miércoles, 15 de diciembre de 2010

El otro proyecto

Bueno algunos ya sabéis de la nueva aventura en la que estoy embarcada, esa que me está haciendo currar mas horas que un reloj, pero de la que no me quejo nunca porque me tiene totalmente emocionada. No he podido resistirme a dejaros un pequeño aperitivo de una de las cosas que escribí hace tiempo, cuando el proyecto era aun una nebulosa sin formato claro. Hoy que ya tiene cara y ojos veo que por entonces aunque no sabía muy bien como lo contaría, tenía muy claro que era lo que quería contar.
Os dejo con una historia nueva, mucha mas épica que "La Corte". Es paradójico pero si tiene éxito no la podréis leer...



Sobre la pena duermo solo y uno,
pena es mi paz y pena mi batalla,
perro que ni me deja ni se calla,
siempre a su dueño fiel, pero importuno.
Miguel Hernández



Cansado y miserable
Desde que había entrado en el Yermo de SecaGargantas estas eran las únicas palabras que podían describir su ánimo y eran una carga mucho más pesada que su mochila de viaje. Eran peores que el sol y el viento cargado de polvo, peores que la sed que había convertido su boca en un infierno seco y áspero.
La primera noche una tormenta le sorprendió al raso, llovió con tanta furia sobre aquel suelo arrasado que pronto el agua, el barro y las piedras formaron un caudaloso torrente que inundó la cañada que estaba cruzando. Tuvo que ponerse a escalar a toda prisa por la pared de una garganta resbaladiza y traicionera para ponerse a salvo, enredándose con su ropa empapada, mientras la lluvia lo envolvía en una ceguera húmeda que se le clavaba en los ojos como agujas heladas. Consiguió alcanzar un punto lo bastante alto como para alejarse del terreno inundado que se extendía bajo sus pies y no se atrevió a buscar ningún refugio, no había llegado a un desierto para ahogarse. Pasó la noche tiritando, azotado por una tormenta en la que le parecía poder escuchar la risa de los dioses. Se sentó sobre una roca y se envolvió en su manto empapado. Que se rieran. Él no pensaba maldecir, ni lamentar su fortuna. No les concedería esa diversión. Si querían jugar les había tocado un juguete muy poco dispuesto. Se limitó a permanecer en vela, aferrado a la esperanza. Pronto sería libre o estaría muerto. En ambos casos sería un alivio.
El sol llegó deshaciendo las nubes, aprovechó las primeras horas para secar la ropa y espantarse el frío del cuerpo, no tardo demasiado, al mediodía el calor se había adueñado de tal modo de la llanura que no quedaba ni un charco. Caminó con el sol siempre a su izquierda, tal como le había recomendado Ayazir. Caminó sin tregua dos días enteros, con los escorpiones y sus pensamientos como única compañía. No sabría decir cual de las dos cosas era más ponzoñosa. Ya no podía comer, la maldición convertía en cenizas cualquier cosa que intentase tragar, exceptuando el elixir del brujo y empezaba a acabarse. Tenía que encontrar a aquella cosa cuanto antes o estaría demasiado enfermo para luchar.
Encontró una larga pared de roca, se sentó a la sombra, aflojó el manto y se permitió el fugaz alivio de mojarse la cabeza y la cara. El agua era un lujo y no podía desperdiciarla aunque ahora no pudiese beberla la necesitaría para la vuelta. Estuvo un rato sentado, con la espalda apoyada contra la piedra, el tiempo se acababa y no había ni rastro de la criatura. Ayazir le había advertido que huiría de él, que lo presentiría como las bestias presienten la hora de su muerte. Aun así empezaba a inquietarle no ser capaz de encontrar ni el más leve rastro, era como si no existiera. Al pensar en esa posibilidad le entró pánico por primera vez en mucho tiempo. Si los Guardianes no existían entonces su único destino era convertirse en un ser parecido al que él mismo había matado en el bosque, estaría condenando a arrastrarse y sufrir hasta que otro desgraciado acabase con sus días y ocupara su lugar. Un escalofrío lo recorrió de pies a cabeza. No, cualquier cosa antes que eso. El Guardián existía ¿Por qué iba a mentirle el viejo brujo?¿Para qué lo habría enredado Baro en aquella espiral si la bestia no existía?

Cerró los ojos, se obligó a dejar la mente en blanco, respiró despacio hasta que el miedo se disipó como una mala niebla. No tomaría aquella decisión llevado por el pánico. Por muy pesimista que se sintiese en aquel momento, por acorralado que pudiese estar su muerte no le pertenecía, si moría Myrka se quedaría sola. Recordó la risa desvalida e inocente de su hermana. No dejaría que otros cargaran con esa responsabilidad, era suya. Aquellos pensamientos lo ayudaron a decidir, no buscaría más, basta de jugar al escondite con aquella cosa. La sacaría de su guarida a la fuerza. Ayazir le había advertido de los peligros de la invocación, usar ese tipo de magia sin tener ninguna experiencia era peligroso. Se arriesgaría, era eso o seguir vagabundeando por aquel yermo de mierda hasta que se le secase la carne sobre los huesos.
Tomó un largo trago del elixir, con un poco de suerte no volvería a necesitarlo. Como era habitual se sintió mucho mejor casi de inmediato, lleno de fuerza. Tenía que aprovecharlo. Dejó la mochila bajo un montón de rocas para ponerla a salvo de las alimañas y salió de nuevo al sol. Contempló el cielo, si aquello iba a ser lo ultimo que viese, era un visión gloriosa, azul, infinita, radiante. Sonrió. Era la hora.

