todas las cosas que no hice”&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;Hace unos días encontré esta cita de Theodore Sturgeon, imprescindible escritor americano de fantasía y ciencia ficción, autor de cuentos tan complejos y famosos como &lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Más que humanos”&lt;/span&gt; o la preciosa antología de cuentos &lt;span style="font-style:italic;"&gt;“La fuente del unicornio”&lt;/span&gt;. Sturgeon es uno de esos genios del género fantástico que pasan muy desapercibidos para la mayoría de lectores pero que todos los que amamos la literatura fantástica hemos oído nombrar alguna vez, aunque solo sea por su labor como guionista en Star Trek.  La frase estaba en un libro recopilatorio de historias de vampiros, tan de moda gracias (o por culpa según algunos) al fenómeno mediático de Crepúsculo. La leí en el tren volviendo a mi casa, y la releí un par de veces con la típica sorpresa de quien encuentra sus pensamientos perfectamente expresados en palabras de otra persona.&lt;br /&gt;Tuve un pequeño momento de felicidad, la felicidad tonta y simple de encontrar a alguien que piensa igual que tu, que tal vez podría llegar a comprenderte si te conociese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo muy bien cuando leí por primera vez &lt;span style="font-style:italic;"&gt;“El hobbit”&lt;/span&gt;, tendría unos trece años, lo devoré con un ansia que nunca he vuelto a sentir. Me recuerdo leyendo en la piscina, mientras los otros niños (no digo amigos porque amigos no tenía) se bañaban y me recuerdo en la cama imaginándome a mi en la oscuridad de la cueva, enfrentándome en un salvaje duelo de ingenio al mismísimo Smaug. Poco después me enfrenté por primera vez al duelo de  una página en blanco y empecé a escribir…hasta hoy. Tenía muy claro que quería: aventuras. Quería un mundo a mi medida y quería ser una intrépida protagonista porque para ser una cría feucha, solitaria y cegata ya estaba el presente. Quería &lt;span style="font-style:italic;"&gt;“vivir otras vidas, probarme otros nombres, colarme en el traje y la piel de todos los hombres que nunca seré”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces no he dejado leer todos los géneros casi sin discriminar, aunque mis preferencias siempre estuvieron con el género fantástico, el terror y la ciencia ficción. Con lo poco cotidiano. Al principio pensaba que era por evadirme, porque la verdad, motivos para la evasión había de sobra. Pero he crecido, que no madurado, y ya hace mucho tiempo que soy feliz, que estoy satisfecha con la vida y aquí sigo, leyendo cosas imposibles. Porque quiero estar donde nunca estaré, hacer lo imposible. &lt;br /&gt;No desprecio ninguna lectura, de hecho siempre leo lo que me va apeteciendo, pero sinceramente hay ciertos tipos de realismo que me dejan fría porque para lo habitual, para las discusiones nimias con mi pareja o los incidentes de trabajo no necesito invertir demasiada imaginación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Últimamente he escuchado muchas cosas sobre la literatura fantástica, que es un género fácil, que desde Tolkien está agotada, que es literatura menor (cuando no pobre), que solo se lee a cierta edad…Está claro que la gente que esgrime estos argumentos habla desde el desconocimiento. La ignorancia es muy atrevida; nadie que haya a leído a R.R Martin,  a Michael Ende a Tad Williams, a Philip K Dirk, a Howard, a Theodore a Sturgeon, a Robert Bloch, a Asimov, a Tim Powers, a Neil Gaiman, a Terry Prachett, a Andrezj Sapkowski, a Alan Moore, a  Mike Carey, a Ana María Matute, a Carmen Martín Gaite, o a Gianni Rodari  (autores todos ellos posteriores a Tolkien y vivos en su mayoría) diría que sus temáticas están agotadas y desde luego, si dicen que lo que escriben es “fácil” porque cualquier cosa en una novela fantástica puede arreglarse sacándose un truco mágico de la manga, es que esta gente se ha quedado en Harry Potter y pare usted de contar. Claro que la magia abre posibilidades que Raymond Curver no tiene, pero  malas novelas hay en todas las ramas de la literatura. Si quieres hacer una mala novela basta con abusar del recurso fácil sea cual sea, no es algo exclusivo de la literatura fantástica, solo mas recurrente. La dificultad está en encontrar la justa medida, como en todas las cosas de la vida. En cuanto a lo del género menor porque está dirigido a un público infantil o adolescente…en fin, yo no le daría a un crío de doce años &lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Muerte de la luz”&lt;/span&gt; o &lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Neverwhere”&lt;/span&gt;. Pero tampoco se los daría a un adulto que no es capaz de dejarse llevar por ese estremecimiento que sientes cuando la imaginación da otra vuelta de tuerca y te lleva a lugares donde nadie mas que tú estarás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de todos modos escribir, lo que sea, nunca es fácil y si de verdad alguien lo piensa, que coja un folio y lo intente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-5098654127418782502?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/5098654127418782502/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=5098654127418782502' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/5098654127418782502'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/5098654127418782502'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/06/yo-no-soy-escritorun-escritor-es.html' title='La gran evasión'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-2631512593747868300</id><published>2010-05-30T20:07:00.000+01:00</published><updated>2010-05-30T23:45:51.798+01:00</updated><title type='text'>El arte o morirte de frio</title><content type='html'>Tengo un compañero de clase estupendo en el master, siempre con una sonrisa en la boca y una frase amable. A mi me recuerda a Oscar Wilde, elegante, divertido, escritor…ademas huele muy bien, viste mejor y suele tener una frase correcta para el momento preciso.&lt;br /&gt;El viernes estábamos en una exposición, bueno lo era porque había marcos colgados en la pared. Las “obras” (por llamarlas de alguna manera) eran creación de mi director de master y de otro de los profesores, consistían en coger imágenes como publicidad, postales, antiguas, fotos...etc e insertar en ellos un texto. A ver, versos no eran, no había métrica, ni rima, ni nada de lo que convencionalmente se considera poesía. Eran más bien como esas frases chorras que garabateas en el margen de los apuntes cuando te aburres; al principio te parecen profundas y las guardas por si puedes sacarles algo mas adelante, pero acabas descartándolas en cuanto las vuelves a leer con más atención y te das cuentas de que son solo gilipolleces del tamaño de un castillo.&lt;br /&gt;Llegué demasiado temprano a la exposición y tuve un momento de pánico, miraba las fotos, leía los textos y de reojo contemplaba a mi profesor que esperaba exultante una frase admirativa de sus alumnos. El caso es que cuanto mas miraba aquello, mas  me parecía una tomadura de pelo de las gordas. Tal vez no entiendo de arte moderno, soy una chica anticuada pero por mas que esforzaba no lograba verle merito de ningún tipo a hacer photoshop con las pajas mentales que este señor se monta en el desayuno (mentales digo porque ya está muy mayor para dedicarse al noble arte de darle a la zambomba) Y allí estaba, preguntándome si aquello me la reflinflaba olímpicamente porque era una soberana chorrada o tal vez  porque mi absoluta ignorancia me impedía captar alguna sutileza artístico filosófica de gran trascendencia. El caso es que tenía miedo de abrir la boca y confirmar lo que hasta ahora mis compañeros solo sospechan: que tengo la agudeza mental de una veta de piedra pómez. Entonces llegó mi salvador, Oscar Wilde, digoo mi amigo, oliendo maravillosamente y mirando los cuadros con un discreto deje burlón “Yo es que tengo una norma con el arte moderno” me susurró “si me deja frío no me interesa”. Creo que me lo hubiese comido a besos, me contuve porque dudo mucho que aprobase semejante arrebato de agradecimiento. Ahora sé a que atenerme cuando visite el Guggenheim: si veo una obra y noto como la indiferencia me hiela la espalda, pasaré a otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para completar el sainete mi profesor decía que había trabajado un año en aquellos “versos” y que “no se merecían acabar enterrados en un libro” Jamás había visto decir con tanto desparpajo “Esto es tan malo que si lo edito ni dios lo compra, así que como soy catedrático y me lo puedo permitir monto una exposición con mis chorradas”&lt;br /&gt;Oye que no me parece mal, pero que yo tenga que perder una tarde en hacerle la pelota...no veo el valor docente de la actividad por ningún lado. Excepto quizás tomarme una naranjada con Oscar Wilde.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-2631512593747868300?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/2631512593747868300/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=2631512593747868300' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/2631512593747868300'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/2631512593747868300'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/05/el-arte-o-morirte-de-frio.html' title='El arte o morirte de frio'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-6643956410619872517</id><published>2010-05-23T21:17:00.000+01:00</published><updated>2010-05-23T21:20:13.885+01:00</updated><title type='text'>Colorín colorado</title><content type='html'>Parece que mi master va tocando su fin, por un lado me alegro porque irónicamente me quitan tiempo de escribir, otro lado de mi se entristece por la gente maravillosa que he conocido. Creo que los alumnos han sido lo más enriquecedor de esta experiencia tan accidentada y me dará pena pederlos de vista, pero la vida sigue y estoy segura de que como les sobra talento les irá bien. La fortuna debería acompañarlos aunque solo fuese por cuestión de karma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a cuestiones académicas ha sido un tomadura de pelo, al final sigues porque ya que has pagado, pues que menos que recoger el titulo. Lo malo es que entré con muchas esperanzas, con ganas de pulir esos vicios que todo escritor tiene, con ganas de aprender algo de eso que llaman “oficio de escritor” y no he aprendido nada. Bueno he descubierto autores nuevos, pero no necesitaba pagar una matricula para eso.  Miento, si que he aprendido. Ahora sé mas sobre la vanidad y la intelectualidad pedante que sufren algunas autodenominadas “gente de letras”, ahora sé que el mundo editorial es un poco una lotería donde el talento no basta (no estoy diciendo que yo tenga talento, me limito a plantear lo que hay) donde incluso una vez que logras la titánica tarea de publicar puedes seguir enfrentándote al fracaso, de un modo peor incluso que sin llegar a publicar nada en tu vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También me he dado cuenta de la cantidad de prejuicios que existen alrededor de la literatura fantástica, pero ese es un tema sobre el que prefiero hablar en frío algo mas adelante&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ratos me siento desanimada a matar, pero bueno al menos me servirá para tener la lista para el premio minotauro, donde participo mas por ilusión que otra cosa, total el NO ya lo tengo...Y además yo escribo por vicio, porque me gusta, porque lo necesito y porque pienso seguir haciéndolo. Porque escribo con la casi segura certeza de que nunca llegaré más lejos de este blog pero eso me basta…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No he aprendido en el master ¿Y qué? Me quedo con lo que me reído, para aprender a escribir tengo tiempo. Mientras hay vida hay esperanza&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-6643956410619872517?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/6643956410619872517/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=6643956410619872517' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/6643956410619872517'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/6643956410619872517'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/05/colorin-colorado.html' title='Colorín colorado'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-5150798402843226413</id><published>2010-05-07T10:33:00.000+01:00</published><updated>2010-05-07T10:53:29.424+01:00</updated><title type='text'>Cinnabaris, de Verónica Casas</title><content type='html'>Erase que se era una maña que quería dibujar, dibujaba en su pupitre, dibujaba en las paredes, dibujaba en la espalda de sus hamsters e incluso en el periquito de su abuela. Sus padres, en un intento de canalizar su energía creativa la metieron en la escuela de artes de Zaragoza y desde entonces vive pegada a sus pinturas.Ha dibujado todo lo imaginable y un poco más. Ahora por fin ve el fruto de su esfuerzo en un maravilloso libro de ilustraciones, lleno de fuerza, de leyendas y de dragones.&lt;br /&gt;Conozco a Vero desde hace casi ocho años, la he visto pasar por muchas cosas, se merece este momento de gloria mas que nadie, porque se lo ha currado como no os podeís imaginar.&lt;br /&gt;Cinnabaris es fruto del esfuerzo y de la ilusión, deja ver una mano maestra guiada por una cabeza que no se cansa de soñar, que no conoce la palabra "derrota".&lt;br /&gt;Cinnabaris es la sangre de dragón, fuerza, alquimia y magia. Pero no tenéis que creeros lo que os cuento, podéis verlo con vuestro propios ojos, os dejo un adelanto de animación por cuento de Jesús Expósito (que es un tío majísimo) y de Ismael Duran (que es tipo con el que me siento en el sofá todas las noches y no siempre para hacer cosas castas)&lt;br /&gt;Es lo que digo siempre: estoy rodeada de gente maravillosa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/_X2CML-UpIg&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/_X2CML-UpIg&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-5150798402843226413?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/5150798402843226413/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=5150798402843226413' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/5150798402843226413'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/5150798402843226413'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/05/cinnabaris-de-veronica-casas.html' title='Cinnabaris, de Verónica Casas'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-5331766553349657079</id><published>2010-05-05T10:37:00.001+01:00</published><updated>2010-05-05T10:37:34.367+01:00</updated><title type='text'>Cabos sueltos</title><content type='html'>Entre mis huesos delirantes, arde;&lt;br /&gt;arde dentro del aire hueco,&lt;br /&gt;horno invisible y puro;&lt;br /&gt;arde como arde el tiempo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                       Octavio Paz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La piedra le pasó entre los cuernos para estrellarse inofensivamente contra un árbol y rebotar en el suelo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Hijo de puta¡- Gritó alguien jocosamente a su espaldas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marsias se giró con la lenta resignación de quien no espera encontrar sorpresas. El dueño de la voz era un pálido muchacho sidhe de cabellos azules y unos ojos de un azul descolorido en los que colgaba una cruel mirada burlona al que siempre acompañaban un nocker larguirucho que vestía los colores del taller del Maestro Avispa y un troll que parecía algo mayor que sus compañeros y que jamás participaba en las chanzas de los otros dos. Se limitaba desempeñar su papel de escolta permaneciendo en silencio con una ligera mueca de disgusto en la cara. Desde el cambio de estación el elfo y su sequito lo esperaban en alguna parte del camino de regreso a casa y lo acompañaban durante un trecho gritándole toda clase de barbaridades, la mayoría de los insultos aludían a la honra de su madre y a su condición de bastardo. Marsias había intentado en varias ocasiones darles esquinazo cambiando de ruta, pero el trío siempre se las arreglaba para encontrarlo, así que había terminado por resignarse a la compañía y evitaba las calles más transitadas para ahorrarse la vergüenza de las miradas inquisitivas y esa sensación entre humillación y rabia que le encendía la cara y le encogía el corazón. Aquel día estaba casi seguro de haberlos esquivado y ya estaba a punto de cruzar el portón verde de su casa cuando la piedra hizo añicos su fugaz sensación de victoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Tu madre le chupa la polla a media Corte!-Gritó el sidhe coreado casi de inmediato por una carcajada del nocker&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marsias se quedó paralizado ante el dintel, la posibilidad de que su madre pudiese oír aquellos gritos le heló la sangre. Normalmente la presencia de aquel trío era una molestia pasajera, lo aguantaba con resignación confiado en que si no les respondía acabarían por cansarse para ir a buscar una victima que les diese mas juego. Pero nunca se le había ocurrido pensar que pudiesen seguirlo hasta su casa, ni era capaz de imaginar la reacción de Ianthe si se enteraba de aquello. Su madre apenas salía de la cama en todo en día, consumida por la melancolía y el despecho. Las sombras que su padre había dejado en la casa para servir de criados se ocupaban de los niños, oscuras y silenciosas hacían todas las tareas casi sin dejarse ver. Marsias y su hermano encontraban todos los días las comidas servidas en la cocina, su ropa limpia al borde de camas recién hechas y sus juguetes perfectamente ordenados. Pero para encontrar un beso antes de acostarse o un cuento al calor del fuego tenían que esperar a que Ianthe tuviese un día lo bastante bueno como para arrinconar sus recuerdos y salir de la cama. Esos días comían los tres juntos y los hermanos le contaban atropelladamente todo lo que no tenían ocasión de contarle a nadie en los días malos, mientras su madre los miraba con una sonrisa cansada y repartía las caricias y los mimos que no daba en los días malos. Los días muy buenos, que también eran los mas raros, salían al jardín, Ianthe se sentaba sobre la hierba y hacía coronas de flores mientras les hablaba de Fuegovivo, de su abuelo al que apenas conocían y de la vida feliz en los bosques que no habían visto jamás. En las historias nunca se mencionaba al Señor de los Vados, su padre. En los días buenos su madre los abrazaba a los dos y les pedía perdón por los días malos y les daba su palabra de corazón de que no volvería a ocurrir. Al día siguiente olvidaba sus promesas y no se levantaba de la cama. &lt;br /&gt;Marsias, sintió que un sudor frío le bajaba por la espalda, si por mano de la fortuna su madre estaba fuera de la cama, tal vez hubiese escuchado al sidhe. Quizás tardase mucho en recuperar los días buenos. Cerró los puños masticando la rabia, de un modo u otro los elfos siempre se las arreglaban para robarle a su madre. Giró muy despacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mira-Gritó el nocker- El cabroncete tiene la cara roja, seguro que llora llamando la puta de su mami.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sátiro agachó la cabeza y se lanzó contra el pecho del sidhe. Marsias era un muchacho corpulento de hombros anchos que le sacaba casi una cabeza a los chicos de su edad y aunque tenía cierta tendencia rechoncha tenía mucha mas fuerza de la que cabía suponerle a un gordito. Los cuerpos chocaron con violencia y el joven noble rodó por el suelo chillando de terror.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Cállate¡-Resolló levantando al elfo del suelo-¡Vete de mi casa¡!Déjame en paz¡&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rostro del elfo había palidecido hasta volverse gris ceniciento, un hilillo de sangre le corría de la nariz a los labios. Le sentaba bien tener algo de color sobre el rostro para variar, Marsias alzó el puño y el sidhe se encogió intentando anticiparse a un golpe que nunca llegó. Un par de manos fuertes lo separaron de su presa. El troll interpuso su corpachón entre ellos para evitar males mayores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya esta bien chico-La voz del troll era sosegada, no parecía importarle demasiado el varapalo sufrido por su señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mierda Bran ¿Es que has visto a este palurdo echárseme de encima?-Gruño el noble sacudiéndose la ropa. El miedo había puesto una nota aguda y chillona en sus palabras &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-He reaccionado tarde, lo lamento señor-Contestó el troll en un tono impasible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sidhe se limpiaba el polvo de la ropa tratando de recuperar la compostura cuando descubrir un roto en su túnica de seda negra, sus ojos desteñidos volvieron hacia Marsias una mirada lleno de desprecio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Has visto lo que has hecho, animal de establo? Está túnica vale que el coño de tu madre, soy un noble de TocaEstrellas, haré que te ahorquen por esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Debes ser Willhem entonces ¿no es verdad?-Dijo una voz apagada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marsias se volvió, su madre estaba de pie ante el dintel de la puerta. Estaba acostumbrado a verla en la penumbra de su casa. La luz del día era cruel, dejaba ver un fantasma de piel apagada y ojos vacíos apenas vestido con un camisón sobre el que se desparramaba una cabellera despeinada y salvaje. Solo era un eco de la belleza que Ianthe debió tener en sus tiempos, aun así le quedaba un destello de grandeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Puta¡ -Grito el sidhe- Vas a ver como cuelgan a tu bastardo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ianthe torció la cara e un gesto indescifrable y puso una mano marchita sobre el hombro  de su hijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tienes el pelo azul…-Comentó casi de casualidad- Conozco el linaje de TocaEstrellas, ese color de pelo es extraño en tu familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Willhem miró con desconfianza a la sátira&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué insinúas, zorra?-Dijo casi sin poder articular las palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tal vez debería repasar tu genealogía o hablar con tu madre antes de preocuparte por el linaje de los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El elfo la miró sin ser capaz de decir nada, con los labios apretados y los ojos desteñidos rebosando soberbia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya veremos si hablas tanto cuando mande que te corten la lengua- Escupió las palabras una a una, con una rabia helada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se giró con toda la dignidad que le proporcionaba su porte y se topó con que Bran y el nocker bajaban la cabeza para ocultar sus sonrisas. Abofeteó al nocker y se encaró con el troll, la envergadura de su oponente le desinfló el valor y se contentó con lanzarle una mirada venenosa que no pareció afectar demasiado a su escolta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marsias acompañó a su madre dentro de la casa, en la seguridad de zaguán se sintió mucho menos valiente que ante el sidhe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Me van a ahorcar?