lunes, 25 de enero de 2010

Esto va a ser la crisis de los treinta (y pocos)

A ver como os cuento yo esto sin parecer gilipollas...

Cuando comencé a escribir este blog, hace casi dos años, no tenía nada especial en mente. Llevaba mucho tiempo escribiendo; relatos, cuentecillos, partidas de rol…chorradillas varias...Simplemente lo hacía porque me gustaba. Nunca me planteé algo mas allá de pasar un buen par de ratos dando forma a lo primero que se me pasaba por la cabeza.

Un día me puse a contarle mis batallitas de jugadora de rol a una amiga, yo tenía un universo propio creado a fuerza de partidas y un puñado de relatos cortos escritos en momentos de aburrimiento. Le pasé algunos de estos relatos y le gustaron. Fue entonces cuando, más por ella que por mí, me propuse escribir mi primera historia larga. Apenas llegaba a las treinta paginas y pero me enganchó a escribir, me sentía cómoda y el hecho de que alguien lo leyese me daba alas.

Decidí crear el blog y para mi sorpresa tuvo un éxito relativo que me animó bastante, entonces no me daba cuenta pero estaba naciendo algo más grande de lo que llegué a imaginar jamás y me estaba picando el gusanillo de la escritura de un modo peligroso. Empezaron las noches en vela, las horas pensando que sería lo siguiente y también empecé a darme cuenta de que algo fallaba, no lo estaba haciendo bien…un escritor es como un arquitecto; en su cabeza puede haber un edificio muy hermoso, pero si no es también un buen albañil y sabe como debe colocar los ladrillos va de culo. Y sinceramente mis ladrillos eran penosos. Había algo que no acaba de encajar pero no sabía que era, y no tenía ni idea de que hacer ¿Debía taparme los ojos y seguir haciendo mi edificio ruinoso? ¿Debía parar y tal vez olvidarlo para siempre? Fue una mala época, varias amigas muy queridas para mi dejaron de pasarse por el blog por problemas personales realmente serios y como las desgracias nunca vienen solas (las muy hijas de puta) mi situación laboral era una autentica mierda. Me sentía perdida. La frustración de descubrir que era una escritora mediocre, que lo que estaba haciendo era más grande que yo y que este año de esfuerzo no iba a ninguna parte estuvo a punto de poder conmigo. No sabéis la de veces que he estado tentada de mandarlo todo a la mierda. Escribir es algo agotador y solitario que consume mucho tiempo y energía. Era casi masoquista seguir a ese ritmo porque ya ni siquiera me hacía feliz.
Era hora de acabar.

A finales de verano estaba destrozada. Soy partidaria de que la procesión vaya por dentro, casi nunca cuento nada que no sea alegre o positivo. Mis problemas son míos y no veo la necesidad de poner a nadie en el compromiso de cargar con ellos. Además esta “neura de escritor” me avergonzaba terriblemente ¿Qué iba a contar? “¿Estoy triste porque soy una pésima escritora y creo que he estado perdiendo el tiempo?” No podéis negar que suena ridículo. No había escrito en meses, ni ganas. Tal vez si mi tío no me hubiese hablado del master en creación literaria que ofertaba para este año la universidad de Sevilla y mi madre no me hubiese animado a hacerlo, ahora mismo tendría el blog cerrado. Tenía tiempo, tenía el dinero, no hacia falta consultarlo con la almohada, era el último tren, solo quedaba subir o convertirme en una Penélope cualquiera al borde del anden. Pague una carisíma matricula y renuncié a quedarme en la cama los sábados por la mañana…

¿La verdad? La cosa no era lo que esperaba, los profesores nos mandaban escribir, pero no se leían ninguno de los trabajos, la mayoría de las clases eran una tomadura de pelo académica mal coordinada, llevada por gente que solo estaba interesada en salir del paso y quitarse de en medio. Los únicos consejos que escuchabas eran los de tus compañeros, gente maravillosa, llenos de talento y ganas. Recuperé el gusanillo pero ninguna clase me servía para resucitar el cadáver que era “La Corte de los Espejos”. Estaba por dejarme morir en el sofá y llorar mas que una tonta. Tuvo que venir un gallego desdé el frío norte a abrirme los ojos.

El otro día estuvo en Sevilla Manuel Loureiro, autor de “Apocalipsis Z” y dejó dicho que estaría en el vestíbulo de su hotel a las 9:30 dispuesto a tomarse una cerveza con cualquiera que apareciese por allí. Ismael se emocionó, él adora el libro y quería conocer a ese tío como fuese. La verdad es que me atrajo la idea, era un tipo que había empezado como yo, escribiendo un blog (solo que el suyo había triunfado como la Coca Cola y que él si sabe escribir), así que no tuvo que rogarme mucho, nos presentamos en el hotel. Esperaba mucha gente, una especie de firma de libros, algo de mucho follón, a fin de cuentas este señor ha vendido más ejemplares de su libro que el último premio Planeta. Pues no, de hecho literalmente éramos cuatro gatos, eso si, cuatro gatos la mar de simpáticos. Y Manuel Loureiro es super majo, una de esas personas que disfruta hablado y escuchando. Nos contó miles de cosas y nosotros a él. El caso es que en algunas cosas que contó me di cuenta de que no estaba tan sola como pensaba: lo de trasnochar para escribir, lo cansado que llega a ser, pasarse las horas encerrado en tu propio mundo delante del ordenador a base de cafeína… podía entender aquello. Me gustó mucho la experiencia porque sin que él se lo propusiese volvió a encenderme la bombilla. Recuperé la emoción.

