miércoles, 23 de mayo de 2012
Escena descartada
viernes, 18 de mayo de 2012
domingo, 22 de abril de 2012
El extraño caso de la mujer transparente
jueves, 12 de abril de 2012
Gracias
Gracias
¿Por qué estoy escribiendo una carta de agradecimiento a las dos de la mañana? Porque tengo mucho que agradecer, mucho que agradeceros a todos los que durante estos años os habéis pasado por aquí a leer, a todos los que alguna vez me habéis mandado un mensaje de ánimo o me habéis metido prisa para que colgase pronto el siguiente capítulo (incluso con imaginativas amenazas de muerte).
La Corte de los Espejos ha sido una aventura larga y ardua, tremendamente dura y descorazonadora a veces. Ahora puedo deciros que he llorado de pura impotencia muchas páginas, porque no me veía capaz de continuar la historia. Una vez tuve tantas dudas y me vi tan desbordada que estuve a punto de dejarla. Pensaba que “La Corte” era demasiado proyecto para mí. Y entonces vosotros me rescatasteis, queríais saber más y mis crisis de escritora novata os importaban una santa mierda. Bendito egoísmo de lector.
Os lo he dicho muchas veces: La Corte de los Espejos es vuestra. Y no sé a dónde llegará, no sé que le espera, esto es una aventura y ya sabéis como es la buena épica, nunca deja claro el destino de sus protagonistas. Y aun así esta noche hay algo que sé. Que una vez no dejasteis que me rindiese, que siempre os habéis interesado, que he recibido vuestros dibujos y vuestros correos como lo que son: la bendición de cualquiera que cuenta una historia.
Gracias a vosotros Nicasia sigue con buen pie su camino, despacito porque correr no es lo suyo, pero sin cansarse, sin detenerse, sin miedo a lo que tenga que venir. Y llegará hasta donde pueda. Sin olvidar nunca que la apoyan vuestras manos y vuestro ánimos. Con los pies bien firmes en tierra y los ojos en el horizonte.
Gracias. Es todo lo que puedo decir.
lunes, 5 de marzo de 2012
Yo me quedo
Tengo una hermana viviendo en Berlín, hoy mi hermano se va a Londres dos semanas a echar curriculms. Se va sin saber si va a volver, porque está dispuesto a lo que sea. Los entiendo a los dos; es descorazonador tener formación, talento y ganas de hacer cosas y que tú única perspectiva sea poner cafés en un bar, o repartir periódicos en bicicleta, o machacarte como monitor en un gimnasio donde te ningunean a pesar de que tienes más títulos que el dueño.
Nos hemos ido convirtiendo poco a poco en un país gris y mediocre donde el talento y la iniciativa se ven casi como una amenaza. Aquí solo interesa que vayas a currar, te mates a echar horas y no pienses demasiado. Para pensar ya está tu jefe, y por encima suyo otro jefe y por encima un banco al que no le interesa la rentabilidad ni los planes de futuro ni la calidad de vida de nadie. Ellos solo miran los balances de cuentas. Los hijos de estos mandamases no tienen que coger la maleta para buscarse las papas fuera de nuestras fronteras. Ellos no ven las despedidas en los aeropuertos, las lágrimas, los anhelos y el resentimiento de los que se van. O peor, las ven y no les importa. Es mejor que la gente que piensa más de la cuenta se vaya a ser inteligente fuera, no sea que aquí cambien las cosas y a ellos se le acabe el chollo.
Es una sensación agridulce despedirte de un hermano, deseas que le vaya bien, desearías que no tuviese que irse, comprendes que aquí no hay nada para él. Hay que tener mucho valor para decidir marcharse y dejar todo un mundo atrás. Lo sé porque yo también me fui. Lloré al irme y lloré al volver (porque fracasé y tuve que regresar) Pero aquella experiencia y mis posteriores desventuras laborales me abrieron los ojos. Respeto y animo a todos los que deciden marcharse, admiro su valor y su iniciativa. Con ellos están mis mejores deseos.
Yo me quedo.
Me quedo porque estoy harta de que este sea un país gris, porque aquí hay mucho que hacer, mucho que luchar. Porque quiero que las cosas sean distintas. Alguien tiene que mover al cambio. No digo que vaya ser yo, no me llega el ego para tanto. Soy poca cosa y mis proyectos son humildes. Pero es lo único que tengo: esperanzas en mis proyectos, esperanza en que es mejor hacer poco que no hacer nada, esperanzas para que otros se animen a empezar a hacer. No me resigno al gris, no puedo, mis convicciones no me lo permiten. Aquí me quedaré y montaré un biblioforum, diez si hace falta, y escribiré aunque tenga que pagar para hacerlo. La cultura no interesa a los poderosos, da igual, hay a muchos otros que si, mucha gente que busca iniciativas, que quiere hacer y es necesario crear plataformas para dar un poco de color y variedad a los que no se resignan al futbol y la prensa rosa. Pensaré, dejaré constancia de lo que pienso, no porque tenga razón, no porque me considera más lista o mejor, sino para que otros piensen conmigo. Para romper la cadena de resignación. Quizás sea un esfuerzo inútil. No lo sabré si no lo intento. Me asusta más quedarme de brazos cruzados que fracasar intentando que cambie algo. Porque si algún día tengo hijos no quiero que tengan que irse lejos a buscarse la vida.
martes, 14 de febrero de 2012
Podría besarte
Hay momentos en los que lo haría sin pensarlo. Me imagino cruzando el corto espacio que nos separa para dejarme caer sobre tus labios. Puesto que se trata de mi imaginación, en esos besos figurados me estás esperando, y la sensación es maravillosa: dulce, interminable… Besos capaces de arrancarte una sonrisa y encenderte las mejillas mientras piensas: “ya me gustaría”. En mi fantasía me rodeas con los brazos, y todo va a cámara lenta. Todo, excepto mi corazón.
Pero abro los ojos, y la vida real es más complicada. A pesar de todo, siempre he preferido un beso de verdad a uno soñado, aunque los besos, los de verdad, implican a veces torpeza, saliva y manos temblorosas. Y, aun así, siempre es mejor ese temblor, ese momento de reírte mientras reúnes valor para lanzarte de nuevo. Ese momento que no es interminable, ni hace que suenen violines o lluevan pétalos de rosas. Ese momento vale más que cualquier sueño.
Pero mientras llega… sueño.
miércoles, 1 de febrero de 2012
Una pequeña sorpresa
Por suerte me voy encontrando sorpresas muy agradables que me amenizan la espera. El tipo de cosas que le alegran el día a cualquiera. Esta vez viene de la mano de dos artistazas que además son muy especiales para mi, porque admiro su trabajo desde hace tiempo y es un honor que se fijen en el mio. Hace unos días Mireia Giménez (Miss Nebel) y Asunción Macián Ruiz(Medusa The Doll Maker) me daban una maravillosa sorpresa; Medusa me había mandado este dibujo hace tiempo y a Nebel se le ocurrió la idea de hacer un broche con él.
Aquí queda patente mi pobreza como narradora, porque sencillamente no tengo palabras. Para mi es un sueño, una joya en el sentido estricto de la palabra y siempre tendrá un incalculable valor sentimental. Seguimos esperando si, pero con detalles como este las cosas se hacen más llevaderas. La Corte de los Espejos sigue su camino, ya veremos donde nos lleva. Por ahora voy bien acompañada.
Si queréis saber algo más de estas dos artistas os dejo su trabajo que es su mejor embajador:
http://medusadollmaker.blogspot.com/
https://www.facebook.com/pages/Miss-Nebel/130350177039606