-Preguntó abrazándose a la cintura de Ianthe, su madre tenia el olor acre del abandono, como de limones muertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tu padre no lo permitirá-Le contestó- Sería demasiada vergüenza para su honor de mierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ianthe se agacho ante él y le puso un dedo frío y fino en mitad del pecho que le erizó la piel y le encogió el corazón con un sentimiento que no era capaz de explicar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero no debes ir pegándote con la gente por tan poca cosa. No puedes dejarte arrastrar por el primer fuego que te queme las entrañas, eso solo te dará problemas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Te estaban insultando…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y qué? No creo que pegarles fuese a cambiar nada. Cuando tengas dudas sobre lo que debes hacer o quieras permanecer tranquilo, rézale al Fuego de tu Corazón y pídele que te revele cual es la mejor decisión en cada momento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿El fuego de mi corazón? No pensé que tuviese fuego en el corazón- El sátiro no parecía muy convencido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hay una hoguera dentro de todos nosotros y a veces nos lleva por caminos equivocados, pero cuando sabes controlarla la luz de las llamas te sirve de guía. El fuego es así; salvaje destruye pero si lo amansas estará a tu favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ianthe le besó una mejilla, sus besos siempre eran un roce fugaz con los labios, como el fantasma de un beso, como ella misma que era más recuerdo que realidad. Aquel día su madre regresó a la cama y solo salió de ella para ahorcarse en el jardín. No hubo más días buenos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marsias había pensando mucho en el día que su madre le hablo por primera vez del Fuego del Corazón. Dentro de cada hada arde una llama, los sátiros de Fuegovivo creían  la vida era llama, a veces es causa de dolor, a veces parece que casi se apaga pero no deja de arder nunca. Se alimenta de emociones y si la controlas al igual que los fuegos domésticos, juega a tu favor. Allí había aprendido que si eres capaz de controlar el Fuego del Corazón ningún otro fuego, ni siquiera los mágicos pueden hacerte daño, En Fuegovivo se seguía el Culto de los Fuego del Corazón con mas fuerza que en ningún otro lugar pero no había dioses, ni altares, cada sátiro, ninfa o driade era el templo de su propia divinidad. El único modo de reconocerlos era un sol tatuado en alguna parte del cuerpo&lt;br /&gt;Desde que Nicasia llegó al santuario el fuego de su corazón ardía descontrolado y por primera vez en años se sentía totalmente perdido. Pasaba de la rabia a la impotencia en un suspiro, sus sentimientos lo desbordaban y le faltaba seguridad. En aquel estado no se sentía capaz de tomar ninguna decisión, temía que le faltase buen juicio para actuar y había tanto por resolver y tan grave…Junto a la cama de la gran alcoba el sátiro no dejaba de maldecir su suerte y, sobre todo maldecía a Manx y a su larga sombra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobré la mesa de curas Nicasia había dejado de sonreír en el momento en que el volvieron los recuerdos, intentó incorporarse apoyándose en el brazo sano&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y Dujal?- Preguntó con un granizo ronco y débil-¿Dónde está Dujal? ¿Dónde está? Quiero verlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sátiro trató de sujetarla, pero la ingeniera se apartó de él mirando a su alrededor como si esperase ver aparecer un fantasma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Dujal…trae a Dujal. Quiero verlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marsias sintió que lo ahogaba el pánico, si el pooka había estado en algún momento con Nicasia y ella, que era un combatiente con experiencia y una buena estratega, había terminado así, el gato no podía haber salido bien parado. No era capaz de imaginarse que había pasado mientras él había estado lejos de la Corte, pero era obvio que sus peores temores no estaban desencaminados. “Y llegué a temer que no estuviese preocupada por mi” pensó avergonzado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Dujal está durmiendo-Mintió sin titubear-Habéis llegado muy temprano. Lo veras mañana, cuando te hayamos curado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La peliblanco se dejó caer sobre la mesa, soltaba las frases a retazos luchando contra su propia respiración, las escupía con una mezcla de desesperación y de rabia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No debe enterarse de nada…no puede enterarse, le destrozaría. Lo estaba haciendo otra vez, lo vi, lo estaba haciendo otra vez…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ingeniera tenía el rostro desencajado y un toque delirante en la mirada que ponía los pelos de punta. El patacabra trató de ponerle la mano sobre la cabeza para invocar un hechizo de sueño pero ella se la apartó con manotazo decidido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No quiero dormir más, no quiero, no quiero- Gimió encogiéndose sobre la mesa, lo repitió hasta convertirlo en una cantinela sonámbula. Marsias necesitó muchas frases tranquilizadoras para que recuperase la calma, cada vez que intentaba tocarla ella se apartaba &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Escúchame-Alzó las manos para que ella pudiese verla- No te haré nada, me quedaré contigo, tranquila, acabarás por hacerte daño. Quédate quieta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nocker lo miró sin desconfianza, y el patacabra aprovecho para acariciarle la mejilla. Nicasia se estremeció con aquel gesto, pero se dejó hacer con cierta desconfianza a flor de piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Deja que te curemos-Le rogó al cabo de un rato, cuando la vio mas tranquila&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ingeniera negó con la cabeza con  un gesto tozudo y cansado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Las cartas, Marsias, las cartas…había tantas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Marsias le puso los dedos sobre los labios y no la dejó seguir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Shhh. No te canses, tendrás tiempo de sobra de contármelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nicasia se agarró al borde de la mesa y volvió a negar la cabeza, el sátiro se rindió, discutir son ella solo la agotaría mas, era necesario ponerla en manos de los sanadores cuanto antes, el tiempo no jugaba a su favor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Está bien-Capituló y se acercó todo lo que pudo para que no tuviese que forzar la voz-Cuéntame.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El administrador, ese bastardo tenía cartas de Manx- Al decirlo se le llenaron los ojos de lágrimas-Manx trabajaba para los goblin. Estaba traicionando a la Corte de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un sollozó le corto la frase, el sátiro no quería creer lo que estaba oyendo. “Está delirando, es solo eso” se aferró aquel pensamiento con todas sus esperanzas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo la abandoné-Prosiguió con un hilo de voz-Es culpa mía, la abandoné.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hablaremos de todo esto cuando estés mejor, ahora por favor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No le dirás nada a Dujal, si supiese que su madre…No se lo digas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No te preocupes, malbicho, ya sabes que tus secretos están a salvo conmigo-Le susurró pasándole los dedos por el pelo-  Ahora descansa, nos ocuparemos de este asunto cuando estés mejor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ingeniera cogió la mano de sátiro y la apretó sin fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ha salido todo tan mal,  pensé que estabas muerto y perdí la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya sabes lo que dicen: sin cadáver no hay muerto. Debiste quedarte a comprobarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Escuché las campanas de palacio esa noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marsias soltó una risa desganada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Crees que sonarían por mi? Soy el dueño de un burdel, los honores fúnebres no se hicieron para gentuza como yo. Sonaban por Eleazar Ibn Bahar, murió esa noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es cierto, Eleazar ha muerto Y Manx…Todo está saliendo mal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nicasia cerró los ojos, parecía a punto de dormirse, pero de golpe volvió a abrirlos con el espanto de los niños que se asuntan de la oscuridad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Si me duermo soñaré? No quiero soñar más-Confesó agotada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sátiro le pasó la mano por la cara, susurrando una vieja canción de cuna que recordaba de los días que su madre tenía ánimos para cantar. Esta vez la nocker no se resistió el hechizo, era un alivio porque no le quedaban fuerzas para esconder las lágrimas. Algo se había torcido la noche que murió Manx y desde entonces todo había ido empeorando. Hay afortunados que pasan sus días sin apenas sobresaltos, sin mas miserias que las inevitables y aunque tal vez eran vidas sin grandes emociones tenían una placidez que el sátiro envidiaba. Cada vez que pensaba que ya podía hacerse viejo sin preocuparse más que de lo estrictamente necesario, su vida se presentaba para recordarle que para tener paz hay que sembrarla antes. Sus cosechas eran las que venían de la mano de un pasado tormentoso, sobre todo cuando se trataba de Manx, siempre Manx. La pooka le había robado el amor de la ingeniera solo para tirarlo por la borda y desde entonces todo lo que se relacionaba con ella, arrastraba una dolorosa estela de resentimiento, secretos y desgracias. “Ni muerta deja de ser un peligro” pensó amargado. &lt;br /&gt;Habían sido buenos amigos en otros tiempos hasta que uno tras otros los roces y los malentendidos habían ido forjando una cadena de desencuentros que les dejó una rabia sorda y candente. Eran educadamente distantes, aun cuando no podían dejar de lanzarse puyas si se encontraban, si la situación nunca pasó de la tensa diplomacia era precisamente porque Dujal se interponía entre los dos. Marsias apreciaba demasiado al muchacho, pelearse con su madre le hubiese obligado a alejarse de él. En cuanto a Manx, sabía de sobra que él era el único dispuesto a ayudarla. Hasta aquel día estaba convencido de que solo él conocía la maternidad de Dujal, acababa de descubrir que Nicasia también lo sabía, aunque no se extrañaba demasiado, de un modo u otro ella siempre se enteraba de todo. &lt;br /&gt;Recordaba la enorme sorpresa que se llevó al recibir la carta donde la gata, no solo le contaba que estaba embarazada, sino que el parto era inminente y le rogaba que fuese a ayudarla. Salió sin mas preparativos ese mismo día y llegó en el momento preciso. Como todas las pookas, fue un parto rápido y sin grandes complicaciones, fue lo único normal en aquel nacimiento; Manx solo tuvo un niño, cuando lo normal entre los suyos era tener, al menos, gemelos. El bebé nació con los ojos abiertos de par en par, y en lugar de saludar al mundo con el berrido de los recién nacidos lo hizo con una risa de crío feliz. Nunca más en todos sus años de comadrona volvió a ver nada parecido. “Este niño dará que hablar” Dijo al entregárselo a su madre que como únicas respuestas le dejó una sonrisa de esfinge y una frase “Es tal y como lo soñé”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marsias pasó un par de días con la recién estrenada madre y su hijo. “Nadie debe saber que es hijo mío” le rogó Manx. “No permitiré que él cargue con la vergüenza de lo que hice” El  patacabra no pudo argumentar nada, sabía demasiado bien a que se refería. “Él lo sabrá antes o después, no puedes protegerlo de esas cosas” Respondió, pero la gata no estaba dispuesta a aceptar aquello sin más. “Lo tengo todo pensando, voy a enviarlo con los humanos, dentro de unos años cuando consiga el indulto de la Reina, lo recogeré”. Esa frase transformó la conversación una discusión que subió de tono demasiado deprisa. Marsias se marchó sin querer saber nada más de ese asunto “Conoces la ley, si lo mandas con los humanos pierdes todo derecho sobre él, vas a convertirlo en un huérfano. ¿Lo haces porque te preocupa lo que lleguen a pensar en la Corte de tu hijo o porque te da demasiada vergüenza tener que contarle lo que hiciste?” Manx le cruzó la cara un zarpazo que a punto estuvo de dejarlo tuerto, tuvo que dejarse crecer la barba para disimular la cicatriz que le corría por la barbilla. “Has pasado tanto tiempo con Nicasia que os habéis convertido los dos en la misma mierda” “No” Respondió él “Es que somos los únicos que te queremos tanto que no somos capaces de mentirte”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras aquella frase abandonó la casa, pasarían muchos años hasta que volviese a pisarla. Al cruzar la puerta la gata le dejó un último recado. “Dile a Nicasia que no quiero que se acerque a Dujal jamás” Marsias no le contestó, se limitó a alejarse a zancadas, le dolía mas abandonar al crió a su suerte que marcharse de malas con alguien que había sido una de sus mejores camaradas en los años de la guerra. &lt;br /&gt;Los años pasaron y el indulto que Manx tanto ansiaba no llegó jamás. La ingeniera aprovechaba su puesto en el Parlamento de los Sueños para pedírselo a la Reina tantas veces como consideraba prudente, siempre de modo discreto. Lo había hecho en secreto desde el mismo momento que la condenaron, siempre se había sentido responsable de la suerte de Manx y trataba de cambiarla cada vez que tenía la ocasión Marsias rememoraba todo aquello tratando de comprender lo que Nicasia acababa de contarle, no estaba muy seguro de si debía tomarse sus palabras en serio, tal vez solo fueran delirios. Aquella cadena era demasiado larga para contar sus eslabones en un solo momento. &lt;br /&gt;El sátiro llamó a los sanadores con la cabeza embotada y el corazón en la garganta, pararse y rezar para que el fuego que prendía en sus entrañas arrojase algo de luz sobre la verdad que quizás encerraban sus recuerdos, era un recurso inútil, porque en su interior mas que una hoguera domestica había todo un bosque en llamas que en lugar de iluminarlo lo cegaban por completo. No fue capaz de prestar demasiada ayuda, cuando empezaron a lavar a Nicasia y dejaron al descubierto todo el horror de su calvario. Marsias fue presa de un vértigo feroz y se dio cuenta de que no sería capaz de prestar demasiada ayuda con los nervios en aquel estado. Se limitó a quedarse en un discreto segundo plano, a modo de supervisor. Cuando Néstor, el sanador mas joven, separó las piernas de la ingeniera el sátiro sintió que el alma se le encogía hasta perdérsele. Se disculpó con una torpeza de la que se avergonzó casi al momento y salió de la sala de curas para ocultar su espanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dujal vivió nueve primaveras con sus otoños junto a los humanos, una primavera Marsias escuchó en el burdel que Manx tenía un nuevo pupilo y que había anunciado que sería el último. La pooka había conseguido permiso de la Corte para enseñar sus habilidades a algunas hadas jóvenes con el talento necesario, Isma´il Ibn Bahar acababa de terminar su formación cuando llegó el nuevo alumno, la curiosidad tiró del sátiro hasta la puerta de Manx una vez más. Al llegar descubrió a un pooka encaramado a una de las ramas del viejo roble. Solo tuvo que escuchar su risa para comprender quien aquel mocoso descarado que lo miraba con los ojos como platos, como si fuera mucho más normal tener orejas de gato que cuernos. Tenía la cara redonda y la mirada ávida de su madre, siempre pensó que el pelo negro y el curioso mechón blanco que le caía sobre los ojos y que empezó a teñirse al crecer eran la única herencia de su misterioso padre. Marsias no necesitó mucho tiempo par darse cuanta de que el joven no sabía quien era Manx, la trataba como a su tutora. Nunca lo sacó de su error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dujal consiguió que se reconciliaran hasta cierto punto, Manx capituló porque era consciente de que necesitaba ayuda, más tarde o mas temprano el pequeño necesitaría alguien que lo introdujera en la Corte y Marsias porque no podía evitar sentir cariño por el niño.&lt;br /&gt; Ahora la madre estaba muerta y el paradero de su hijo era un misterio.&lt;br /&gt;Marsias no tenía paciencia ni humor para quedarse esperando ante la puerta de la sala de curas, tampoco se encontraba en la presencia de ánimo necesaria para volver a entrar de inmediato. &lt;br /&gt;Salió a la entrada del santuario. A esa hora los escasos habitantes ya empezaban el ajetreo diario, llamó a uno de los estudiantes, un fauno al que aun no conocía, le pareció que tenía la mirada despierta y el paso resuelto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Acércate- Le dijo haciéndole un gesto impaciente con la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estudiante obedeció sin titubear ni un momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Usted es el nuevo rector- Saludó el muchacho, no parecía demasiado impresionado y eso le gustó al sátiro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eso me han dicho- Respondió Marsias-Tengo un par de tareas para ti, primero vas a ir a la sala de curas grande, están atendiendo a una paciente que llegó hace unas horas. Diles que cuando acaben  la lleven a la alcoba vieja y que me avisen. En cuanto le des el recado busca a Mesalina, me da igual si está durmiendo, la quiero en el despacho del rector de inmediato. ¿Lo has entendido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estudiante asintió y salió a paso ligero. Marsias hizo girar la silla para ir al despacho  La primera vez que entró le entraron ganas de cerrarla la puerta con llave u no volver jamás. De inmediato pensó que lo mejor era buscarse otra estancia y adecuarla para el corto plazo de tiempo que ocuparía el cargo. En Fuegovivo pensaban que era un gesto de respeto, la verdad es que el patacabra se escandalizó por el enorme desbarajuste que reinaba en el despacho de Tiresias. Los libros se amontonaban en el suelo formando columnas peligrosamente inclinadas, desperdigadas de cualquier manera, había que sortearlas para llegar a las estanterías repletas, donde los libros se mezclaban con esculturas y frascos de diverso contenido, tan apretados que parecía que fueran a salir despedidos de un momento a otro. La mesa quedaba oculta por varias capas de papeles y pergaminos, a los que acompañaban una variada colección de plumas (algunas totalmente inservibles). Tinteros de diversos colores, vacíos o llenos se disputaban el puesto con barritas de lacre a medio usar. Marsias no estaba dispuesto a emprender la tarea titánica de ordenar aquel desastre pero en aquel momento no le quedaba más remedio que usarlo. La silla sorteó con fortuna un par de montones de libros pero no tuvo tanta suerte con los que estaban pegados a la mesa que se desperdigaron por el suelo con un suspiro de polvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mesalina encontró a su tío maldiciendo mientras trataba de meter la enorme silla de ruedas tras la mesa. La sátira lo ayudó a salir del atolladero de papeles revueltos y libros rotos, colocó los despojos sobre el alfeizar de una ventana y a falta de mejor sitio donde acomodarse se sentó junto a los lomos quebrados y las hojas arrugadas. No le gustaba el aspecto de Marsias,  había adelgazado en los últimos días, aquella mañana tenía el cansancio y los nervios escritos a cincel sobre la cara, la palidez le acentuaba más las ojeras, la sátira quiso abrazarlo y mandarlo a la cama de inmediato, pero sabía que su tío no atendería a razones hasta que tuviese lo que quería. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me parece increíble que no me avisarás en cuanto Nicasia cruzó la puerta. Podría haber muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese al tono duro con el que pronunció las palabras, Marsias no gritó, no lo necesitaba, la decepción que destilaba lo que acababa de decir le dolió a la sátira más que una bofetada. Mesalina sintió que se le encendía la cara y agacho la cabeza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Solo quería que descansaras-Dijo con un hilo de voz- pensaba avisar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No necesito que te justifiques, ni que me cuentes mentiras. No te he llamado para eso- La interrumpió secamente- Sé que no te gusta Nicasia y aunque no te lo creas entiendo tus motivos, pero aunque tuvieses razón deberías respetar mis decisiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su sobrina se mordió los labios para no dejar escapar algo de lo que tuviese que arrepentirse. Pese a que jamás habían hablado del tema directamente, por los rumores del burdel sabía que Mesalina pensaba que la nocker lo trataba con desprecio. Era la opinión de muchos, pero Marsias llevaba demasiado tiempo soportando las opiniones de los demás como para le supusiesen un problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tampoco te he llamado para reñirte- Dijo más suavemente- Lo hecho, hecho esta.&lt;br /&gt;¿Quién trajo a Nicasia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mesalina alzó los ojos aliviada y dejó de apretar los puños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Fueron, Silvio y Sir Arthur. La acompañaban un goblín al que curamos hace bastante rato y una pooka muy pequeña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marsias se acarició la barba preocupado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Nadie mas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Debería haber alguien mas?-Pregunto Mesalina contagiándose de la inquietud de su tío- ¿Qué te ha dicho Nicasia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No ha dicho gran cosa, deliraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ahora eres tu el que está mintiendo- Le espetó la cortesana- ¿Qué me estas ocultando?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La joven necesitó muy poco tiempo para darse cuenta de cual era la pieza que faltaba, se llevo las manos a las sienes y negó con la cabeza intentando espantar sus conclusiones&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Dujal?- Preguntó desolada-¿Es el que falta, tío? ¿Nicasia dijo algo de Dujal? &lt;br /&gt;Dijo que iría a vengarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La situación no dejaba hueco para las mentiras piadosas. Él había perdido a mucha gente a lo largo de su vida, sabía de sobra que es un golpe para el que nunca se está preparado. Se separó de la mesa y abrió los brazos, su sobrina se le abrazó como cuando era una niña que añoraba a sus padres. Marsias le acarició los rizos, aunque el dolor no se disipa, parece menos cruel cuando lo compartes.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No sabemos nada, no te pongas en lo peor- Trataba de creerse sus propios razonamientos- Antes de llorarlo tenemos que saber donde está y como está. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mesalina sollozó una sola vez y se secó las mejillas con el dorso de las manos. Marsias se sintió orgulloso de ella, tenía la determinación de su hermano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y que haremos para buscarlo?-Preguntó &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Necesitamos saber lo que pasó ¿Dónde está Sir Arthur? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Le dimos una habitación, debe estar durmiendo desde hace poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pues vamos a tener que despertarlo ¿Y Silvio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Silvio se fue en cuanto vio que dejaba a sus viajeros a bien recaudo, ya sabes que nunca se queda con nosotros, su lugar es el bosque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marsias chasqueó los labios hastiado, temía era respuesta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hay que salir a buscarlo. Él sabe todo lo que pasa fuera de estas paredes. ¿Y el goblin?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Se lo llevaron a otra sala de curas casi al mismo tiempo que ha Nicasia, supongo que ya habrán acabado con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Estaba consciente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Creo que no&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Al fin una buena noticia” pensó aliviado el patacabra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Haz que lo lleven a alguna habitación apartada y asegúrate de que no hable con nadie antes que conmigo. ¿Alguien ha reconocido a Nicasia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo dudo mucho. No creo que hayan visto una mestiza en su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Entonces así debe seguir, que no sepan que es ella. Cuanta menos gente sepa lo que pasa mejor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y que pasa?