El viernes pasado los alumnos nos levantamos en armas y le cantamos las cuarenta al director del curso para que se pusiesen las pilas y le dieran algo de nivel a las clases. “La Corte de los Espejos” será mi proyecto para el master, haré un buen esquema, reescribiré la línea temporal. Creo que puedo resucitarla. Al menos me veo con ánimos para intentarlo. Es más que probable que esta novela nunca llegue a ninguna parte, que nunca se publique (muy posible) o que se publique y pase sin pena ni gloria…¿Qué importa? Al menos estará hecha. Luego plantaré un hijo y tendré un árbol (creo que era así)

De todos modos gracias a los que seguís ahí. Porque sin vosotros yo habría cerrado el tenderete para siempre hace tiempo. No sé cuantos sois y no me importa. Somos cuatro gatos, pero muy bien avenidos. No hace falta más.
Y gracias Manuel, es mas que posible que nunca leas estas líneas, da igual. Gracias igualmente


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19 comentarios:

Kao-chan dijo...

Bieeeeeeen, muchos ánimos amparita!!
Y una cosilla, como no lo acabes y me dejes con la intriga, te capo =D

Nicasia dijo...

No puedes caparme!!!! No soy un gato!!!

Lyris dijo...

Todos los escritores pasan por una fase similar alguna vez.
Aunque he descubierto tu blog y tus relatos hace poco tiempo no puedo más que darte ánimos con toda mi buena fe. No soy una experta, pero sé qué es lo que me gusta y lo que no.

Así que si alguna vez lo publicas en libro, aunque sea una humilde edición de Lulu yo seré de las primeras que lo compren y lo tengan lleno de manchas de té en la mesilla al lado de mi cama (yo soy de las firmes defensoras de que "el amor" y el uso que ha recibido un libro se mide por el kilometraje que lleva XD)

¡Un abrazo!

Rizelmine dijo...

Como dejes morir a la Corte te mato. Yo tengo fé en tu novela, ¿cuanta gente tienes enganchada y apenas publicitas el blog?

Además mis pinceles y recursos están a tu entera disposición si pueden ayudar a que esto salga adelante.

Sonia dijo...

La musa siempre es esquiva. Todo el mundo pasa por crisis creativas, pero solo los más fuertes las superan. Nunca dude de que tu podrías, Concha. ¡Ánimo y no nos dejes como en el chiste del pingüino! Aunque seamos pocos, somos muy pesados (algunos hasta somos maños XD) y queremos más!!!

Nicasia dijo...

¡¡¡¡Si es que os tengo que querer, cojones!!!Os prometo que intentaré hacerlo lo mejor que pueda y cuando acabe diré "va por ustedes" espero que no os arrepintaís de haberme animado

Kurai dijo...

Sky,tu sabes que el mundo del artista es asi,necesitas q la inspiracion venga, y si te sientes deprimida,piensa q hay gente q siempre te apoya y que disfruta y vive tus aventuras , asi que vas a privarnos de seguir junto a nuestros personajes favoritos?
Animo! todos te apoyamos y keremos seguir leyendo lo que escribes!
animo!!!

Syney dijo...

Ufff,yo se lo que es frustarse por falta de inspiración, yo creo que a los pintores (o intento de pintores XD) nos pasa algo parecido. Se dice que no hay critico más duro que uno mismo, pero eso es buena señal, quiere decri que estamos dispuestos a mejorar. ¡Lo importante es no rendirse! ^^

Y si publicas yo quiero un ejemplar firmado! :3

José Cristóbal Atienza dijo...

Aquí un gato más... ¡presente!
sigue así, chica, tienes madera.

Te sigo.

Nicasia dijo...

Os debo una cerveza a todos!!!

Nicasia dijo...

A Syney y a Kurai no!!!que no beben!!!

Marisé dijo...

Geniales las poses de la foto, la tuya como siempre, de brazos cruzados para cerrarte al mundo, y la de Ismael, en plan "frenesí friki y sonrisa exultante"... por cierto, no sabía que el Loureiro estuviese tan canijo... XD

Nicasia dijo...

Yo SIEMPRE cerrandome al mundo, ya sabes como soy...e Ismael encantado de la vida, si es que somos complementarios en todo. Y Loureiro no está canijo, es que sigue las reglas de Zombieland, ya sabes que los gordos seran los primeros en caer. Tu y yo que somos la sombra de un suspiro aguantaremos media hora mas

Marisé dijo...

Yo no, que me rodean los enanos de dientes de leche afilados!!!! XD XD XD

Nicasia dijo...

Cierto tu te convertiras en potitos nutriben para no muertos

Marisé dijo...

Fíjate qué bien, toda la vida luchando para ser funcionaria y acabaré convertida en vulgar puré sin sal y sin azúcar y sin ná... XD

Augusto dijo...

Concha!! Nada de venirse abajo! Augusto vigila desde París.

Nicasia dijo...

Gracias precioso!!! que alegría saber de ti!!! Un beso!!!

Yrdin dijo...

Se que llego tarde a la fiesta, pero maldita sea nocker, después de lo que has pasado te vas a venir abajo. Creía que por tus venas corría el fuego de la forja, pues con tus relatos has encendido nuestras mentes, has iluminado nuestro camino y a golpe de blog has moldeado nuestros corazones...
Ya se que suena cursi, pero si en vez de fuego tuvieras horchata estarías escribiendo Crepúsculo... o algo peor...