Se quito la capucha, iría a la batalla con la cabeza descubierta, desafiante y preparado para cualquier cosa. “Reza por mi, Myrka, reza por tu hermano” pensó mientras sacaba la daga de su funda y se hacía un profundo tajo en la palma de la mano. Como siempre la marca reaccionó y un dolor terrible le subió por el brazo mientras la sangre corría hasta la tierra en repugnantes borbotones. Negra, espesa, inhumana. Apretó la mano y se obligó a soportarlo, no era necesario recitar ningún hechizo, su sangre llamaba al Guardián. “Ven” susurró lleno de rabia, “Ven para que te lleve al infierno” El corazón le latía como un tambor de guerra, marcando la cadencia con la que la sangre salpicaba el polvo.

El suelo tembló, al principio casi no se notaba, pero la vibración fue a aumentando su potencia hasta convertirse en un pequeño e intenso terremoto que estuvo a punto de hacerle perder el equilibrio. En apenas segundos el temblor levantó piedras y resquebrajó la dura corteza del desierto, el suelo explotó lanzado rocas en todas direcciones. Se cubrió incapaz de ver nada. Cuando el viento despejó el paisaje sintió que la respiración se le helaba en el pecho. No estaba preparado para encontrarse con semejante ser, no hubiese estado preparado aunque se lo hubiesen descrito con pelos y señales. La imaginación era incapaz abarcar la existencia del Guardián y las palabras no hubiesen sido sino un pobre reflejo. Era enorme, su cuerpo alargado se alzaba de tal modo que parecía tocar el cielo, tenía algo de inmenso ciempiés acorazado, con afiladas patas quitinosas, pero su cabeza repleta de ojos redondos de un profundo rojo oscuro estaba rematada con unas inmensas mandíbulas que no se parecían a las de ningún animal que hubiese visto antes. Se quedó petrificado un segundo, temiendo respirar demasiado fuerte y que eso hiciese que el monstruo se fijase en él. El brujo no le había dicho que sería tan grande. No podía vencerle, era como si una pulga pretendiese matar a un perro. Quiso arrojar las dagas al suelo y huir. Algo imposible. Si escapaba solo le quedaba ser una marioneta de los dioses. El monstruo era su destino. Recordó a Ivrian; sus ojos maliciosos, la dulzura que sus labios le regalaron y el calor de su piel contra la suya. Aquel encuentro demasiado fugaz le había devuelto la humanidad por un momento. Quería presentarse ante ella de nuevo, libre de su carga, sin ser ya el cazador de Guardianes. Siendo solo un hombre. Tal vez podría tener una vida que mereciese tal nombre.
Aferró con ganas sus armas, desató toda la fuerza y toda la rabia que la maldición había ido dejando sobre su alma y se lanzó contra el monstruo.
No sabía si era el cazador o la presa.
Tampoco le importaba.
Era todo o nada.

10 comentarios:

veronica dijo...

O_O Pluma de oro

Nicasia dijo...

¡¡Que exagera!!

Duncan dijo...

¡Ole mi niña!

Alberto Zeal dijo...

Pues sería una lástima que no pudiésemos seguir leyéndola: tiene una pinta estupenda. Además, ahora me he quedado con la intriga de saber qué le ocurrirá ante el guardián, y cuál será su destino posterior. Espero que, algún día, puedas despejar mis dudas ^_^

P.D.: Aprovecho para comentarte que escribí el post sobre la ópera del lago debido a la imagen que tú descubriste y pusiste en Facebook. Yo también me puse a investigar, y el fruto de mis pesquisas fue aquella entrada, que confío en que te gustara.

Nicasia dijo...

¡¡¡Me encantó esa entrada Alberto!!!Sobre todo ver los vídeos que eran impresionantes.
Contigo siempre se aprende algo

Kurai dijo...

ohhhhhh q bueno!!! sabes q adoro como escribes! y te deja la miel en los labios! eres genial conxa! ^^

Isa dijo...

Estoy deseando ver la serie. De un tiempo a esta parte, los efectos ya no sostienen una película, y no es de recibo que la fantasía moderna no nos impacte ni la mitad que la que vemos ahora, pese a que ahora tienen la tecnología para hacerla impresionante. Y todo porque fallan en el "guión", ups, guion, no queremos que nos resten puntos por falta de ortografía, ¿verdad? :-P

Lyris dijo...

Y yo que decía que puteabas mucho a Nicasia.

Está claro que estamos ante un ejemplar hembra de "autorius sadicosus" especialmente crecido.

Se conoce a esta especie porque disfruta torturando y expandiéndoles el ojete a sus personajes (en este caso solamente en sentido figurado, por desgracia EJEMMMMMMMMMMM!!!!!) para disfrute del personal. Que sí, que en el fondo nos encanta verles sufrir como perrrras y tú lo sabes.

Estaré atenta a ver cómo le sigues jodiendo la marrana. Y quiero también ver la serie en un futuro. Sabemos que puedes!

Nicasia dijo...

A ver si tenemos suerte este año Lyris y salimos todos de pobres

Sir Eduard Goldwing dijo...

Que ganas de que el proyecto salga a la luz!!
Estoy esperando a que salga la serie para comprarme todo el merchandising XDD...
incluido los tatuajes de pegatinas que saldrán en los bollicaos xDDD..