-Preguntó Mesalina inquieta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eso trato de averiguar. Me sabe mal despertarlo pero haz el favor de ir a buscar A Sir Arthur, no quiero perder tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sir Arthur apareció al poco tiempo, vestido a toda prisa y con las canas revueltas, mas que recién arrancado de los brazos del sueño, se mostró tan risueño y cordial como si acabase de hacer una pausa entre baile y baile. Hizo una discreta pero respetuosa reverencia a Marsias a modo de saludo, Sir Arthur era el único sidhe que no lo miraba por encima del hombro, y de los pocos que no frecuentaba su local en busca de amores mercenarios, de hecho solo entraba cuando algunas de sus misiones lunáticas lo obligaban. &lt;br /&gt;Despejó un sillón de su carga de libros y se sentó ignorando la nube de polvo que se levantó a su alrededor. Desgraciadamente pudo contar poca cosa, él se habían encontrado al variopinto grupo en mitad del bosque “Mi papel en esta aventura es muy modesto” dijo el sidhe “Me limité a traerlos hasta aquí sanos y salvos” No quiso decir que lo había llevado aquella zona del bosque, aunque Marsias tenia casi por seguro era cosa de DamaMirlo, y la mano que movía a la Dama era con toda seguridad la de la  reina. Sir Arthur no quiso que su visita fuese en vano “Debería ir a hablar con el goblin, si alguien puede desentrañar este misterio, sin duda es él. Pero antes de hacerlo debería examinar la flecha con la que lo hirieron, estoy seguro de que eso podría revelar o incluso confirmar lo que cuente” Lo único que pudo confirmar con rotundidad el sidhe fue que el goblin decía haber estado con Dujal. “Revisa la flecha” le aconsejó Sir Arthur antes de retirarse ocultando un bostezo. Era un buen consejo Marsias no tardó mucho en tener en su mano la flecha en cuestión, había visto muchas como esa durante la guerra. Era un arma de indudable factura goblin, una especie de arpón alargado casi tan largo como su meñique, dentado con pequeños garfios curvos. Los hacían así para que el dardo se hundiese profundamente en la carne y desagarrase al sacarlo. Desde luego estaba claro que le había disparado su propia gente, algo que no tenía demasiada lógica, si había un pueblo unido y leal esos eran los goblin. La idea de uno de ellos traicionando a los suyos para rescatar a una mestiza era tan descabellada que tenía que ser verdad, porque como tapadera para un espía resultaba peligrosa y del todo inverosímil. Estaba dándole vueltas al asunto cuando entró en su despachó el mismo fauno al que había usado de recadero para llamar a Mesalina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor, el goblin se despertó hace unos minutos, al parecer trató de ponerse de pie y se le ha vuelto a abrir la herida. Lo hemos encontrado inconsciente junto a la puerta de su celda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El patacabra se guardó la punta de flecha en el bolsillo del chaleco, estaba visto que aquel día nada iba a salir bien. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Lo dejasteis solo en su celda? Debe estar aterrorizado, no me extraña que tratase de levantarse&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquello había sido un fallo de cálculo grave, lo sensato era un asignarle a alguien que lo velase para evitar mas incidentes como aquel. Sería difícil encontrar un voluntario, Fuegovivo no era amigo de los goblin…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Asignad a alguien de buen carácter para que sea su enfermero y avisadme encanto esté en condiciones ¿Algo mas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La mestiza va de camino a la alcoba vieja. Tal como ordenasteis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Enseguida voy para allá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sanadores habían hecho gala de su fama con Nicasia, la ingeniera dormía, desnuda y enroscada sobre si misma, con una expresión tranquila fruto del “Duermedragón” un potente narcótico a base de zumo de amapola “¿Soñaré?” Había dicho la patiblanco, Marsias sabía que el “Duermedragón” se lleva hasta los sueños, era lo mejor, de otro modo el dolor habría sido insoportable. Le habían cubierto las zonas desolladas con un alga viscosa y gruesa a la que llamaban “Camisa de sapo” era mejor cualquier vendaje, tenía grandes propiedades desinfectantes y dejaba que la piel respirase. Tenía entablillados los dedos uno a uno, por separado, para acelerar la cura incrustaban en las tablas de madera unas finas laminas de metal en las que graban hechizos de inmovilización. Néstor le aseguró que estaba fuera de peligro, que era mejor no cubrirla con nada hasta que sus heridas estuviesen más cerradas, pero que no había que preocuparse. Marsias se acercó a la cama, la inmensidad del mueble hacía que Nicasia pareciese la niña pequeña que nunca había sido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ingeniera nunca le hablaba de nada anterior a su llegada a La Corte, solía  decir que antes de eso Nicasia no existía y aunque el sátiro siempre se preguntó el significado de esa frase, en aquel momento le pareció estar tan cerca de la respuesta que casi le daba miedo averiguarlo. El sátiro se sentó en el borde de la cama, aunque había espacio de sobra para los dos no se atrevía a acomodarse demasiado. Estaba agotado y la cadera lo estaba matando, estiro las patas dejando escapar un gemido apagado. Volvió a contemplar a la ingeniera y a pensar en el puzzle que tenía ante si. Era como ver una figura en la niebla, la silueta te resulta familiar pero no eres capaz de reconocerla. Esperaba que el goblin tuviese alguna respuesta porque el tiempo jugaba contra Dujal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Seguro que tú sabes porqué Manx no quería que te acercases a él y nunca me lo has contado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si de algo sabían esas dos era de secretos. Nicasia trataba de no acercarse a Dujal, tal como Manx había pedido, era especialmente hiriente y desagradable con el pooka, Lo trataba con una inquina acida y cruel. No servía de nada, Dujal veía a la nocker como un desafió, le encantaba meterse en sus asuntos, encontrar nuevos modos de chincharla, trataba sin éxito de dejarla en ridículo siempre que tenía ocasión. Cualquier otro estaría muerto hace tiempo, sin embargo al gato no solo le permitía sus chanchullos sino que a veces entraba en el juego. Tenían una dinámica retorcida, un extraño modos de acabar siempre juntos que Marsias no acababa de entender. Tenía claro que no era amor, pero también sabía que era algo que se parecía demasiado. Siguió divagando un rato, intentado encontrar un punto lógico en alguna parte. Acabó durmiéndose casi sin enterarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Marsias?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La voz lo llamaba con más sorpresa que sobresalto. Abrió los ojos avergonzado, tenía casi encima el rostro preocupado de Mesalina mientras a su lado Nicasia seguía presa del “Duermedragon”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué ha pasado?¿Cuanto he dormido?- La cama de la reina había conseguido que la cadera le doliese mucho menos, se sentía descansado por primera vez en mucho tiempo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Llevas casi todo el día durmiendo. No quería despertarte pero acaba de llegar Rashid Ibn Bahar con una carta de su primo Isma´il y creo que debes leerla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su sobrina le pasó la carta. Marsias se incorporó con menos trabajo que en otras ocasiones. Tuvo que leer la carta dos veces para poder creerse lo que decía. Estaba dirigida a Mesalina, en ella le daba sus condolencias por la muerte de su tío, y le rogaba que volviese a La Corte para tratar ciertos asuntos de mutua importancia, el ciego aseguraba poseer información vital sobre los asesinos y estaba dispuesto a compartirla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿En La Corte piensan que estoy muerto?-Preguntó sorprendido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Te saqué de allí a toda deprisa, apenas pude explicar nada. Esta claro que al menos algunos piensan que has muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sátiro se rascó la barba, era obvio que Isma´il mentía respecto a conocer a sus agresores puesto que le daba por muerto, pero estaba intentando usar a Mesalina en su propio juego. Tal vez las intrigas del nigromante no tuviesen que ver con aquel asunto. Aun así era un cordel del que merecía la pena tirar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Prepara tu mejor cara de afligida sobrina, porque vuelves a La Corte, sígueles la corriente a los dos Ibn Bahar, haz lo que te pidan por ahora y mantenme informado.&lt;br /&gt;Además, hay que llevarle noticias de Nicasia  a Costurita, debe estar muy preocupada y  tal vez  averigües algo sobre Dujal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mesalina recogió el papel y lo leyó con calma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero esto tiene toda la pinta de ser una trampa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marsias asintió y tras besar la mejilla de su sobrina le susurró al oído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya veremos quien caza a quien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Cortesana asintió con una sonrisa cómplice. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Iré a preparar mis galas de luto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No hace falta que te vistas demasiado, soy un muerto indulgente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-5331766553349657079?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/5331766553349657079/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=5331766553349657079' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/5331766553349657079'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/5331766553349657079'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/05/cabos-sueltos.html' title='Cabos sueltos'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-5395978688057881047</id><published>2010-04-27T17:54:00.000+01:00</published><updated>2010-04-27T20:00:08.113+01:00</updated><title type='text'>Animales de segunda división</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_LYkcpftYGJ4/S9cXZHe4MFI/AAAAAAAAAEQ/5476_NuSSf0/s1600/gatetes.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; 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Los dos cachorrillos son eso, cachorros y son muy destrozones. A veces los miro con infinita pena porque a pesar de todo son cariñosos y adorables y pienso que ojala no hubiesen entrado en casa nunca. Esta es una situación que yo no pedí. Se suponía que los gatos estarían en casa solo por un tiempo, mientras crecían y luego se irían. Pero a día de hoy cada vez tengo mas dudas de que eso vaya a pasar y lo peor es no puedo buscarles otros dueños, primero porque en esta situación hay un grado de compromiso importante y segundo que ahora me parece una crueldad separar a los dos hermanos y además me preocupa no encontrarles un buen dueño.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Los gatos son animales de segunda categoría, la gente no castra a los suyos y extermina a las camadas a sangre fría, sin el menor reparo o los abandona con la premisa de “ellos saben cuidarse”. El otro día saque a los cachorros en su transportín y tuve que oír cosas como “Si nos los quieres ahógalos” o “Déjalos en ese descampado de ahí, veras que bien van a estar”. Estos cachorros debieron quedarse con su madre y lo que hubiese pasado habría sido ley de vida. Al recogerlos adquirimos un compromiso con ellos. Ahora no puedo abandonarlos, ni llevar a unos animales perfectamente sanos a que los sacrifiquen solo porque para mí sería lo más cómodo. Pienso en mis futuras vacaciones, pienso en mis padres que ya pusieron el grito en el cielo cuando aumentó la familia felina, pero sobre todo pienso en ellos, que no tienen la culpa de nada, que no son los que tienen que pagar el pato. Y pienso en todos esos gatos sin suerte, que caen en manos desaprensivos que los torturan, los abandonan o los maltratan simplemente porque “gatos hay muchos” y “se cuidan solos”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;No sé si estos pequeños acabaran viviendo en el campo con sus legítimos dueños, gordos y felices o si formaran parte de mi manada de fieras y tendré que acostumbrarme a los sacos de 5 kilos de pienso. Lo que si sé es que no acabarán en la calle. Es cierto que hay muchos gatos, pero estos en particular, son míos.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-5395978688057881047?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/5395978688057881047/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=5395978688057881047' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/5395978688057881047'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/5395978688057881047'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/04/animales-de-segunda-division.html' title='Animales de segunda división'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_LYkcpftYGJ4/S9cXZHe4MFI/AAAAAAAAAEQ/5476_NuSSf0/s72-c/gatetes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-7417961074837614746</id><published>2010-03-25T19:09:00.001Z</published><updated>2010-03-28T15:31:36.459+01:00</updated><title type='text'>Mucho arte</title><content type='html'>No sé ni como empezar...Esperad que cojo aire y carrerilla.&lt;br /&gt;El día 3 de Marzo este blog cumplió dos años (me acabo de enterar gracias a un chivatazo del hombre grande que vive conmigo).La verdad es que es tiempo pasa casi sin que te des cuenta, es un miserable traidor.&lt;br /&gt;No voy a repetir lo que digo siempre: que durante estos dos años vosotros,sois los que leéis, los que me animáis y habéis tirado de mi para que siga y siga. Que he escrito gracias a vuestros ánimos y amenazas, me habéis acompañado en los buenos momentos y, sobre todo, en los malos(fijaos que dije que no lo iba a decir pero lo he dicho). La Corte es mas vuestra que mía.&lt;br /&gt;Pienso en toda la gente que he conocido y a veces me da un poco de vértigo. Por suerte soy muy consciente de todos sus fallos y defectos, me abrazo a ellos para no creermelo demasiado porque si me guiase solo por las cosas que me decís y los detalles bonitos que tenéis conmigo mi ego sería insoportable.&lt;br /&gt;Hoy hago recopilatorio de los últimos dibujos que me habéis ido dejando.&lt;br /&gt;No tengo palabras para agradecerlos, aun así gracias de todo corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/?action=view&amp;amp;current=nicasia640.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img style="WIDTH: 443px; HEIGHT: 516px" border="0" alt="Photobucket" src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/nicasia640.jpg" width="398" height="490" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nicasia por Koala&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/?action=view&amp;amp;current=Yoki.png" target="_blank"&gt;&lt;img border="0" alt="Photobucket" src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/Yoki.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Talismán de Yoki: No es un personaje de La Corte propiamente dicho pero estoy pensando en hacerle un homenaje&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/?action=view&amp;amp;current=misichan.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img style="WIDTH: 500px; HEIGHT: 481px" border="0" alt="Photobucket" src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/misichan.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Isma´il Ibn Bahar por Misi Chan&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/?action=view&amp;amp;current=marsias.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img border="0" alt="Photobucket" src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/marsias.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/?action=view&amp;amp;current=costurina.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img border="0" alt="Photobucket" src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/costurina.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marsias junior y Costurina por Sweet Pierrot&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/?action=view&amp;amp;current=huida.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img style="WIDTH: 430px; HEIGHT: 372px" border="0" alt="Photobucket" src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/huida.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cymric, Dujal y Nicasia por Kao Chan&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/?action=view&amp;amp;current=miiyuri.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img style="WIDTH: 430px; HEIGHT: 436px" border="0" alt="Photobucket" src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/miiyuri.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nicasia por Miiyuri&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/?action=view&amp;amp;current=Drakonita.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img style="WIDTH: 434px; HEIGHT: 469px" border="0" alt="Photobucket" src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/Drakonita.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maltazar y Nicasia cual Romeo y Julieta por Drakonita&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/?action=view&amp;amp;current=Alvis002.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img style="WIDTH: 440px; HEIGHT: 545px" border="0" alt="Photobucket" src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/Alvis002.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y por ultimo , pero no menos importante Nicasia por Alvis002&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha sido el mejor regalo de cumpleaños que el blog podía tener. De nuevo muchas gracias&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-7417961074837614746?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/7417961074837614746/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=7417961074837614746' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/7417961074837614746'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/7417961074837614746'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/03/no-se-ni-como-empezar.html' title='Mucho arte'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/th_nicasia640.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-2150879739771196895</id><published>2010-03-14T22:17:00.000Z</published><updated>2010-03-21T23:22:37.798Z</updated><title type='text'>Un reencuentro esperado</title><content type='html'>Porque donde unas cuencas vacías amanezcan&lt;br /&gt;ella pondrá dos piedras de futura mirada y&lt;br /&gt;hará que nuevos brazos y nuevas piernas&lt;br /&gt;crezcan en la carne talada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Retoñarán aladas de savia sin otoño&lt;br /&gt;reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.&lt;br /&gt;Porque soy como el árbol talado que retoño:&lt;br /&gt;porque aún tengo la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                    Miguel Hernandez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Misterios de la providencia. &lt;br /&gt;El Anciano de Fuegovivo tenía claro que la simple casualidad no podía explicar aquella larga cadena de acontecimientos, parecía que una mano invisible había estado atando cabos para que todo llegase al punto donde se encontraba. Pese a que servía al culto del Fuego del Corazón, estaba demasiado ligado a los placeres terrenales para considerarse un místico y además su mentalidad de sanador, modelada en el estudio de la medicina desde muy joven era demasiado práctica para profundizar en los misterios del destino y la magia. Sin embargo esta vez no podía ignorar esa extraña sensación, ese hormigueo en el estomago, como si lo tuviese lleno de peces diminutos, de que algo mas poderoso que ellos había jugado en su favor. Agradecía que hubiese sido así, pero no sabía si le gustaba reconocerse como una marioneta manejada por fuerzas desconocidas y tal vez caprichosas. Sacudió la cabeza alejando de si aquellas divagaciones que de poco le servían en aquel momento y giró la silla de ruedas donde estaba sentado. Se la habían fabricado a toda prisa, colocando un viejo sillón de mimbre sobre unas ruedas de madera, el resultado era un armatoste inmenso que crujía penosamente al más mínimo movimiento y que pesaba tanto que moverla con magia suponía menos esfuerzo que tratar de empujarla. No todo eran desventajas, al menos podía tener las piernas estiradas y no tenía que pasarse el día tumbado en la cama. Ordenó a la silla que lo acercará al gran ventanal que presidía la habitación.&lt;br /&gt;En aquellas montañas el invierno era cruel y pese a que Fuegovivo estaba a poca altura y protegido del viento por el bosque pronto la nieve haría muy difícil llegar hasta allí. La mayoría de los habitantes del santuario habían marchado al refugio de invierno cuatro días antes, situado en un emplazamiento secreto del valle que solían compartir con los clanes nómadas de centauros. No era algo realmente necesario, el santuario rara vez se quedaba totalmente aislado y gracias a la bondad de los Árboles de Fuego el clima siempre era mas calido que en el exterior. Aun así cada otoño los sanadores de Fuegovivo abandonaban el santuario de la montaña, dejando como guardianes a unos poco acólitos y a un Anciano que se encargaba de mantener el orden. El resto se dividían y mientras la mitad de ellos se instalaban en el valle, la otra mitad lo hacían en la Corte, como invitados especiales de la Reina, de este modo la ciudad no se quedaba sin sus inestimables servicios médicos, ni los enfermos tenían que subir a la montaña. Cuando alguien preguntaba a uno de los Ancianos la razón de estos peregrinajes el aludido solía encogerse de hombros y contestar “Es cuestión de supervivencia” y no mentía, solo que no se trataba de sobrevivir al invierno, sino a algo mucho mas siniestro. Durante la Guerra de la Reina Durmiente los lideres sidhe se reunieron con los Ancianos para prohibirles que prestaran ayuda al ejercito rebelde. Los sátiros pidieron una breve tregua para pensar su respuesta. La tregua se agotó y no hubo respuesta. Fuegovivo atendía a ambos ejércitos sin hacer excepciones. &lt;br /&gt;Entonces llegaron ellos.&lt;br /&gt;Una noche los goblin bajaron de la montaña como lobos. Ni los moribundos en sus lechos se libraron de sus cuchillos. Esos fueron los afortunados. Tras la carnicería llegaron las llamas, la pura barbarie, el terror. El Anciano recordaba aquellos días, su abuelo y su hermano murieron aquella noche terrible. Nadie acudió a socorrerles, los sidhe ignoraron sus súplicas y cuando el ejercito de la Dama Recorretuneles llegó ya era demasiado tarde, solo podían recoger la cenizas y llorar. Vidas perdidas, siglos de conocimiento que se desvanecieron en un instante. &lt;br /&gt;Los pocos que lograron sobrevivir se refugiaron con los centauros, al acabar la guerra el santuario se reconstruyó pese a que nunca recuperó su grandeza. Entonces se decidió dividir las sedes, la de invierno permanecería en secreto y los acólitos estarían repartidos. No volverían a enfrentarse a la extinción. &lt;br /&gt;Durante muchos años el Anciano había luchado por no odiarse a si mismo. Sobrevivir no era sencillo cuando la conciencia te recriminaba no haber muerto junto a los tuyos. La providencia quiso aquella noche él estuviese muy lejos. &lt;br /&gt;Los curiosos caminos del destino.&lt;br /&gt;¿Cómo no pensar en una mano invisible tejiendo los acontecimientos? Al Anciano le vino a la cabeza la imagen de DamaMirlo inclinada sobre su telar, con aquella mirada infinita prendida en su labor, enredando sus hilos y no pudo evitar estremecerse de pies a cabeza. Tal vez aquello fuese cosa suya. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él había regresado al santuario después de muchos años, cuando faltaba poco para que los suyos dejasen la montaña para refugiarse en la sede de invierno. &lt;br /&gt;Providencia, la misma providencia que cuatro días antes había llevado a Tiresias a visitarlo a su habitación en mitad de los preparativos del traslado.&lt;br /&gt;Tiresias era el hermano de su abuelo, además de Rector de Fuegovivo y posiblemente el sátiro más viejo de la región, no tenía demasiada edad para merecer ese honor. Había sobrevivido y nada más. “La Noche del Acero” había dejado al patacabra sin el cuerno derecho y con las manos lamidas por las cicatrices de unas terribles quemaduras que se habían llevado el meñique y parte del anular de su mano izquierda, además de todo su pelo, incluyendo su hermosa barba. El Rector siempre decía que si las llamas no lo hubiesen dejado calvo, lo habrían hecho las preocupaciones. “Hubiese ocurrido antes o después” decía pasándose las manos por la cabeza monda con resignación. Le gustaba llevar largas túnicas sin adornos; verdes en primavera, amarillas en verano, castañas en otoño y blancas en invierno, prendas amplias que colgaban de un cuerpo delgado, lleno de ángulos duros que tenía una apariencia de fragilidad que era pura fachada. Aquella mañana llevaba una deslumbrante tunica blanca, con un discreto bordado plateado alrededor del cuello. &lt;br /&gt;Al verlo entrar en la habitación, vestido de manera tan solemne y seguido por un joven acólito que cargaba una bandeja llena de material medico, el Anciano supo de inmediato que no le iba a gustar demasiado aquella visita. De haberse podido levantar de la cama, lo habría hecho para salir corriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno días, sobrino- Lo saludo Tiresias-¿Cómo te encuentras hoy? ¿Te duele la cadera un poco menos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Rector le indicó a su acompañante que dejase la bandeja sobre una mesita cercana a la cama y lo envió a realizar otras tareas. El hecho de que Tiresias se quitase de encima al estudiante con tan poco reparos solo confirmó las sospechas de el Anciano, aquella no era una visita de cortesía. Al menos no del todo. La noche en que llegó, hacía mas de una semana, fue el Rector en persona quien atendió sus heridas, en los dos días siguientes mientras el dolor lo hacía delirar lo único de lo que tuvo conciencia era de la presencia de su tío, no se separo de su cama hasta que empezó a mejorar. &lt;br /&gt;Después había estado tan ocupado con el cambio de sede que no tenía tiempo para encargarse de las cura, aunque solía visitarlo cada vez que tenía un rato libre. Hacía mucho tiempo que no se veían y ambos sátiros estaban encantados de ponerse al día. Para estas visitas informales Tiresia solía preferir las últimas horas de la tarde, cuando quedaba libre de sus obligaciones, llegaba solo y nunca llevaba puesta su toga de rector. Entonces Tiresias era solo su preocupado tío, no el Rector de Fuegovivo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Algo menos- Contestó el Anciano con una sonrisa cauta- ¿A qué viene tanta formalidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiresias se remangó la tunica hasta los codos, ignorando la pregunta y se lavo las manos a conciencia, usando un aguamanil de porcelana azul que había cerca del gran ventanal. Al acabar murmuro una breve oración, casi una cancioncilla, que todos los sanadores de Fuegovivo entonaban para alejar a la muerte de sus manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Lo de formalidad lo dices por la toga?-Contestó el rector al acabar sus rezos- Los preparativos del cambio de sede me tienen muy liado. No creo que pueda venir a verte esta noche, tendremos que conformarnos con está breve visita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y vienes en calidad de Rector, es un honor, aunque si vas a ponerte mandón, te recuerdo que no soy uno de tus estudiantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eso es cierto, eres uno de nuestro Ancianos- Pese a que sonreía mientras lo decía en el tono de voz de Tiresias no había ningún rastro de humor- Anda, vamos a ver como anda esa carnicería que te has hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Anciano obedeció porque sabía que protestar u oponerse era solo perder el tiempo, así que apartó las mantas y se acomodó como pudo, aun le costaba encontrar una postura que no le resultase dolorosa. Tiresias comenzó a quitarle las vendas a su sobrino sin perder ni un solo momento para recordarle que ya era muy mayorcito para acabar en un estado tan lamentable. Al dejar al descubierto la herida soltó sus mejores y más sonoros insultos, usando un lenguaje que estaba muy lejos del podría esperarse en un medico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno al menos parece que conseguimos librarnos de la infección-Dijo agachándose para observar mejor la herida-El color es mas aceptable y ya no huele. Pero sigue muy hinchado. Para ser un sátiro te estas curando vergonzosamente despacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Despacio?- El Ancianó se ofendió al oír aquello y trato de girarse para responder, Tiresias le soltó un manotazo en la frente con tanta puntería a su sobrino que le acertó de lleno en la brecha que le recorría la sien izquierda. El sátiro gimió y se dejó caer en la cama, apretándose la frente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si, despacio…y no te muevas o acabarás haciéndote daño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Mas?- Replicó el anciano con la voz ahogada- No pensé que los sanadores se dedicaran a torturar a los pobres tullidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Solo a los que no se están quietos- Tiresias cogió un frasco de la mesa y vertió un liquido amarillo de olor muy fuerte sobre la herida, el Anciano apretó el puño sano y se estremeció- A estas alturas esto debería curarse mas deprisa. No estarás listo para el traslado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una chispa de entendimiento se prendió en el cerebro del herido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ni sueñes que me voy a quedar aquí todo el invierno- Dijo intentando no dejar traslucir el dolor en su voz- Pienso volver a la Corte en cuanto te vayas de aquí, tengo asuntos que resolver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ni siquiera puedes ponerte de pie, no quiero imaginarme como te las arreglarías para bajar hasta la Corte y no creo que fuese un viaje agradable. ¿Tan importantes son esos asuntos que estas dispuesto a quedarte lisiado por ellos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No exageres, tío. Contrataré una litera y estoy seguro de que podré resistir un poco de traqueteo. No puedo dejar desatendido mi negocio por más tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiresias disimuló una sonrisa, cogió de la bandeja un tarro de cristal verde, contenía un ungüento antiséptico a base de salvia y aceite del árbol de té. Cuando lo extendió sobre la herida su sobrino dejó de hablar de golpe. A pesar de que no le veía la cara podía imaginárselo apretando los labios, sin querer dejar un solo quejido que echase por tierra sus argumentos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No veo el modo en que el puedas ocuparte ahora de tu negocio…No creo que estés a la altura de tus mejores momentos y podrías no volver a estarlo si no te cuidas. ¿No seria eso un desastre profesional? Por lo que oído las expectativas con respecto a tu persona son muy altas. No puedes permitirte un descalabro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Tratas de asustarme?-Preguntó el Anciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ni mucho menos-El Rector impregnó unos retales de lienzo en un aceite bermejo, ese color se lo daba la raíz del Árbol de Fuego, un ingrediente que el santuario guardaba en estricto secreto y que se usaba en contadas ocasiones- Solo te expongo la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No puedo quedarme y no insistas. Además yo no soy uno de tus Ancianos por mucho que os empeñéis en llamármelo, es un honor que no me merezco. Ni siquiera acabé mis estudios ¿ya no lo recuerdas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiresias había empezado a cubrir la herida con los lienzos enrojecidos por el aceite. Claro que lo recordaba, y recordaba la decepción de su hermano. También recordaba otras cosas menos amargas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El titulo de Anciano se gana por meritos, no por edad y tú tienes meritos de sobra para serlo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mi abuelo no pensaba lo mismo- El Anciano casi pudo saborear el resentimiento de sus palabras- Supongo para él mi madre y yo eras dos ovejas descarriadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Te equivocas, siempre has pensando que Alcínoo estaba resentido con tu madre. Y no es verdad, mi hermano siempre la quiso. Un padre no es capaz de odiar a sus hijos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero la repudió y después de me repudió a mi…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su tío acabó de vendarle la herida y dejó escapar un suspiro lleno de tristeza, como quien deja escapar algo enquistado en el alma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eras muy pequeño para recordar la historia…veo que solo recuerdas las partes malas. Tu abuelo le rogó a tu madre miles de veces que volviera, sin reproches. Tu madre estaba demasiado enamorada de ese maldito sidhe para dejarlo, incluso al final, cuando ya no le quedaban esperanzas prefirió quedarse a la sombra de sus recuerdos. Alcínoo no la odiaba a ella, odiaba su estupido amor, odiaba al sidhe al que la traicionó y que después le robó a su nieto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me fui porque quise. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Te fuiste porque estabas resentido con todo el mundo y querías encararte con tu padre. Buscaste el modo de humillarle y después te aficionaste a ese tipo de vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ah-exclamó el sátiro exasperado- No tengo que justificarte mis actos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, no pensaba pedírtelo. Deja que te vea la frente. ¿Cuándo te quitaron los puntos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ayer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiresias obligó al Anciano a levantar la cabeza para poder verle la herida que le recorría la sien. Las miradas de los sátiros se encontraron un momento y el Anciano no pudo evitar un molesto sentimiento de vergüenza. La mirada de Tiresias estaba llena de calma y las circunstancias de su vida, más que los años le habían prestado una dignidad casi intimidatoria. Los ojos grises del sátiro tenían una serenidad que el Anciano envidiaba, él no tenía la misma tranquilidad de conciencia y desde luego no se sentía digno de admiración. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No está nada mal, tienes la cabeza dura. Pero eso ya lo sabíamos, es una de las cualidades que te convirtieron en un Anciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Anciano no pudo reprimir una sonrisa, su tío no era de los que se rendían fácilmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Querido tío, te lo repetiré por si te estas quedando un poco sordo; No soy un Anciano, no acabé mis estudios de medicina y no tengo meritos con el santuario para merecer serlo. Se supone que los ancianos deben dar clase ¿Qué podría enseñar yo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tienes unos conocimientos de anatomía y fisiología realmente únicos. Tu profesión te ha enseñado cosas que nosotros aquí desconocemos-Le contestó Tiresias palpando el vendaje del brazo- ¿Esto te duele?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vergüenza encendió la cara del sátira, bajo la cara y negó con la cabeza, abriendo y cerrando la mano varias veces para demostrarlo. No era de los que se escandalizan fácilmente pero no se esperaba lo que su tío le estaba sugiriendo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No veo en que puede ayudar eso a la ciencia médica…-Dijo confuso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiresias volvió a lavarse las manos en el Aguamanil&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Todo es aplicable, eso deberías saberlo- Le contestó el Rector secándose las manos sin darle la mayor importancia al asunto- Y a parte de eso ¿A cuantos partos has asistido en esa casa tuya?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ni me acuerdo- Reconoció mientras se recostaba en la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asistir a los partos era una parte mágica de su negocio, sostener entre las manos a aquellas criaturillas pegajosas mientras se llenaban los pulmones de aire con sus primeros berridos le parecía la clase más alta de magia que se podía hacer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cuánto niños has perdido? ¿Cuantas madres?-Preguntó su tío sin darle tregua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Niños, tres. Madres, ninguna. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ahí lo tienes, estoy convencido que sabes más sobre partos que ninguno de nosotros, en proporción hemos perdido mas niños, y desde luego mas madres. Son conocimientos que deberías compartir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y saber de partos me convierte en un Anciano? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y muchas otras cosas que no voy a contarte, no he venido a engordarte el orgullo, sobrino. He venido a pedirte un favor porque ahora estas aquí y tengo que aprovechar la ocasión. Sé que si te vas, tal vez no vuelvas nunca más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me resulta muy difícil creer que valores mis conocimientos hasta ese punto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiresias se sentó junto a la cama de su sobrino y le cogió la mano, aquellas manos habían sido firmes y fuertes tiempo atrás, cuando el Rector era joven e impartía las clases de cirugía. Aquel gesto fugaz le desveló al Anciano que su tío envejecía y que tal vez hubiese en aquel favor que le pedía mas de lo que el sátiro quería revelar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hace poco mas de una semana llegué al borde de la muerte-Dijo muy a su pesar-Y vosotros me habéis remendado bastante bien. Supongo que es motivo de sobra para estar agradecido. Además podré disfrutar de un par de charlas más contigo, viejo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiresias sonrió y apretó la mano de su sobrino con una chispa de esperanza danzándole en una mirada que por otra parte se había llenado de orgullo. El Rector salió de la habitación contento y el Anciano se arrepintió de haber aceptado casi al momento. No le importaba dar unas cuantas clases y tal vez pasar un par de meses tranquilos fuesen lo mejor en su estado pero realmente deseaba regresar a la Corte cuanto antes. Una de las primeras cosas que había hecho en cuanto estuvo en condiciones fue dictar una carta, los días pasaban y no había recibido ningún tipo de respuesta. Aquello lo preocupaba de un modo que no podía describir, no sabía decir si temía que algo se estuviese cociendo en la ciudad o que la falta de respuesta fuese el simple olvido. Necesitaba volver y averiguar que estaba pasando. No sabía si las respuestas serian mejores que la incertidumbre.&lt;br /&gt;Aun así decidió ser fiel a un compromiso y no volver.&lt;br /&gt;Ahora estaba convencido de que la providencia lo había querido así.&lt;br /&gt;El Anciano contempló el paisaje a través del ventanal. Un viento helado empujaba las densas nubes grises, como un perro azuzando a un rebaño. Los árboles se doblaban penosamente bajo su rabia y su soplo hacia amarillear la hierba. Las primaveras nevadas no tardarían en caer. Se alejó de la ventana y dejó que el invierno siguiese con su trabajo.&lt;br /&gt;Estaba en el dormitorio más grande que había en Fuegovivo, la llamaban la alcoba vieja, aunque realmente no lo era. El nombre venía de la gigantesca cama de roble, un mueble grande hasta lo ridículo cubierto con un pesado dosel de terciopelo azul. Resultaba más que curioso que algo tan aparatoso hubiese logrado salvarse de los sucesivos saqueos que el antiguo santuario había sufrido durante la guerra, pero tal vez porque pesaba demasiado o porque nadie consideró que mereciese la pena arrastrarla se quedo olvidado entre las ruinas hasta que los supervivientes del santuario la reclamaron. La leyenda contaba que había sido el regalo de agradecimiento de una reina. La sidhe no era capaz de alumbrar ningún hijo vivo, hasta que acudió a los sanadores de Fuegovivo y estos accedieron a ayudarla a dar a luz. La sucesión del reino quedó asegurada y la cama fue solo uno de los regalos que habían recibido los sátiros en agradecimiento. &lt;br /&gt;El anciano retiró el dosel con cuidado, al hacerlo le hormiguearon los dedos. Restos de miles de hechizos de curación permanecían atados a la cama, como permanece el olor a perfume en un frasco vacío. &lt;br /&gt;Él mismo había lanzado aquella misma mañana un hechizo de calor en el interior del lecho para proteger al pequeño y frágil cuerpo que descansaba desnudo tras las cortinas, hundido en un sueño intranquilo. El sátiro le acarició la mejilla con el inmenso alivio de quien recupera su más preciado tesoro. Ya no tenía fiebre, pero aun estaba demasiado débil para cantar victoria. El hada gimió al sentir el roce, perdida en la marejada de sus pesadillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Shhhhh-La tranquilizó el Anciano-Solo soy yo, no te asustes. Descansa, estas a salvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silbó una melodía dulce, tejiendo sus mejores deseos en cada nota hasta que logró que el sueño del hada volviese a serenarse. &lt;br /&gt;Si cuatro días antes hubiese decidido ignorar la petición de Tiresias ahora no estarían juntos. &lt;br /&gt;Que curioso es el destino. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiresias se había marchado la tarde anterior. El Rector y él habían tenido tiempo de jugar una última partida de ajedrez antes de que este partiese con su sequito hacía la Corte. Al quedarse solo el Anciano había sentido de repente el peso de la responsabilidad de una manera tan acuciante que para acallarlo no se le ocurrió nada mejor que pedir que alguien le llevase un libro con el que pasar las horas, por desgracia solo encontraron manuales de medicina que contribuían muy poco a tranquilizarlo. Por suerte o por desgracia aun estaba lejos de recuperarse y no tardó demasiado en empezar a dar cabezadas. Durmió inquieto, con la sensación de estar soñando con un ojo abierto y un millón de pensamientos inoportunos rondándole por la cabeza. Tardó unos segundos en darse cuanta de que los acuciantes golpes que escuchaba en la puerta no formaban parte su duermevela. Se frotó los ojos confuso y adormilado. Los primeros rayos de sol habían empezado a deshacer la noche, faltaba muy poco para el amanecer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Pase¡-Gritó desde la cama alarmado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alcione entró con cierto respeto en la habitación, era una sátira muy joven que apenas llevaba dos años en el santuario como estudiante. Parecía que llevaba fuera de la cama bastante tiempo si es que había llegado tocarlo. El Santuario establecía que sus miembros hicieran guardias incluso en invierno, cuando las instalaciones se quedaban casi vacías. Fuegovivo siempre estaba alerta.&lt;br /&gt;-Señor-Dijo la joven, era delgada y pequeña y llevaba el pelo recogido en un sobrio moño moreno apretado sobre el cogote-señor necesitamos su ayuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Mi ayuda?-Preguntó-¿Qué pasa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ha llegado un herido del bosque, un caso grave de septicemia y rechaza todos los hechizos de curación que hemos intentado, no hemos logrado que funcione ninguno, es como si en lugar de hacer magia estuviésemos cantándole nanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Anciano se quedó extrañado, nunca había oído nada parecido, un hechizo se puede rechazar con otro hechizo o usando algún tipo de barrera mágica, como talismanes o incluso oraciones al dios adecuado, pero nunca sin más. De un modo u otro la magia siempre funcionaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Los rechaza sin más?-Estaba claro que la joven estudiante debía estar explicándose mal. Lo que estaba contando era imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sin más- Aseguró Alcione con vehemencia- Nada parece hacerle efecto, ni la invocación más sencilla. Quisimos hacerla entrar en calor y al final hemos tenido que envolverla en mantas, la invocación no funcionaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sátiro meditó un momento, tal vez los que estaban atendiendo aquel caso era estudiantes muy jóvenes, con poca o ninguna experiencia, a los que habían pillado de improviso, medio dormidos y nerviosos. A saber que habrían intentado hacer. Lo mejor sería ir a echar a un vistazo, a fin de cuentas era el Rector de Fuegovivo, supervisar los tratamientos era ahora una de sus responsabilidades. Cogió una campanilla que tenía sobre una mesita junto a la cama y la hizo repicar, el enorme armatoste que era su silla de ruedas se acercó al borde de la cama con un chirrido de tornillos mal apretados, empujada por una mano invisible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ayúdame a subir, Alcione.-Pidió el patacabra-Vamos a ver que estáis haciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estudiante obedeció, el Rector era demasiado corpulento para las escasas fuerzas de la joven estudiante, así que la maniobra fue costosa y un tanto ridícula. El sátiro llegó a su asiento con un gemido ahogado, parte alivio y parte dolor. Pese a que los sátiros eran famosos por la rapidez con la que eran capaces de recuperarse de heridas y enfermedades, una cadera rota no sanaba de la noche a la mañana. Era cierto que además no estaba curándose como debiera, las preocupaciones le restaban ganas y ni siquiera la perspectiva de librarse de aquella cárcel de mimbre con ruedas lograba motivar al Rector lo suficiente para darle ánimos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las salas de curación estaban en la primera planta. En el santuario no había escaleras, solo largas rampas muy poco inclinadas que favorecían el transporte de cualquier tipo de residente, fuese cual fuese el mal que lo aquejase. La construcción la formaban tres terrazas colgadas de la falda de la montaña y rodeadas de bosque. El techo de cada terraza era un jardín espeso y salvaje de modo que todo el conjunto quedaba oculto, desde el camino que cruzaba el bosque era casi imposible distinguirlo. El interior se comunicaba gracias a amplios corredores forrados de madera, abovedados de tal modo que modo que parecían casi redondos. Cada tramo de pasillo tenía un par de ventanitas redondas a cada lado y una lamparilla colgando del techo, cada una de ellas con la forma de alguna de las flores que crecían por los alrededores. A aquellas horas, con el amanecer apenas despuntando y las lamparillas casi apagadas el corredor estaba sumido en perezosas sombras azules que lo hacían parece interminable. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguno de los sátiros habló demasiado durante el trayecto, el Anciano estaba demasiado intrigado por aquel caso y Alcione demasiado preocupada. Al llegar a la sala de curación le abrió la puerta para facilitarle el paso, era una sala grande. Todas las salas de curación tenían el techo cubierto de cristal de roca blanco, que era lo bastante opaco como para no dejar ver el interior de la sala a los que paseaban por los jardines, pero permitía que la luz entrase con fuerza casi todo el día. Aun era demasiado temprano, los estudiantes habían invocado una esfera de luz, una pobre imitación de un sol que flotaba sobre las cabezas de los tres estudiantes que rodeaban la mesa, iluminando un hato de mantas verdes. El Rector los contempló un momento, los conocía muy poco pero en contra de lo que había pensando ninguno de ellos era precisamente un novato. Mesalina  estaba a la cabeza de la mesa, al verlo puso la misma cara de pánico que solía poner de niña cuando la descubría en mitad de una trastada, tal vez su sobrina no fuera parte del santuario pero él mismo se había ocupado de hacerla estudiar y sabía que sus conocimientos estaban fuera de toda duda, aquella reacción le confirmó que estaba pasando algo malo. A la derecha de Mesalina estaba Taso, un jovencito en que su tío Tiresias tenía grandes esperanzas y a la izquierda Néstor, que era quien se encargaba de hacerle las curas, el Anciano podía decir de primera mano que su habilidad como sanador estaba fuera de toda duda. Los tres parecían tan desconcertados como cansados, el aire tenía ese olor a cobre caliente que desprende la magia, la atmosfera estaba cargada de una curiosa estática que erizaba el pelo, era obvio que habían estado haciendo grandes esfuerzos. Los sátiros se cogían las manos formando un triangulo sobre la camilla de mármol y lo miraron con una expectación que hizo que al Anciano se le disparasen las alarmas “¿Qué demonios está pasando aquí” Se preguntó examinando los rostros que lo observaban. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Alguien me explica que ocurre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los estudiantes miraron expectantes a Mesalina, pero la sátira rehuyó la mirada del Anciano y no contestó, aquel gesto de vergüenza hizo que Néstor se decidiese a tomar la palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor es una mestiza goblin, la han traído del bosque hace un rato. Está helada y los hechizos de calor no funcionan. Estamos pensando que tal vez lo mejor sería sumergirla en agua tibia...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué es eso de que la magia no funciona? Destapadla, dejadme ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nestor desenvolvió el cuerpo con gestos delicados. El Anciano sintió que una ola de calor le espesaba los pensamientos hasta paralizarlos, el tiempo se paró, el mundo se quedó reducido a ese rostro, un rostro que reconocía a pesar de haber perdido su disfraz. La conocía, conocía su mirada de hielo, escondida bajo los parpados hinchados, que a veces, contadas y preciosas veces podía ser alegre y dulce. Conocía la sonrisa esquiva de aquellos labios torcidos a golpes. El sátiro hizo que la silla se acercase a la camilla y retiró las mantas por completo sin poder creerse lo que estaba viendo. Recorrió de un vistazo su delgadez de serpiente. Él amaba el cuerpo que yacía tumbado sobre el mármol de la mesa. Sus dedos disfrutaban recorriéndolo cuando se dejaba. El golpe de verlo allí, inesperado, bajo aquella luz inmisericorde que no le ahorraba ningún detalle de los sufrimientos que había pasado hizo despertar en el sátiro una rabia y una compasión que creía haber olvidado hace mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Salid de la habitación. Dejadnos solos-Ordenó tajante&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Señor?- Taso miró a sus compañeros-¿No necesita ayuda?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Fuera, os haré llamar dentro un momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Anciano no se dio cuenta de que había gritado la última frase, ni vio las caras extrañadas de los estudiantes al abandonar la sala. Solo podía verla a ella, no podía apartar la vista de aquello que no quería ver. Siempre le había resultado curioso que él, que podía tener a casi cualquier hada de la Corte si se lo proponía, jamás hubiese querido nada que no fuese a aquella mestiza cabezota y huidiza que era posiblemente la única que rechazaba acostarse con él, que prefería sentarse a su lado y hablar de cualquier cosa. “Estamos bien así, no lo estropees pensando con la polla” solía decirle mientras apoyaba le apoyaba la cabeza sobre el hombro “No necesitamos nada más” añadía mientras cerraba los ojos con un suspiro, dibujando esa sonrisa de felicidad sencilla que nadie mas le conocía. El sátiro le acarició el brazo y la frialdad de la piel lo asustó, normalmente olía a aceite de motor y a trabajo, solo cuando se arreglaba usaba un perfume suave y discreto, más femenino que todas las fragancias que había olido. Le gustaba ganarse su deseo lentamente, venciendo su resistencia con caricias y besos delicados que conseguían que ella fuese dejándose hacer. Adoraba ese último momento, cuando la fugaz sombra de miedo que solía pasarle por los ojos justo antes de dejarlo entrar en la calidez de su cuerpo se incendiaba y dejaba paso a un suave gemido de puro placer que el sátiro adoraba escuchar. Ella nunca hablaba, jamás decía las frases rebuscadas de los amantes que le pagaban. Su mirada, sus caricias, el modo en que se pegaba a su cuerpo hablaban por si solos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Rector cogió la mano sana de la mestiza, una mano que entre las suyas siempre parecía pequeña, pero que era capaz de defender las murallas de una ciudad si se lo proponía. El Anciano tenía, entre otros muchos, el tatuaje de un sol sonriente dibujado sobre el corazón y allí colocó la mano blanca del hada. Cerró los ojos y pensó en calor, pensó en las veces que habían ardido juntos. Recordó todo y cada unos de los momentos, buenos y malos que habían compartido. Ella estaba allí, escondida dentro de su propio cuerpo. La magia no funcionaba porque la peliblanco, en un intento desesperado de alejarse del dolor, se había refugiado en un rincón tan perdido de su mente que ni sabía ni quería regresar. Tenía que llegar hasta donde quiera que estuviese. El calor empezó a inundar la estancia, el Anciano se concentró en el latido de su propio corazón como una llamada que demanda respuesta. “Escúchalo” rogó en silencio. “Escúchalo”. Entonces lo sintió, otro latido, débil y arrítmico que parecía esforzarse en seguirle el ritmo al suyo. El sátiro respiro hondo y dejó que el calor llegase hasta él y lo envolviese, los latidos de aceleraron, fueron ganado fuerza y acabaron por ir a la paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuerpo sobre la mesa de mármol se convulsionó con el espasmo de quien saca la cabeza del agua tras aguantar la respiración demasiado tiempo. Abrió los ojos con un gesto espantado al tiempo que cogía aire. El Rector no le soltó la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Nicasia, Nicasia, mírame-No lo dijo como una orden, sino casi como una suplica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ingeniera giró la cabeza lentamente y su mirada pasó del desconcierto a la calma. Hizo una mueca dolorosa que pretendía ser una sonrisa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Estas vivo-Susurro con un hilo de voz afónico-Hay que joderse, estas vivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sátiro le devolvió la sonrisa mientras las lágrimas le empapaban la barba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hola Malbicho-Logró decirle-Estamos vivos. Los dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Marsias…-Hubo una ternura casi infinita en el modo en que la nocker pronunció su nombre- Marsias…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-2150879739771196895?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/2150879739771196895/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=2150879739771196895' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/2150879739771196895'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/2150879739771196895'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/03/un-reencuentro-esperado.html' title='Un reencuentro esperado'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-5251426953975261444</id><published>2010-03-05T00:06:00.000Z</published><updated>2010-03-05T00:08:26.574Z</updated><title type='text'>El tango de Dujal</title><content type='html'>Entre la mudanza, los biberones gatunos, el master (del universo) y todo lo demás estoy un poco liada. Prometo actualizar en breve.&lt;br /&gt;Tengo esto metido en la cabeza, podría ser el tango de Dujal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regálame tus besos&lt;br /&gt;que queman, que queman.&lt;br /&gt;Me enreda lo que falta&lt;br /&gt;y lo que se aleja,&lt;br /&gt;¿qué importa lo que hicimos?&lt;br /&gt;si aunque me quieras,&lt;br /&gt;te olvidaras de mi.&lt;br /&gt;Y hoy brindo por ti&lt;br /&gt;y brindo por mi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué se van los pequeños momentos?&lt;br /&gt;los días sin tiempo, las noches sin sueno&lt;br /&gt;los miedos ingenuos, que a veces pudieron&lt;br /&gt;llegar a gustar&lt;br /&gt;Por qué se van las mejores palabras de amor,&lt;br /&gt;las mañanas, los dos en la cama&lt;br /&gt;sin pensar en nada&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-5251426953975261444?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/5251426953975261444/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=5251426953975261444' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/5251426953975261444'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/5251426953975261444'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/03/el-tango-de-dujal.html' title='El tango de Dujal'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-7774337606047658645</id><published>2010-02-19T13:09:00.000Z</published><updated>2010-02-19T13:19:18.096Z</updated><title type='text'>Un pequeño adelanto...</title><content type='html'>Misterios de la providencia. &lt;br /&gt;El Anciano de Fuegovivo tenía claro que la simple casualidad no podía explicar aquella larga cadena de acontecimientos, parecía que una mano invisible había estado atando acabos para que todo llegase al punto donde se encontraba. Pese a que servía al culto del Fuego del Corazón, estaba demasiado ligado a los placeres terrenales para considerarse un místico y además su mentalidad de sanador, modelada en el estudio de la medicina desde muy joven era demasiado práctica para pensar en los misterios del destino y la magia. Sin embargo esta vez no podía ignorar esa extraña sensación, ese hormigueo en el estomago, como si lo tuviese lleno de peces diminutos, de que algo mas poderoso que ellos había jugado en su favor. Agradecía que hubiese sido así, pero no sabía si le gustaba reconocerse como una marioneta manejada fuerzas desconocidas y tal vez caprichosas.  Sacudió la cabeza alejando de si aquellas divagaciones que de poco le servían en aquel momento y se acercó renqueando al gran ventanal que presidía la habitación.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-7774337606047658645?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/7774337606047658645/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=7774337606047658645' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/7774337606047658645'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/7774337606047658645'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/02/un-pequeno-adelanto.html' title='Un pequeño adelanto...'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-7989083105131352067</id><published>2010-02-16T00:51:00.000Z</published><updated>2010-02-16T08:51:16.767Z</updated><title type='text'>El corazón del herrero</title><content type='html'>&lt;em&gt;Último cuento de San Valentin, dedicado a una pareja de amigos a los que añoro...Espero con impaciencia ese libro sobre narvales&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A blacksmith courted me nine long months and better,&lt;br /&gt;He stole my heart away, wrote to me a letter,&lt;br /&gt;His hammer all in his hand he looked so brave and clever,&lt;br /&gt;And if I was with my love, I would live forever.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Blacksmith" Loreena McKennit&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era uno de esos días de invierno en los que el sol brilla sin fuerza tras una fina cortina de nubes grises, el viento soplaba en rachas frías a ras de suelo, acariciando la hierba húmeda. Con semejante clima lo normal sería que el jardín del santuario estuviese desierto, pero a Yirkash el nublado no lograba desanimarlo, alguien le había prestado un grueso abrigo de lana que le estaba enorme para que pudiese salir a dar su ineludible paseo matinal. Se había sentado al pie de un álamo, sobre un lecho de hojas caídas, de cara al sol. Allí acurrucado debía parecer una extraña criatura lanuda pero la verdad es que no su aspecto no le preocupaba demasiado. Allí sentado, sintiendo los débiles rayos del sol en la cara era momentáneamente feliz. Para el herrero, el sol y el viento habían sido unos maravillosos descubrimientos, él rara vez había salido de la Ciudad de Piedra y desde luego nunca de día. La luz aun le molestaba en los ojos pero estaba dispuesto a acostumbrarse y la brisa, incluso la más helada, era tan distinta del soplo débil y húmedo que solía correr en el aire viciado de las cuevas que le resultaba increíble que pudiese arrastrar tantos olores, cada ráfaga de viento era distinta. Los árboles nunca parecían susurrar dos veces las mismas cosas. Allí fuera todo era nuevo y el goblin sentía que le quedaban miles de cosas por descubrir, en esos momentos de paz comprendía perfectamente porqué los primeros nockers se habían marchado de la Ciudad de Piedra y lo que debían haber sentido en sus primeros días en la superficie. Sus heridas se curaban lentamente y aun se sentía débil y enfermo pero a al mismo tiempo le parecía que nunca había estado tan vivo. No necesitaba beber, antes bebía para no pensar de más pero ahora le parecía que no había nada que lo preocupase tanto como para no querer pensarlo, pese a que en aquel momento tenía mas problemas de los que podía contar, por primera vez se sentía con fuerza para afrontarlos, solo necesitaba encontrar el modo de hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para empezar se había convertido en un paria entre los goblins, realmente no era algo que le molestará demasiado, estaba decidido a no volver jamás a ninguna de las Ciudades de Piedra, pero ahora tendrá que ser prudente, la traición se castigaba con la muerte, cualquier duende que lo encontrase tenía el deber de matarlo y no tenía manera de saber si habían puesto precio a su cabeza ni si la noticia se había extendido mucho. La única solución era evitar a los goblins, considerando que tenía prohibida la entrada en casi todas ciudades importantes y que dudaba mucho que le diesen la bienvenida en alguna aldea la soledad parecía ser su futuro más probable a largo plazo. Sabía que no podría quedarse en el Santuario de Fuegovivo, allí la mayoría de las hadas lo miraban con cierta hostilidad y estaba claro que en cuanto estuviese curado lo invitarían a marcharse. No podía culparlos, al parecer los goblin atacaron duramente aquellos bosques durante la guerra, aun así no podía evitar que la desconfianza le doliese, él estaba profundamente agradecido a aquella gente, que pese a no apreciarlo, cuidaban de sus heridas y le daban refugio, quería encontrar el modo de expresar su gratitud pero a nadie parecía interesarle demasiado su agradecimiento, de hecho nadie se molestaba en escucharlo ni en hablarle, era demasiado parecido a su vida anterior, le resultaría mas sencillo de soportar si alguien le diese al menos noticias de Nanyalín, pero nadie lo hacía. No sabía si seguía viva, si estaba en el santuario, no sabía nada. Cuando preguntaba por su hermana las miradas se volvían especialmente hostiles. “Creen que yo le hice esas cosas horribles” ¿Si lo hice para que querría traerla aquí? ¿Qué clase de monstruo creen que soy?”Al pensarlo la rabia y la impotencia hacían que se le revolviese el estomago. Tenía que averiguar algo sobre ella antes de salir allí fuese como fuese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un trueno resonó a la lejos, Yirkash abandonó sus pensamientos y abrió los ojos sobresaltado. Al descubrirse asustado como un crío por semejante tontería estuvo a punto de echarse a reír, estaba demasiado nervioso. Las emociones de los últimos días le habían dejado más huella de la que quería reconocer. Se puso en pie torpemente, empezaba a sentirse algo entumecido y decidió muy a su pesar que lo mejor sería regresar al santuario. La perspectiva de una tarde larga y desocupada arrancó un suspiro desganado de los labios del herrero, si al menos pudiese trabajar aunque solo fuese para matar el rato. No veía el momento de quitarse las vendas de las manos y poder librarse del cabestrillo, quizás así pudiese demostrar que era útil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Emprendió el camino de regreso a paso lento, arrastrando los pies como si la desgana los volviese pesados. A pesar del frío prefirió dar un rodeo enorme, la tarde anterior había descubierto un rinconcillo donde el río hacía una especie de poza profunda, se había propuesto ir a visitarla a menudo por si tenía suerte y podía ver algún animal que fuese a beber. Yirkash conocía muy poco de la fauna del exterior, le ilusionaba la posibilidad de ver cualquier cosa que no fuese una rata o un murciélago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La poza estaba rodeada por unos espesos arbustos espinosos, el invierno los había dejado convertidos en una maraña de ramas quebradizas y punzantes de color castaño, salpicadas aquí y allá por unas pequeñas hojas redondas manchadas de amarillo. Parecían totalmente imposibles de atravesar, por eso le sorprendió mucho ver a Rizel agachada junto al borde de la poza. Yirkash se ocultó tras un tronco sin saber exactamente cual el motivo de su alarma. No podía ver que estaba haciendo la dríade allí y no estaba muy seguro de si debía saludarla. Rizel era la única en todo el santuario que hablaba amablemente con él aunque lo cierto era que el hada era extremadamente sociable y hablaba con todo el mundo, Era un hada extraña y Yirkash no sabía cual era su función en el santuario, donde todos se dedicaban a alguna rama de la medicina o a la fabricación de pociones y ungüentos curativos, menos ella, cuyo único interés real parecía ser dibujar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Yirksha recuperó el conocimiento y se descubrió en una habitación desconocida, solo y desnudo tuvo tal ataque de pánico que se puso de pie desvariando, acosado por algún tipo de amenaza invisible. Fue una idea nefasta, no estaba en condiciones de hacer nada, la herida del hombro se le abrió y se desplomó en el suelo dándose un terrible golpe en la cabeza. Alguien debió decir que no era buena idea dejarlo solo y en su siguiente despertar descubrió a Rizel sentada cerca de su cama, totalmente enfrascada en su pequeña libreta. El herrero sospechaba que había aceptado la tarea porque mientras él dormía ella podía dedicarse por completo a emborronar su libreta sin que nadie la molestase. Las dríades no necesitan dormir, en cambio aquellos primeros días Yirkash apenas hizo otra cosa, eso dejaba a su enfermera mucho tiempo libre. En cuanto estuvo un poco mejor, y después de asegurarle que nadie pensaba entregarlo a la reina y que ejecutarlo no estaba en los planes del santuario se atrevió a salir de su habitación. Aun no era capaz de dar paseos largos y por eso cogió la costumbre de sentarse a observar como el hada ultimaba los detalles del gran mural que estaba pintando en el recibidor de Fuegovivo. Representaba un enorme dragón rojo con las fauces abiertas, luchando contra el abrazo de un enredadera. Al herrero le entretenía ver como se iba desarrollando el trabajo y cuando el hada se detenía a descansar se sentaba a su lada a charlar un rato. El goblin odiaba cada vez mas los ratos de trabajo de su única amiga. Ahora que ya estaba bastante mejor prefería salir al jardín mientras ella estaba ocupada. Pero seguían compartiendo los descansos, no se los perdería por nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Yirkash¡- Lo saludó la driade al descubrirlo- ¿Qué haces ahí detrás?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los arbusto se separaron para dejar paso a Rizel, como era común entre las suyas el hada no usaba ningún tipo de ropa, solo una enredadera de hiedra que abrazaba su cuerpo. Yirkash no sabía que las driades cambian de color con las estaciones, ahora su piel era de un verde amarillento algo apagado y su pelo tenía un color ciruela muy oscuro, casi negro. No era su mejor estación. En primavera se volvía de un verde brillante y se llenaba de delicadas flores rosa pálido, entonces su pelo se aclaraba y toda ella era una sinfonía de colores, un canto ilusionado a la vida. Eso el herrero no lo sabía y no le importaba, incluso con sus tonos invernales le parecía tremendamente hermosa y su mirada inteligente lo acobardaba un poco. A su lado se sentía muy poca cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Perdona- Contestó con una sonrisa avergonzada-No sé si estas trabajando, no quería molestarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rizel se acercó, llevaba un cuenco de madera en la mano y los brazos embadurnados hasta los codos de arcilla roja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Esa arcilla es estupenda para hacer color ocre- Dijo enseñándole el cuenco lleno de barro rojizo-Mi dragón es hijo de esta poza. ¿Qué haces tan lejos del santuario?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Estaba dando un paseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pintora le ofreció su brazo para volver juntos. Yirkash sintió algo muy parecido a un calambre de felicidad al aceptar el ofrecimiento, volvieron al sendero uno junto al otro. No demasiado lejos otro trueno hizo temblar el jardín. La dríade se estremeció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No me gustan los rayos-Reconoció temblando-Cuanto antes volvamos mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me parece buena idea, aunque si llueve mucho voy a pasar una tarde muy aburrida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hoy acabaré un poco antes de trabajar y empezaré a enseñarte a hablar algo que no sean esos gruñidos goblin, fuera del santuario lo vas a necesitar y a juzgar por lo rápido que te estas curando te iras muy pronto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La driade dejó escapar un suspiro suave y apoyó la cabeza en el hombro del herrero. Yirkash sintió como se le plantaba en la cara la sonrisa más idiota del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tal vez deberías intentar no parecer tan sano…fingir un poco. Por aquí el invierno es duro, y además aun no sabes nada de tu amiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es más que una amiga, yo la considero mi hermana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El herrero acarició disimuladamente la mano de Rizel, era como una corteza de madera lisa, tenía una extraña suavidad y a la vez un ligero tacto rugoso. Nanyalín no era la única razón por que la que no quería dejar el santuario. Estaba harto de la soledad, no recordaba la última vez que había sentido el calor de otro cuerpo contra el suyo. Miles de frases cruzaron por su cabeza y murieron aterradas en su lengua. Temía decir cualquier cosa que pudiese hacer que la driade se alejase de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Intentaré hablar con el anciano para que te deje quedarte hasta que Nanyalín esté bien. Así pasarás el invierno aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Sabes algo de ella?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rizel negó con la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No he logrado enterarme de nada, pero la vi al llegar. Estaba muy grave, tardará mucho mas que tu en recuperarte. Así los dos pasareis el invierno aquí. Dentro de nada empezaré otro mural. Creo que está vez dibujare algo que no tenga escamas. Un narval tal vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué es un narval?-Preguntó Yirkash imaginándose toda clase de monstruos horribles&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tendrás que ver el dibujo para averiguarlo. Tendrás que quedarte todo el invierno. Hablaré con el maestro.-Respondió decidida el hada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No quiero que te metas en líos…No hables por mi. Siempre he sabido apañármelas solo, estaré bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y si quiero hacerlo por mi y no por ti?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yirkash se detuvo casi al mismo tiempo que otro trueno llenaba el aire y contempló a Rizel, el hada lo miraba de un modo que no era capaz de descifrar. Una gota de agua helada cayó sobre la frente del herrero y le recorrió la nariz. Tras esa cayó otra y otra y otra de repente los dos se vieron en mitad de un inesperado aguacero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué has querido decir con eso?-preguntó confuso el herrero-No entiendo que tienes que ver tu con mi marcha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La driade se acercó a él y busco refugio entre los pliegues de su abrigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Todos los goblisn sois así de idiotas? ¿O tú eres un caso particular?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El goblin no pudo evitar la tentación de rodearle la cintura. Hacía tanto desde la última vez que alguien se había acercado de ese modo a él, recordaba unos ojos azules y una larga trenza blanca bailando bajo la luz de una vidriera. La driade se dejó abrazar, el herrero encontró una mirada que hablaba por si sola bajo un flequillo empapado, olía a arcilla y tenia una mancha ocre que se deshacía sobre la mejilla derecha. Yirkash agarró el rostro de Rizel por la barbilla y lo contempló. No quería decir nada. No se le ocurría nada que pudiese decir para estar a la altura de sus sentimientos. Rizel se puso de puntillas y sus labios se encontraron como si llevasen siglos buscándose.&lt;br /&gt;Un trueno retumbó sin que ninguno de los dos lo escuchara, y la lluvia parecía haber dejado de caer y el jardín dejó de existir. Solo estaban ellos dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si te vas, me iré contigo-Dijo Rizel y volvió a ponerse de puntillas&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-7989083105131352067?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/7989083105131352067/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=7989083105131352067' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/7989083105131352067'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/7989083105131352067'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/02/el-corazon-del-herrero.html' title='El corazón del herrero'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-3908442070500167130</id><published>2010-02-14T23:41:00.000Z</published><updated>2010-02-15T00:39:52.827Z</updated><title type='text'>El duelo</title><content type='html'>&lt;em&gt;Este es mi regalo de San Valentin para todos vosotros. El amor romantico está bien, pero hay muchos otros tipos de amor y también merecen ser contados. De todos modos mañana colgare otras dos cositas para completar el regalillo de San Valentin&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Carbonería era costumbre que los empleados se tomasen de descanso un día de cada cinco jornadas de trabajo. La idea se le había ocurrido a Costurina, al acabar la guerra el negocio empezó a prosperar poco a poco, el refugio se fue convirtiendo en posada a medida que la ciudad empezaba a rehacerse y dejaba a tras un largo periodo de miserias. Siguieron visitando la Carbonería pero ahora pagaban sus almuerzos, agradecidos por la ayuda inestimable que la boggan les había prestado en tiempos de necesidad. Casi sin darse cuenta Costurina se vio al frente de una cantina que cada vez tenía mas clientes, su fama como cocinera, su sonrisa infatigable y unos bonitos ojos azules ayudaron bastante en el proceso. Entonces no se permitió ni un minuto de descanso, si trabajaba de sol a sol era más por la necesidad que tenía de mantener la cabeza ocupada que por el deseo de hacer prosperar el negocio. Nicasia la dejó hacer, ella ocupó el sótano y empezó a trabajar en su taller. Ambas hadas tenían demasiadas cosas en las que no querían pensar, demasiados recuerdos que preferían dejar en un rincón y usaron el trabajo para cerrar sus heridas. Ninguna de las dos interfería en los asuntos de la otra a no ser que alguna solicitase ayuda, cosa que rara vez pasaba. Impusieron sus reglas: la ingeniera tendría total libertad en su reino subterráneo, sobre que el nunca se le harían preguntas ni se le impondrían condiciones, a cambio ella dejaría que la boggan ocupase el resto del enorme edificio para lo que quisiera. No se molestarían la una a la otra bajo ninguna circunstancia. Era un trato mas que razonable y además ella no tenía ningun otro sitio al que ir. La huraña nocker  nunca podría sustituir a su familia, ni lo pretendía, pero era la única que se había preocupado por ella. Costurina le estaba agradecida y no pensaba dejar sola a su protectora que por otro lado era un total desastre con las tareas domesticas mas sencillas y necesitaba una mano invisible que la ayudase a vivir con cierta decencia. Así fue como comenzaron a convivir, la cantina pasó a ser posada cuando se habilitaron dormitorios en los inmensos corredores vacíos. Los viajeros no tardaron en aclamar la Carbonería como la mejor posada de la Corte y ni siquiera el hecho de que se pusiera a raya a los alborotadores trabuco en mano, consiguió empañar su reputación. &lt;br /&gt;Fue entonces cuando pudo contratar a otros camareros, estableció las jornadas de descanso y comenzó a buscarse ratos libres a lo largo del día. Se aficionó a leer  y le dedicó tiempo a  perfeccionar unas dotes de repostera que la habían hecho famosa en toda la región, hasta el punto de que incluso en palacio solicitaban sus dulces con bastante frecuencia. La felicidad había vuelto a su vida y los recuerdos ya no le dolían tanto. &lt;br /&gt;Así que aquel día le tocaba descansar,  no se había levantado temprano y en lugar de desayunar en su habitación como hacía la mayoría de las veces se había dado un buen baño y había salido de la posada dispuesta a compartir la hora del desayuno con una buena amiga.&lt;br /&gt;Alcanzar al aldabón de la puerta verde era una tarea imposible incluso para el más alto de los boggan, una vez había intentado ponerse de puntillas y alcanzarlo con la punta de los dedos, pero solo logró sentirse ridícula. Estaba fuera de su alcance, así que dio un par de enérgicos tirones de la cadena que hacia repicar la campanilla dorada, al hacerlo pensó que lo mas seguro es que su amiga aun estuviese en la cama. No era ninguna madrugadora cuando tenía que trabajar, cuando decidía darse un descanso podía darle la hora del almuerzo en brazos del sueño. Una sonrisa traviesa acudió a los labios de Costurina, iba a ser muy divertido…&lt;br /&gt;La mirilla de la puerta se descorrió con un crujido de madera mal engrasada&lt;br /&gt;-¿Quién es?-Preguntó la voz adormilada de Rashid&lt;br /&gt;-Aquí abajo- Exclamó Costurina alejándose de la puerta unos pasos para que el muchacho pudiese verla- Hola Rashid.&lt;br /&gt;-Hola Costurina…¿Vienes a preguntar por alguien? Creo que Mesalina está durmiendo. &lt;br /&gt;-Me están esperando. ¿Me dejas pasar?&lt;br /&gt;Rashid cerró la mirilla y abrió la puerta, el muchacho iba vestido con una sencilla tunica blanca que se notaba que se había puesto a toda prisa y trataba de espantarse el sueño de los ojos, frotándose la cara sin mucho empeño. Costurina pasó al patio de Marsias , no se veía ni un alma, todo eran ventanas cerradas y silencio. &lt;br /&gt;-Ya va siendo hora de estar en pie ¿no crees? &lt;br /&gt;Rashid sonrió y se frotó la cabeza con un gesto perezoso&lt;br /&gt;-No para este tipo de negocio-Contestó el muchacho ahogando un bostezo al tiempo que arqueaba la espalda y estiraba los brazos con un movimiento lento y perezoso.&lt;br /&gt;La boggan abrió la cesta que llevaba colgada del brazo y le puso una magdalena en la mano al chico.&lt;br /&gt;-Anda ve desayunando, a ver si te espabilas. Voy a sacar a Mesalina de sus dominios.&lt;br /&gt;-Ve sin miedo, está en su habitación-Le contestó Rashid antes de morder la magdalena.&lt;br /&gt;Costurina conocía el camino y se alejó despidiéndose con la mano. &lt;br /&gt;En casa de Marsias todo era bastante caótico, a pesar de ser un burdel no tenía demasiadas habitaciones porque  preferían tender carpas de tul entre los árboles.  Era habitual que tanto a clientes como al personal les sorprendiese el día aun en sus labores. A primera hora de la mañana parecía que sobre el jardín hubiese caído una lluvia de cuerpos desnudos. Hadas de todas las razas y posición dormían placidamente, juntas entre los árboles.  La boggan se fue directamente a las habitaciones sin poder evitar un suspiro de desaprobación. El negocio del sátiro no la escandalizaba, pero no dormir en una buena cama le parecía una costumbre muy poco saludable.  &lt;br /&gt;Marsias y Mesalina eran los únicos del personal que usaban sus aposentos privados con regularidad, ambos tenían unas reglas muy similares. No trabajaban en sus respectivas habitaciones y las visitas, salvo contadas y selectas excepciones, no eran bienvenidas.  Ambos sátiros tenían unas ideas muy curiosas sobre la intimidad, eran muy reservados para cosas que el resto de las hadas consideraría terriblemente normales. Apenas nadie sabía que Marsias coleccionaba libros, al perecer tenía una nutrida biblioteca. Costurina sabía que debía ser cierto, Nicasia solía regalarle libros con frecuencia y Mesalina se lo había mencionado alguna vez, pero ni ella ni nadie habían visto al patacabra leer una línea. Por su parte Mesalina jamás dormía con los clientes, ni la suma mas jugosa conseguía hacerla cambiar de idea. En cuanto empezaba a amanecer se marchaba del jardín y se iba a su cama sola. “Hay que conservar parte del misterio” le había confesado una vez “recién levantada es muy difícil parecer encantadora”.&lt;br /&gt;Costurina llamó a la puerta del dormitorio de su amiga, no contestó nadie, ni siquiera cuando volvió a llamar con más energía. Giró el picaporte y para su sorpresa, la llave no estaba echada y la puerta se abrió con un suave crujido.  En ciertos cuentos, las habitaciones de las cortesanas son estancias fastuosas y esplendidas, llenas de lujo y exotismo. Mesalina no cumplía con este tópico poético. Era cierto que su habitación era amplia y daba a una gran terraza, pero las paredes estaban pintadas con un tosco color albero, y el techo dejaba las vigas al descubierto. El desorden reinaba por la habitación como si un pequeño torbellino se hubiese dedicado a abrir todos los armarios para esparcir  su contenido. Justo ante la puerta había un discreto tocador casi sepultado entre ropa abandonada, joyas y tarritos de contenido misterioso, la pequeña banqueta que reposaba ante el mueble no corría mejor suerte. Sobre el suelo, reposaban algunas de las carísimas prendas del ajuar de trabajo de la sátira, placidamente olvidadas junto a otras mucho más modestas.  &lt;br /&gt;La responsable de aquel desastre dormía a pierna suelta protegida por un sencillo dosel de tul carmesí, que colgaba de una de las vigas y caía sobre la cama ocultando en parte a su ocupante. Al verla Costurina entendió porque Mesalina ponía tanto empeño en mantener la privacidad de sus horas de sueño. Pese a que dormía desnuda, no era precisamente una visión de ensueño, estaba tumbada boca arriba con las manos sobre el estomago y las piernas separadas, roncando feliz como una criatura. La boggan no pudo contener la risa, acababa de descubrir un dato desconocido de su amiga. Se acercó a la cama con paso decidido y tiró de las sabanas. Mesalina se tumbó de costado con un sonoro resoplido y la ignoró totalmente. La camarera no quería ser brusca, pensó un momento y sonriendo se acercó a la oreja de su amiga.&lt;br /&gt;-Dujal acaba de llegar- Le susurró. &lt;br /&gt;Mesalina abrió los ojos de golpe y se incorporó con torpeza mientras su cabeza trataba de asimilar la noticia. Tardó unos segundos en fijar la vista en Costurina y darse cuenta de su presencia.&lt;br /&gt;-¿Qué haces aquí?-Le preguntó ahogando un bostezo&lt;br /&gt;-Es mi día libre y decidí hacerte una visita.&lt;br /&gt;La patacabra se desplomó sobre el colchón y se tapó la cara con las manos.&lt;br /&gt;-Sabes que aquí siempre eres bienvenida ¿pero tenias que venir tan temprano? Anda se buena y vuelve a la hora de almorzar, invito yo.&lt;br /&gt;-Eso supondría pasar la mañana sola y desperdiciar la mitad de mi día libre.&lt;br /&gt;Mesalina se tapó la cara con la almohada y ahogó un gruñido&lt;br /&gt;-¡Don del sol¡ Tienes suerte de que me toquen unos días de descanso…sino ahora mismo te tiraba por la terraza.&lt;br /&gt;-No creo que lo lograrás-Replicó Costurina divertida&lt;br /&gt;-Lo averiguaremos en otra ocasión, cuando esté algo mas despejada- La sátira se enrolló las sabanas alrededor de la cintura, estiro el cuerpo con la lenta pereza de los gatos y finalmente se puso en pie sin demasiadas ganas-Vale, yo voy a asearme un poco, tú mientras ve poniendo la mesa, a ver que apañamos de desayuno.&lt;br /&gt;La sátira desapareció tras una mesa y dejó a su amiga totalmente desconcertada. Paseó los ojos por aquel intolerable desorden ¿Dónde iba a poner la mesa? No había ni un solo mueble, que no estuviese totalmente cubierto de trapos y trastos, para Costurina aquello era como la antesala del infierno. Tras mucho dudar despejó una pequeña mesa que encontró abandonada en un rincón, totalmente cubierta de frascos de cristal vacíos que aun desprendían sospechosos aromas. Costurina los dejó todos en el suelo y sacó la mesa a la terraza, para poder desayunar al sol.  La boggan gruñó al contemplar la mesa a la luz del día, la superficie estaba intolerablemente sucia. Tras buscar un poco recogió del suelo lo que parecía un trapo usado, y tras invocar una suave lluvia sobre el mueble se puso a secarlo concienzudamente. El grito horrorizado de la sátira evitó que dejase el mueble inmaculadamente limpio.&lt;br /&gt;-¡Don del sol¡! Esa tunica es de raso y además de muy cara, es el regalo de un cliente muy importante ¡&lt;br /&gt;-¿De que tunica hablas? –preguntó la posadera &lt;br /&gt;-¡De la que tienes en la mano¡&lt;br /&gt;Costurina contempló el trapo y lo estiró con gestó asombrado.  Era una tunica pero la tela era tan escasa y el corte tan inverosímil que costaba creer que realmente fuese una prenda de ropa.&lt;br /&gt;-¿Qué se supone que tapa esto?&lt;br /&gt;-Nada- Contestó la sátira mirando desolada la prenda- Ahí está la gracia… en que no tapa nada.&lt;br /&gt;-Oh pues si todo su encanto es ese…yo puedo prestarte unas enaguas mias y te quedaran tan ridículas como esto.&lt;br /&gt;Las dos amigas se miraron un instante. Costurina desafiante con la tunica que Mesalina contemplaba perdida en sus propios pensamientos. Las dos hadas se miraron a los ojos un instante y la misma idea les pasó por la cabeza. Ambas dejaron escapar una sonora carcajada.&lt;br /&gt;-¿Me imaginas? &lt;br /&gt;-Creo que el único modo de que te tapasen algo sería que las usases de sombrero.&lt;br /&gt;Fiel a su idea de que la mejor manera de empezar el día era con el estomago satisfecho, Costurina había traído en la cesta suficientes magdalenas como  para alimentar a todo el burdel, de todas las clases y texturas. Además de una jarra llena de chocolate, media bizcocho de manzanas y nueces, un barra de pan, mantequilla y dos tipos de mermelada. El tamaño de la boggan era inverso a su apetito, la pequeña hada parecía ser toda estomago. Comía de un modo lento, haciendo galas de unos estupendos modales pero ella sola dio buena cuenta de una bandeja de magdalenas entera y dos tazas de chocolate. Mesalina ya no podía más cuando Costurina tras haber devorado un par de tostadas decidió que le apetecía probar el bizcocho.&lt;br /&gt;-¿Cómo es posible que aun tengas hambre?-Preguntó la sátira dejando su servilleta sobre la mesa. Ella ni siquiera tenía costumbre de desayunar, solía tomar un almuerzo ligero que por las horas casi era una merienda. El apetito de su amiga era algo que la fascinaba.&lt;br /&gt;-Nos espera un día duro, es mejor coger energías- Respondió tras apartar su plato con gesto satisfecho.&lt;br /&gt;-¿Cómo que un día duro? ¿Es que no vamos a dar una vuelta por el mercado como hacemos siempre?&lt;br /&gt;-Nada de eso, me apetece romper un poco la rutina y salir de la Corte para variar.  He pensado que podríamos hacer una excursión. Me gustaría coger flores para decorar el comedor de la posada.&lt;br /&gt;Mesalina contempló de reojo la colección de frascos vacíos que reposaban sobre el suelo.&lt;br /&gt;-Bueno estoy en mi descanso del ciclo y la verdad es que no me vendría mal ir a recoger algunos ingredientes, me saldría mas barato que ir al herbolario. ¿Cómo vamos a ir? Porque si tú idea es ir andando ahora mismo vuelvo a la cama.&lt;br /&gt;-¡No¡ Tengo que enseñarte algo estupendo. ¡Vamos a la puerta¡ &lt;br /&gt;Lo que Costurina quería enseñarle esperaba tranquilamente a la puerta del burdel, se trataba de un carro verde de paseo, de dos ruedas, llevaba al tiro a un pony robusto de color paja, con las crines cortas que esperaba tranquilamente comiéndose la hiedra de la pared.  La boggan se acercó al animal resplandeciente de felicidad y le palmeó la cabeza.&lt;br /&gt;-¿Te gusta? Me lo ha regalado Nicasia.&lt;br /&gt;-¿Ella? –Mesalina torció la boca sin tratar de disimular su desagrado-No la hacía tan generosa&lt;br /&gt;-No se te ocurra hablar mal de Nicasia delante mía-Advirtió la boggan en un tono repentinamente seco-Nunca he entendido que tienes contra ella, puede que no tenga un carácter fácil, pero es buena a su manera. Tu solo has visto la fachada.&lt;br /&gt;La sátira resopló y se mordió los labios para no hablar.  Detestaba el modo en que la ingeniera trataba a Marsias. No se le escapaba como la miraba el sátiro, miradas encendidas que desbordaban cariño. No le cabía la menos duda de que sátiro amaba a la peliblanco como no había amado a nadie jamás, se daba cuenta en los pequeños gesto cariñosos que tenía con ella. Pero Nicasia era otra historia, en sus ojos solo había hielo, jamás se encendían, jamás demostraban nada, jamás hacia un gesto de acercamiento. Parecía que en su corazón no había sitio para los sentimientos y Mesalina la odiaba porque estaba seguro de que a Marsias aquella frialdad le hacía dañó. Le costaba mucho trabajo creer que la ingeniera albergase esos buenos sentimientos de los que hablaba Costurina, pero sabia que una mala réplica podía echar el día a perder y prefirió guardarse las palabras.&lt;br /&gt;-¿Hay algún motivo para el regalo o siempre es así de desprendida?-pregunto tratando de sus palabras no sonasen demasiado venenosas.&lt;br /&gt;-Fue el aniversario de mi primer día de sol- Respondió sin dejarle de hacerle cariños al pony-Ya sabes que siempre me regala algo.&lt;br /&gt;-Pensé que solían ser cacharros mecánicos, muñecas y cachivaches de los que hace ella.&lt;br /&gt;-Normalmente lo son, pero dice que a ver si empiezo a salir de la Corte. Y bueno…¿Nos vamos de excursión o no?&lt;br /&gt;-Nos vamos- Contestó con una sonrisa-Voy a coger un par de cosas y vuelvo ahora mismo.&lt;br /&gt;Mesalina volvió a entrar en el burdel y al cabo de un rato salió con un viejo capazo de mimbre y un paquete bastante grande metido en una funda de cuero relucientemente nueva&lt;br /&gt;-¿Y eso?-La boggan estiró el cuello sin poder reprimir su curiosidad.&lt;br /&gt;-Ya lo sabrás-Contestó la sátira metiendo las cosas en el carro-Venga coge la riendas y vamos a ponernos en marcha.&lt;br /&gt;Tardaron muy poco en salir de la Corte, hacía un perfecto día de sol. Tras consultar la lista de ingredientes de Mesalina decidieron acercarse al bosque, estaban en temporada para recoger unas setas llamadas “uñas de troll” que la sátira necesitaba para sus potingues. Solían crecer bajo las piedras, cerca de los arroyos. A Costurina el sitio le daba igual mientras hubiese flores. Aprovecharon buena parte del trayecto para ponerse al día de los cotilleos de la Corte. Solía competir por ver cual de las dos conocía la noticia más jugosa, posadas y burdeles son lugares excelentes para soltar la lengua, aunque Mesalina casi siempre llevaba las de ganar y esta vez no era ninguna excepción. Finalmente llegaron al arroyo. Costurina dejó suelto al pony para que pastase a sus anchas y las dos cogieron sus respectivos capazos. &lt;br /&gt;Decidieron parar cerca del molino, en aquella zona aun había bastante ajetreo ce carros y viajeros y no sería necesario adentrarse demasiado en el bosque. No era buena idea hacerlo, el invierno había sido duro y había vuelto audaces a los lobos, que por primera vez en años habían bajado de la montaña hasta el mismo valle. Por si los lobos pareciesen poca amenaza, otros habitantes del bosque también habían pasado hambre y estos últimos tenían menos escrúpulos que los lobos. De todos modos el paisaje allí era perfecto para una pequeña acampada; bajo unos densos almendros cuajados de flores blancas el arroyo ensanchaba su cauce y saltaba alegre entre las ruedas del molino salpicando con el agua del deshielo los primeros narcisos, que ya doblaban sus tallos bajo el peso de sus elegantes cabezas amarillas. Las hadas cogieron sus capazos y empezaron con su tarea. Al cabo de un rato Costurina tenía Narcisos de sobra para alfombrar varias habitaciones y se prefirió coger algunas varas de almendro, Mesalina no parecía tener la misma suerte, bajo las piedras solo encontró musgo y al levantar un tronco muerto, un montón de niscalos la saludaron temblorosos. Las “uñas de troll” brillaban por su ausencia.&lt;br /&gt;-Bueno-Gruñó cortando las setas- Al menos esta noche podremos hacernos una tortilla. No entiendo que ha pasado, el año pasado este sitio estaba lleno.&lt;br /&gt;-Tal vez se te han adelantado-Aventuró Costurina dejando su capazo rebosante de flores en el suelo.&lt;br /&gt;-Lo dudo, esas setas no se comen y para aprovechar sus propiedades afrodisiacas hace falta un proceso de destilación muy largo. No sé para que iba a  quererlas nadie. Lo que pasa es que la última vez vine a buscarlas con Dujal,  ni te imaginas como se agradece un buen olfato para ciertas cosas.&lt;br /&gt;-Si que me imagino, respecto a Dujal soy capaz de imaginarme muchas cosas –Respondió atando un haz de varas de almendro.&lt;br /&gt;Mesalina se mordió los labios, había elegido un mal tema de conversación.&lt;br /&gt;-Costurina…si te molesta que Dujal venga a buscarme, le diré de deje de hacerlo…No me gustaría que el gato nos distanciara.&lt;br /&gt;La boggan dejó sus labores y se arrojó a los brazos de la sátira con tal ímpetu que ambas hadas rodaron por el suelo, la sátira se vio de repente metida en un torbellino de besos y flores aplastadas  faltó muy poco para que las dos acabasen en el agua.  &lt;br /&gt;-¿Qué esto de besuquearme gratis?-Digo la sátira medio ahogada por la risa-Señorita yo para el cuerpo a cuerpo tengo una tarifa.&lt;br /&gt;-Espero que el almuerzo que he traído sea paga suficiente, porque el monedero me lo he dejado en casa.&lt;br /&gt;Los giros habían desecho las trenzas de la posadera. Para las jornadas de trabajo solía recogerse el pelo con única trenza, gruesa y larga, porque era mas cómodo para el trabajo, pero los días de descanso, en un pequeño gesto de coquetería se hacía dos. Ahora una cascada de pelo rubio la cubría por completo, salpicada de hojas, briznas de hierba y pétalos amarillos. Mesalina se quedó muda de asombro. Nunca había visto la melena de Costurina suelta, la cubría por completo, como un traje dorado. La boggan se pasaba los dedos entre los cabellos tratando de quitarse todo lo que se le había quedado enredado. Tratando inútilmente de arreglar aquel desastre&lt;br /&gt;-¡Don del sol¡ ¿Cuánto hace que no te cortas el pelo?-preguntó la sátira cuando se recuperó del asombro&lt;br /&gt;-Desde que murieron mis padres, nosotros, los boggans, hacemos el luto así-Dijo agobiada, sus ojos azules temblaron a punto de desbordarse en lágrimas.&lt;br /&gt;-Desde la guerra…pero eras una cría…dios cunado lo llevas recogido no parece tan largo.&lt;br /&gt;-Uso un hechizo-Gimió Costurina tirándose del pelo-Por eso me hago las trenzas. Tengo unas horquillas especiales y así no me arrastra por el suelo, ni pesa. No te imaginas lo molesto que es esto.&lt;br /&gt;-¡Deja de darte tirones! &lt;br /&gt;Mesalina fue el carro y volvió con su bolsita de viaje, tras hurgar un poco  en su interior sacó peine de hueso con un gesto de triunfo.&lt;br /&gt;-Vamos a arreglar este desastre-Dijo cogiendo un mechón de pelo de su amiga-¿Por qué no te lo cortas aunque sea un poco? Tus padres no te lo tendrían en cuenta.&lt;br /&gt;La boggan se secó los ojos.&lt;br /&gt;-No es por solo por mis padres, los he echado de menos cada día. Nicasia no es una persona fácil, el cariño no es lo suyo. &lt;br /&gt;-¿De verdad?-Mesalina sacó una ramita seca de entre un montón de cabello rubio-¿Por que será que no me sorprende?&lt;br /&gt;-No seas cruel, lo intenta. Siempre se acuerda de mis “días del sol”,  se preocupó de que no me faltase nada, nada material. Pero nunca me ha dado un abrazo. Cuando tenía pesadillas se quedaba sentada al borde de mi cama y me decía que no me asustase pero ni me tocaba. A veces me leía cosas hasta que me dormía, pero me leía lo primero que pillaba. Una vez me leyó un tratado de magia geomántica. No sé como viviría antes de la guerra pero siempre he tenido muy claro que dentro de Nicasia hay algo terriblemente roto, y lo de Manx no la ayudó nada. &lt;br /&gt;Pero me acostumbré ¿sabes? Me acostumbré y salí adelante. Y cuando creía que podía cortarme el pelo y empezar a vivir por apareció Dujal y me enamoré como una idiota-Costurina dio un respingo-¡Hey eso duele¡&lt;br /&gt;-Lo siento-Se disculpó la sátira concentrada en sus labores de peinado-Menudo enredo tienes aquí. ¿Y que tiene que ver Dujal con tu pelo?&lt;br /&gt;-Que Dujal me dio dos besos y yo me creí que estaba enamorado. Él me advirtió que no me hiciese ideas equivocadas pero creí- la boggan sollozó-Creí que con el tiempo el también me amaría, creí que al final se quedaría conmigo. Lo metí en mi cama como una tonta. Y Dujal es Dujal. Solo se quiere a si mismo.  Cuando se fue me dí cuanta de que aun echaba de menos que alguien me quisiera, aun necesito que alguien me quiera. No puedo cortarme el pelo. No estoy lista para olvidar.&lt;br /&gt;-Te advirtió- Dijo Mesalina tras un suspiro de resignación-Sé que no es excusa, pero si te sirve de consuelo no creo que actúe de mala fe. Tampoco quiero excusarlo, simplemente no está en su naturaleza atarse a la cama de nadie.&lt;br /&gt;-¿Ni siquiera a la tuya?-Preguntó Costurina secándose los ojos&lt;br /&gt;-¡Los hados me libren! No te voy a decir que no me gusta para un rato  - La patacabra dividió la melena de su amiga en dos y empezó a trenzar una de las mitades- Pero él y yo nos parecemos demasiados, él no quiere arrimarse a nadie demasiado tiempo y a mi no me apetece tener a nadie pegado a mis faldas&lt;br /&gt;-Dicho así parecéis la pareja ideal.&lt;br /&gt;-Nada de eso, somos demasiado iguales. Acabaría en fracaso y no me gusta fracasar en nada.&lt;br /&gt;Mesalina necesitó un buen rato para acabar de trenzar la interminable melena rubia y aun así cuando terminó descubrió desolada que las trenzas arrastraban por el suelo. Costurina se limitó a encogerse de hombros con resignación y ha enrollarse parte de las trenzas formaban dos curiosos moños que le daban un curioso aire de princesa de tiempos remotos.&lt;br /&gt;-No creo que encontremos tus horquillas entre las flores ¿no te pesa la cabeza?&lt;br /&gt;-Estoy acostumbrada-La boggan había perdido todo el buen humor de golpe, intentaba parecer tan feliz como  antes, pero hablaba en un forzado tono monocorde y hasta los ojos se le habían apagado. &lt;br /&gt;La sátira no quería llevarse la tristeza de vuelta a casa, se fue hasta el carro y sacó el bulto envuelto en cuero. Conocía demasiado bien a su amiga como para no saber que la curiosidad sería mucho más fuerte que sus ganas de lamentarse. No se equivocó, Costurina le lanzó una mirada fugaz, encendida de curiosidad y luego trató de disimular su interés fingiendo que buscaba sus desaparecidas horquillas entre la hierba. Mesalina ocultó una sonrisa de satisfacción y le tendió el paquete a la posadera.&lt;br /&gt;-Mi regalo de tu “día del sol”-Dijo mientras le tendía el paquete&lt;br /&gt;La boggan la miró sorprendida. Era un paquete alargado, no demasiado grueso, por la forma le resultaba imposible hacerse una idea de que podía ser.&lt;br /&gt;-La mejor manera de que lo averigües es abriéndolo-Fue su respuesta&lt;br /&gt;Costurina no se hizo de rogar, soltó los dos pequeños cierres de madera y desenrolló el cuero, tan finamente curtido y tan suave que parecía una tela oscura. Algún artesano especialmente hábil había perfumado la piel  con un discreto toque a sándalo. Cuando desenrolló el paquete salió a la luz un precioso arco corto, tallado en una única pieza de hueso gris y pulido hasta conseguir arrancarle al material un precioso brillo. Era un arma esplendida, ligera y calibrada, con un discreto tallado en las puntas. Un carcaj con veinte flechas completaban el regalo. La posadera necesito un momento para reaccionar, salvo los cuchillos de su cocina nunca había sostenido un arma en sus manos, no entendía el porqué de un regalo como aquel.&lt;br /&gt;-¿A que viene esto?-Acariciaba el hueso con la punta de los dedos, tan fascinada como extrañada.&lt;br /&gt;-Es un hueso hecho con parte de la costilla de un leviatán-Aclaró Mesalina-Me lo regaló un marinero hace mucho tiempo y nunca lo he usado, creo que a ti te hará mejor servicio que mi.&lt;br /&gt;-¿A mi?-Costurina no entendía nada-No veo como…&lt;br /&gt;-Porque eres demasiado inofensiva. No te lo tomes a mal pero nosotras necesitamos dientes y garras más que cualquier macho, el mundo es cruel para nuestro sexo. &lt;br /&gt;-¿Crees que esto me dará mas seguridad en mi misma?&lt;br /&gt;-Creo que te divertirá. Necesitas algo que te saque de tus cacerolas y tus labores domesticas. Algo más contundente que recoger flores.&lt;br /&gt;-Me gusta recoger flores-Protestó la boggan.&lt;br /&gt;-Y no seré yo quien te lo impida, pero nunca está de más tener otras vías de escape…&lt;br /&gt;Costurina meditó un segundo las palabras de su amiga. Una enorme sonrisa le iluminó la cara&lt;br /&gt;-¿Me enseñas?&lt;br /&gt;-¿Yo? No soy ningún portento y tú tienes una experta en casa.&lt;br /&gt;-No creo que Nicasia tenga tiempo ni paciencia para enseñarme…&lt;br /&gt;-Nunca llegué a probar ese arco…busquemos algo que sirva de diana- Mesalina no estaba por la labor de hacerse rogar.&lt;br /&gt;Eligieron el tronco seco de un chopo como blanco de sus prácticas de tiro, estaba lo bastante lejos del camino como para no tener que preocuparse por las flechas perdidas, pero sin adentrarse demasiado en el bosque. Mesalina era buena tiradora, era habitual que los niños de Fuegovivo hiciesen competiciones de de tiro, poner la flecha contra la cuerda y sentir la tensión de la cuerda en los dedos le trajo buenos recuerdos. La flecha silbó al salir disparada y acertó casi en el centro de la diana, después le pasó el arma a su amiga y tras explicarle la postura básica y los trucos imprescindibles para no hacerse daño, la dejó tirar. Los primeros intentos acabaron con el proyectil tristemente caído a sus pies, cuando por fin logró disparar algunos se perdieron entre los árboles pasando de largo la diana. La boggan no se dejó llevar por desaliento, pasaron bastante rato practicando, comieron bajo los árboles. El tiempo, que siempre se pone en contra de los que se divierten, pasó volando y muy a su pesar las dos amigas tuvieron que emprender el regreso mucho antes de lo que les hubiese gustado.&lt;br /&gt;De vuelta a su cocina, Costurina dejo el capazo lleno de flores sobre la mesa con desgana, aquella mañana, mientras preparaba la comida para la excursión, pensaba en lo estupendo que sería dedicar las ultimas horas de día a hacer pequeños ramos de flores. Pero ahora la idea ya no le parecía tan atractiva, volvió a sacar el arco de su funda y lo contempló encantada. Le dolían los dedos y estaba bastante segura de que acabarían por salirle ampollas, aunque la verdad es que no le importaba demasiado. Recordó que en un rincón de la despensa había una vieja diana de madera, muy machacada por el uso. Seguramente sería de Nicasia, pero hacia siglos que nadie la usaba y la boggan estaba bastante segura de que a la ingeniera no le importaría que la usase. Fue a recogerla y la colgó de la pared del patio. Aun quedaba algo de tiempo antes de que oscureciese por completo.&lt;br /&gt;Las dos primeras flechas chocaron contra la pared, la tercera estuvo a punto de clavarse en el borde de la diana, Costurina dio un pequeño saltito de triunfo, recogió la flecha, respiró hondo y se concentró en el maltratado disco de madera, mirando el circulo de pintura desconchada que ocupase en el centro como si no hubiese otra cosa en el mundo. Soltó la cuerda, la flecha silbó cortando el aire y se clavó en la diana, muy cerca del centro.&lt;br /&gt;A sus espaldas sonó un aplauso. La posadera se dio la vuelta tan sobresaltada e inquieta como si la hubiesen pillado desnuda en la bañera. Nicasia aplaudía, llevaba puesto su mandil de cuero y la camisa remangada hasta los codos. Costurina no tenía ni idea de cuanto tiempo podía llevar mirando, se había centrado tanto que lo demás simplemente había desaparecido, y ahora bajo la gélida mirada de su tutora, con el arco en la mano se sentía estupida, totalmente fuera de lugar.&lt;br /&gt;-Excelente disparo- Nicasia solo ponía énfasis a sus palabras cuando estaba enfadada, era imposible saber si hablaba en serio o se burlaba de ella. &lt;br /&gt;-Estas de broma-Dijo asombrada, involuntariamente escondió el arma a sus espaldas.&lt;br /&gt;La ingeniera se acercó y la boggan no pudo dejar de asombrarse, ¿Cómo era posible que antes no hubiese escuchado el tap, tap metálico de sus pasos?¿Tan concentrada estaba?&lt;br /&gt;-No era broma.¿Me dejas el arco?&lt;br /&gt;Costurina se lo tendió con un mano temblorosa, sin comprender porque estaba tan nerviosa. Nicasia lo admiró en silencio un segundo, con esa sonrisa discreta que sus labios rojos dibujaban cuando algo le gustaba. Puso una flecha contra la cuerda y el disparo acertó con tal certeza en el blando que la posadera se sintió profundamente humillada, parecía tan sencillo cuando lo hacía la peliblanco.&lt;br /&gt;-Un arma excelente-Murmuró Nicasia casi como si hablase sola, después subió el tono-¿Sabes que esa diana era de tu padre? Él me enseñó a disparar.&lt;br /&gt;Los ojos de la boggan se abrieron como platos.&lt;br /&gt;-¿Mi padre era arquero?-Preguntó asombrada-No lo sabía&lt;br /&gt;-Tu padre era el mejor tirador de la Corte ¿A que te crees que fue a la guerra?¿a hacer pan?&lt;br /&gt;-Bueno era panadero-murmuró confusa-Nunca hablaba de la guerra.&lt;br /&gt;La nocker la contempló un momento, pareció a punto de decir algo, pero la frase murió en sus labios. En lugar se hablar volvió a tenderle el arco.&lt;br /&gt;-Vuelve a intentarlo.&lt;br /&gt;Costurina obedeció, la ingeniera se colocó a sus espaldas y le agarró el brazo izquierdo. Parecía que tenía las manos hechas de cuero viejo y tenia los dedos fríos. A la boggan el corazón le dio un vuelco.&lt;br /&gt;-Mantén firme este brazo-Le aconsejó Nicasia- No aflojes el codo en ningún momento. &lt;br /&gt;La flecha no acertó el centro de la diana pero se quedo a muy poco. La boggan soltó una carcajada y Nicasia volvió a aplaudir.&lt;br /&gt;-Ya está muy oscuro para seguir con esto, pero si quieres otro día podemos seguir practicando.&lt;br /&gt;-¿De verdad me enseñarías?-Preguntó Costurina casi no se podía creer lo que estaba oyendo.&lt;br /&gt;-¿Por qué cojones no iba a hacerlo? A tu padre le hubiese gustado-Respondió Nicasia volviendo a su habitual tono brusco ¿Me necesitas para algo mas? Si no me necesitas me voy a mi cuarto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, no vete. Guardaré la diana hasta el próximo día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nicasia se marchó sin decir nada mas y la posadera descolgó la diana de la pared. Había pertenecido a su padre, acarició las cicatrices que las prácticas de tiro habían dejado sobre la madera, algunas de aquellas marcas eran de su padre, que era algo más que un simple panadero. Su padre que tenía bajo su mando un batallón de arqueros, su padre que murió y la dejó sola. Dejo la diana en la pared. &lt;br /&gt;Tal vez no tan sola&lt;br /&gt;Costurina llamó delicadamente a la puerta de Nicasia y asomó la cabeza con cierto reparo. La ingeniera estaba sentada tras su mesa, garabateando unas cuentas. &lt;br /&gt;-¿Podrías hacerme un favor?&lt;br /&gt;-¿Qué ocurre?-Preguntó sin levantar la vista.&lt;br /&gt;La posadera se pasó la lengua por los labios con un gesto nervioso, se quedó en silencio un segundo y por fin reunió valor. La decisión estaba tomada y tenía la certeza de no estar equivocándose, le daba algo de miedo como pudiese reaccionar su tutora, pero si se quedaba callada nunca lo sabría.&lt;br /&gt;-¿Podrías cortarme un poco el pelo?- La voz le tembló al hacer la pregunta.&lt;br /&gt;Nicasia alzó la vista del cuaderno y le lanzó una larga mirada inquisitiva, en la que no faltaba cierta sombra de sorpresa.&lt;br /&gt;-¿Estas segura?&lt;br /&gt;-Solo un poco, creo que va siendo hora. Pero solo podré si lo haces tu.&lt;br /&gt;Nicasia se le señaló una banqueta.&lt;br /&gt;-Súbete ahí y vete soltando el pelo. Voy a por un peine y unas tijeras.&lt;br /&gt;Ninguna de las dos dijo nada. En la habitación solo se escuchaba el chasquido de las tijeras. Al terminar Costurina se rehizo las trenzas, el pelo ya no le arrastraba y al recogerlo se le quedó a un palmo del suelo. La boggan se acercó a su tutora y le puso un grueso mechon dorado en la mano.&lt;br /&gt;-Es un regalo para ti-Le dijo&lt;br /&gt;Nicasia acarició el regaló y se rascó la coronilla con ese curioso gesto incomodo que solía hacer cuando no sabía que decir. Costurina sonrió y sin pensarselo dos veces le soltó un beso en la mejilla. La peliblanca se quedó inmóvil un momento, tensa como si ella misma fuera la cuerda de arco a punto de romperse. Despues abrazó a la boggan.&lt;br /&gt;-Me alegro por ti- Le dijo.&lt;br /&gt;-¿Y tu? ¿Te dejaras crecer el pelo algún día?&lt;br /&gt;Nicasia negó con la cabeza.&lt;br /&gt;-Aun no-Contestó con la voz rota mientras apretaba un poco mas el abrazo sobre su protegida&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-3908442070500167130?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/3908442070500167130/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=3908442070500167130' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/3908442070500167130'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/3908442070500167130'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/02/el-duelo.html' title='El duelo'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-8427693562456878448</id><published>2010-02-11T10:31:00.000Z</published><updated>2010-02-11T11:43:29.296Z</updated><title type='text'>Se me pasa el arroz</title><content type='html'>O eso sostienen las amistades que quieren hacerme madre (en el buen sentidoooo)Pero si se me pasa el arroz siempre podremos comer fideos. Hace 11 años que escucho la misma cancion para autofelicitarme...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/J_1PAx5Ycwo&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/J_1PAx5Ycwo&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A por otros 32&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-8427693562456878448?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/8427693562456878448/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=8427693562456878448' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/8427693562456878448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/8427693562456878448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/02/se-me-pasa-el-arroz.html' title='Se me pasa el arroz'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-8486244475199871871</id><published>2010-02-03T20:49:00.001Z</published><updated>2010-02-03T20:54:35.165Z</updated><title type='text'>Inauguramos “La Carbonería”</title><content type='html'>Inauguramos “La Carbonería”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno pues ya estamos en marcha con los trabajos del master, y la verdad es que son muchos. Pero al menos tengo que escribir un montón y de eso por cojones algo aprenderé. He decidido que iré colgando los trabajos de clase en el otro blog&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://elrincondelacarboneria.blogspot.com/&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me viene bien porque escribir siempre sobre la misma temática me aburre un poco y así de cuando en cuando cambio el chip y me fuerzo a intentar otras cosas, que no solo de hadas viven las locas majaras. En breve tengo pensado colgar cuatro relatos que están ya casi, casi:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ódiame- Un relato de desamor algo cabrón, es que menos me ha gustado escribir. Quería hacer que encajase mas con la tónica de lo que suele escribir la gente en el master.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dejas sin palabras- Un relato en clave de humor, sobre un curioso trío ¿amoroso?. Un pequeño homenaje al humor descabellado que tanto me gusta leer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kepchup- Usando la estructura de los relatos de Guy de Maupassant, es un historia que está entre el relato negro y el humor macabro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que dejo atras- Un intento de relato de  terror,es un modesto spin off de “Apocalipsis Z”  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ahora os dejo con lo primero, un microrrelato de prosa poética (que no poesía). Tambien hay que escribir poesía para el master pero eso si que no lo pienso colgar, conozco de sobra bien mi capacidad para el ripio y os apreció demasiado para daros a leer eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto no quiere decir que abandone “La Corte”, de hecho tengo una sorpresa para San Valentín. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que disfrutéis mis paridas&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-8486244475199871871?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/8486244475199871871/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=8486244475199871871' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/8486244475199871871'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/8486244475199871871'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/02/inauguramos-la-carboneria.html' title='Inauguramos “La Carbonería”'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-6032222483200851471</id><published>2010-01-25T02:17:00.000Z</published><updated>2011-10-02T22:55:52.757+01:00</updated><title type='text'>Esto va a ser la crisis de los treinta (y pocos)</title><content type='html'>A ver como os cuento yo esto sin parecer gilipollas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando comencé a escribir este blog, hace casi dos años, no tenía nada especial en mente. Llevaba mucho tiempo escribiendo; relatos, cuentecillos, partidas de rol…chorradillas varias...Simplemente lo hacía porque me gustaba. Nunca me planteé algo mas allá de pasar un buen par de ratos dando forma a lo primero que se me pasaba por la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día me puse a contarle mis batallitas de jugadora de rol a una amiga, yo tenía un universo propio creado a fuerza de partidas  y un puñado de relatos cortos escritos en momentos de aburrimiento. Le pasé algunos de estos relatos y le gustaron. Fue entonces cuando, más por ella que por mí, me propuse escribir mi primera historia larga. Apenas llegaba a las treinta paginas y pero me enganchó a escribir, me sentía cómoda y el hecho de que alguien lo leyese me daba alas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidí crear el blog y para mi sorpresa tuvo un éxito relativo que me animó bastante, entonces no me daba cuenta pero estaba naciendo algo más grande de lo que llegué a imaginar jamás y me estaba picando el gusanillo de la escritura de un modo peligroso. Empezaron las noches en vela, las horas pensando que sería lo siguiente y también empecé a darme cuenta de que algo fallaba, no lo estaba haciendo bien…un escritor es como un arquitecto; en su cabeza puede haber un edificio muy hermoso, pero si no es también un buen albañil y sabe como debe colocar los ladrillos va de culo. Y sinceramente mis ladrillos eran penosos. Había algo que no acaba de encajar pero no sabía que era, y no tenía ni idea de que hacer ¿Debía taparme los ojos y seguir haciendo mi edificio ruinoso? ¿Debía parar y tal vez olvidarlo para siempre? Fue una mala época, varias amigas muy queridas para mi dejaron de pasarse por el blog por problemas personales realmente serios y como las desgracias nunca vienen solas (las muy hijas de puta) mi situación laboral era una autentica mierda. Me sentía perdida. La frustración de descubrir que era una escritora mediocre, que lo que estaba haciendo era más grande que yo y que este año de esfuerzo no iba a ninguna parte estuvo a punto de poder conmigo. No sabéis la de veces que he estado tentada de mandarlo todo a la mierda. Escribir es algo agotador y solitario que consume mucho tiempo y energía. Era casi masoquista seguir a ese ritmo porque ya ni siquiera me hacía feliz.&lt;br /&gt;Era hora de acabar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A finales de verano estaba destrozada. Soy partidaria de que la procesión vaya por dentro, casi nunca cuento nada que no sea alegre o positivo. Mis problemas son míos y no veo la necesidad de poner a nadie en el compromiso de cargar con ellos. Además esta “neura de escritor” me avergonzaba terriblemente ¿Qué iba a contar? “¿Estoy triste porque soy una pésima escritora y creo que he estado perdiendo el tiempo?” No podéis negar que suena ridículo. No había escrito en meses, ni ganas. Tal vez si mi tío no me hubiese hablado del master en creación literaria que ofertaba para este año la universidad de Sevilla y mi madre no me hubiese animado a hacerlo, ahora mismo tendría el blog cerrado. Tenía tiempo, tenía el dinero, no hacia falta consultarlo con la almohada, era el último tren, solo quedaba subir o convertirme en una Penélope cualquiera al borde del anden. Pague una carisíma matricula y renuncié a quedarme en la cama los sábados por la mañana…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿La verdad? La cosa no era lo que esperaba, los profesores nos mandaban escribir, pero no se leían ninguno de los trabajos, la mayoría de las clases eran una tomadura de pelo académica mal coordinada, llevada por gente que solo estaba interesada en salir del paso y quitarse de en medio. Los únicos consejos que escuchabas eran los de tus compañeros, gente maravillosa, llenos de talento y ganas. Recuperé el gusanillo pero ninguna clase me servía para resucitar el cadáver que era “La Corte de los Espejos”. Estaba por dejarme morir en el sofá y llorar mas que una tonta. Tuvo que venir un gallego desdé el frío norte a abrirme los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro día estuvo en Sevilla Manuel Loureiro, autor de “Apocalipsis Z” y dejó dicho que estaría en el vestíbulo de su hotel a las 9:30 dispuesto a tomarse una cerveza con cualquiera que apareciese por allí. Ismael se emocionó, él adora el libro y quería conocer a ese tío como fuese. La verdad es que me atrajo la idea, era un tipo que había empezado como yo, escribiendo un blog (solo que el suyo había triunfado como la Coca Cola y que él si sabe escribir), así que no tuvo que rogarme mucho, nos presentamos en el hotel. Esperaba mucha gente, una especie de firma de libros, algo de mucho follón, a fin de cuentas este señor ha vendido más ejemplares de su libro que el último premio Planeta. Pues no, de hecho literalmente éramos cuatro gatos, eso si, cuatro gatos la mar de simpáticos. Y Manuel Loureiro es super majo, una de esas personas que disfruta hablado y escuchando. Nos contó miles de cosas y nosotros a él. El caso es que en algunas cosas que contó me di cuenta de que no estaba tan sola como pensaba: lo de trasnochar para escribir, lo cansado que llega a ser, pasarse las horas encerrado en tu propio mundo delante del ordenador a base de cafeína… podía entender aquello. Me gustó mucho la experiencia porque sin que él se lo propusiese volvió a encenderme la bombilla. Recuperé la emoción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viernes pasado los alumnos nos levantamos en armas y le cantamos las cuarenta al director del curso para que se pusiesen las pilas y le dieran algo de nivel a las clases. “La Corte de los Espejos” será mi proyecto para el master, haré un buen esquema, reescribiré la línea temporal. Creo que puedo resucitarla. Al menos me veo con ánimos para intentarlo. Es más que probable que esta novela nunca llegue a ninguna parte, que nunca se publique (muy posible) o que se publique y pase sin pena ni gloria…¿Qué importa? Al menos estará hecha. Luego plantaré un hijo y tendré un árbol (creo que era así)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todos modos gracias a los que seguís ahí. Porque sin vosotros yo habría cerrado el tenderete para siempre hace tiempo. No sé cuantos sois y no me importa. Somos cuatro gatos, pero muy bien avenidos. No hace falta más.&lt;br /&gt;Y gracias Manuel, es mas que posible que nunca leas estas líneas, da igual. Gracias igualmente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/?action=view&amp;amp;current=21962_260924479581_648529581_327944.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img style="width: 379px; height: 267px;" alt="Photobucket" src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/21962_260924479581_648529581_327944.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-6032222483200851471?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/6032222483200851471/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=6032222483200851471' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/6032222483200851471'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/6032222483200851471'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/01/esto-va-ser-la-crisis-de-los-treinta-y.html' title='Esto va a ser la crisis de los treinta (y pocos)'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/th_21962_260924479581_648529581_327944.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-2010639198894301308</id><published>2010-01-20T18:20:00.000Z</published><updated>2010-01-20T19:05:08.168Z</updated><title type='text'>Que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son...</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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Esto hace que me despierte frustrada a mas no poder porque me encanta soñar y antes soñaba como una descosida, cosas que recordaba al despertarme, que me alegraban el día y a veces hasta servían de inspiración a la hora de plantarte a escribir. Últimamente sueño poco y siempre se me jode el invento de un modo u otro y lo de esta mañana ya no tiene ni nombre:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Yo caminaba por una serie de patios mudéjares que se parecían sospechosamente al vestíbulo de el Museo de Artes y Costumbres Populares (últimamente no desconecto del curro ni soñando) hasta que llegue a uno que tenía en una esquina una de esas enormes tinajas de aceite antiguas donde quepo yo, mi ordenador portátil y víveres para una semana. Había cola delante de la tinaja, no muy larga, pero bueno había un grupo de gente disfrazada con las más diversas pintas, como si aquello fuese una convención de cosplay. Había de todo, desde gente disfrazada en plan montaraz de “El señor de los Anillos” hasta otros con armaduras futuristas muy curradas. Incluso había un chaval canijo con un taparrabo tipo Manowar al que todo el mundo miraba aguantándose la risa. El caso era que uno a uno saltaba dentro de la tinaja y desaparecían. ¡La tinaja era un portal a otras dimensiones¡ Con ella podías viajar a cualquier mundo imaginable a vivir aventuras de toda índole. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Esperé mi turno con impaciencia, curiosamente no iba disfrazada, pero llevaba una falda muy larga que tengo por estrenar…Quería ir a &lt;st1:personname productid="la Corte" st="on"&gt;la Corte&lt;/st1:personname&gt; de los Espejos, a conocer a mis personajes en carne y hueso, mientras la gente iban saltando a la vasija yo me preguntaba que haría cuando estuviese allí ¿Me dejaría engañar por Dujal?¿Escucharía uno de los cuentos de Isma´il?¿Tal vez DamaMirlo me miraría con sus ojos que todo lo ven y me regalaría una de sus enigmáticas frases? ¿Podría pagarme un ratito con Marsias? ¿O vivir un peligroso encuentro con Willhem o Patrick? Me sudaban las manos de la emoción. Por fin me toca, subo por la escalerilla de mano hasta la boca de la vasija, salto y, horror, me quedo atascada, no puedo mover las piernas. Trató de salir o de entrar, la arcilla empieza a resquebrajarse. Los que están detrás de mi en la filan me miran con odio pero no hacen nada y la tinaja va a romperse y soy incapaz de mover piernas. Estoy atrapada y me entra el pánico. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Me despierta el ruido de un taladro eléctrico, abro los ojos…Mierda ya no viajo a ningún extraordinario mundo de fantasía, no puedo mover las piernas porque mis gatas, Sabbath y Parches están durmiendo encima mía y no me dejan moverme. Malditas felinas, ni soñar me dejan&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-2010639198894301308?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/2010639198894301308/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=2010639198894301308' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/2010639198894301308'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/2010639198894301308'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/01/que-toda-la-vida-es-sueno-y-los-suenos.html' title='Que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son...'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-7924939674765202929</id><published>2010-01-14T16:17:00.001Z</published><updated>2010-01-14T20:48:40.012Z</updated><title type='text'>Retratos de familia</title><content type='html'>DamaMirlo parece pillada por sorpresa (si es que eso es posible) en mitad de sus peligrosas labores de bordado, ahora esbozará un sonrisa dulce para tranquilizar al pobre desgraciado que ha tenido la mala suerte de contrariarla y cuando se confié...Hay ciertas damas con las que nunca hay que confiarse, por muy bellas que sean&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/?action=view&amp;amp;current=damamirlo.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/damamirlo.jpg" alt="Photobucket" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nicasia en un momento de respiro se para y piensa. Pero ¿En qué puede estar pensando? Casi mejor no saberlo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/?action=view&amp;amp;current=Nicasia-3.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img style="width: 422px; height: 281px;" src="http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/Nicasia-3.jpg" alt="Photobucket" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los retratos son cosa de Musa, que cada vez hace mejores fotos y algún día nos deslumbrará a todos con sus obras (a mi ya me tiene deslumbrada) Fue un día genial y divertido el de esta sesión de disfraces, lamentablemente para mi fue breve. Me hubiese gustado quedarme mas rato. Muchas gracias a Lola por ser una DamaMirlo tan magnifica y una persona tan encantadora&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-7924939674765202929?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/7924939674765202929/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=7924939674765202929' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/7924939674765202929'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/7924939674765202929'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/01/retratos-de-amilia.html' title='Retratos de familia'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i136.photobucket.com/albums/q183/Damamuerta/Cosas%20variadas/th_damamirlo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-1075668675809916160</id><published>2010-01-02T20:31:00.003Z</published><updated>2011-12-24T00:40:16.519Z</updated><title type='text'>Nochevieja y otros cuentos</title><content type='html'>Espero que a estas alturas todo hayamos superado la resaca de Nochevieja y estéis preparando el estomago para el roscón. Adoro las fiestas de Nochevieja, mucha gente las considera una vulgar excusa para beber demasiado y hacer cosas que otras noches no haría ni loco. Pero bueno cada cual hace lo que le place y ademas celebrar el fin de un ciclo no es una costumbre precisamente moderna, ni hemos cambiado demasiado el modo de hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En occidente las primeras noticias que tenemos de una celebración de “fin de año” provienen de Babilonia, se celebraban en lo que hoy serian  finales de Marzo, en el equinoccio vernal o de primavera. Las celebraciones duraban once días (estos babilonios eran unos fiesteros). El primer día un sumo sacerdote se despertaba dos horas antes del alba, se purificaba con un baño ritual en el Eufrates y ofrecía cantos en honor a Marduk, dios de las cosechas, para rogar por un nuevo ciclo de cultivos prospero y abundante. Después se frotaban los muros del templo con el cuerpo de un cordero recién decapitado para que este limpiara el edificio de malos efluvios en una fiesta llamada Kuppuru, palabra que luego usarían los hebreos en su día de la Reparación, que nosotros conocemos como Yom Kippur.  Tras estos actos solemnes se sucedían los banquetes y se consumían todo tipo de bebidas. De este modo se agradecía la abundancia y se buscaba el favor de Marduk. Era costumbre celebrar danzas y desfiles de disfraces en honor de la diosa de la fertilidad, y por supuesto pues hacer otro tipo de cosas todas ellas muy fértiles (sobre todo porque no creo que tomasen la píldora o usasen condón).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se pasó el fin de año de la primavera al invierno es una historia bastante curiosa. Enero es un momento muy extraño para celebrar un cambio de ciclo. Astrológicamente hablando no ocurre nada significativo y desde punto de vista agrícola tampoco es que sea un mes muy propicio, tuvieron que venir los romanos con sus politiqueos para hacer el cambio. Ellos también celebraban el año nuevo en Marzo, tenían ademas un calendario solar, pero los altos cargos de la república variaban continuamente la duración de los meses para alargar sus mandatos (la caradura en los políticos es algo casi milenario). El calendario romano llegó a tener tan poca relación con los ciclo naturales o astrológicos que en el año 153 a C se impone por primera vez Enero como principio de año para evitar confusiones. Pero esto no logró evitar que los altos cargos del senado le siguieran metiendo mano a la duración de sus mandatos alterando la duración de los meses, llegó a ser tan escandaloso que Julio Cesar (Después de que al año 46 a. c durase 445 días) consideró vital ponerle freno a esta costumbre para asegurar el buen manejo del imperio. Él creó el calendario juliano y las celebraciones del día 1 pasaron a ser las habituales del año nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En época cristiana la iglesia prohibió estas celebraciones por considerarlas paganas, impúdicas y faltas de moral, pero no debió tener mucho éxito porque siguieron celebrándose. Se trató de cristianizar las fechas convirtiéndola en el “Día de Circuncisión del Señor”(como si que un rabino te corte el capuchoncillo sea cosa de mucha guasa), el éxito de la idea fue mas o menos nulo y la Iglesia prohibió totalmente cualquier fiesta de año nuevo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la Edad Media esta fecha no se celebraba y no fue hasta el s XVII cuando volvemos a saber de la nochevieja como una fiesta promovida por las distintas cortes de Europa. La iglesia mantiene lo del desencapuchamiento y no la considera fiesta religiosa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2676136124646852862-1075668675809916160?l=cortedelosespejos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/feeds/1075668675809916160/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2676136124646852862&amp;postID=1075668675809916160' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/1075668675809916160'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2676136124646852862/posts/default/1075668675809916160'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cortedelosespejos.blogspot.com/2010/01/nochevieja-y-otros-cuentos.html' title='Nochevieja y otros cuentos'/><author><name>Nicasia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12795491087697615910</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2676136124646852862.post-849635219416688974</id><published>2009-12-29T01:38:00.000Z</published><updated>2009-12-29T01:46:45.626Z</updated><title type='text'>La luz del bosque</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Entrada larga y pobremente escrita. Estoy poco satisfecha con esta para que negarlo, porque los personajes que salen en ella se merecen algo mejor. Para disculparme por mi torpeza literaria les dejo una dedicatoria:&lt;br /&gt;Para Sir Edward porque todos necesitamos un geek (el caballero andante moderno) en nuestras vidas y él es el mas osado y sufrido informático que conozco. Para Silvio, el niño de la imaginación prodigiosa que me reconcilió con la infancia y me hizo descubrir que los críos pueden ser alucinantes, y para sus fantásticos padres. Y, como no, para Rizel, mi driade cazadora de dragones favorita. Os merecéis mas y os debo una&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hazme un sitio en tu montura&lt;br /&gt;Caballero derrotado&lt;br /&gt;Hazme un sitio en tu montura&lt;br /&gt;Que yo también voy cargado de amargura&lt;br /&gt;Y no puedo batallar&lt;br /&gt;                                      Serrat                                                  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yirkash estaba tan concentrado en su hechizo que no vio que la oscuridad se le venía encima como una ola gigantesca en mitad de una tormenta. Un golpe helado lo empujó contra los barrotes, el metal cedió y el goblin rodó arrastrado por una nada que parecía calar hasta los huesos y se le metía por la boca y por la nariz aplastándole los pulmones.  Cerró la boca con fuerza e intentó reservar el poco aire que le quedaba e intento encontrar algo a lo que agarrarse. No estaba dispuesto a morirse ahora que había tenido la libertad casi al alcance de la mano. Recordó las tardes de invierno al calor de la forja, cuando por fin acababa su larga jornada y se sentaba en un rincón, con la espalda apoyada contra la pared cansado como un perro. La sensación de satisfacción con el trabajo bien hecho, la felicidad del descanso merecido, su cena sencilla y casi siempre solitaria iluminada por el rescoldo de las brasas. No quería  renunciar a aquellas cosas “Si la huesuda quiere cogerme tendrá que esforzarse” pensó desesperado antes de darse  cuenta de que había dejado de girar y volvía a respirar con normalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La oscuridad se desvanecía a su alrededor a jirones, como la niebla ante el sol de la mañana, las sombras parecían huir de él. El herrero tardó un momento en lograr reaccionar. Estaba agarrado a una roca en mitad del arroyo, temblando de pies a cabeza, el agua apenas le llegaba por las axilas y la corriente no era fuerte pero aun así no era capaz de soltarse ni de moverse. Estaba al otro lado de los barrotes, la salida de la gruta estaba tan cerca que podía escuchar el rumor del agua despeñándose montaña abajo. Frente a él solo tenía una enorme extensión negra sin forma, casi solida, que parecía haberse tragado el mundo entero. Yirkash gritó llamando a Dujal y a las esclavas, esperaba verlos salir de aquel vientre de alquitrán sin embargo los minutos pasaron y nada se movió, nada contestó. Los llamó otra vez mientras el cuerpo se le entumecía y despertaban en el todo tipo de dolores. No era capaz de mover el hombro izquierdo sin sentir un dolor punzante y agudo que lo obligaba a apretar los dientes. Las palmas de las manos eran un latido sordo y constante, las sentía hinchadas y torpes pero ni por esas estaba dispuesto a soltar la roca. Tenía que esperar. Alguien saldría, alguien tenía que salir. Le horrorizaba ser el único superviviente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguramente no pasó demasiado tiempo dentro del agua helada, aunque le parecieron siglos, a veces el cuerpo se le aflojaba, entonces se espabilaba desesperado y volvía a gritar. Tal vez habría muerto allí, congelado a pocos pasos de la salida sino fuera porque los caminos de la fortuna son sin duda muy extraños. La desesperación estaba a punto de volverlo loco cuando le pareció escuchar algo dentro de la sombra, un chillido agudo e histérico, que era ni mas ni menos que el terror hecho ruido. Yirkash volvió a gritar y de nuevo un grito asustado le respondió. Ya no cabía duda, algo dentro de la oscuridad respondía a sus llamadas. El goblin no quería regresar allí dentro ni por todo el hierro del mundo, dudó un momento encogido y asustado, aferrado a su salvavidas. Los chillidos se convirtieron en un sonido muy parecido al llanto, entonces el herrero cogió aire y sin pensárselo más se zambulló en la negrura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí no había agua, ni sonido, casi no parecía que hubiese suelo. Solo una desoladora sensación de tristeza, el goblin quiso llamar a sus compañeros pero de su garganta no salió nada, se giró buscando a tientas y entonces la vio; en mitad de la oscuridad había una silueta borrosa. Yirkash tuvo que entrecerrar los ojos para distinguir algo. Dos hermosos ojos ambarinos lo miraron con curiosidad. El herrero se quedó hipnotizado ahora veía claramente a una pooka de melena castaña que sostenía entre los brazos a un gatito tricolor que le hundía la cara en el pecho como si quisiera esconderse allí para siempre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No puedo salvarlos a los dos- Le dijo la figura, su voz era un susurro seco&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El herrero recogió al cachorro de sus brazos, reconocía a la gata delgaducha. Al acariciar la piel sucia del animalito sus temores se calmaron en parte, un pellizco de felicidad le encogió el corazón. Había sobrevivido alguien mas, ya no estaba tan desoladoramente solo. Alzó la vista para ver como la pooka desaparecía en silencio, deshaciendo la oscuridad al mismo ritmo que se desdibujaba su silueta. Yirkash se encontrón de golpe en la salida de la gruta. Tenia el atardecer de frente y la gatita a la que Dujal había buscado con tanto empeño en brazos. Se giró, la oscuridad ya no estaba allí y ahora tenía la certeza de que no quedaba nadie por esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A sus pies empezaba un viejo camino, quizás los goblin lo habían usado hacia mucho tiempo, cuando aun no vivían encerrados en la montaña. En otros tiempos habían tenido libertad para entrar y salir a su antojo, luego las cosas cambiaron y empezaron a vivir como prisioneros en su propia casa, aunque no recordaba bien el momento exacto de aquel cambio tan drástico, ni conocía el motivo. Comenzó a descender con mucho cuidado, estaba claro que aquel sendero llevaba mucho tiempo sin usarse, estaba lleno de piedras y hierbas espinosas que se le enganchaban en la ropa y le arañaban las piernas. &lt;br /&gt;Yirkash, como la mayor parte de los goblins de su generación, no había conocido el exterior  “Fuera solo tenemos enemigos” solían decir los adultos “Aquí somos fuertes y el Jefe de clan cuida de nosotros” Así que él había crecido sin ningún motivo que le llevara a pensar que no tenían razón. No eran prisioneros, cualquier goblin con un buen motivo y los documentos adecuados podía salir de la montaña, aunque conseguir estos requisitos era cada vez mas complicado y las historias del exterior cada vez se volvian mas terroríficas. &lt;br /&gt;El herrero no despegaba los ojos del camino. Acostumbrado a vivir en la penumbra, la escasa luz de un atardecer avanzado le molestaba, no quería pensar como se las arreglaría cuando saliese el sol al día siguiente, de hecho no quería pensar en el día siguiente porque estaba agotado y dolorido, no quería asustarse así mismo pensado en el futuro. Llevaba a la gatita pegada al pecho y el calor de aquel cuerpecillo peludo y confiado le daba cierta tranquilidad. No, nada de pensar en que pasaría al amanecer y el sol lo dejase al descubierto en un mundo hostil y desconocido, mejor concentrarse en cada paso y seguir bajando. &lt;br /&gt;Durante su infancia la montaña había sido un hogar acogedor para él, lleno de privilegios y lujos, después todo había ido a peor. Recordaba perfectamente el día en que su vida había empezado a torcerse; fue cuando se proclamo el bando que prohibía las ventanas y demás salidas no autorizadas al exterior. Según el bando que se leyó a viva voz en la Plaza de Mercado podían delatar su posición al enemigo. “¿Qué enemigo?” pensó entonces mirando con tristeza el hueco cegado de su ventana. No lo preguntó porque conocía la respuesta “los sidhe y su gente” dirían. Sus padres habían perdido a otro hijo en la Guerra de los Sidhe y eran totalmente fieles a cualquier cosa que el Jefe de Clan ordenara. Para ellos fue el exterior y no la guerra lo que había acabado con aquel hermano al que nunca conoció. Era un crío entonces y aquella noche lloró en su cama sin entender porque le habían quitado un paisaje que amaba, aquella noche también escuchó llorar a Nanyalín, ella se había tapado la cara con la manta y ahogaba sus sollozos. Fue extrañamente consolador descubrir que había alguien que estaba más triste que él. Tardó muchos años en comprender que aquella ventana era la única libertad de la que la gozaba su esclava.  Y ahora él estaba allí fuera, ahora formaba parte del paisaje y estaba helado, no le quedaban fuerzas para nada y el cuerpo le dolía más y más. Sobre todo el hombro se estaba volviendo una autentica tortura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para cuando acabó el descenso apenas era capaz de levantar un pie del suelo, a cambio tenia bastante claro que era lo iba a hacer a continuación; lo primero era encender un buen fuego para pasar la noche. Tal vez no fuese una buena idea pero él necesitaba descansar y entrar en calor o no llegaría mucho mas lejos, en cuanto amaneciese volvería a ponerse en marcha. Buscaría un pueblo, una aldea, lo que fuese. Necesitaba un lugar donde pudiesen hacerse cargo de la pequeña pooka. Él no podía acercarse a la Corte bajo pena de muerte, tendría que probar en sitios aislados. No tenía ni idea de cómo recibirían a los goblin por los alrededores pero no le quedaba mas opción que arriesgarse a averiguarlo. Después volvería a la Ciudad de Piedra, y buscaría a Nanyalín y a los demás. Necesitaba una certeza sobre lo que hubiese podido pasarles. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camino un rato casi sonámbulo, hasta que no pudo más. Se había internando en el bosque todo lo que le había sido posible, huyendo de los senderos y las zonas despejadas. Hasta que llegó a las ruinas de lo que parecía una vieja choza de pastores. Aun conservaba algo de techo y lo que quedaba en pie parecía solidó, bastaba como refugio. Se dejó caer al suelo junto a los restos de un muro de piedra carcomido por el musgo y las enredaderas. Al menos aquellas tristes piedras ofrecían algún resguardo del cruel viento de otoño que gemía entre los árboles. Reunió unas cuantas ramas empapadas de rocío e hizo un montón más bien pobre. No era lo más adecuado para hacer fuego pero Yirkahs era un herrero goblin y el fuego era su dominio. Escupió sobre la leña y tras un breve estallido lleno de chispas y humo las llamas se alzaron alegres donde parecía imposible que el fuego pudiese prender. Yirkash suspiró arrimándose al calor todo lo que lo que le fue posible. La gatita se acurrucó entre sus piernas ronroneando satisfecha. Aquel fuego se mantendría en danza siempre que él no se durmiese y mantuviese la atención puesta en sus llamas. El herrero no podía dejar de pensar que tal vez la luz acabase por atraer compañía no deseada, así que estaba dispuesto a hacer el esfuerzo de mantenerse despierto y alerta. De todos modos el dolor del hombro era cada vez mayor, cualquier movimiento lo hacía apretar los labios y ninguna postura era cómoda demasiado rato, ante tal panorama dormirse era una posibilidad muy remota. Tal vez se hubiese roto algo, no tenía manera de verse la espalda y empezaba a estar preocupado. Las manos eran otro asunto tenia dos quemaduras alargadas en las palmas, hechas sin lugar a dudas por los barrotes que cerraban la cueva. El metal debía haber alcanzado una temperatura impresionante porque no resultaba facil quemar a un goblin, a menos que se usara algún tipo de fuego mágico. Era la primera vez que le ocurría algo semejante y no tenía ni la más remota idea de cómo debía curarse esas heridas o al menos aliviarlas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trote de un caballo interrumpió sus pensamientos. Era un paso tranquilo, amortiguado por las hojas que se escuchaba casi al compás de un curioso crujido, un chirrido que Yirkash conocía a la perfección: placas de metal oxidadas chocando entre si. Alzo la cabeza, la gatita se había despertado y tenia las orejas tiesas y el lomo erizado “Calma enana, calma” susurró “Creo que nadie armaría tanto escándalo si pretendiese atacarnos”. Pensó en apagar el fuego y esconderse por precaución pero no tuvo tiempo, de entre los árboles surgió la cabeza de un caballo flaco, los años le habían vuelto la mirada vidriosa y tenia pelo apagado, mas amarillo que blanco. Sobre el anciano animal había un hada que tampoco parecía demasiado joven,  era una figura robusta, embutida en una armadura abollada y salpicada de manchas de oxido, una capa vieja y raída de un color que parecía haber sido roja en algún momento le caía sobre los hombros. El personaje se acercó prudentemente al fuego y alzó la mano en un saludo amistoso del que Yirkash no entendió una sola palabra. Solo escuchó una voz rimbombante, tan sonora que era casi teatral.  El herrero lo miró con hostilidad y sacudió la cabeza. La gata bufó sin demasiadas ganas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Campamento¡-Dijo entonces el recién llegado, hablaba la lengua goblin como si estuviese mascando limaduras de hierro, pero al herrero le maravilló que allí fuera alguien hablase su idioma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Campamento¡ -Repitió alzando el dedo índice hacía el cielo con un gesto exagarado-Invoco la sagradas normas de cortesía que rigen los caminos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yirkash sacudió la cabeza como si esperase que aquel personaje fuese producto de su mente adormecida y volvió contemplarlo demasiado perplejo para desconfiar. No conocía nada de ninguna sagrada regla de campamento, tal vez fuese una costumbre del exterior, tal vez fuese una trampa. Sin embargo el hada hablaba su idioma y si algo sabían los dioses es que necesitaba ayuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eres bienvenido a mi fuego-Le respondió según la formula de cortesía goblin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caballero se frotó las manos satisfecho y se sentó junto a la llamas sin esperar mas invitaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Que curiosa pareja¡-Exclamo contemplándolos- Y que poco habitual en estos parajes. Un goblin y un pooka. Sencillamente pasmoso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yirkash no respondió. No sabía que decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero que horrible, que deleznables modales los míos. No me he presentado a mis distinguidos anfitriones-El hada se puso en pie he hizo una elegante reverencia, que hubiese parecido imposible de realizar cargando tanta chatarra-Sir Edward Goldwing a su eterno servicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El herrero necesito unos segundos para asimilar tanto teatro y organizar sus pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yirkash. Herrero del clan de la Forja- Se escuchó decir a su mismo-Ella no tiene nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Lo ha perdido?-Dijo volviendo a sentarse con expresión risueña-No sería de extrañar, los retoños de tan tierna edad lo pierden todo- A continuación soltó una sonora carcajada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Está totalmente loco” pensó el goblin observándolo receloso. ¿De donde podía salir alguien así? A la luz de las llamas podía verlo mucho mejor, era un hada de porte distinguido. Tenía el pelo canoso y la piel morena y curtida le formaba unas alegres arrugas en los ojos y en la comisura de los labios. A pesar su lamentable atuendo, su repentino invitado tenía una extraña elegancia natural, había en el una majestuosidad que ningún harapo podía ocultar, en sus pupilas negras parecían rebosar la luz de las mismas estrellas. Se sentaba en el suelo con la misma distinción  que si hubiese estado rodeado de cojines de seda. Era el anciano más noble (y  menos anciano) que había visto en su vida. Yirkash lo comprendió de inmediato “Un Aen Sidhe” pensó horrorizado. No esperaba que su primer encuentro fuera de la montaña fuese precisamente un elfo de la vieja sangre, enemigos irreconciliables de su gente. Aquello no podía ser otra cosa que una trampa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Oh que buen fuego tienes aquí-Dijo Sir Edward quitándose los guanteletes y frotándose la manos-Que esplendido es encontrar una luz amiga donde calentarse en mitad de este bosque tan sombrío. Que maravillosa casualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Si es que hay algo de casual en esto” pensó desconfiado Yirkash cruzando los brazos sobre el pecho, cada vez tenía mas frío, para ser exactos era como si el calor se le escapase del pecho. Cerró los ojos un segundo, estaba demasiado cansado para payasadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si, es bastante increíble- Asintió con voz queda&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Celebremos este encuentro bajo las estrellas¡ Será algo digno de contar: un goblin y un sidhe bebiendo al calor de la hoguera&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sir Edward se puso en pie de un atlético salto y se acercó a su caballo, la patética montura había dejado caer su carga al suelo para desmoronarse junto a un arbusto del que comía sin entusiasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero “Rompetruenos” –Exclamó el caballero-Por todos los 
